- Uhmm. De pronto sintió que sus manos la alejaban.

Candy estaba atónita, sus labios todavía sentía el calor del beso, sus mejillas completamente sonrojadas y su pecho que parecía estallar en un millón de emociones, el corazón no dejaba de latirle como cuando la lluvia caía y un montón de gotas la empapaban.

Este sentimiento era único, nunca nadie la había besado sin embargo ¿por qué sentía ese vacío entre ambos?

- Le ruego me disculpe señorita Candy, no debí hacerlo.

- Ella se llevó una mano a sus labios y entonces entendió que eso había sido un error. Bajó la cabeza y unas gotas cayeron a sus pies.

- Señorita… Él comprendió que la había ofendido, sentía la necesidad de abrazarla no quería ser causante de sus lágrimas después de todo ella solo era una jovencita ingenua que seguramente esperaba un beso cargado de amor. Estaba por estirar sus brazos pero…

- Candy se limpió las lágrimas y alzo el rostro mostrando una sonrisa con todo su esplendor.- No se preocupe, no pensare mal de usted después de todo eso solo fue un simple beso sin ninguna carga emocional, comprendo que en ocasiones las personas se dejan llevar por el momento así que descuide no sentí absolutamente nada con ello.

- Terry abrió los ojos sorprendido no esperaba esa respuesta de parte de Candy. Algo dentro de él se sintió distinto.

- Si me disculpa iré a descansar, ya es bastante tarde.

- Terry asintió viendo como aquella jovencita le había dejado sin palabras.

Cerró la puerta detrás de ella y soltando un suspiro se dijo a si misma

- No te confundas Candy esto es imposible. Cerró sus ojos y las palabras de la abuela hicieron eco en su cabeza. "Nunca debes entregar tu corazón, el amor solo trae dolor"

- Abuela… susurro.

A la mañana siguiente

Había dormido cómodamente, hacía ya mucho tiempo que no sentía esa tranquilidad en el castillo. Al sentarse en la mesa noto que era el único ¿Dónde estaba ella?

- Dorothy.

- Dígame señor. Dijo la mucama mientras servía la tasa del señor.

- ¿Dónde está Candy?

- Oh se refiere a la señorita de cabellos de sol.

- ¿Cabellos de sol? Pregunto él.

- Si, su cabellera es tan hermosa y brillante como el sol. Parece una princesa.

- Bueno, si me refiero a ella ¿Dónde está? ¿sigue durmiendo?

- ¡Oh no! Por supuesto que no, la señorita se despertó muy temprano y ahora esta con Archie.

- ¿Con Archie?

- Dorothy asintió.- Eh… Mi señor ¡Espere su desayuno se enfriara!

La mañana era magnifica y no iba a desperdiciarla quedándose en una habitación, luego de colocarse su ropa más cómoda salió a dar un paseo a los alrededores del castillo. Al regresar se había encontrado a Archie, quién estaba acomodando las riendas al caballo.

- Tenga buenos días señor.

- Buenos días jovencita ¿Qué hace tan temprano despierta?

- Salí a dar un paseo ¿Acaso por ser joven debo quedarme recluida en una habitación?

- Archie soltó una carcajada. La joven no era como otras mujeres que había conocido cualquier otra se hubiera callado pero era evidente que esta señorita no se quedaría en silencio.- No, supongo que tienes razón.

- Por supuesto que sí, no pienso perderme ni un solo día quedándome encerrada. La vida es tan corta que deseo vivirla al máximo, ya estuve gran parte de ella sin disfrutarla.

- En eso estoy de acuerdo contigo, la vida se va tan rápido. Dijo mirando al cielo, recordando momentos de su infancia.

- Candy lo noto y sintió que aquel hombre era una buena persona.

- ¿Ahora que planeas hacer?

- Bueno… estuve mucho tiempo encerrada en casa y solo me concentraba en mis libros de plantas medicinales, pienso que me gustaría aprender nuevas cosas como…

- Archie se dio cuenta que tenía la mirada pegada al caballo.- Oh no, no-no.

