...

Oh mi... —Chico Flash murmuró. El sonido de alguien sorbiendo soda fue lo único que se escuchó por unos segundos.

Después, todo explotó… figurativamente.

—Awww ¡Sí estás casado! —Señorita Marciana grito con emoción.

—¡Oh por Dios! ¡Dime que es Artemisa! —Raquel dijo con una gran sonrisa.

La mencionada (la versión adulta) se restregó la cara con ambas manos, y ese fue su error. Ahora todos estaban viendo las manos de sus homólogos mayores, así que notaron fácilmente el anillo dorado simple y uno con un diamante en su dedo anular. Rocket se tapó la boca de pura emoción.

Zatanna adolescente tenía una enorme sonrisa en sus labios que lo decía todo. Aqualad le sonrió a Chico Flash en el otro extremo de la barra, y Superboy parecía estarse mordiendo el labio para no reírse.

Los adultos tenían expresiones de incertidumbre en sus rostros por la información que acababa de ser revelada sin querer, excepto Wally, que estaba rojo, y Artemisa, que también se estaba empezando a sonrojar. No se le había ocurrido quitarse la argolla de matrimonio antes de llegar a la Atalaya. Ahora se sentía una tonta por no haberlo pensado.

Chico Flash y la joven arquera por su parte, compartieron una mirada de reojo antes de sonrojarse y dirigir sus ojos hacia otra dirección.

Robin se rio desvergonzadamente sin dejar de ver a sus amigos.

—Espero ser el padrino.

Chico Flash le dio un codazo en el costado.

—No estás ayudando —lo regañó.

—De hecho, sí eres el padrino —Zatanna adulta lo señaló con su vaso de soda.

Robin sonrió ampliamente, viendo al pelirrojo a su lado.

Wally gimió, apenado.

—Ya basta, saben demasiado.

Dick sonrió detrás del vaso.

—Es gracioso como todos asumieron automáticamente que se casaron entre ustedes. Es decir, podrían haberse casado con otra persona.

La emoción de los chicos disminuyo al escuchar eso. Era cierto, podrían haberse casado con quien sea. Si es que estaban casados.

—Eso es cierto —Wally acordó —, pero en este caso si sucedió así. Por cierto, Conner y Megan también están casados —Wally comentó rápidamente antes de tomar un enorme bocado de comida.

—¡Wally! —Los mencionados lo reprendieron al unísono.

Los chicos miraron a la versión más joven de la pareja. Ambos se sonrojaron y apartaron la mirada.

Rocket reprimió un gritito, pero no pudo evitar expresar el siguiente comentario:

—Awww solo me dicen que Zatanna y Robin también se casaron y es uno de los días más felices de mi vida.

Varias cosas pasaron a la vez después de esa declaración: Dick se atraganto con su bebida, Zatanna dejó caer su cubierto al suelo, Wally rió entre dientes, a Artemisa le pareció muy interesante su puré de papas, a Conner le dio un ataque de tos, y Kaldur, Raquel y Megan compartieron una mirada indiscreta antes de prestarle toda su atención, cada uno, al plato con comida que tenían enfrente.

Para los chicos no pasó desapercibido el cambio en el ambiente y las actitudes nerviosas de sus versiones adultas. Robin y Zatanna se miraron entre sí.

La sonrisa de Rocket cayo lentamente al entender el mensaje implícito.

—Oh. No están juntos, ¿verdad?

Dick se limpió los labios con su servilleta, evitando contestar eso.

Zatanna adulta se aclaró la garganta después de recoger el cubierto del suelo y dejarlo a un lado del plato. Extrañamente para los chicos, ella parecía estar a punto de reírse.

—Miren, sé que todo esto es muy raro, pero… todo bien. Es decir, somos amigos así que…—se encogió de hombros tratando de parecer indiferente, pero parecía algo nerviosa.

—Exacto, todo está bien —Dick intento complementar la "explicación".

—Odiaría ser ustedes en este momento —Wally comento antes de tomar un sorbo de su bebida.

Zatanna adulta se rió negando con la cabeza mientras jugaba con su servilleta. Dick se rasco la cabeza de forma distraída.

Zatanna y Robin por su parte trataron de no pensar mucho en el asunto, aunque se cuestionaran el cómo y porque terminarían su relación… por otro lado.

—No quiero saberlo —la voz de la Zatanna más joven los saco a todos de su burbuja interna.

Todos la voltearon a ver con atención.

—Es decir —trato de explicar —, no quiero saber que paso entre ustedes para que… ya saben. Terminaran —miro a su versión mayor y a Dick.

—Yo tampoco —Robin la secundo.

