Cien historias por contar
N.A: Antes de empezar, les sugiero buscar y oír la canción ¨Solo química¨ de la película española con el mismo título, la cual sirvió de inspiración para esta historia ^ w ^. Sin nada más que decir, espero disfruten su lectura.
C9: Solo química.
Al sonar la campana que indicaba que el ascensor había llegado al piso designado, Kohaku volvió por fin su mirada algo distraída hacia el frente, momento justo en el que las puertas del mismo se empezaron a abrir para darle el paso libre hacia la azotea del edificio. Nada más ser capaz de verla, sus ojos se abrieron grandemente en sorpresa por el espectacular decorado que esta lucía, el cual no pudo evitar seguir admirando tras salir del ascensor. Wow, Ryusui se había lucido una vez más (como siempre). Heh, aunque al principio la idea de dejar que este se encargara de preparar la fiesta de compromiso de Taiju y Yuzuriha los dejó a todos algo intranquilos, debía de admitirlo: el joven ricachón sí que sabía hacer las cosas bien. Según parecía, el rubio había acatado la solicitud de la pareja de no hacer una fiesta ni muy grande ni extravagante, pero sin duda alguna, este había puesto todo de sí para hacer que dicha fiesta tan ¨simple¨, pudiera aun así ser considerada una de la más alta calidad.
Kohaku miró encantada a su alrededor: las mesas predispuestas estaban adornadas con manteles de una fina tela color burdeos, combinadas excelentemente con unas sillas de color negro y un diseño modesto pero elegante. Casi al final de la azotea, había una rotonda con luces enredadas alrededor de sus columnas, en cuyo interior se divisaban un par de altavoces y un DJ con su equipo de música (el cual de momento dejaba sonar una tonada relajada). A un lado de la misma, se encontraba predispuesta una gran y deliciosa mesa buffet con diversos platillos que por su olor y aspecto resultaban casi irresistibles. De solo pensar que dicha mesa buffet quizás fue ni más ni menos que preparada por la propia Francoise, a Kohaku ya se le hacía la boca agua, y obviamente no era la única, pues ya veía a varias personas haber empezado a devorar con ansias lo servido (lo cual significaba que pronto tendrían que volver a rellenar la mesa).
-Ah, ¡Kohaku-chan! –el llamado de una voz muy conocida hizo que esta volviera su atención hacia otro lado.
- ¡Yuzuriha! –exclamó ella al verla acercársele y cuando por fin estuvieron frente a frente la una de la otra, ambas se dieron un fuerte abrazo.
- ¡Me alegro mucho que hayas podido venir, Kohaku-chan! ¡Hace tiempo que no te veía! –expresó la castaña muy alegre al soltarla.
Ciertamente, habían pasado ya dos años desde la derrota del hombre del WHY y la restauración de la civilización. Aunque todos los integrantes del reino científico no se habían dejado de ver, a veces se les era algo difícil reunirse debido a las responsabilidades de sus nuevas vidas en desarrollo. Por eso, situaciones como esta, en la cual todos podían volver a reunirse sin problemas, eran algo que nadie estaba dispuesto a perderse.
-Te ves preciosa con ese vestido-comentó Yuzuriha al mirarla detenidamente y esbozar una sonrisa orgullosa. Sin duda, ese vestido de color azul cobalto, de falda corta y sin mangas, con un cinturón negro y en conjunto con ese simple collar negro y aretes a juego le quedaba de maravilla.
-Gracias, Ruri-nee me ayudó a escogerlo-dijo Kohaku esbozando también una sonrisa.
Si bien a Kohaku le hubiera encantado llegar a la fiesta junto con su hermana y Chrome, ello no pudo ser posible debido al horrible tráfico que la pareja tenía que sobrellevar de momento. Ummm, quizás les tomara algo más de tiempo el poder llegar.
- ¡Ah! –recordó entonces la rubia-Y felicidades una vez más por tu compromiso, Yuzuriha.
-A-Ah, gracias-pronunció esta con una tímida sonrisa y un gran rubor sobre sus mejillas, pero pronto volvió a la normalidad-Ven, Kohaku-chan. Todos deben estar ansiosos por verte-profirió la castaña con emoción a la par que tomaba a su amiga por el brazo y la guiaba hacia una mesa algo más grande que las demás.
