Título de la Historia: El Reinado del Faraón Atem.
Sinopsis.
Atem un rey elegido para salvar a su pueblo de la destrucción de Zorc, los medios que ha utilizado para restaurar el orden de su civilización devastada por que Apofis ha causado caos al enfrentar a Ra, por el dominio de Egipto, haciéndose pasar por un ente de luz que solo ha creado destrucción y muerte. El padre de nuestro querido faraón tiene un plan para que en su hijo se restaure el orden natural de las cosas y cumpla con la profecía de ser un rey elegido para que haya paz y prosperidad en su reino, derrotando a las sombras de forma definitiva y restaurando el equilibrio del mundo. Yugioh pasado Antiguo Egipto
Disclaimer: el Anime/Manga de Yu-Gi-Oh! no es nuestro, es de su creador Kazuki Takahashi.
Capítulo 9: Batalla Final y Sacrificio de Amor
Ha pasado un mes y muchas cosas han sucedido,la reina ha quedado embarazada,pero no se lo ha contado a nadie, además, la hora de la batalla final ha llegado.
En medio del día soleado una terrible oscuridad se apoderó del cielo y horribles monstruos y demonios comenzaron a salir de todas partes. Honoka sintió la llegada de Zorc y rápidamente le avisó a Mahad, Isis y a Seth para que pusieran al tanto a Atem el cual sin perder tiempo, se fue junto a sus soldados a enfrentar la gran amenaza, dejando atrás a Honoka, a los tres sacerdotes y a otras mujeres más, los cuales empezaron a darle los últimos toques al ritual.
Cuando todo ya estaba listo, Isis le preguntó angustiada y triste a la pelirrosásea.
"¿Mi reina, está usted segura de esto? El faraón va a sufrir mucho cuando sepa que usted y el niño que lleva en su vientre, os habéis sacrificado para darle su poder para luchar y encerrar a Zorc".
"Yo lo amo más que a mi vida. Comenzó a decir ésta con la voz entrecortada por el llanto. Y por él haría cualquier cosa para mantenerlo a salvo y feliz, aunque tenga que sacrificar mi vida y la de mi bebé. Sé bien que el reino y su gente son todo para mi amado Atem y él es todo para mí, Es por eso que no pienso dar marcha atrás en mi decisión. Nos sacrificaremos para salvar el reino y a su gente por la felicidad de mi querido faraón. Os lo suplico cuidadlo tras nuestra partida".
Estos asintieron llorando y ella se colocó en el medio del círculo recostada, y a su lado habían velas y vasos con sangre suya y también de Atem. Y esperando que su último mensaje le llegue a su amado faraón, ella dijo sollozando desgarradoramente.
"Atem mientras luches contra Zorc, te pido que sin importar que pase, ten presente que siempre te voy a amar, aún después de la muerte. No permitiré que nada ni nadie te haga daño, te protegeré con mi vida mi eterno amor. Nunca me olvides".
Sin dudar, ella le dio la orden a todos para que empezaran con el ritual y casi al instante la joven sintió un gran dolor en todo su cuerpo y alma, junto a la de su bebé, y ambas almas salieron del cuerpo de la pelirrosa y fueron al lugar donde Atem luchaba contra Zorc quedando solo el cuerpo frío y muerto de la joven mujer en el círculo del ritual. Con el ritual finalizado, todos cayeron de rodillas llorando al perder a su querida reina y Mahad con la voz quebrada por el llanto dijo.
-Por qué tuvo que pasar esto mis dioses, ella era solo un alma inocente, amable y joven que amaba intensamente a nuestro querido faraón.
Mi reina, perdónanos por no poder protegerte a ti y al bebé. Le juramos cuidar al faraón tal y como usted no los pidió".
Tomando cuidadosamente entre sus brazos el cuerpo de Honoka, Mahad la llevó al cuarto de curación y la colocó con suavidad sobre una de las camas, mientras, el resto se fueron a preparar todo para cuando acabase la terrible batalla entre el faraón y Zorc.
En el campo de batalla estaban Atem, Zorc y sus soldados luchando con todas sus fuerzas, pero con desesperación Atem y sus soldados sabían que ya no iban a resistir mucho contra el terrible Zorc y en cuestión de minutos, los venció el agotamiento mágico cayendo de rodillas quedando solo en pie Atem que al ver lo sucedido, miró con furia a Zorc y dijo.
