Bucle
"En verdad eres tan estúpida" como siempre es costumbre de Kokichi, así de directo y sin tener ningún tipo de tacto.
"Si vienes a molestarme, te doy diez segundos para que te vayas antes de que prenda tus calzones en fuego" respondio Himiko, volteando ligeramente su cuerpo para ver a su compañero de clase con molestia, o eso sentía ella, porque su expresión permeancia igual de neutra.
"Whoa, me honras al saber que gastaras tu falsa magia en mi cuerpo, aunque claro, todo en esta oración es mentira" formo una sonrisa burlona, muy pequeña "mentirosa, eres tan tonta para mentirte a ti misma, Yumeno-chan."
"¿Disculpa?"
"Sabes, podríamos llevarnos bien siendo una buena dupla de mentiroso, pero por lo menos yo acepto mi verdadero ser" comento el líder supremo con soberbia, haciendo un gesto con la mano derecha de tener atrapada la cabeza de la maga en su poder "no comprendo tu sentido de retener todo para ti misma, tanto potencial desperdiciado por algo tan infantil como un sello mágico, venga, solo acepta que te quedaste seca tras la muerte del viejo mago maestro cara de cu—"
Apenas logro esquivarlo, o eso quería pensar ella al tener un físico tan mediocre.
Kokichi simplemente inclino su cuerpo antes de dar un paso a la izquierda para atrapar el siguiente golpe, teniendo su oportunidad de poner el brazo de Himiko tras su espalda para inmovilizarla "¿Toque un botón sensible? Vaya, esperaba una mayor expresión además de cejas bajas y esa bizarra formación de labios, nishishi."
"¿Qué carajos quieres de mí, Ouma?" fue tal el veneno en aquellas palabras, que la ceja del mentiroso se levantó, a Tenko le daría un infarto de escuchar a la joven Himiko decir una palabrota de tal magnitud.
"Si, eso es, mucho mejor, enfádate conmigo Yumeno-chan, es la primera reacción que tengo de tu parte después de un año de ser colegas de aula" Kokichi apretó ligeramente el agarre, ocasionando un sonido ligero de dolor se escuchara "me siento bendecido, que tu primera expresión, tu primera vez, fuera conmigo…siendo tu misma."
"¡Ouma-kun!" alguien llego por detrás para alejarlo de Himiko, otro estudiante que estaba fuera de su estado normal.
"Saihara-chan…que inesperada sorpresa" susurro Kokichi sentado en el suelo tras ser derribado por el detective, quien se aseguraba que Himiko estuviera bien para luego mirar a Kokichi con enfado "¿Enfadado?"
"¡¿Qué demonios pasa contigo?!" exclamo Shuichi "desde el principio muchos hemos tratado de entenderte Ouma-kun, lo que sufriste, pero solo te gusta hacernos sufrir con recuerdos personas que no sabemos cómo rayos obtuviste información en primer lugar,…"
"Por algo me queda claro que siempre serás el numero dos en esta academia, yo soy el líder supremo de esta academia, soy un villano, busco ser odiado por todos, es la naturaleza básica."
"Pues lo conseguiste, al menos conmigo…podrás seguir entando en la misma clase y por mero respeto a las reglas impuestas por Kaede, te haremos caso, pero hasta ahí…estas solo Ouma-kun, y siempre lo estarás."
Kokichi Ouma solo miro a ambos mientras su sonrisa se disipaba poco a poco, aunque la risita de gracia se podía hacer notar por la corta distancia, pronunciando lo aburrido que su compañero de juegos se había vuelto, antes de comenzar a caminar y pasar al lado de Himiko, dedicándole una mirada rápida antes de desaparecer de su vista tras doblar en una esquina.
"Shuichi" hablo Himiko, aun con la mirada puesta hacia adelante "¿Qué es realmente Ouma?"
"No lo sé, le pedí ayuda a Kirigi-senpai una investigación conjunta para obtener más información de Ouma-kun por obvias razones a tender mentir sobre sus orígenes, Tenko insistió en no darte información para no involucrarte con él, pero creo que tras esto, sera mejor que estés al tanto del porque él busca estar tan apartado del resto."
