Avión

—Lo noto tan tensionado —susurró melosamente en el oído de su superior—, pobrecito. ¿Hay algo que pueda hacer por usted?

La azabache miró con picardía al ojidorado frente a ella y jugueteó con la corbata azul marino mientras se mordía el labio inferior disimuladamente, siendo consciente de que estaba bajo la atenta mirada del hombre.

—Supongo... Que desestresarme —susurró con pesadez, como si el aire se le hubiese ido de los pulmones de un momento a otro.

—¿De nuevo? Vaya, veo que es usted un hombre muy... Estresado.

Inuyasha tragó saliva con dificultad y se dejó arrastrar por la corbata de su traje hacia los baños públicos cual perro amaestrado.

Los baños dedicados al uso del personal estaban vacíos como siempre. Kagome guio al hombre al interior del espacioso cubículo y colocó el cerrojo en la puerta. Se dio media vuelta y apoyó la espalda en la entrada mientras miraba atentamente a su superior. Llevó sus manos a su propia camisa y desabrochó los primeros dos botones, dejando a la vista un buen escote que haría babear a cualquiera. Se acercó hasta posarse delante de su superior y rodeó su cuello con ambos brazos mientras miraba con anhelo sus labios, esos mismos labios que a diario hacían maravillas en su cuerpo y estragos en su corazón.

Las grandes y callosas manos masculinas rodearon la cintura de la azabache y descendieron hasta posarse en el firme trasero de la chica que no pudo más que sonreír enorgullecida al saber cuánto le gustaba tocarle esa parte en específico.

—¿Tiempo? —Preguntó el ojidorado mientras rozaba juguetonamente sus labios con los sonrosados de la muchacha. Debía usar lo último que le quedaba de cordura antes de abandonarse totalmente a sus más bajos instintos.

—Media hora para el despegue...

—Es tiempo suficiente.

Y a partir de allí quedó atrás el piloto serio e indiferente que solía ser, así como la azafata recatada que lo acompañaba en la mayoría de sus vuelos. Ahora solo eran dos personas entregándose al placer, dos adultos cometiendo una pequeña traversura en el baño del aeropuerto momentos antes de arribar, eran dos... Amantes.

Ambas bocas se devoraron entre sí, tratando de ahondar el beso con sus lenguas, intentando volverlo lo más húmedo y candente posible. Entre el forcejeo por ver quién le entregaba más placer al otro; la corbata del hombre se aflojó y los botones de la camisa de la azabache se abrieron dejando su torso semidesnudo, con la única protección de su sujetador para cubrir sus pechos.

Inuyasha tomó el esbelto cuerpo de la azafata y lo depositó en el lavamanos del baño sin esfuerzo mientras ambos continuaban desnudando al otro. Kagome colocó ambas piernas a los lados de las caderas masculinas y observó expectante la forma en que Inuyasha desanudaba el cinturón para poder estar con ella lo antes posible. Si en media hora era el despegue, entonces no tenían mucho tiempo para dedicarse a una previa.

Una vez que su miembro estuvo libre, la tomó de las caderas y le sostuvo la mirada con determinación.

—Te llevaré al cielo —susurró mientras repartía besos a lo largo de su cuello.

—Nos la pasamos trabajando en el cielo, lo sabes, ¿no?

—Entonces te llevaré al espacio.

—Eso sí me agrada.

Ambos se fundieron en un acalorado beso, mientras sus cuerpos se movían rítmicamente para buscar el placer propio. Kagome arañaba con fiereza la espalda bronceada de su superior e Inuyasha no podía más que jadear ahogadamente mientras sentía las deliciosas reacciones de la mujer a la que tomaba en ese momento. Kagome podía ser educada con los pasajeros, buena colega y una chica muy culta, pero no aparentaba para nada ser una mujer tan ardiente como lo era en realidad. Por fuera era tan tranquila y estable como un vaso con agua, pero por dentro era como un tsunami de pasión y desenfreno que encajaba perfectamente con su brutalidad para hacer el amor. Dos bestias amándose, tomándose mutuamente sin importarles ni la hora, ni el sitio.

La frialdad que Inuyasha demostraba al tener sexo era similar a la forma en que ejercía su trabajo, tal vez por eso la tensión sexual entre ellos era tan endiabladamente palpable... Y deliciosa. A Kagome eso no le importaba, no le molestaba ser una mujer con la cual sacarse las ganas, pues ella también necesitaba tener sexo ocasionalmente... Y dudaba tener mejor sexo que el que compartía con el joven y orgulloso piloto.

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La alarma de su reloj de muñeca comenzó a pitar en el momento exacto en que ambos se acomodaban sus ropas frente al espejo. Atrás quedaba la mujer con la que se podía hablar, así como el piloto que repartía fogosas caricias en su cuerpo con inusitada pasión. Como amantes eran el uno para el otro, pero como colegas no podían llevarse peor que el agua y el aceite. Cada vez que tenían sexo se establecía una tregua muda, pero inmediatamente después de acabar el acto volvían a preferir estar a kilómetros de distancia del otro.

—Los pasajeros están por arribar —susurró mientras terminaba de arreglarse el uniforme.

—Entonces apresúrate y haz tu trabajo —Kagome lo miró por el espejo sin dignarse a mirarlo a la cara y bufó con molestia.

—Usted también. Asegúrese de no estrellar el avión.

La azabache hizo una sutil reverencia y salió de los baños dejando al piloto completamente solo. Gracias a su acción el ojidorado pudo tener una perfecta visión del respingado trasero de la mujer que minutos antes había estado gimiendo bajo él. Normalmente esas cosas le darían igual, pero la azafata de carácter fuerte, largas piernas y un trasero digno de ser bendecido por el papa se había ganado su entera atención desde que la vio arribar por primera vez en el avión.

FIN

¿Se dan cuenta de que se necesitó una pandemia para hacerme publicar seguido? Ojalá la cuarentena se extienda lo suficiente como para que pueda terminar "¡Otra vez!" Ok, no, no juguemos con esas fuerzas misteriosas jsjs Ah, por cierto, para los que siguen comentando y pidiendo continuaciones de mis otros fics: no se preocupen, no están abandonados xD solo que primero tengo que terminar este reto y publicar dos cosas más. Después de eso voy a retomar tranquilamente mis otros fanfics porque son tramas complicadas y que necesito volver a rearmar para no caer en incoherencias.

NOTICIA IMPORTANTE: Me voy a volver a cambiar el nombre de Wattpad —que molesta soy, ¿no? JAJAJAJA—. Esta vez voy a ponerme el mismo nombre que en Fanfiction. Podrán encontrarme como "ZioTakumi", esto es con la finalidad de que aquellos que deseen seguirme en la otra plataforma puedan encontrarme más fácilmente xD

Gracias por comentar en el drabble anterior, ¡me encanta que les guste tanto! Le doy mi agradecimiento especial a LaWeaAzul —no puedo creer que no te pierdas ni un solo drabble uwu—, Aida Koizumi, Serena, dav herreras, Jessyca Taishon, Eiko Shiro, Loreto-chan, RosasRojas, Nena Taisho, Mizuki09, AileeMadness, Sha-i os, Yu-hikaruru y a Flor Perla —vi que estuviste stalkeando todo mi perfil y seguís todas mis historias ¡Me alegra que te guste tanto mi forma de escribir!—. En fin, las adoro y las menciono ahora para que sepan que siempre estoy pendiente de ustedes y de que leo sus hermosos comentarios c:

¡Nos leemos mañana a la misma hora!

23.9.20