Creo que es obvio que estos personajes no me pertenecen sino a Stephanie Meyer, y que la historia no es mía sino de la genial autora knicnort3, yo solo traduzco.

Espero que compartamos un año más juntas mi querida Erica Castelo, te agradezco el apoyo que me has dado como mi Beta y mi amiga, y espero que me sigas dando ese honor :)


Capítulo 9 – Calidez

"¡Hola! ¿Puede alguien ayudarnos?" Grité hacia la casa debajo.

"Bella, está muy lejos. Tenemos que bajar," me dijo Edward.

"A veces las voces pueden viajar," discrepé. "¡Por favor! ¡Necesitamos ayuda!"

"Bella, basta," insistió Edward. "Mira, no hay ninguna indicio de personas allá abajo. Ni coches, ni rastros, nada."

"Es una casa, Edward. La gente probablemente está adentro, y estamos muy arriba para ver algún rastro. Además, está nevando; cualquier rastro estaría cubierto en este momento."

"En todo caso, sin duda no pueden escucharnos si gritamos desde esta altura. Vamos a encontrar una forma de bajar," sugirió.

"Jake ya encontró la forma. Solo vamos a seguirlo," le dije con impaciencia. Estábamos tan cerca a ser rescatados que casi podía oler el café caliente esperándonos. Podríamos estar en la calidez de un hotel esa noche, y en un avión de vuelta a Seattle a primeras horas de la mañana. Incluso si teníamos que pasar primero la noche en un hospital, todo lo que realmente importaba era saber que íbamos a casa.

"Pero él es un perro," Edward señaló. "Los perros pueden bajar y subir por lugares que nosotros no podemos. Ese camino está demasiado empinado y estrecho. Ni siquiera yo creo poder bajar, así que no hay forma de que tú puedas hacerlo con tu pierna herida."

Consideré lo que estaba diciendo, y desafortunadamente, comprendí que probablemente tenía razón. Era un camino muy estrecho, y había partes que se veían muy rectas. No podría hacerlo, por lo que necesitábamos una ruta diferente.

"Volvamos entre los árboles y tratemos de encontrar una forma de rodear este precipicio," sugerí, y Edward concordó, así que no perdimos tiempo.

Descendimos por lo que parecieron horas, pero en el bosque congelado, todo se veía igual. Era fácil perder el camino, y eso parecía que estábamos haciendo. El cielo se oscureció, y empezábamos a sentirnos cada vez más frustrados. Saber que esa casa estaba por ahí en alguna parte era lo más difícil. Morir congelados esa noche, cuando estábamos tan cerca de ser rescatados, en serio sería una terrible y ridícula tragedia.

Justo cuando el cansancio amenazaba con ganar la batalla, finalmente, de manera milagrosa, nos las arreglamos para encontrar el camino a un claro—un claro que tenía una pequeña estructura.

"¡Ahí está la casa!" Grité con alivio. Sin embargo, entre más nos acercábamos, ese alivio empezó a desvanecerse de la forma en que el crepúsculo se desvanecía en oscuridad. "Es una vieja choza destartalada," dije, sintiéndome totalmente desilusionada en mi interior. "No hay nadie aquí. No estamos más cerca de ir a casa."

Edward suspiró al inspeccionar el cerrojo oxidado en la puerta. "Pareciera que nadie haya estado aquí en algún tiempo. Voy a rodearla para ver si hay alguna otra forma de poder entrar. Por lo menos, con suerte podemos salir de la nieve por una noche."

Asentí, pero necesité de todas mis fuerzas para no perderme totalmente en las infinitas profundidades de la pesimista decepción. Sinceramente, pensé que estábamos a punto de ser rescatados. Fue una equivocación muy estúpida e ingenua. La esperanza era algo hermoso, pero sentir un hálito de esperanza, solo para perderlo de este modo era más que devastador, y sabía que esa devastación iba a ser difícil de superar.

"No pude encontrar otra forma de entrar, pero encontré esto," dijo Edward al sostener un hacha.

"Bueno, eso es bueno. Podemos cortar algunos leños para hacer una fogata," dije, tratando de sonar alentadora, pero sabía que no lo estaba engañando.

Edward no comentó nada de mi repentino tono depresivo, por lo que estaba agradecida. Si de hecho, habláramos de ello, quedaría reducida a un gran desastre lloroso en la nieve, y demonios, intentaba mantener la compostura por el momento. No nos íbamos a ir a casa esta noche, pero todavía teníamos que intentar sobrevivir, así que tenía que buscar en lo más profundo de mí para mantener la calma.

"No voy a usar el hacha para cortar madera—hay un montón de leños apilados en la parte de atrás. Voy a utilizarla para romper este cerrojo," me dijo.

