Disclaimer: No soy Rick Riordan ni Disney+. Inherentemente Percy Jackson no me pertenece. Ok? Ok.
Esta recopilación participa en el Drabblectober 2020 del blog "De aquí y de allá" by: TanitBenNajash.
Palabra: Crepitar.
Protagonistas: Valdangelo.
Palabras: 495.
HOW RARE AND BEAUTIFUL IT TRULY IS THAT WE EXIST.
..
OCHO.
Nico cree en las deudas y paga la vulnerabilidad de Leo a las pocas semanas. Están en Central Park, de noche, ambos tirados en el césped mirando el cielo. No hay estrellas. Nico sabe que necesita alejarse mucho de New York para poder ver alguna, pero el cielo está de un color bonito y es relajante verlo. Tiene los tobillos cruzados, una mano detrás de la nuca y la otra sobre el césped. Leo intenta hacer muñecos de nieve a su lado, pero solo va a terminar ensuciandose.
El crepitar del fuego que Leo hizo, cosa probablemente ilegal, hace eco junto al sonido de los grillos y las hojas de los árboles.
—Tenía una hermana —comienza Nico—. Se llamaba Bianca. Murió.
—Lo siento.
—La odiaba.
—¿No lo siento?
Nico sonríe de un solo lado, más por la confusión del otro que por sentirse verdaderamente alegre. Es la primera vez que dice eso en voz alta, que admite que no era a Percy quien realmente odiaba, sino a su hermana.
Leo se sienta apoyando la barbilla en sus manos, que descansan en sus piernas dobladas. Nico busca concentrarse en el cielo y no en el nerviosismo por el escrutinio del otro.
—Era mayor que yo. No mucho. Era la persona más valiente que conocí: era maravillosa. Me cuidaba, ¿sabes que mi mamá murió cuando era un bebé? —Nico no le da oportunidad a Leo de responder—. Bianca prácticamente me crío, fue mi mamá.
—Se oye como una buena persona —susurra Leo, sonando como si estuviera en una situación en dónde no sabe si lo que dice será tomado para bien o para mal.
—Cuando nos enteramos que éramos mestizos me abandonó. Se unió a las cazadoras de Artemisa.
—Oh.
—Murió en su primera misión. Una muerte heróica, por supuesto. Se sacrificó por sus compañeras. Me abandonó completamente ahí.
Leo no dice nada, pero Nico siente sus dedos tomando los suyos. El tacto de Leo no lo hace sentir incómodo, como es la mayoría de los casos con el contacto físico. Leo tiene los dedos tibios, son ásperos y delgados.
—Me llené de más rabia. Y culpa. Mientras mi hermana moría yo estaba odiandola. No, no era rabia, Leo. —Nico se asegura de verlo a los ojos para que sepa que está hablando totalmente en serio—. Era odio. Me había sacado de su vida por unas completas desconocidas. Ni siquiera me lo dijo antes de hacerlo. De repente éramos nosotros contra el mundo y luego me había cambiado por una familia mejor. Y entonces murió. Hizo lo que hizo sabiendo que iba a morirse y ¿no pensó en mí? ¿la idea de dejarme solo en este mundo no fue suficiente para que ella no lo hiciera?
Nico tiene años guardando en su mente todo eso. Cuando Leo simplemente entrelaza sus dedos y se acuesta a su lado tarareando una canción en español, Nico sabe que ha confiado en la persona correcta. Que la espera valió la pena.