—Tranquilos, no les íbamos a decir —la Zatanna mayor respondió sonriendo —. De todas formas, Dick y yo somos amigos, compañeros de campo, y todas esas cosas.

Dick asintió de acuerdo.

—Así es, de igual forma esto no es algo que los afecte a ustedes en algún sentido.

—Exacto, ustedes sigan con lo suyo —Zatanna complemento.

Robin y Zatanna les sonrieron en respuesta sin saber como responder a eso.

Chico Flash se aclaró la garganta.

—Creo que es mucha información por hoy.

—Lo secundo —su novia acordó.

Un silencio algo incómodo se instaló en el lugar mientras continuaban con sus comidas, hasta que Megan empezó a reírse. Todos la voltearon a verla.

—¿Hoy es el día de las risas? —Dick pregunto con ironía.

—No —Megan rio de nuevo —. Es que, no sé porqué, pero toda esta conversación me hizo recordar a las pijamadas que teníamos en la cueva, donde nos contábamos todo lo que nos pasaba —Megan comentó con nostalgia.

—Oh, es cierto —la Zatanna mayor sonrío —. Hace tiempo no tenemos una reunión así.

—Esas conversaciones eran vida —Raquel le dijo.

—Oigan, quiero una reunión de esas de nuevo —Artemisa adulta comentó de la nada ante los recuerdos que le llegaban a la cabeza.

—¡Hecho! Digan fecha, lugar y hora. Me anoto—Zatanna dijo palmeando la barra.

Los chicos miraban el intercambio como si de un partido de tenis se tratara, sorprendidos por el cambio repentino de tema.

Dick alzó una ceja.

—¿Hola? ¿Viaje en el tiempo en curso? —señaló a los chicos.

—No hay problema, sigan ignorándonos. Nosotros estamos disfrutando del intercambio de información —Rocket comentó con una sonrisa.

—Muy interesante información —Artemisa adolescente complementó.

Los adultos se vieron entre ellos antes de empezar a reírse.

—Creo que les hemos dicho bastante hasta ahora —Kaldur dijo recostando sus brazos en la barra.

—Es verdad —Aqualad acordó con una sonrisa.

—Sí, pero aún tenemos preguntas —Rocket agregó.

—Entonces juguemos a veinte preguntas —Robin comentó de forma desinteresada jugando con la pajilla de su vaso.

Todos se quedaron en silencio, pero los chicos lo voltearon a ver con interés. Como si estuvieran frente a una gran revelación.

—¿Qué? —Robin preguntó sin entender por qué las miradas.

—Esa es una gran idea —Zatanna adolescente le dijo con una sonrisa amplia.

—Solo bromeaba —Robin le respondió extrañado.

Los adultos no estaban seguros de que esa sea una buena idea.

—No creo que sea buena idea jugar a veinte preguntas... —Wally expresó los pensamientos de todos.

—Solo una pregunta por persona. Sería más bien como jugar a ocho preguntas —la Señorita Marciana parecía muy convencida de su solución.

—¡Sí! —Chico Flash apoyó la moción.

Los demás no tardaron en seguirlo con sus respuestas afirmativas, excepto Robin que no parecía muy seguro y Superboy que sólo se encogió de hombros.

Chico Flash miró su amigo.

—Vamos Rob, di que sí.

—No lo sé, lo más seguro es que vayamos a olvidar todo...

Artemisa lo cortó.

—Exacto... Y creo que eso ya ha sido mencionado más de una vez.

Robin se encogió de hombros en respuesta.

—Está bien, si ustedes quieren.

—Oigan no hemos aceptado —Wally les recordó.

—Creo que no estaría mal —Conner le dijo, a lo que Wally lo vio como si hubiera perdido la cabeza —. Solo nos reunimos para cenar y algunos ya saben hasta con quién se van a casar; e incluso saben lo de Monte Justicia, ¿qué más pueden saber?

—Esa pregunta puede costarte caro, amigo —Kaldur comentó a su lado.

—Sé que los chicos no harán preguntas difíciles, ¿cierto? —Conner los miró.

—Por supuesto. Solo queremos saber tecnicismos —Artemisa adolescente respondió por todos.

Los adultos se vieron antes de acordar en silencio aceptar el trato, aunque no parecían del todo seguros.

—Genial, pasé preocupado toda la mañana para nada —Dick le comentó a Wally en susurro.

—Espero que no nos arrepintamos de esto... —le respondió de igual forma antes de escuchar la voz extrañamente autoritaria de Conner.

—Pero no más preguntas después de esto, así que piensen muy bien lo que van a decir —Conner advirtió.

