La habitación se quedó unos instantes en silencio
Antes de que Fishlegs explotara en una sonrisa emocionada
-!Oh, mierda¡. !Era por eso que estabas actuando tan extraño¡. ¡Es Astrid!. ¡Sabía que era Astrid!. Te lo había dicho, ¿no?. !Lo supe desde el momento en el que ambos se vieron a los ojos¡-
Hiccup suspiro y se pasó las manos por su cabello. Su plan de mantenerlo en secreto era casi imposible de mantener por mucho tiempo y lo sabía, pero había esperado que pasara dentro de unas semanas para poder planear algo que decirle a Fishlesg
Porque no tenía ninguna duda de que su amigo rubio sería el primero en descubrirlo, idealmente sería el último, pero el castaño no estaba dispuesto a apostar por eso. La única razón por la que Fishlegs era el único que lo había notado era porque las demás personas lo ignoraban olímpicamente
El rubio detuvo lentamente su emoción, dándose cuenta de que su amigo no se veía tan alegre como él
-¿Hiccup?-
-Si...eh...lo adivinaste, Fish. Felicidades-las bolsas en los ojos le dejaron en claro al rubio que no era nada de que estar feliz
-¿Por qué no le has dicho?-un escalofrió subió por la espalda de Fishlegs, de repente siendo consciente de que el comportamiento de Hiccup llevaba mucho más tiempo de lo que nadie jamás había escondido su marca
-No..he...¿no he encontrado el momento?-las palabras tenían un asqueroso sabor para su boca y, a juzgar por la mueca de Fishlegs, también sus oídos lo pudieron sentir
-¿Q-Que está pasando?-
La habitación de repente se sintió cien veces más intensa en menos de un parpadeo
-Es...No es nada, Fishlegs. Simplemente necesito tiempo para convencerme a mí mismo, ¿sabes?, después de toda la mierda de historia que tenemos entre nosotros no va a ser fácil-era un eufemismo. Una simple manera de englobar todas las emociones que Hiccup había sentido y las comprimía como si no importaran, lo que se estaría volviendo cierto en unos cuantos años, cuando el dolor fuera lo único que tuviera en la mente
Fishlegs se tomó un momento para estudiar a su amigo, observando su postura cansada e incómoda, sus muecas y sus palabras. La claridad lo alcanzó unos cuantos segundos después de terminar sus observaciones
-Tu...no se lo dirás-el castaño sonrió con ironía ante el horror en las palabras del rubio. Toda la sociedad estaría horrorizada en el momento en el que se enteraran de sus decisiones, no era de extrañar que su amigo lo estuviera también
-Bueno...he...Aún no está nada decidido, pero...Si, es lo más probable-termino con una risa hueca
Dios, la vida es una mierda...
Fishlegs ahora sabía que estaba caminando por terreno peligroso, así que decidido detenerse un momento para pensar. Primero, Astrid, eso Fishlegs lo sabía desde el momento en el que Hiccup le había confesado que estaba enamorado de ella. Segundo, marca, eso era algo también de esperarse dado que las marcas siempre aparecían en la adolescencia-adultez. Tercero, secreto, eso era preocupante
Según Fishlegs solamente había un caso documentado recientemente en todo el mundo. Un tal Arnolt Mackingtoch, si recordaba bien. Era un hombre que había decidido mantener su marca escondida durante toda su vida y había llevado un diario de todo lo que le pasó; diario que se publicó de manera póstuma
¿Causa de muerte?. Suicidio
Por lo poco que se sabía del caso, solamente aguanto tres años antes de que la locura comenzara y, unos pocos años después, la locura lo consumió por completo sin que nadie se diera cuenta realmente
-Hay un libro...que detalla los efectos de negar tu destino-el cuidado en las palabras del rubio eran apreciadas, pero Hiccup honestamente no quería ser tratado como si se fuera a romper. Ya había tenido suficiente de eso en la secundaria
-Genial. Lo buscare por ahí en otro momento-el familiar sarcasmo de su amigo le hizo saber a Fishlegs que, al menos, podía ir con un poco más de fuerza
-El libro dice que se volvió loco al tercer año-Hiccup hizo una mueca
-Bueno, al menos será suficiente como para que termine mis estudios-
La habitación se quedó en silencio. Fishlegs tratando de reorganizar sus pensamientos e Hiccup tratando de encajar toda su vida en tres años
-¡Hiccup!. ¡Ven aquí un momento!-la fuerte voz de su padre resonó por toda la casa, como siempre que perdía el control de su voz. Hiccup suspiro
-Mira, Fishgles, podemos hablar más tarde. Solo...solo no lo menciones, ¿quieres?-la mirada de Hiccup estaba llena de tanta fuerza que, no por primera vez, el rubio se vio obligado a apartar la mirada
-Claro. Claro. Solo...lo hablaremos más tarde-