En dicha mesa se encontraban: Taiju, quien hablaba (demasiado) animadamente con su fiel amigo; Senku, quien permanecía con una expresión algo cansada por los ocasionales fuertes golpes del grandullón a su espalda; Gen, quien mostraba una simple sonrisa divertida ante la escena, y Suika, quien le daba a Senku un silente ánimo con la mirada. De entre todos ellos, la ya no tan pequeña chica rubia fue la primera en notar que Yuzuriha había vuelto acompañada, y al divisar sin duda alguna quién era la persona a su lado, esta saltó de su silla emocionada.
- ¡KOHAKU! –exclamó con energía Suika al lanzarse sin más hacia esta.
- ¡OH SUIKA! ¡Te has vuelto mucho más alta desde la última vez que te vi! –correspondió esta el abrazo sin dudarlo.
Cierto, la pequeña detective había crecido mucho, hasta el punto de que ya llegaba a la altura del pecho a Kohaku, pero eso era de esperarse, pues ya hace tiempo que había dejado de ser una niña. Llevaba el cabello igual de corto que en su infancia, pero ya había dejado atrás su distintivo sombrero-sandía, reemplazándolo por unas simples gafas rojas. Sin embargo, aunque ya había oficialmente cumplido 18 años y había dejado de referirse a sí misma en tercera persona, Suika poseía todavía una lindura tan grande que hacía que todos la creyeran más joven de lo que en realidad era, y su vestido, no hacía más que realzarla. Al igual que Kohaku, Suika llevaba un vestido (de color verde claro con algunos adornos amarillos), pero la falda de este era algo más larga y abierta que la del suyo. El diseño del vestido de Suika recordaba un poco a los típicos vestidos de verano que Yuzuriha le había mostrado hace algún tiempo, pero este estaba adaptado para ser usado sin problema en una gala de noche.
-Je, je, je, a que sí, ¿verdad? –dijo la joven al levantar su mirada hacia ella (sin soltarla todavía), mostrando una brillante y contenta sonrisa.
Al ver dicha expresión, Kohaku sintió como si su corazón fuera atravesado por una flecha eléctrica por la innegable ternura de la muchacha.
- ¡AHHHH, POR DIOS! ¡ERES TAN LINDA! –exclamó Kohaku emocionada, apretando aún más fuerte a la pequeña rubia.
A pesar de que debía de estar sintiendo cierto grado de dolor debido a la fuerza del abrazo, Suika no se quejó y se dejó seguir siendo apretada por la mayor, esbozando una sonrisa contenta (aunque por momentos esta flaqueaba inevitablemente por su ¨situación¨).
-Hey leona, para ya o vas a terminar haciendo puré de sandía-comentó Senku con simpleza desde su puesto.
- ¡QUE NO ME DIGAS LEONA! –reclamó Kohaku al oír esto, girándose hacia el peliblanco con una expresión muy molesta y soltando inconscientemente a Suika al hacerlo (lo cual hizo que esta diera un suspiro de alivio).
Ante esto, Senku solo esbozó una sonrisa ladina y los demás no pudieron evitar soltar una pequeña risa. Tras esto, Kohaku tomó entonces asiento en la mesa y empezó a conversar animadamente con los presentes, parándose solo un par de contadas veces a por algo de comida. Al cabo de una media hora después, Ruri y Chrome por fin llegaron y se les unieron. La conversación era muy amena, con alguna que otra broma ocasional dirigida hacia las ¨parejitas¨ allí presentes (las cuales obviamente, avergonzaban mucho a los respectivos implicados), sin embargo, la misma fue interrumpida por la sorpresiva llegada del bullicioso anfitrión de la fiesta: así es, nada más ni nada menos que por el propio Nanami Ryusui. Después de darle a todos una cálida y vivaz bienvenida, el ricachón se ¨despidió¨ momentáneamente de estos con una ruidosa risa…no sin antes también intercambiar con el mentalista una mirada cómplice. Dicha mirada (aunque fue muy sutil) no pasó desapercibida por parte del líder científico y le dio entonces una muy mala espina. Suspiro pesadamente…Genial, sencillamente genial… ¿Y ahora qué diablos estarían tramando esos dos?
- ¡HEY-HEY-HEY, SEÑORAS, SEÑORES, SEÑORITAS Y CABALLEROS! –llamó Ryusui a todos los presentes tras ordenarle al DJ que dejara el lugar en silencio por un momento, posicionándose en el frente de la rotonda con un micrófono en mano.
Si ya de por sí su voz era fuerte, enérgica y atrayente, el oírla a través del micrófono amplificaba por mucho ese efecto (hasta un punto en el que quizás los oídos del público estuvieran en peligro).