"Oh… ¿eso funcionará?"

"Estamos por averiguarlo," respondió. Entonces levantó el hacha por encima de su cabeza, y golpeó con fuerza. No funcionó, pero Edward no se dio por vencido. Se requirió de dos intentos más, y luego… "¡Sí!" Gritó de alegría.

Por más decepcionada que estuviera por no ir a casa todavía, no pude evitar sentirme orgullosa de su pequeño pero monumental éxito. Sin importar nada más, al menos podríamos salir de la nieve, y eso definitivamente era algo que celebrar. Sobreviviríamos la noche, y en esta situación, sobrevivir la noche era la única victoria que podíamos pedir. Siempre era una noche a la vez. Nos preocuparíamos por mañana en la mañana.

Con el cerrojo roto, Edward abrió lentamente la puerta, y encendió su linterna para que pudiéramos ver el interior del oscuro espacio.

"Parece que era una cabaña, de algún tipo," dijo Edward al mirar alrededor. "Sin electricidad o agua corriente," notó. "Tampoco está más caliente aquí dentro, pero al menos está seco. ¡Oye, hay una chimenea! Si puedo encender un fuego, debería calentar aquí dentro muy rápido."

"Eso sería asombroso," dije sinceramente. Incluso con todas las anteriores fogatas que conseguimos encender, aún no habíamos sentido una verdadera calidez desde que el avión cayó del cielo. Al menos, calentar esa cabaña sería una pequeña victoria más – una pequeña pero celestial victoria, y me sorprendí rezando en silencio.

Dios, por favor, permite que Edward encienda esta fogata. Nunca volveré a pedir nada más.

Solo anhelaba desesperadamente sentirme caliente una vez más, y juré que podría morir feliz después de eso. Solo un momento más de sentirme moderadamente cómoda. Eso era todo lo que podía esperar.

"¿Qué estás haciendo?" Cuestioné cuando Edward agarró el encendedor de su mochila, y solo lo encendió mientras lo sostenía dentro de la chimenea.

"Tenemos que asegurarnos que nada esté bloqueando el conducto, de otro modo una fogata aquí dentro nos mataría por el monóxido de carbono."

Mi estómago dio un vuelco. Incluso con un techo sobre nuestra cabeza y una chimenea, puede que nunca encontremos el calor que necesitamos. Afortunadamente, esos miedos eran infundados.

"Se ve bien. Voy a agarrar unos de esos leños afuera. Con suerte, están lo bastante secos para quemar. Porque no solo te sientas en esa silla que está ahí y me esperas," dijo antes de desaparecer por la puerta.

Por más que quisiera ayudar, simplemente estaba demasiado oscuro dentro de la fría y destartalada cabaña para ver algo sin la linterna de Edward. Así que hice lo que me ordenó, y me senté en la polvosa silla y seguí rezando porque no hubiera ningún problema encendiendo el fuego.

Cuando Edward volvió con sus brazos llenos de leños, yo estaba en serio peligro de guardar una vacilante chispa de esperanza una vez más. Cuando consiguió realmente encender el fuego, y sus llamas enviaron oleadas de calor hacia mi cuerpo, dejé ir todas mis inhibiciones y simplemente me deleité en lo celestial de esa increíble sensación.

"Creo que eso es lo más hermoso que he visto en mi vida," dije emotiva mientras miraba a la chimenea.

"Solo ha estado encendida por un minuto, y todo el lugar ya se siente más cálido, ¿no es así?" Edward preguntó con un nivel de entusiasmo que no había escuchado antes de él. El tono que usó detrás de sus palabras casi sonó como música. Fue un gran alivio de toda la tensión y el estrés con las que normalmente habla, y me encontré sonriéndole.

"Se siente increíble," concordé con entusiasmo. "Juro que puedo sentir mis entrañas descongelándose por segundo."

Jake también estaba disfrutando de la calidez. Encontró un lugar justo frente a la chimenea, y se acurrucó antes de quedarse dormido.

"Wow, eso no se llevó mucho tiempo," comenté sobre el sueño casi instantáneo de Jake.

"Sí, bueno, sin duda se merece un descanso después de encontrar este lugar para nosotros," dijo Edward en voz baja.

"No podría estar más de acuerdo. Apuesto a que seguramente te alegra ahora que no nos lo comiéramos, ¿verdad?" Le dije bromeando.

Edward lo admitió asintiendo. "Está bien, tenías razón sobre él. En lo que respecta a perros, él es uno muy bueno."

"¿Muy bueno?" Escupí. "Es como un perro súper genio y ángel guardián. A estas alturas estaríamos muertos de no haber sido por él."

"Mira, dije que era muy bueno, no exageres con toda esa palabrería. Sigue siendo solo un perro."

