Capitulo 10

Spike despertó, no había duda de que estaba vivo, por qué dolía de los mil demonios. No había sido un sueño, aunque le hubiese gustado estar soñando, que su vida, el pasado y la muerte que lo rodeaban fuesen solo una pesadilla.

—Despertaste— Escuchó la voz de Lily a su derecha, giró el rostro, aunque eso le provocó un dolor casi insoportable.

La encontró ahí, observándolo preocupada, con un libro en su regazo.

—No hables— Le indicó ella — No te esfuerces, aún estas delicado. Jet y Faye vienen en un rato, nos turnamos para cuidarte durante la noche. Faltan como veinte minutos para que sean las siete y te aseguro que ellos estarán aquí a esa hora.

—Al menos no me vendaron la boca en esta ocasión— Comentó y luego hizo una mueca de dolor.

—Idiota— Regañó Lily, Spike levantó una ceja, nunca la había escuchado decir un insulto— Has caso por una vez en tu vida. Si quieres saber como es qué estás vivo, es gracias a mí, intercedí para qué me dejaran llevarme "tu cadáver", —hizo comillas con los dedos. — Luego te traje al hospital.

—Quería saber si todo era un sueño.

—No, si fuera un sueño no sería tan doloroso, —Comentó Lily— Los sueños no dejan cicatrices.

Spike esbozó una sonrisa triste.


Lily ya le había platicado que había ocurrido desde que salió de la Bebop y tal cómo había dicho, apenas dieron las siete de la mañana, se escucharon las voces de Jet y Faye en el pasillo. Parecía que estaban discutiendo algo.

Abrieron la puerta y se toparon a Lily sonriendo y un Spike con su usual mirada que intentaba ser despreocupada.

— Estás despierto— Comentó Jet contento— Pensé qué ésta vez no la contabas.

—Yo también— Contestó Spike e hizo una mueca de dolor.

Faye no dijo nada, observó a Spike con una mezcla de alivio y resentimiento.

—Voy por cigarrillos— Anunció y salió de la habitación.

Lily suspiró al verla huir.

—Creo qué está molesta contigo— Dijo a Spike— También ha estado muy preocupada.

Spike no dijo ni una palabra, aún miraba hacia la puerta cerrada por dónde había salido Faye. Jet y Lily compartieron una mirada cómplice.

—Voy por un café— Dijo Lily y salió también.

—¿Ella te contó todo lo que pasó?— Preguntó Jet, Spike asintió. —Supongo qué seremos cuatro y no dos, Lily mantiene contacto con Ed y con Ein, pero no planean venir a vivir con nosotros.


Lily compró un par de cafés en la cafetería del hospital y caminó hasta encontrarse con Faye, quién estaba afuera fumando un cigarrillo con la mirada perdida. Lily sabía qué aunque se sintiera aliviada por la recuperación de Spike, aún quería molerlo a golpes por haberse ido a perseguir la muerte.

Lily tenía la misma sensación con Jet hacia su persona. Después de todo aún no habían limado todas las asperezas, se conformaba con que no la hubiese rechazado completamente.

Tomó asiento junto a Faye y le ofreció un café, ella lo tomó con una mano y dió otra calada al cigarrillo antes de beber un sorbo con cuidado.

Guardaron silencio, ya en las semanas que habían custodiado la salud de Spike, Faye y Lily habían hablado de muchas cosas, incluída la tempestuosa despedida de ambos antes de que Spike fuera a su cita con la muerte.

Lily le había platicado sobre la noche antes de su partida y el por qué Jet seguramente nunca la perdonaría del todo.

Y sabía que Faye estaba dolida, además de tener el orgullo herido.

—Definitivamente soy una tonta— Murmuró Faye — No puedo dejar de sentirme feliz de qué esté vivo. Aunque una parte de mí quiere terminar de matarlo por imbécil.

—Creo qué ya tendrías que haberte acostumbrado a la forma de actuar de Spike, no mide el peligro.