-Antes que nada, ¡quisiera agradeceros a todos por asistir hoy a la celebración de compromiso de esta hermosa pareja! –al mismo tiempo que este apuntó hacia ellos, un gran foco de luz los enfocó a ambos, provocando así que estos se mostraran algo apenados por la repentina (demasiada) atención recibida- ¡TAIJU, YUZURIHA, MUCHAS FELICIDADES Y GRACIAS UNA VEZ MÁS POR DEJARME A MÍ ESTA IMPORTANTE TAREA!
La pareja mentada esbozó entonces (con algo de dificultad) una sonrisa y una risa nerviosa. Tenían la idea de que algo como esto iba a pasar, pero el pensarlo y el vivirlo realmente eran dos cuentos completamente diferentes. Uy, casi que daban ganas de que los tragara la tierra.
-En honor a esta celebración tan especial, tengo una canción que me gustaría dedicarles a ustedes-expresó Ryusui de forma solemne, antes de agregar en un tono más pícaro-Y también a otro amigo mío al cual creo que le queda que ni pintada-dando un guiño y esbozando una ferviente sonrisa.
Por un momento, todos en la sala mostraron una expresión curiosa ante lo dicho, excepto Gen, quien mostraba una simple sonrisa calmada, y Senku, quien al oír esto inmediatamente puso una expresión fastidiada y pronunció un sonido de molestia.
-Así que sin más cháchara… ¡LET´S START! –exclamó el rubio con energía, chasqueando sus dedos como señal para que el DJ pusiera la música.
Nada más terminar su frase, el DJ empezó a reproducir una animada tonada a la cual Ryusui pronto le prestó su melodiosa voz.
Investigar los sentimientos,
Analizar el mecanismo de la pasión…
Es un error
La canción en sí era prácticamente desconocida para todos los presentes, pero ante este primer verso, gran parte de los antiguos miembros principales del reino de la ciencia esbozaron inconscientemente una sonrisa y soltaron sin poder evitarlo una corta y muy ligera risa divertida. En cambio, Senku se recostó más sobre su silla, se cruzó de brazos y su expresión se volvió más amargada.
Diseccionar estos momentos
Y adivinar el biorritmo del corazón…
No es lo mejor
Al fijarse en la expresión del joven científico, Kohaku se tapó la boca con tal de detener una fuerte risa. El rostro irritado de Senku le resultaba realmente cómico en este momento. Al notar esto, el peliblanco reprochó con la mirada a la rubia, pero ello solo sirvió para que esta intentara taparse la boca con más ganas...Y ante dicha escena, Gen esbozó una sonrisa ladina.
Son solo, reeeaciones que nos hacen conectar
Neuronas eeeeentre sí
Impulsos al azaaaaar
Ante la ligera subida en el ritmo de la canción, unas cuantas personas y parejas se dirigieron entonces hacia la pista de baile.
El amor es química mental
Pronto, Taiju y Yuzuriha se animaron a bailar.
Pura y dura electricidaaad
Y pocos minutos después, Chrome y Ruri también se les unieron, dejando solamente en la mesa a Senku, Kohaku, Gen y Suika.
Un montón, de hormonas circulando
Kohaku miró por un momento a esas dos parejas tan alegres, y sin darse cuenta, esbozó una simple sonrisa, la cual, aunque alegre, resaltaba a la vez algo de…envidia. Entonces, de repente, vio frente a sí misma una mano extendida y al rápidamente levantar la mirada, confirmó que dicha mano era ni más ni menos que la del mentalista. Su simple expresión sonriente, su mirada y con su cabeza ligeramente inclinada hacia un lado, le dejaban a ella bien en claro su petición expresada sin palabra alguna.
Tras unos instantes de mirar intercaladamente al rostro y a la mano del joven mentalista, algo nerviosa y dudosa sobre la respuesta que debía dar a su propuesta, Kohaku terminó por aceptar su mano y asentir entre una simple sonrisa. Era como si esta hubiera respondido ¨Claro, ¿por qué no? ¨, pero sin mediar la mera palabra. Contento con la respuesta, Gen llevó a Kohaku consigo hacia la pista, sin perderse la graciosa expresión confusa que Senku ponía ante esto…y ello, hizo que su sonrisa se ensanchara.
