Anteojos


Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling. "Este fic participa en el Fictober 2020 del grupo "Yo también estoy esperando un nuevo capítulo de Muérdago y Mortífagos"


Era la tercera noche que la encontraba apoyada en la puerta principal, tenía la cabeza gacha, las manos alrededor de su cintura y las piernas encogidas; ya no la zarandeaba para que despertase, se limitaba a levantarle el rostro y hablarle tranquilamente. Cuando despertaba, Draco pasaba un brazo por sus hombros y la llevaba al salón que había acondicionado y le hacía compañía mientras escribía sus sueños, por lo general no hablaban, pero había algunas noches como esta en las que conversaban unos minutos.

—¿Qué lees? —preguntó levantando la vista del cuaderno.

—Grandes esperanzas, creo que es un libro muggle.

Hermione lo miró sorprendida y él quitó la atención del libro.

—¿Qué? —preguntó al ver su expresión perpleja.

—No sabía que te gustaba la literatura muggle.

—No lo hacía, hace poco que decidí desobedecer a mi padre y pasarme por Londres para comprar libros.

Ella se quedó callada con la vista perdida en el suelo.

—¿Lo has leído?

—Sí, es de mis favoritos.

El rubio cerró el libro y se acomodó en el sillón.

—Claro, la pregunta fue tonta; eres una sabelotodo, por supuesto que lo has leído.

—El hecho de que me guste leer no significa que he leído todo —se defendió.

—Me sorprende que sea Potter quien usa anteojos y no tú.

Hermione lo miró confundida.

—Ya sabes, leer te desgasta la vista, principalmente si lo haces por la noche a la luz de una vela; quizá deberías de usar los anteojos de Potter —comentó con una pose pensativa.

—Los usé cuando era niña —confesó en voz baja—, antes de entrar a Hogwarts decidí dejar de usarlos.

Draco la miró sorprendido.

—Bueno, yo uso lentes para lectura a veces —comentó—, creo que es mejor usarlos unas horas cuando lees que toda una vida para ver.

Hermione se río.

—¿Y por qué no los estás usando ahorita?

—Porque no combinan con mi pijama —respondió como si fuera obvio—, anteojos y pijama no lucen bien juntos.

A pesar de lo que dijo, sacó un par de gafas del bolsillo y se las puso; Hermione lo observó analíticamente.

—Pareces un profesor apuesto.

Draco se los quitó inmediatamente y volteó hacia la ventana que dejaba entrar los rayos de la luna.

—¿Te parezco apuesto? —preguntó con una sonrisa satisfecha.

—Sí —respondió simplemente.