—Supongo qué carece de sentido común. — Respondió Faye y luego suspiró.

—Tranquila,— Intentó consolar— Creó que sólo nos queda darle tiempo al tiempo.

— Lástima que yo nunca he sido muy paciente.— Comentó Faye y terminó su cigarrillo.

Lily no agregó nada más.


Se había sentido tan extraño volver a entrar en la Bebop, Lily había estado renuente a volver hasta que Spike lo hiciera, pero cuándo habían dado a Spike de alta ya no tenía más excusas para evitarlo.

La nave se miraba más grande que cómo la recordaba, pero estaba segura de qué eran solo los nervios. Al entrar en aquel ambiente familiar casi la hace llorar, pero se había prometido a si misma no volver a llorar por nimiedades.

—Estoy en casa— Murmuró cuando estuvieron en la sala.

Jet estaba acostando a Spike en el sillón amarillo, mientras Faye subía las escaleras. Los tres la observaron mientras Lily mantenía la mirada pérdida mirando a su alrededor como si fuera la primera vez que recorría la nave.

Los cuatro extrañamente compartían el mismo pensamiento, se sentían en casa.

Lily entró en su habitación, la cual estaba tal cual la había dejado, realmente no tenía nada que dijera que alguien había estado alguna vez ahí, ni siquiera antes de dejar la Bebop.

Dejó la maleta que llevaba sobre la cama y sacó un portarretratos con la foto de ella y de su hijo y la puso sobre un buró.

Sonrió, por algo debía empezar, y ahora tenía un lugar donde hacerlo.


Lily tenía que admitir que acostumbrarse nuevamente a la rutina en la Bebop era algo difícil, más por qué extrañaba a Ed y a Ein, sin ellos prácticamente se quedaba sin mucho que hacer durante el día, claro, estaba el cuidar a Spike, pero el hombre pasaba gran parte del tiempo dormido, mayoritariamente por los calmantes para el dolor.

Aún así Lily lo cuidaba gustosa, le cambiaba las vendas, le limpiaba las heridas, se aseguraba de que comiera bien y le administraba los medicamentos según la prescripción.

En lo único que Lily estaba segura que no podía ayudarlo de momento, aunque ella lo quisiera, era en conllevar la pérdida de Julia. Spike no era realmente abierto en ese tema con ella, en realidad con nadie, pero era más honesto con Jet.

Jet era otra cuestión, a pesar de qué la trataba de manera cordial, la mayoría del tiempo la ignoraba, y eso le retorcía el corazón, pero no quería forzar nada, cuando Jet quisiera acercarse sería libre de hacerlo.

Con Faye continuaba su extraña amistad, pero era la que más sentía sincera de momento, aún cuando Faye no quisiera hablar de sus sentimientos, Lily valoraba mucho que aún la tratara igual, supuso que Faye había entendido la razón de su deserción.

Esperaba que el tiempo se encargara de curar las heridas que todos los tripulantes de esa nave tenían.


Lily miraba el trago frente a ella, un vaso con un par de hielos y ese líquido ambarino que desprendía un aroma fuerte.

—No estoy segura de esto Faye— Dudó.

—Me lo prometiste— Insistió Faye— Me dijiste que tomarías al menos uno.

Lily suspiró, eso definitivamente iba a terminar mal, ella sabía cómo se ponía cuando bebía y eso que sólo lo había hecho pocas veces.

—Tú vas a tener que lidiar con esto después— Avisó y se bebió el contenido del vaso.

Faye se rió al ver la mueca de su cara.

Estaban en un casino, aprovechando la suerte que Lily parecía atraerle a Faye, pero en medio de una plática, Lily había confesado que no tenía tolerancia al alcohol y que se embriagaba muy rápidamente.

Después de un par de tragos, Faye comprobó que Lily no estaba bromeando, el alcohol rápidamente se le había subido al sistema pues comenzaba a reírse por cualquier tontería, comenzó a arrastrar las palabras y las mejillas se le encendieron.

