Disclaimer: El universo de Percy Jackson le pertenece a Rick Riordan, la mayoría de los Oc usados en este One-Shot son propiedad mía.
Otoño había llegado, y con el mi primer aniversario en el campamento. Cuando mis demás hermanos decidieron regresar a sus campamentos, Mestizo o Júpiter, yo decidí quedarme pues, aunque mis hermanos y hermanas me invitaron a sus campamentos, yo quería permanecer en este lugar, porque sentía que grandes cosas pasarían a mí alrededor si lo hacía.
-Buenos días Leafy, Feliz otoño- dije y me acerque donde el cachorro, siempre dormía cerca de la única ventana donde siempre pegaba un rayo de sol, aunque hoy no era muy fuerte ese rayo-Es hora de ir al bosque.
Mientras me iba a cambiar, vi como el perro se estiraba, pero no se movía, en realidad permanecía sentado en frente de la ventana, casi estáticamente. Llevaba ya un año junto a leafy y seguía sin saber cómo cuidar adecuadamente del cachorro… era bastante frustrante, pero si se me había encomendado, significaba que Perséfone confiaba en mi para cuidarlo, tal vez algún día llegaría a ser un buen dueño.
Mientras corríamos por el bosque, algunas ninfas salieron de sus árboles, aunque no para saludar, por alguna razón la orina de leafy parecía un tanto acida, así que ahuyentaban a la criatura cuando intentaba orinar en sus raíces.
A veces era difícil, pues no sabía cómo tratar a Leafy, por una parte se veía y se comportaba como cualquier otro animal….pero tenía rasgos que a simple vista te hacían darte cuenta que no era un animal común y corriente, pero tampoco era un espíritu de la naturaleza, como un Karpo o un dríade. ¿Planta o Animal?, o quizás ninguna de las dos, era exasperante no saber con exactitud cómo tratar a tu mejor amigo….bueno, había pasado un año entero junto a él, la relación humano-mascota había evolucionado muy rápido, y tuvimos razones de sobra para que pasara de esa forma.
-Muy bien, es suficiente por ahora-dije, deteniéndome en un pequeño claro- ¿Te gustaría jugar un rato?-Le pregunte a Leafy, el cual gruño y se escondió entre sus patas- Tranquilo, sé que no te gustan mis "Juegos", pero esta vez es diferente, practique con mis poderes.
Me dirigí al árbol más cercano y busque una rama caída, al tomar la más corta y ancha decidí poner en práctica mi Dendrokinesis. Suspire y concentre mi energía:
-Vamos, cambia de forma-dije a la rama, mientras esta poco a poco se retorcía en mi mano-por favor, creí que ya lo había logrado
Después de unos intentos, la rama por fin cambio de forma, ahora era una especie de pelota.
-Mira leafy, podemos jugar a las atrapadas- le dije al cachorro, el cual estaba algo femocionado al ver la pelota hecha de madera- ¡Ve, atrápala!
Lance la pelota hacia el perro, pero a medio camino volvió a ser una rama normal y golpeo al pobre animal en la cara.
-Leafy, lo siento
"¡ESTUPIDO¡- grito leafy-Me dolió mucho"
-Leafy, hablaste- dije emocionado (bueno, técnicamente no era hablar, pero era la primera vez que se comunicaba telepáticamente conmigo)-eso es genial...digo, no lo de tu golpe, deja te ayudo
"Oh, claro que vas a ayudarme-dijo y empezó a amenazarme con sus colmillos- torpe hijo de Deméter ahora veras lo que te pasara si no sabes usar tus poderes"
Y desde ese día descubrí que Leafy tenía una mordida ponzoñosa, al empezar esta linda y extraña tradición de morderme cada vez que la ca..., bueno, cuando no me salían bien las cosas.
