Capítulo nueve
Siguiendo el mapa en nuestra mente nos dirigimos hacia el lugar de descanso de giratina, la verdad era confuso todo, las cosas en lugares en vez de caer subían y cuando arrojabas alguna hacia arriba esta caía, todo eso lo descubrimos arrojando rocas que nos encontramos por que la información que nos dieron no tenia ese dato. Cayendo y subiendo nos movimos por todo el territorio hasta que en un trozo de muro nos ocultamos porque vimos a un grupo de pokemon andar cerca
Andaban en grupo y marchaban a algún lugar
– ¿serán aliados? – pregunto liepard, no parecían hostiles pero evitamos acercarnos
– a donde iran? – pregunto braviary
– puede que solo estén caminando pero es mejor esperar a que se alejen para que se vayan –conteste
– si, por ahora repasemos lo que haremos – dijo braviary
– bien, la cosa es simple….seguiremos la misma ruta y evitaremos a esos grupos de pokémon, será sencillo el trayecto hasta que llegue al templo que para nuestra suerte tiene muchas entradas pero también supongo que habrá pokémon cuidando algunas de las entradas – añadió
– adentro esperaremos a que giratina este dormido y sin pensarlo demasiado clavaremos esta daga en su cabeza, en caso de que no esté dormido alguien deberá ser la distracción – dijo
– eso sí, esperemos que sea más sencillo – comente
– si, uno de su nivel será difícil mantenerlo distraído – repuso liepard
– bueno, ahora hay que irnos para poder regresar – dijo braviary
Cuando se alejaron y no se veian mas cerca de ahí salimos del escondite
Todo fue bien en el viaje, sin embargo, mientras caíamos a una pendiente nos encontró un pequeño número de pokémon quienes se limitaron a vernos en silencio
– y qué hacemos? – pregunto liepard
– bueno, esperemos a que hagan algo – dijo braviary
– creen que puedan hablar? – pregunte
– ¿Oigan de dónde vienen? – añadir mirándolos
– ¿Odian a los humanos? – pregunte, no se movían y estaban observándonos demasiado serios
– creo que es mejor irnos – comentó braviary
– tal vez solo quieran que nos alejemos – agregó liepard
– entonces solo hay que rodearlos e irnos – dije, todos estábamos de acuerdo así que nos fuimos alejando mientras los rodeábamos, no obstante, un scizor de ese grupo de pokemon mostró sus afiladas cuchillas siendo seguido por el resto de su equipo que eran del tipo insecto
– era demasiado fácil – comentó liepard, sin espera alguna se arrojaron para pelear y nosotros tuvimos que hacer lo mismo
Todos juntos y sin separarnos nos hicimos cargo de esos pokemon. Eso nos tomó un poco de tiempo y fue simplemente caótico pero si algo recuerdo de ese suceso es que esos pokemon no estaban del todo bien, sus miradas estaban perdidas y no reaccionaban al dolor, cuando terminamos de pelear nos alejamos lo suficiente y estando a una buena distancia nos detuvimos a descansar y revisar los daños, la mayoría no eran demasiado graves por lo que usamos unos de los ungüentos que había en la pequeña mochila de cuero. Con las heridas calmadas por el momento volvimos a la acción
Después de lo sucedido nos tomamos el silencio como algo serio así que en todo nuestro trayecto tuvimos más cuidado de donde caminábamos y por donde pasábamos, en lo que restaba volvimos a encontrarnos con pequeños grupos de pokemon con quienes tuvimos enfrentamientos, pero todos tenían el mismo comportamiento, vacíos y sin reacción alguna
Todo aquello nos llevó cerca del templo y desde una distancia alta mirábamos que tenían una buena seguridad resguardando las entradas
– parece que tenemos a los mismos pokemon vacíos – comentó braviary
– creo que las distracciones no servirán con ellos – añadió liepard
– entonces tendremos que encontrar un lugar de entrada que no tenga vigilancia, por suerte parece que no reaccionan si no nos ven – dije
– parece que sí, pero tengamos cuidado puede que tengan alguna conexión psíquica con giratina – dijo braviary
– pero entonces solo seria hacia una sola dirección….si no ya estaría aquí – repuse
– cierto, pero no podemos confiarnos aun, en caso de que ya sepa de nosotros tengamos cuidado y estemos preparados para incrustar la daga – respondió