Cuando comenzó a coquetear con un mesero, Faye pensó que era suficiente con la demostración y la arrastró fuera del sitio.

—Si hubiera sabido que con dos copas te ponías así mejor ni averiguó, maldigo mi curiosidad.

Para ese punto Lily hablaba incoherencias y comenzaba a caminar erráticamente. A duras penas Faye la metió en la Red Tail, pero bajarla era otro cantar, puesto que se había dormido profundamente.

Después de varios intentos infructuosos por parte de Faye, no encontró mejor forma de sacarla de su nave qué pedirle ayuda a Jet. Spike quedaba descartado por muchas razones.

— ¡Jet! — Llamaba fuertemente Faye tras la puerta del hombre.

—¿Qué sucede?— Preguntó asomándose con rostro somnoliento.

—Necesito tu ayuda— Pidió Faye— No puedo bajar a Lily de la Red Tail.

—¿Por qué?— Preguntó Jet confundido.

—Por qué la emborrache— Ante la mirada reprobatoria de Jet se apresuró a aclarar— Solo le dí dos tragos, tiene una pésima tolerancia al alcohol.

Jet suspiró y acompañó a Faye hasta la nave, la encontró tal como Faye había dicho hecha bolita en el asiento de la Red Tail, el vestido corto verde musgo se le había subido hasta los muslos, revelando casi de más las torneadas piernas y los muslos.

Con cuidado la sacó de la nave jalandola primero de los brazos y luego sujetandola por la cintura, después de eso fue pan comido sacarla de la cápsula, la tomó en brazos, seguía siendo delgada, aunque ahora de una forma más saludable.

Lily ni se inmutó cuando Jet la depósito en la cama.

—¿Qué fue lo que le diste?— Preguntó Jet preocupado.

—Solo dos tragos de whisky barato y rebajado de un casino. –Respondió Faye ligeramente alarmada.

Lily comenzó a tiritar y un fino sudor comenzó a cubrir su frente. Seguía inconsciente, la cara formó una mueca de malestar y se puso terriblemente pálida.

Faye la mantuvo de lado y la colocó en la orilla de la cama, por si necesitaba devolver el estómago.

—Quizás deberíamos hacerle un té o algo— Sugirió Jet.

—Está muy dormida cómo para siquiera intentar darle algo. Vete a dormir, yo me quedo a cuidarla.

Jet se encontraba en un dilema, pero no sabía cómo refutar a Faye, así que simplemente salió de la habitación, se sentía preocupado, no quería admitirlo, pero extrañaba la relación antigua qué había tenido con Lily y no solo se refería a la parte física, se refería a todo en general, las pláticas largas con una taza de café, la espontaneidad de sus frases.

Definitivamente la extrañaba, pero acercarse mucho a ella le había roto de una manera terrible el corazón cuando descubrió que estaba casada y qué buscaba a su hijo.

Ahora esa mujer ya no existía, Jet había visto un cambio casi radical en Lily, ya no tenía un objetivo en la vida más que seguir viviendo, ya no había una esperanza de encontrar a su hijo vivo, pero tampoco tenía la amenaza de ser encontrada por el hombre con el que había estado casada. Ahora estaba en paz, cuidando a Spike y saliendo más regularmente con Faye, pero con él, ella mantenía su distancia, como si no quisiera recuperar la relación pasada.

Eso era lo que más le dolía a Jet, pero no sabía cómo encararla, sabía que la quería de alguna forma, pero cuando se trataba de ella nada en su mente estaba claro, nunca le había pasado nada similar, ni siquiera con Arisa. Lily aún representaba un enorme enigma y no estaba seguro de cómo resolverlo.

O sí en verdad quería resolverlo.


NA

muchas gracias a quienes siguen este fic.

The NN: muchas gracias por tu Review, y si espero poder hacer algo con Spike y Faye como pareja principal. Saludos.