Shuichi la invito a sentarse en el banco mas cercano en el parque, a lo cual ella acepto, curiosa. Kokichi es una porquería de persona, aunque ni ella podría negar el alto nivel de curiosidad que tenía por escuchar lo que su amigo tenia que decir sobre la historia del peor estudiante en la historia de la academia pico de la esperanza.
A la mañana siguiente, Himiko Yumeno simplemente no podía dejar de mirar a Kokichi Ouma en el aula de clase 53.
Ahí esta el pequeño bastardo morado jodiendo a media clase mientras gritaba y saltaba como un niño de primaria tras recibir una inyección de azúcar, o en el caso del supuesto líder supremo, la droga conocida como panta de uva, aunque claro, asegurar la veracidad de tal organización es equitativo a la humanidad bilógica de K1-B0…sin ofender a su compañero de clase. La maga bajo ligeramente su sombrero de bruja para cubrir su vista para mirar como Kaede le daba la típica reprimenda de hermana mayor a Kokichi, quien solo sonreía burlonamente.
"Nishishi, lo siento Akamatsu-chan, pero no me puedo tomar enserio los regaños de una pianista que se cayó de culo de la bicicleta en plena avenida concurrida de Tokio, y con la misma suerte de la basura de Komaeda-senpai, mierda de gato en la falda, uff."
Con solo notar la expresión de vergüenza de la pianista, ahora lo entendía todo. Cualquiera les tendría un trauma a las bicicletas después de tal ridículo, aunque le pareció mas bajo que le echara la culpa a Shuichi de soltar la sopa.
"Por supuesto que es mentira, presi" hablo Kokichi con una sonrisa burlona mientras se ladeaba a su derecha "Saihara-chan es mas leal que un perrito chihuahueño que regresa a su dueño a pesar de ser pateado una y otra vez ¿Qué si como se ese secreto? Quien sabe."
El enano de cabello morado aprovecho su agilidad para esquivar otro intento inútil de Kaito de darle una lección a base de un buen puñetazo en el rostro, cuando ya estaba mas que demostrado que Kokichi por alguna razón es más ágil que alguien con entrenamiento espacial, otro misterio a la lista de los tantos que tiene este…¿idiota? La verdad ya no sabe ni como debería calificarlo, al menos hizo un favor en irse cuando la tonada de fin del periodo sonó.
"Mhh, es por mucho el peor degenerado de esta academia, pero tranquila Yumeno-san, prometo por el legado de Neo-Akido que te protegeré con mi vida."
"Nyeh…" es la respuesta automática en la mayoría de los casos, con la siempre salvable justificación del bajo nivel de mana por sus practicas mágicas, pero en este caso ni siquiera tenia ganas de escuchar a Tenko babear por ella y protegerla como si fuera de cristal. Esperaba que no sonora mal en contra de su mejor amiga, solo que Angie seria de mayor utilidad ahora, lastima que el destino la llevo de regreso a su isla por cuestiones de Atua.
Himiko volvió a entrar en modo automático, ese modo donde de alguna manera su mente duerme pero su cuerpo cumple las funciones más básicas como caminar sin chocar en los pasillos o con demás estudiantes, artes mágicas. Simplemente recordaba lo que sucedió ayer con Kokichi a la salida de la academia, cuando podía contar con los dedos de una mano cuantas veces le había hablado en todo el semestre, y tenía el puño al ser todas las anteriores a ese día solo para molestarla por su aspecto o por ser una charlatana que no podía demostrar sus poderes.
"Yumeno-san…Yumeno-san…¡Yumeno-san!" Himiko parpadeo un par de veces, levantando ligeramente su cabeza mientras llevaba su dedo índice a su labio inferior para salir del modo automático.
"Ehh…¿Qué sucede, Tsumugi-san?" al parecer, por alguna extraña razón ahora estaban todas las chicas de la clase salvo Angie, Miu y Maki en una mesa de la cafetería, lo cual es peculiar considerando que todas ellas tenían sus propios grupos de amigos mezclados con algunos chicos..
"¿Te preguntaba si quieres unirte mi cast para interpretar a una magical girl? Tienes toda la hermosura y la ternura para enamorar a la audiencia con tu magia y dulzura."
Himiko simplemente miro de manera directa a la cosplayer, sin expresar ninguna expresión alguna por varios segundos, lo cual empezó a incomodar a la chicas "no gracias, interpretar a esas copias baratas y edgy de las artes mágicas seria un insulto a mis maestros, además, mi belleza podría causar un desastre sin precedentes en la academia, de solo pensarlo me sonrojo."