"Te maldigo mil veces por todo lo que has hecho Zorc, ¡TE ODIO!"
Zorc solo empezó a reír cruelmente y dijo burlón.
"Pobre Faraón, te has quedado solo, tus soldados están casi muertos. Pero no debes preocuparte, porque tú también te unirás pronto a ellos, ¡nadie me impedirá destruir tu insignificante reino y todo el universo!" Terminó con una perversa risa que hizo enfurecer más a Atem.
El joven faraón, sacó su rompecabezas de su cuello para decir algo y ese momento fue aprovechado por Zorc que intentó atacarlo, pero una barrera se formó frente a Atem y su ataque fue repelido. Todos observaron en shock a dos espíritus, dándose cuenta que eran Honoka y un pequeño bebé idéntico a Atem entre sus brazos, los cuales miraban al joven faraón con lágrimas en sus ojos y éste muy aturdido dijo.
"Mi amor, ¿eres tú?, ¿pero cómo?"
Atem aún no salía del shock provocado al ver las almas de su amor y ese adorable bebé el cual era una copia suya. La joven reina lo miró con desaprobación y dijo seria.
"Atem, ni se te ocurra hacer lo que pensabas hacer, recuerda que sin importar que pase, ten presente que siempre te voy a amar aun después de la muerte, no permitiré que nada ni nadie te haga daño, te protegeré con todas mis fuerzas. No nos olvides, permíteme terminar con esta plaga para mantenerte a salvo como siempre lo hice".
Se acercó y lo besó con dulzura, luego miró a Zorc y le dijo.
"Maldito Zorc, nunca voy a permitir que le hagas daño, mi promesa de cuidar de su vida durará aún después de mi muerte. Con gusto me sacrifiqué en el ritual para otorgarle el poder a mi amado faraón para encerrarte".
Honoka tomó la pequeña manito de su bebé y después ella y el niño tomaron las de Atem y la pelirrosa dijo.
"*Atem mi amor, te amamos con todo nuestro ser. Serás siempre el dueño de mi vida, no temas, somos un gran equipo, te amaré por siempre y haré lo que sea por ti, tu felicidad y seguridad. Ahora, encerremos a esta plaga".
Uniendo la pequeña familia sus poderes, invocaron a los tres dragones y los fusionaron para crear al rey dragón supremo y los dos monarcas dijeron en conjunto.
"Gran dragón supremo, destruye a Zorc y enciérralo en el Reino de las sombras usando tu canto y fuego celestial
El gran dragón aceptó su pedido y atacó, pero Zorc haciendo uso de la energía que le quedaba, realizó un hechizo para reencarnar en el futuro, desapareciendo junto con la oscuridad y todos los demonios y monstruos, volviendo todo a la normalidad.
Todos, muy cansados se desmayaron, solo quedando consciente Atem, quien le dijo a su amor llorando.
"Mi amor ¿por qué te sacrificaste?"
Ella sonriendo con amor y tristeza le dijo con su bebé en brazos.
"Lo hemos hecho por ti mi corazón, como te juré cuando te salvé de la flecha envenenada. Dije que haría lo que fuera para mantenerte a salvo y libre de daños. Por favor, promete me que serás feliz y que intentarás enamorarte y formar una nueva familia, solo te pido que no nos olvides, estaremos cuidando de ti desde el reino de Rá".
Así, ella se acercó para darle un último beso cargado de amor a Atem y al separarse él no pudo evitar decirle.
"Nunca me voy a enamorar, ni tendré familia ya que tú y nuestro bebé sois y seréis mi familia y mi más valioso tesoro. Te amaré para toda la eternidad y más allá mi preciosa flor de cerezo".
Con una amorosa sonrisa, Honoka desapareció con su bebé y Atem cae inconsciente justo cuando sus sacerdotes y guardias llegaban al desierto. Tomándolo junto a los demás soldados, los trasladaron al palacio llevándolos directamente a la cámara de curación. Después de unas horas de descanso él despertó de una pesadilla y gritó dolido el nombre de su reina y en segundos todos entraron alarmados, solo para ver a su rey intentando salir de la cama y Seth le dijo tratando de que se recostara nuevamente sobre la cama viendo que éste había logrado ponerse de pie.