– bien, entonces por dónde debemos ir? – pregunto liepard, observamos todo el templo por unos minutos y todo estaba bastante cubierto, no obstante, braviary señaló el cielo
– no hay seguridad arriba – bramo, levanté la vista y era cierto que no tenían a nadie cubriendo el aire
– entonces subamos – dijo liepard
– creo que tendremos que alejarnos para que no vean que vamos al cielo – comentó braviary
– bien – con eso decidido retrocedimos
Ya habiéndonos alejado lo suficiente braviary estiró sus alas
– bien, sujétense que iremos demasiado rápido – nos sujetamos de sus patas y de inmediato se impulso al cielo creando una curva que lo alejó mucho más y empezó a subir bastante andando encima del templo donde cayó en picada, la verdad nunca había sentido mis entrañas ser removidas de su lugar y perder la conciencia por unos segundos a la vez, braviary aterrizó encima del templo en total silencio y ahí mismo esperamos
– y ahora? – pregunto liepard
– busquemos alguna entrada y esperemos que no haya guardias – respondió braviary, ahí arriba no había entradas por lo que bajando por una de las esquinas llegamos a una cornisa por donde estuvimos caminando, sin embargo, encontramos un tragaluz bastante grande pero no podíamos ver a giratina en el interior
– bueno, al menos es mejor que nada – comente
– si….bien, los bajare y lo buscaremos – dijo braviary
– ¿no creen que ya sabe de nosotros? – pregunto liepard
– puede que si, pero mantengamos centrados en que no – contesto, sin tardarnos demasiado llegamos al suelo del templo y ahí nos ocultamos detrás de unas rocas a pensar en algún lugar donde podría estar
Aquel templo había sido hecho por las personas hacia mucho tiempo ya que algunas de las telas que cubrían algunos monumentos y paredes ya estaban en deterioro por el tiempo, además de que habían letras que ellos usaban y que nunca logre entenderlas, también habían pokeballs adornando algunos muros pero estas estaban vacías
– bueno, según la información que nos dieron giratina normalmente duerme en la sala principal que está a unas habitaciones hacia el sur, vayamos con cuidado y veamos que esté ahí…en caso de que no tenemos que ir a sus aposentos debajo de nosotros – dijo braviary
– espero que no este ahí abajo por que será demasiado difícil salir – comentó liepard
– bien, estemos preparados – tenía lista la daga en la mochila y con mucho sigilo nos movimos en dirección a esa sala
Recuerdo que dentro de aquel lugar reinaba un silencio perturbador, pareciera que no hubiera nadie a muchos metros del templo, no había viento ni sonido alguno, la única luz que iluminaba todo era una lámpara de fuego en la cima, habían penumbras y luz por todas partes
La caminata silenciosa nos llevó hasta aquella sala que era gigantescas y donde también reinaba el silencio, con solo miradas nos comunicábamos y con ellas llegamos al centro de la sala donde no había nadie presente
– y ahora? – pregunto liepard
– creo que bajaremos, no quería hacerlo – contestó braviary
– bien, vamos – añadió, nos dimos media vuelta, no obstante, aquel silencio que había estado reinando fue derrocado por estruendos
– y a donde irán? – pregunto alguien
– no se separen – cuidándonos las espaldas miramos hacia todos lados
– parece que tengo nuevos sirvientes – dijo
miramos hacia todos pero no había nadie hasta que levantamos la mirada y aquello que nos había parecido sombra se movía desarrollándose y estirándose, de entre lo que era un bulto comenzaron a salir patas, demasiadas patas que parecían púas hasta que entre esa oscuridad se mostró un dorado yelmo y en medio unos grandes ojos rojos que nos miraron el interior del cuerpo
– saca la daga – dijo braviary
– pero me pregunto cómo es que han llegado hasta aquí…..yo no he abierto ningún portal a menos que alguien más lo haya hecho….me pregunto por que los han mandado – dijo bajando del techo mientras estiraba todo su cuerpo, saqué la daga y se la entregue a braviary
– bien, traten de distraerlo y yo me encargare de clavarla –