"Un perro que nos guio a un refugio, justo cuando más lo necesitábamos," argumenté.

"Na, probablemente solo olió algo aquí dentro que quería, y nos usó para ayudarlo a entrar."

Sonreí, y solo le sacudí mi cabeza. No había forma de convencer a alguien de algo que se negaba a creer, así que no tenía sentido intentarlo. Yo, en lo personal, creía firmemente que Jake era un ángel, o que estaba siendo guiado por uno. Quizás mi papá nos estaba ayudando a través de él. Nunca lo sabríamos con certeza, pero la idea definitivamente me dio un nivel de consuelo que me sentí agradecida de tener.

Con el fuego iluminando la cabaña, y la calidez descongelando nuestras extremidades heladas, pudimos mirar alrededor del pequeño espacio que en este momento llamábamos hogar. Definitivamente el interior era pequeño, pero eso solo significaba que el fuego podía calentar más rápido. Había una silla, un viejo y polvoso sofá que podía hacerse una cama, una mesa y un gran bebedero de ganado.

"Es algo extraño tener esto aquí dentro," le dije a Edward mientras pasaba mi dedo por la polvosa orilla del bebedero.

Edward se encogió de hombros. "Tal vez sea para bañarse."

"Pero no hay agua corriente," señalé.

Edward sonrió con suficiencia. "Nunca tuvieron agua corriente en su día. Probablemente lo llenaban con cubos de un arroyo, o calentaban nieve en el fuego. Mira las ollas," dijo mientras apuntaba a la olla gigante junto a la chimenea.

"Oh. Parece que se enfriaría antes que pudieras llenarla toda."

Edward asintió. "Dudo que los baños de ese entonces se acercaran a ser tan relajantes como a las chicas les gustan ahora sus baños fufú. Solo estaban diseñados para limpiarse y salir."

Asentí en comprensión, y luego algo llamó mi atención. "Oye, ¿qué hay en esa puerta?"

Edward se dio la vuelta para ver de lo que estaba hablando, y después agarró la manija y la abrió. "Wow."

"¿Qué es?" Pregunté impaciente al levantar mi trasero de la silla para poder ver por mí misma lo que él estaba viendo. "Wow," dije, concordando con la reacción de Edward.

Era un armario, y uno bastante grande para esto. De hecho, ese armario era casi de la mitad del tamaño del resto de la cabaña. Pero el tamaño solo era el inicio de nuestro asombro. Dentro no solo había mantas, y chaquetas extra, y sombreros, sino también un equipo de pesca, ollas y otros suministros para cocinar, un montón de libros, una guitarra y la mejor cosa imaginable— hileras e hileras de comida enlatada acumulada.

"Por favor, dime que hay un abridor de latas ahí dentro en alguna parte," murmuré distraídamente.

"Si no lo hay, voy a abrirlas con mis dientes," Edward respondió sin alterarse.

De inmediato empezó a rebuscar en los suministros de cocina, y fácilmente encontró el abridor. Agarró la primera lata que tenía a la mano, y empezó a abrirla.

"Espera. ¿Hace cuánto tiempo crees que hayan estado esas aquí? Me refiero a que, podrían haber caducado y enfermarnos," le dije con recelo.

Por más hambrienta que estaba, sabía que comer algo echado a perder solo empeoraría todo muchísimo.

Sin embargo, al parecer la suerte finalmente estaba de nuestro lado. Edward pudo encontrar la fecha de caducidad en la lata que sostenía, y no lo haría hasta dentro de un año.

Ni siquiera nos molestamos en buscar tazones, o perdimos tiempo calentando el contenido de la lata en el fuego. Solo tomamos turnos sacando lo que tenía que ser algún tipo de sopa, de la lata con nuestros dedos. Bajo condiciones normales, probablemente habría pensado que sabía horrible, pero en ese momento, los pedazos de carne procesada y vegetales pastosos eran el paraíso.

"¿Por qué estamos compartiendo esto? Vamos a abrir otra," sugerí después de un minuto de comer descuidadamente.

"Pero… tal vez todavía deberíamos racionar," dijo Edward titubeando. "Quiero decir, parece que hay mucho aquí, pero… puede que necesitemos que nos dure. Quien sabe cuánto tiempo estaremos atrapados aquí."

"Entonces… ¿tú crees que deberíamos quedarnos por un tiempo?" Pregunté despacio mientras consideraba exactamente lo que estaba diciendo. Solo había asumido que nos quedaríamos ahí durante la noche, pero…

"Bella, piénsalo. Este lugar ha estado vacío por algún tiempo, pero no tanto como para que la comida haya caducado. Alguien volverá aquí eventualmente, y si no lo hacen, entonces tal vez solo trataremos de aguantar hasta que algo de la nieve se derrita. Tiene que haber un camino que conduzca aquí, ¿cierto? Incluso solo un camino de tierra. Si esperamos hasta que la nieve se derrita lo suficiente para verlo, podemos seguirlo a un pueblo, o a lo que demonios lleve."