—Hecho —Chico Flash levantó su mano, en efecto, como si se tratara de una promesa.

Conner asintió.

—Bien ¿Quién será el primero?

—Yo —Artemisa no tardó en hablar.

Su homóloga mayor la miró con atención.

—Que entusiasmo. Adelante.

—De acuerdo, hay algo que he querido saber desde que llegamos aquí —recostó los brazos en la barra —. ¿Ustedes forman parte de la Liga? —soltó, atenta a las reacciones de sus amigos mayores.

No obtuvo mucho más que un ligero cambio en la postura de algunos, que sólo se podrían haber estado acomodando en sus asientos.

—¿Yo tengo que responder? —Artemisa adulta preguntó cuándo sintió todas las miradas sobre ella. Suspiró —. Bien, la repuesta es: no, no todos formamos parte de la Liga... y creo que eso contesta la pregunta —sonrió, triunfante.

Los chicos fruncieron el ceño al recibir lo que ellos consideraban una respuesta incompleta.

Robin rodó los ojos al entender el juego que pretendían jugar sus mayores .

—Formulen bien sus preguntas si quieren recibir una respuesta completa.

Recibió sonrisas en respuesta, como si las intenciones hubieran sido obvias desde el inicio.

—Bien. Con que así vamos a jugar —Rocket empezó —. Entonces mi pregunta es: ¿Quiénes de ustedes forman parte de la Liga?

Kaldur se aclaró la garganta haciéndole saber que él le respondería.

—Formamos parte de la Liga: Zatanna, tú, y mi persona.

Los chicos se vieron entre sí con confusión ante la corta respuesta. Robin abrió la boca desconcertado al igual que Chico Flash. Artemisa frunció el ceño y, Señorita Marciana y Superboy, se miraron entre si, confundidos.

Todos pensaron que en algún momento les tocaría formar parte de la Liga, de hecho, esa era su meta inicial. El propósito de formar el equipo bajo el mando de la Liga, en cierta forma, era que cuando estuvieran listos formarían parte del grupo en cuestión, y tomarían su lugar como héroes públicos. Tal y como lo había hecho Roy en su momento.

—¿Qué? —La voz de Chico Flash resonó sacando a los chicos de sus pensamientos —. ¿Nunca formaré parte de la Liga?

—Tomaré eso como tu pregunta —Wally le respondió con una sonrisa.

—¡No!...

Su homólogo mayor lo interrumpió con una sonrisa divertida.

—Lo siento, pregunta que formulen, pregunta que respondemos.

Chico Flash se desplomó en su asiento.

—Eso es trampa

Wally rió.

—Tranquilo, creo que recibirás una mejor respuesta de lo que esperas.

Chico Flash se animó.

—¿A sí?

Wally le asintió con la cabeza antes de comenzar. —Recibí la invitación para formar parte de la Liga... —Chico Flash sonrió enderezándose en su asiento —,... pero la rechacé. Mis prioridades habían cambiado en ese momento —miró de reojo a Artemisa antes de sonreírle a su pequeño yo.

Chico Flash parpadeó confuso por la respuesta, ahora tenía más preguntas que antes. Robin lo miró y le puso una mano en el hombro en señal de apoyo, aunque él mismo tuviera la misma incertidumbre que él.

—Siguiente —Conner cortó el momento.

—Yo —Zatanna adolescente habló llamando la atención de todos. Miró directamente a su yo futura —, ¿Algún día...papá podrá regresar a ser él? Sin Destino. Sin Nabu.

Un denso silencio llenó la sala.

Zatanna adulta miró a su homóloga menor con una sonrisa triste.

—Lo siento. Lo he intentado todo, pero es inútil. Nabu es muy poderoso, aunque tengo que admitir que sin la ayuda de Destino... bueno, creo que se hubieran encontrado un futuro muy diferente. Y no en el buen sentido.

La pequeña Zatanna se mordió el labio y bajó la mirada cuando sus ojos empezaron a empañarse con lágrimas. Nunca podría salvar a su padre, tendría que conformarse con verlo tan solo una hora; una vez al año. Ese tiempo no era suficiente.

Robin le tomó la mano sacándola de sus cavilaciones. Lo miró a los ojos y le sonrió. Ella lo abrazó, y él le correspondió el gesto.

—Todo va estar bien... —susurró para ella.

Todos bajaron la cabeza en silencio, respetando el momento. La maga adulta sintió como Artemisa la envolvía en un abrazo de la nada. Sonrió en respuesta.