"Atem por favor regresa a la cama, estás aún muy débil por la batalla contra Zorc".
Pero éste lo ignoró y volteó a ver a todas partes, y al ver el cuerpo de su amada sobre una de las camas, se acercó tomándolo entre sus brazos y llorándo histérico dijo.
"¡Honoka, mi amor,¡POR QUÉ TÚ TUVISTE QUE SACRIFICAR TU VALIOSA VIDA JUNTO CON LA DE NUESTRO HIJO POR NUESTRO REINO Y POR MÍ? Desde el primer momento en que te vi, me enamoré completamente de ti. Aún recuerdo tu sonrojo al preguntarme qué era el amor y por qué te sentías de esa manera al estar conmigo. El dolor que me embarga en estos momentos no tiene comparación, solo quería que fueras feliz a mi lado y amarte con todo mi ser. ¡MALDITO ZORC!, ¡MIL VECES MALDITO, TE HAS LLEVADO LOS MAYORES TESOROS QUE HE TENIDO!; ¡MALDIGO UNA Y OTRA VEZ EL MOMENTO EN EL QUE APARECISTE! Dioses, ¿por qué me habéis hecho esto? ¿por qué os habéis llevado a mi amor y mi hijo?"
El faraón estaba destrozado, llorando en la cama con el cuerpo de Honoka en sus brazos. Ella yacía tranquila como si estuviera dormida, pero su corazón se había detenido, no había nada más que hacer. Él no daba crédito a lo que estaba pasando, el dolor lo consumía y a cada minuto este se incrementaba, su alma fue estrujada al ver que el fruto de su amor había perecido junto con ella. Aún débil se bajó de la cama y la llevó donde Mahad a la cámara mortuaria para que hicieran los preparativos post mortem.
Caminando de ida y vuelta por los pasillos del palacio, se preguntaba una y otra vez dolido.
"¿Por qué tuvisteis que iros?, ¿por qué me dejasteis solo?" En una de esas, le dio un puñetaso de impotencia a uno de los muros del palacio, nadie se le acercaba, estaba furioso, triste y dolido por todo lo sucedido. De repente cayó de rodillas golpeando el suelo con sus puños mientras gritaba. "¡nooooo! ¡ESTO ES IMPOSIBLE!, ¡NO PUEDE SER VERDAD QUE YA NO ESTÉS AQUÍ CONMIGO!;
¡TENÍAMOS TANTOS PLANES! No quiero que os vayáis, no me dejéis".
Lentamente se incorporó, regresó a la cámara de preparación y al ver que todo estaba listo, se acercó al cuerpo de Honoka y mientras la contemplaba por última vez, sus lágrimas bañaron su bello rostro, cayendo en ella. En eso una luz comenzó a brillar delante de él, siendo Horus y le dijo.
"Atem, no blasfemes, ella te amaba y nos pidió ayuda. No sufras más, nuevamente te reencontrarás con ella en la otra vida. Se fuerte por ambos, y no te rindas, aún tenemos unos días antes de que cruce la puerta al inframundo. Si quieres Isis puede hablar con ella y darle un mensaje tuyo".
"Se lo agradezco. Isis, solo dile que le doy las gracias por amarme de esa manera y que siento mucho no haberlos protegido a ella y a nuestro bebé. Me duele que hayan partido, y siempre los extrañaré mucho, pero ella y nuestro bebé siempre vivirán en mi corazón y mientras que ambos estén aquí (señaló su pecho) nunca morirán. Al final ella cumplió su promesa de mantenerme a salvo y feliz, espero volver a reencontrarme con ella en la otra vida y que seamos muy felices".
"Claro mi faraón". Dijo Isis.
"Gracias mi señor Horus". Dijo Atem mirando de vuelta al dios que observó en silencio todo el intercambio de palabras.
El dios asintió y se fue nuevamente al cielo.
Al irse el dios, todos llevaron a la reina Honoka al valle de las reinas, sepultándola y todos llorando, se despidieron de ella, sin embargo, el que más sufría era Atem, pero en lo profundo de su corazón guardaba la esperanza de reencontrarse en otra vida con su amada. Ellos volverán a verse y estar juntos, porque su aventura apenas empieza, ya que su enemigo regresará, pero esa es otra historia.