no podíamos perder el tiempo así que usando todo lo que teníamos lanzamos ataques a giratina, el impacto fue devastador pero no hubo daño alguno. Giratina sin demora nos atacó pero no uso ningún poder solo sus patas que destrozaban el suelo al impacto, las puntas se clavaban en la dura roca y por segundos podíamos ser muertos si no reaccionábamos, aun así no perdimos el tiempo y continuamos arrojando nuestros ataques
Esos momentos fueron solo minutos y aun así era la batalla más mortal que había tenido, realmente pienso que giratina no había usado todo su poder por simple aburrimiento, era más divertido tenernos peleando que simplemente destruirnos. Todo iba bien según el plan de la distracción, giratina se encontraba centrado en nosotros así que braviary aprovechando ese momento se elevó rápidamente y se arrojó con la daga en su pata directo al centro del yelmo, no obstante, giratina sin problema lo derribó de un golpe mandandolo hacia un muro
La daga cayó al suelo y giratina no la noto ya que continuaba jugando, a pesar de todo solo nosotros nos estábamos cansando y sabía que llegaría el momento en el que no lograríamos seguir el ritmo, braviary se encontraba inconsciente y el daño que había recibido no le permitiría regresar a la batalla, mi corazón latia demasiado y como no había ninguna otra opción me fui acercando hacia la daga
Aprovechando que una de esas patas me cubrió de la vista de giratina tome la daga colocándola en la mochila rápidamente y en ese punto ya no importaba mucho lo que sucediera mientras lográramos escapar, acumule todo el fuego que tenía en mi interior comprimiéndola lo más que podía y cuando simplemente no podía conservarlo más tiempo salte y dispare una esfera de fuego que fue directo al yelmo y fue al contacto cuando se expandió estallando, sin demora mordí el mando del arma y salte directo al frente, no obstante, fui repelido hacia un muro y con la última fuerza me impulse
En esa ocasión recuerdo que una fuerza me envolvía y se movía en mi interior, era raro de describir, era como si tuviera una fuerza inmensa, recuerdo que en mi mano sostenía la daga y no pensaba en nada que no fuera clavarla, aquello fue muy extraño pero en un instante ya estaba sosteniéndome de la daga que había atravesado el yelmo, aquella sensación había sido igual a cuando fui por la mochila de mi maestro y al no poder levantarla ese cambio sucedió, cuando me di cuenta que lo había logrado de un salto me aleje mirando a giratina paralizado
– lo has hecho!– bramo liepard que jadeaba del cansancio
– creo que si – de pronto se escucharon chasquidos y seguido hilos de energía que rasgaban el aire
– creo que es hora de irnos – dije
– yo no puedo seguir – repuso liepard
sus patas temblaban y braviary continuaba en el suelo, no había más opción así que mientras aquellos rayos rompían los muros fui rápidamente hacia braviary a quien levante del suelo y seguido a liepard
Emprendí la huida sin mirar atrás, solo recordaba el camino hacia el punto de extracción, el sonido de rayos y el viento inundaban todo aquel mundo y cuando ya estábamos cerca del punto el rugido de giratina hizo estremecer el suelo, aquel rugido recorría instantes todo lo que habíamos pisado
Mi corazón latia mucho y mi aliento también se había agitado, llegando al punto saque el incienso que prendí, la fuerza de giratina incremento en segundos y nos alcanzó presionándonos pero el aún se encontraba en el templo rugiendo y eso solo podía significar que habíamos hecho enfurecer a alguien que no queríamos enojado y su presencia se acercaba a nosotros por lo que sentí temor y un más temor de no regresar, era como si lo hubiéramos tenido enfrente de nosotros cuando no lo podíamos ver y solo pedía que abrieran el portal para regresar y aunque fueron segundos me parecieron eternos incluso ya me estaba conteniendo de no enojarme con los que nos mandaron a esa misión suicida, no obstante, abrieron el portal y sin demora saltamos el interior cayendo en el suelo de roca arrastrándome lejos por que la presencia de giratina me estaba consumiendo en miedo
– Parece que lo han logrado – dijo victini, el portal fue cerrado
– vean las heridas – bramo mew, de esa vez solo recuerdo que vi el sol y perdí la conciencia