—Lo siento... —la pequeña Zatanna empezó, limpiándose las lágrimas que habían escapado de sus ojos a tiempo que se soltaba del abrazo de Robin —, hice de este momento un poco... emocional —rió, nerviosa.

—Tranquila. Estamos aquí para ti —Artemisa adulta le sonrió.

Ella rió.

—Es verdad, nunca me dejaran sola. Así que relájate, todo va estar bien —miro a su pequeña yo.

Los demás le sonrieron en señal de apoyo.

—Gracias, chicos. Bien, ¿quién sigue? —ella preguntó mirando a sus amigos a lo largo de la barra.

—Yo sigo —Señorita Marciana hablo.

Todos le prestaron atención

—Va en relación con lo que dijeron de que no todos forman parte de la Liga. Wally ya explicó por qué, más o menos. La pregunta sería: ¿Por qué el resto no forma parte de la Liga? Ese era el propósito de todos en un inicio ¿no?

—Bueno, técnicamente formamos el equipo porque la Liga de la Justicia nos guardaba secretos —Chico Flash señaló.

—Sí, pero todos pensamos que íbamos a formar parte de la Liga en algún momento ¿no?—Rocket le respondió.

Artemisa tarareo de acuerdo antes de empezar con su explicación.

—Bueno, yo no formo parte de la Liga, primero, por la misma razón que Wally: ahora tengo otras prioridades.

—Lo cual no es una explicación muy clara —su homóloga comentó —. Continúa.

Artemisa negó con la cabeza, divertida.

—Segundo: no siento que mi lugar esté allí. Mi lugar está... —miró a sus amigos con una sonrisa —, con ellos. Así que donde estén ellos, estaré yo. La membresía de la Liga es una mera formalidad que aún no necesito.

Su homóloga menor sonrió satisfecha por la respuesta. Ella realmente no había considerado formar parte de la Liga. Ella había deseado desde un inicio estar con el equipo, estar con los chicos que ahora eran sus amigos. Así que no le molestaba saber que eso no cambiaría con el tiempo.

Conner se aclaró la garganta.

—Por mi parte, no formo parte de la Liga porque me dedico al equipo como mentor y, realmente me gusta estar allí —sonrió —. Es genial poder enseñarle a todos esos chicos como una vez me enseñaron a mí.

Superboy lo miró, sorprendido.

—Son como una familia —Megan complementó —. No estoy en la Liga por la misma razón. Esos chicos son muy importantes para mí, y como dijo Conner, también quiero enseñarles lo que me han enseñado —Megan sonrió con cariño al recordar a sus chicos.

Dick sonrío al escuchar la repuesta.

—Sin mencionar que, y esto es solo mi opinión, realmente no creo que haya alguien más que pueda hacer lo que ustedes hacen —miro a las versiones más jóvenes de sus amigos —. Ustedes nacieron en ese equipo, ¿quién mejor que ustedes para enseñarle a la nueva generación?

—Comparto esa opinión —Kaldur secundo, sonriendo.

Superboy y Señorita Marciana se miraron antes de compartir una sonrisa privada. Dick tenia razón, ellos habían nacido como héroes en ese equipo, y al parecer no lo abandonarían. Se sintieron bien con ese pensamiento.

—Megan y Conner como mentores. Suena genial —Robin sonrió recostándose en la barra.

Los mencionados le devolvieron la sonrisa.

—Sí, suena genial —Superboy le respondió sin dejar de sonreír.

—Es genial —Conner se unió al juego antes de mirar al único que faltaba —. Sigues tú, Dick.

Todos lo voltearon a ver y Dick les sonrió encogiéndose de hombros. Puso sus brazos en la barra antes de hablar

—No sé por qué sigo diciendo que "no", sinceramente. Formé parte de la Liga por un tiempo, casi un año, pero... como dijo Artemisa, ese no es mi lugar. Me siento más cómodo en grupos pequeños, supongo.

Conner, Megan y Artemisa sonrieron a sabiendas.

Dick continuó.

—Sólo eso, realmente no hay una razón en especial, aunque tengo una invitación abierta. De hecho, todos la tenemos. Tal vez tome la oportunidad más adelante, pero por el momento me conformo con ayudar cuando sea necesario.

—Exactamente —Wally agregó —. Cuando un alíen aparezca queriendo conquistar el mundo, allí vamos a estar.

Robin miró a su homólogo, confundido. De todas las respuestas que había formulado en su mente, esa en específico, no se le había ocurrido.

—Así que básicamente no formas parte de la Liga, porque no quieres.

Dick asintió.

—Es una razón contra la que no tengo muchos argumentos —Robin alzó una ceja, aún confundido.

