10: Como desconocidos.
La vida siempre va a ser un camino cruel y es algo que he tenido que comprender.
Me destroza que después de tantos años conviviendo juntos, todo terminará de una manera tan dolorosa. No quería perderla, quería aun que fuera mi amiga, como lo habíamos prometido hace tantos años, lo deseaba, pero no se pudo mantener así, por culpa de ambos. Creo que la frase de que "de la amistad al amor hay solo un paso, pero no al revés", termino siendo algo real.
Sí bien era algo odiosa de niña con respecto a nuestra amistad, llegó a ser alguien amable... a su forma; después de todo, los demás ya habían crecido y eran casi adultos, excepto Su, quien era muy pequeña, solo nos teníamos entre nosotros dos, con un año de diferencia, aun recuerdo cuando solíamos jugar juntos, cuanto nos divertíamos, porque a pesar de su actitud seria, compartimos muchas alegría.
Aun recuerdo su tristeza por haber sido regañada por su madre por haberse convertido en policía, porque creía que no lo quería ser, pero parecía no haber comprendido, yo vi a Lin romperse día con día, entrenando duro todo el tiempo con el fin de ser la mejor y realmente lo es, no por nada papá y tío le pidieron que sea la actual jefa de policía, siempre vieron su potencial, y aun no estando ellos, continúo haciendo su gran labor, como una gran promesa hacia ellos y hacia Ciudad República, sentí y siento admiración por ella.
Aun recuerdo con mucho cariño nuestro primer beso, fue algo tan confuso, pero a la vez, hermoso y dio en pie a nuestra relación. Realmente éramos tan jóvenes cuando todo empezó entre nosotros, sí hubiera sabido que esto terminaría así, no hubiera correspondido a esos sentimientos, pero era inevitable, supe que tenía una oportunidad y creí estúpidamente que era nuestro destino estar juntos el resto de nuestras vidas, porque nunca conocí a nadie igual.
Realmente creí que ella pensaba lo mismo conmigo, lo creí en sus abrazos, caricias, besos, en sus palabras, en su sonrisa al verme, en sus pocas muestras de cariño, pero aun así, sinceras, de verdad lo creí y hasta pospuse la idea de decírselo, porque pasaron muchas cosas en su vida en donde tuve que ser su pilar, la traición de su hermana, el nuevo cargo e incluso, cuando su madre se fue. Ella intentaba ser una roca, se creía muy fuerte, pero yo fui la única persona que pudo ver más allá de ello, vi como le dolía lo que pasaba, pero a la vez se endureció.
Ella me volvió a ver temerosa cuando le propuse la idea...
"—¿Qué tu quieres... una familia?— hablo luego de haber pasado un largo rato de que se lo propuse.
"—Yo quería pedirte esto antes, pero te convertiste en jefa de policía y quería darte tiempo— continué algo nervioso— No sabes lo que me encantaría que tu...—
—Debí suponerlo— interrumpió— ¡cómo no! Si debes mantener el linaje de los nómadas aire—"
Y así fue como decayó mi relación con ella, su rostro se había transformado, al igual que la forma en como tratarme, me lastimo tanto verla negarse, creí la primera vez que estaba confundida, por eso decidí no insistir en el momento, ella necesitaba pensarlo y yo estaba dispuesto a esperar un poco más. Hasta que cada vez que le tocaba el tema, ella se molestaba...
"—¿¡Otra vez con eso!?— soltó antes de ignorar mi mirada— ¡Ya te dije que no! No quiero...—
—Lin por favor, no digas eso— le pedía siempre"
Siempre quise creer que no lo decía enserio, de que cambiaría de parecer, pero cada día que pasaba, se oía cada vez más segura de su decisión, como sino hubiera vuelta atrás. Y todo pesaba en mí, yo no podía dejar que la nación del aire terminará en mí, pero siempre desee continuarla al lado de Lin, hasta que las constantes peleas hizo que nos alejará de a poco y fuera perdiendo las esperanzas de que fuera así. Había deseado por mucho tiempo no ser el otro único maestro aire que quedaba, pero tenía que aceptar la cruel realidad.
Por mucho que lo deseará, tenía que seguir adelante, y mientras aun lidiaba con Lin, Pema llegó a iluminar mis días, una chica algo opuesta, tranquila, dulce y cariñosa, de verdad agradecía mucho tener una amiga como ella, o eso pensaba yo.
"—¿Qué es lo que no entiendes Tenzin?— pregunto— Me gustas mucho—
—Yo... yo escuche bien— trate de responder— Pero, no lo se, yo estoy con Lin—
—¿Seguirás ciego?— yo solo retrocedí un poco— Tenzin ¿Enserio crees que ella lo hará?—"
Eso me golpeo bastante, pero era algo que debía tomar en cuenta, me dolía tener que dejarla, pero realmente ambos teníamos metas diferentes que queríamos seguir, yo no podía pedirle a ella que lo dejará todo por mí, solo yo sabía cuanto había luchado ella por esos sueños, por lo que es hoy en día.