"Podrían pasar meses antes que se derrita la nieve," dije bajito.

Edward asintió. "Sí, pero podemos sobrevivir aquí todo ese tiempo si racionamos la comida. Es mejor que volver a estar allá afuera en este momento," señaló la puerta. "Si no hubiésemos encontrado este lugar cuando lo hicimos, habríamos muerto esta noche. Realmente lo creo. ¿Cuánto tiempo más podemos caminar antes que volvamos a estar en la misma situación desesperada? Tenemos una mejor oportunidad si nos quedamos aquí."

"Pero, ¿y si la nieve no se derrite en unos meses?" Cuestioné. "Hay lugares en estas montañas que tienen nieve todo el año."

Edward se quedó callado por un momento, y después suspiró. "Incluso si la nieve no se derrite, aún tenemos una mejor oportunidad de llegar a casa si esperamos un tiempo. Recuperar nuestras fuerzas. Puede que hasta un equipo de rescate encuentre el avión, y calcule en qué dirección nos fuimos. Tal vez es posible que nos encuentren aquí. Como lo veas, de verdad creo que es mejor quedarnos aquí por ahora."

Era el mismo argumento que habíamos tenido desde que nos estrellamos. Él era un firme creyente de atrincherarnos y quedarnos donde estamos, y hasta ese momento, no estaba de acuerdo. Él siempre había aceptado receloso mi opinión en el asunto, sin embargo, esta vez era diferente. Esta vez finalmente concordaba con él.

Odiaba la idea de no luchar para salvar nuestras vidas, pero supongo que todavía seguiríamos haciendo eso, incluso al quedarnos aquí. Todavía teníamos que sobrevivir un día a la vez, solo que ahora, sería un poco más llevadero. Sin duda serían unos largos meses si no nos encontraban pronto.

Sin embargo, a medida que el fuego calentaba la habitación a una temperatura tolerable, pude quitarme mi bufanda y mi chaqueta por primera vez desde el accidente, y supe que estábamos tomando la decisión correcta al quedarnos.

Le abrimos a Jake su propia lata de comida, y nos preparamos para dormir. Edward y yo agarramos un extremo del sofá cama, y lo sacamos. Trabajamos juntos para colocar hasta la última manta del armario. Queríamos sumergirnos en toda la calidez que pudiéramos conseguir. Después, sin siquiera tener que discutirlo, subimos automáticamente en la pequeña cama abultada, y solo nos relajamos juntos mientras observábamos el fuego en silencio.

Como en otras ocasiones que estuvimos así de cerca, nuestros meñiques se entrelazaron bajo las mantas, y nos quedamos dormidos…


Esos meñiques traviesos, siempre terminan juntos :P Y bueno, están a salvo, por ahora, y con algo de comida para sostenerlos por un tiempo. ¿Qué se puede hacer en una cabaña entre las montañas rodeados de nieve, sin luz, con una chimenea, mantas y una cama? Mmmmm… ¿Ustedes qué creen? No sean mal pensadas, pervertidas estas ¬¬ ¡Pueden platicar, conocerse! Puede haber una comPenetración diría mi querida Erica jajajaja. En fin, ya veremos qué pasa ahora, por lo pronto podemos estar tranquilos porque están calientes y tienen comida, incluso nuestro ángel guardián Jake está cosechando los frutos de su trabajo jejeje. Me encanta como a casi todas les ha salido lo Team Edward, diciendo que es el único modo como quieren a Jake de protagonista, como un verdadero perro jajajaja. Una vez más, espero que hayan disfrutado del capítulo y estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y poder leer pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: bealnum, Nadiia16, Car Cullen Stewart Pattinson, Maryluna, xelatwi, lagie, bbluelilas, somas, GZarandon, Ali-Lu Kuran Hale, mercchu, Damaris14, Mapi, alejandra1987, Marme, NarMaVeg, myaenriquez02, Leah De Call, aliceforever85, Pameva, kaja0507, saraipineda44, Brenda Cullenn, Lady Grigori, Mafer, MajoRed, Dani, Wenday 14, Adyel, Manligrez, Lizdayanna, glow0718, Freedom2604, EriCastelo, Nanny Swan, Sully YM, Liz Vidal, Kriss21, Say's, JANETH A SANDOVAL, Isis Janet, arrobale, EmilyChase, tulgarita, Tata XOXO, Adriu, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que muy pronto ;)