Dick se rió encogiéndose de hombros

—Formar parte de la Liga no es tan genial como parece, créeme. Pero no les vamos a matar sus ilusiones diciéndoles porqué.

—Sí, el equipo y los Outsiders se divierten mucho más —Raquel agregó.

Todos se rieron por el comentario. Tenían que admitir que era verdad, aunque su trabajo no consistía en la diversión de sus misiones.

—Bien, ¿quién sigue con las preguntas? Solo faltan tres —Dick miró a los tres faltantes: Superboy, Aqualad y Robin.

—Yo no quiero preguntar nada —todos miraron a Superboy cuando dijo eso —. Creo que ya sé suficiente de mi futuro, no veo que más podría saber, así que descarten mi pregunta.

Los adultos se aliviaron al saber que tendrían que responder una pregunta menos.

—Oh, vamos Supy —Chico se quejó.

Superboy se encogió de hombros, desinteresado.

—Entonces sólo faltan dos —Kaldur miró a los chicos en cuestión.

Robin y Aqualad se miraron.

—Tu primero —Aqualad le dijo a su amigo en el otro extremo de la barra.

Robin le sonrió.

—No te preocupes. No haré ninguna pregunta.

Chico Flash giro su cabeza con brusquedad.

—No bromees, ¿Tú también?

—No quiero saber nada más —se excusó.

Dick lo vio con atención. Algo no le cuadraba.

—Amigo, eres la persona más curiosa que he conocido en mi vida. ¡Has hackeado la baticomputadora por pura curiosidad! ¿Y me dices que no quieres saber nada del futuro? —Chico Flash le recriminó con incredulidad.

Robin se encogió de hombros.

—No veo que le estés reclamando a Superboy por hacer lo mismo.

—Supy es... Supy, tú eres tú. —Chico contrarresto.

—Ya, no hagas tanto drama —Dick intervino —. Si no quiere preguntar nada, que no lo haga.

Chico Flash resoplo dejando caer el tema, pero sin dejar de juzgar a Robin con la mirada.

—Aqualad —Conner lo llamó—. Sigues tú entonces.

Aqualad miró a su homólogo mayor antes de sonreír con suavidad.

—Solo quiero saber algo: Garth y Tula, ¿formarán parte del equipo en algún momento? Hemos estado hablando estas últimas semanas respecto a eso y —se encogió de hombros —, me gustaría saber si va a pasar.

Kaldur se vio a la versión menor de sí mismo y su mente trajo recuerdos que creyó haber superado en algún momento. Cerró los ojos por unos segundos y sonrió con sinceridad antes de responder.

—Sí, formarán parte del equipo.

Aqualad asintió con agradecimiento al escuchar una respuesta positiva, pero no paso por alto la actitud nerviosa de su versión mayor. Se conocia muy bien después de todo. Los demás no vieron nada fuera de lugar.

—Nueva tripulación. Genial —Chico Flash comentó.

—Me alegra saber que dejaré de ser la "nueva" en algún momento —Rocket dijo con una sonrisa.

Kaldur rió abiertamente antes de hablar de nuevo.

—Bien, creo que ahora sigue la mudanza ¿no?

—¿Nos están corriendo? —Zatanna adolescente preguntó en broma.

—No, pero tienen que preparar las pocas cosas que tienen antes de irse —Dick le respondió.

—Sí —Megan concordó —. Así que cuando terminen de comer, pueden ir a preparase. Los espero en el hangar cuando terminen. Nos iremos en la bionave.

Los chicos asintieron en respuesta antes de terminar con lo que les quedaba de la cena.

Aqualad miró a la señorita Marciana con discreción. Ella entendió el mensaje.

"Enlace mental establecido ¿Todos en línea?". La voz familiar de la marciana resonó en la cabeza de los chicos.

Un coro de "síes" en diferentes tonos le respondió.

Los adultos en la sala no notaron nada fuera de lugar en los muchachos.

"¿Qué? ¿Armaremos una cita de juegos?". Superboy empezó la conversación.

"Algo así. Díganme, ¿quieren ir a dar un paseo?". Aqualad pregunto.

"¿Y salir de este lugar? Por favor, estoy cansado de ver solo tonalidades grises". Chico Flash respondió con urgencia, pero sin reflejarlo en su rostro.

"Excelente, porque yo también quiero salir. Robin, ¿hay una forma de usar los tubos zetas sin que ellos se den cuenta?". El líder del equipo tomó el mando.

"Se darán cuenta eventualmente, pero sí, es posible". Robin respondió tomando un bocado de su comida. "¿A dónde quieres ir?"

"Monte Justicia".

Fue lo único que necesitó escuchar.