El problema, es que Himiko no tenia ni la más mínima tonalidad rojiza en sus mejillas. Solo la misma mirada cansada con la vida.
"Yumeno-san, creo que deberíamos seguir trabajando en tus expresiones."
"¡Alto ahí! ¡¿Akamatsu-san?!" señalo Tenko con el dedo acusador "¿este no sera un intento para ganar el premio de aprender magia con Yumeno-san?"
"Perdón, por supuesto que no, esto lo estamos haciendo por el propio bien de Yumeno.
Nyeh, claro, esa ridícula idea que de alguna manera Gonta dejo salir sin querer al ver que no expresaba en clase, todo abalado por Kaede siempre y cuando no la atosigaran demasiada, o en el caso de los chicos que optaron por participar, respetar la distancia permitida por Tenko, parecía más esos días donde la clase competía por hacer competir al mas serio del salón, lo que sin éxito más de su típica expresión de cansancio, poco probable que alguien ganara hasta…
Ah por el amor a los elfos, di su palabra de almorzar con el ganador si conseguía alguna expresión suya, y la palabra de un mago es sagrada.
"Tenko, el almuerzo me dio el mana suficiente para hacer el truco de magia de transformar la mandarina y que su sabor sea de manzana, pero necesito que vayas a mi habitación de talento por mi varita especial, ¿ok?"
"Por supuesto, Yumeno-san" por ser un truco esperado por ella, la feminista corrió como tren bala fuera de la cafetería, dándole el tiempo a Himiko mirar a las demás.
"Seré rápida, alguien ya gano ese tema de sacarme una expresión, y como verán, fue un chico, si Tenko vuelve, díganle que Nanami-senpai me pidió ayuda para elegir que sofás elegir para su nuevo cuarto de talentos" la maga dejo su bandeja en donde correspondía, pero antes de irse, tuvo que contestar la pregunta de Kirumi de quien fue el responsable de tal hazaña "Ryoma-kun."
Dios, es increíble lo contagioso que las mentiras pueden llegar a ser. Y lo embarazoso que es que Kokichi Ouma se reía en tu cara de la mentira dicha para que ella venir a verlo al tejado, donde siempre se colaba.
"Tu destreza con las mentiras es equitativa con el tamaño de tus pechos, diminuta" otra burla cruel "aunque jamás recordé aceptar participar en tan absurda idea, de seguro estaba en el baño o algo así."
"Estabas convenciendo a Iruma para que ella instalara una opción para que K1-B0 se transforme en un cochecito de niño, aunque al final aquella mente perturbada no salió de una rara idea de dilo de la cual no quiero saber los detalles" contesto la maga, antes de mirar al cielo al caerse con gracia al suelo "¿Sabes? Mi maestro tambien murió aplastado en un accidente, tu hermano Kuro tuvo la razón al darte el mandato de DICE, bromas pesadas a pandillas, eso es nuevo para mí."
Kokichi no respondio, simplemente se dejo caer al lado opuesto a ella "Shuichi me las va a pagar."
"No vengo a darte nadas mis condolencias, solo que hace poco confirme con mi magia algo que sospechaba desde hace tiempo sobre ti, y creo que el sentimiento es mutuo, ¿no?"
"No."
"Mentiroso. Ahora se hombre y pasa el resto del día conmigo como señal de disculpa por lo de ayer."
"Tch, mientras no seas peor que Akamatsu-chan, puedo joderte un rato."
Himiko Yumeno veía la espalda de aquel líder supremo que podía expresarse como quisiera, sin cansarse, sin limitaciones a lo que los demás pudieran pensar de sus ideales por mas males que pudieran estar, aunque en el fondo todo sea para una buena causa, al final le dio su primera reacción. Kokichi Ouma veía la espalda de aquella maga que podía estar rodeada de amigos fieles con naturalidad y sin aquella defensa automática de mentir para protegerse tras tantos golpes de la vida, por mas infantil y falsa que fuese la magia que ella creía, al menos la hacia feliz, una felicidad a la cual parecía condenado.
Su pasado fue condenado por un simple crush, ahora este fue el inicio de un típico crush de preparatoria.