- Por favor… jamás he montado uno. Le prometo que tendré cuidado.

- Ah…

- Por favor.

- Bueno, está bien. Dijo Archie rendido.- Pero no te subirás a mi caballo, te traeré uno más manso.

- ¿Acaso tiene miedo que le gane en montar?

- Escuche bien señorita. Hasta ahora no existe un rival que me gane en montar, soy un experto.

- Entonces déjeme subir a su caballo.

- De acuerdo, pero si el animal le hace caer no será mi problema.

- Le prometo que no. Y con emoción Candy corrió donde el caballo, le acaricio la cabeza sonriendo.- Por favor no me hagas caer, se amable conmigo.

- ¿Estás hablando con el animal? Esto es absurdo, ellos no entienden.

- Estoy segura que el si me entendió ¿verdad? El caballo relincho como si hubiera entendido a la perfección.

- Archie lo miro sorprendido.

- Candy sujeto la rienda intentando subir pero era evidente que no era muy alta para alcanzar la cima.

- ¿Lo ves? No podrás hacerlo.

- ¡Ah!

- ¿Qué? Para su sorpresa Candy había logrado subir al caballo.

- Ahora ¿Qué debo hacer? Pregunto ella.

- Tienes que hacer que trote.

- Oh entiendo ¡Adelante!

- Así no lo logra… Sus palabras quedaron a la mitad pues ella se había ido con el caballo.

Los minutos pasaron y él no lo podía creer. Esa jovencita debía estar mintiendo. No podía ser verdad que era la primera vez que montaba a caballo. En tan solo unos minutos manejaba el caballo a la perfección.

- ¿Lo hago bien señor? Decía Candy montando en el caballo.

- Eh… si…. Bueno he visto mejores.

- Seguiré practicando hasta volverme mejor que usted.

- ¡Ja! Ya te lo dije eso es imposible.

- Archie.

- Terry…

- ¿Dónde está Candy? Dorothy me dijo que estaba contigo.

- Archie volteo la mirada.- Eh…

- Terry siguió la mirada de Archie y la vio, estaba galopando con el caballo.

- P-pero ¿Qué está haciendo? ¿Tú dejaste que ella se subiera?

- Cálmate Terry, ella ha aprendió a montar muy rápido al caballo. No se lastimara.

- ¡Oh! La señorita cabellos de sol. Dorothy miraba con terror a Candy pensando que podría caerse.

- No se preocupen ella lo tiene controlado. Es muy distinta a otras mujeres, no le teme al peligro es bastante osada para su edad.

- ¡Buenos días señor Grandchester! ¡Hola Dorothy! ¡Wuuu esto es muy divertido!

- Terry no podía aparatar su mirada de ella, su cabello dorado suelto bailaba al compás del viento y su sonrisa deslumbrante que atrapaba su mirada.

- Terry, si sigues con la boca abierta te comer a un insecto.

- Eh…

- ¡Jajá! Es una mujer sorprendente ¿verdad? Dijo Archie mirándola.

- Lo es.

Continuará…

Hola chicas ¿Cómo han estado? Espero que bien. Bueno he leído que muchas tienen preguntas por ahí leí que Lucia sería la madre de Candy y lo aclarare ahora. Lucia no es la madre de Candy ella no tuvo hijos pero es evidente que tienen un gran parecido y la respuesta está en el cuarto capítulo hay deje unas pistas y descubrirán el motivo del gran parecido, pronto iremos descubriendo sobre el pasado de Candy y el motivo de que la abuela sobre-protegiera a Candy. Ahora sobre la madre de Terry, ella está muerta, no es una hechicera pero al pedir perdón en el último momento a su hijo su alma se quedó en el bosque dándole la oportunidad de salvar a otras personas que son víctimas de la cascada. Y finalmente me preguntaron qué idioma hablaba bueno yo hablo el español Latino soy de Latinoamérica al igual que muchas de ustedes.

Nos leemos pronto y estaré encantada de responder a sus preguntas hasta pronto.