Y lo inevitable paso, rompí con ella, me volví en otro golpe en su vida, ella pensaba que era la única que sufría por esto, pero lo que ella no sabía es que a mi también me partía, me partía desde nuestras peleas por el futuro de nuestra relación que ni había, me partía ver que catorce años de nuestras vidas juntos se esfumaron de un pronto a otro, que esa amistad que nos prometimos continuar a pesar de los problemas, se rompió. El templo sufrió mucho ese día, pero mi corazón y mi mente sufrían más, sentía demasiada culpa, durante un tiempo, mi familia estaba molesta conmigo, más Kya.
"—¿¡Qué paso por tu cabeza!?— me pregunto luego de volver de donde Lin— ¿¡Cómo pudiste cambiarla!?—
—Kya, no lo entiendes— susurré al tener miedo, intenté no verla.
—¿No entender qué?— pidió molesta.
—¡Qué lo intenté! ¿Crees que no quería estar con Lin el resto de mi vida? ¿Crees que no deseaba que ella fuera la madre de mis hijos? ¿Crees que estos cuatro meses peleados no me dolían?— pregunte con dolor y enojo— ¡Nos estábamos hiriendo el uno al otro! Ella no aspiraba a lo mismo y yo... yo no podía forzarla, no puedo ser una piedra en su camino, sí es feliz con su trabajo, que lo siga siendo...—"
Por más que sabía que debía comenzar con Pema, dure una semana para poder analizar bien la situación, mamá y papá fueron los primeros en comprender, sí bien estaban algo tristes de que termine mi relación con Lin, intentaron alentarme que las cosas irían mejor. Pero no creí que Lin terminaría tomando acciones muy extremas.
"—¿No tuviste suficiente con casi destruir mi hogar?— pregunte apenas la vi en la estación de policía.
—No se de que me hablas— soltó ella sin verme aun.
—¿Quieres que lo diga aquí?— pregunte haciendo hincapié en el lugar donde estábamos.
Ella solo hizo una seña para que fuéramos a su oficina.
—¿¡Y ustedes que ven!? ¡Sigan trabajando!— gritó ella antes de cerrar la puerta de golpe.
—Me sorprende que para ser una de las mejores oficiales que Ciudad República ha tenido, estuviera haciendo abuso de su autoridad— recordé.
—¡Ya te dije que no se de que hablas!— exclamó molesta.
—¿¡Ah no!? ¿Tratar de encarcelar a mi pareja no te suena?— pregunte.
—Esa mocosa...—
—No permitiré que hables así de ella— le interrumpí— Ni que la trates como criminal cuando no lo es, ¡Cielos Lin! Nunca pensé que tuvieras celos—
—¿Celosa yo?— pregunto ofendida— ¿Porqué? ¿No se supone que lo nuestro ya termino?—
—Solo escucha bien Lin, no puedes culpar a otros de lo que paso entre nosotros, deja a mi novia en paz y continua ignorándome como siempre quisiste hacer desde que éramos pequeños sí tanto te fastidia mi presencia— comente antes de retirarme.
Apenas cerré la puerta oí algo que la golpeo."
Realmente sentí esa vez que me pase con mis palabras, pero cuando Pema me comentaba lo que paso, yo no podía creerlo de Lin, ella ni siquiera quería salir por temor de que Lin volvería intentar hacer algo en su contra.
Luego de la muerte de papá, tuve que verla más y a pesar de la incomodidad entre nosotros, tuvimos que aceptar que debíamos trabajar mejor en ser compañeros por el bien de Ciudad República, pero nada volvió a ser igual. Yo le daba cierto aire de desconfianza y luego del trabajo, no cruzábamos alguna palabra. Para los mismos concejales, también era incómodo sí requeríamos de ella, más sino estábamos de acuerdo en algo; y por más que quisiera que no fuera así, me acostumbre, me acostumbre a que me tuviera rencor, a que nuestra amistad ya no existía más.
Así me fui desprendiendo más de ella y cedí mi corazón hacia Pema, era muy diferente, pero eso lo sentí agradable, de a pocos, caí por ella y adorar más su compañía, realmente desde que se unió, había establecido un amor muy grande a la cultura de la nación del aire, solía entenderme en cierta forma, realmente pude ver que algún día podríamos formar nuestra familia. Y sin duda alguna, ha sido de lo más maravilloso que pudo pasarnos.
...
—Maestro Tenzin, puede pasar— oí por parte de una acólita.
Tenía a mis dos hijas a mi lado, Jinora con cinco años e Ikki con dos, ambas sostenían mi mano con fuerza y pasamos, oímos el llanto de un bebé. Nos acercamos lentamente a la cama que compartía con mi esposa.
—Es un niño— soltó Pema con cierto cansancio.
Me senté a su lado y las niñas estaban algo curiosas, Ikki se sentó al lado de su madre y Jinora frente de ella, yo tome a nuestro niño.
—Hola— le salude al pequeño mientras mostraba una pequeña sonrisa, al igual que yo lo hacía con él.
Las niñas estaban contentas y querían contemplarlo a cada rato y yo no podría estar más que feliz de la familia que estamos construyendo día con día, resurgiendo cada vez más la Nación del Aire.
Cuando plantee este fanfic, no estuvo en mi mente la idea de hacerle su propio capítulo a Tenzin, pero lo sentí justo. Porque sí, él pudo haber dejado a Lin por Pema cuando ella se le confeso, pero a pesar de eso, él quiso a Lin demasiado y él quería que ella fuera su compañera de vida. Además de que casi todo este fanfic estuvo más ambientado por el lado de Lin :p