Nada más, que neurotransmiciooooooón
Nada más tomar a la rubia por una mano y la cintura para bailar, el mentalista vio surgir un tic en la ceja del científico y poner una expresión parecida a una mueca, la cual se empezó a afianzar cada vez más y más al dar estos los primeros pasos. Heh, que gracioso… ¿Desde cuándo Senku se había vuelto tan fácil de leer? Lo más gracioso de todo, era que este aun después de todo este tiempo, tenía el coraje de hacerse el desentendido en cuanto a esa cuestión. Pero lastimosamente para este, ni él ni Ryusui estaban dispuestos a dejar las cosas así. Por ello, si lo que su queridísimo amigo necesitaba era un empujón, ¡ellos encantados se encargarían de tumbarlo por el barranco!
El amor es química mental
Ante la expresión rara de Senku, Suika se le acercó y lo tocó por el hombro, llamando entonces su atención. La pequeña rubia parecía querer decir algo, pero se mostraba algo insegura y nerviosa como para poder hacerlo. Al notar la extrañeza de su actuar, una idea llegó a la mente de Senku y al entender por fin qué era lo que quería esta, el mayor soltó un falso suspiro de cansancio, esbozó una simple sonrisa y le tendió a esta la mano. Por muy ¨duro¨ que quisiera hacerse, ahora mismo no tenía el alma para rechazar la petición de la muchacha. Al ver que el mayor había accedido, Suika tomó alegre su mano y lo ¨arrastró¨ con energía hacia la pista de baile. ¡Genial, su parte había salido sin problemas!
Pura y dura electricidaaad
Tras percatarse de que Suika y Senku por fin se habían unido al baile, Gen esbozó una sonrisa satisfecha y le lanzó una rápida mirada a la pequeña detective, la cual esta correspondió lo más disimuladamente que pudo (aunque aun así hizo que Senku levantara extrañado una ceja).
Un montón, de hormonas circulando
Al oído de este verso, Gen y Suika tomaron el liderazgo del baile e iniciaron el giro de una vuelta.
Nada más, que neurotransmiciooooooón
Sin embargo, al terminar la vuelta, sus respectivos compañeros quedaron sorprendidos…pues extrañamente…estos se habían intercambiado. Sí, era algo raro y muy inesperado, pero no había duda de ello: ahora era Senku la pareja de baile de Kohaku. Y al notar esto, Ryusui desde su puesto les brindó un rápido chasquido de dedos a sus compinches (quienes proseguían bailando también, camuflándose entre las demás parejas), muy complacido por su trabajo y colaboración.
Considerando todo esto,
Comprenderás que desconfíe de la atracciooón,
Entre tú y yo-oh
Por un momento, Senku y Kohaku se miraron el uno al otro incómodos. Aunque ante lo sucedido ¨quisieran¨ salirse de la pista, el tratar de hacerlo probablemente entorpecería a los demás…y ello…no era bueno. Así que, sin más otra ¨alternativa¨ de por medio, ambos jóvenes se vieron ¨obligados¨ a proseguir con el baile con ese nuevo compañero obtenido.
De tan solo sentir el roce de su mano tras su espalda, Kohaku sintió recorrerle un ligero escalofrío y se tensó por un instante. Senku le preguntó con la mirada si le pasaba algo, a lo que ella negó rápidamente con la cabeza, pero pronto evitó seguir mirándole a la cara. Sabía que era inútil tratar de ocultarlo, pues era muy fácil notarlo debido a la cercanía que ahora compartían…pero…Kohaku no podía evitarlo…Por muy tonto e inútil que fuera…sentiría mucha vergüenza si este se diera cuenta ahora del color que sus mejillas empezaban a tener.
Y sigo hablando de lo nuestro,
Que me parece una tremenda equivocaciooón
Una ilusiooón
Al notar su obvio intento de mantenerse firme y no mostrarle su rostro sonrojado, Senku esbozó inconscientemente una sonrisa ladina y con el siguiente movimiento del baile, la obligó a darle la cara de nuevo. Dicho hecho no pasó desapercibido por Kohaku, por lo que rápidamente mostró una expresión molesta (aunque seguía teniendo un ligero sonrojo) y se acercó más a él con una mirada desafiante. Si en verdad creía que iba a dejarse llevar como él quisiera, ¡entonces estaba muy equivocado!
Tan solo, coooonexiones
que nos hacen reaccionar
Señales pooorque sí
Sinaxis neuronaaaaaaal
A medida que la intensidad de la música iba ligeramente en aumento, Kohaku fue tomando cada vez más y más control del baile hasta robarle por completo el liderazgo a Senku, el cual, al verse claramente superado, soltó un suspiro muy corto suspiro de resignación, derrota y falsa molestia. Ah, no había duda alguna: Kohaku era toda una leona hasta el final.
El amor es química mental
Pura y dura electricidaaad
Un montón, de hormonas circulando
Nada más, que neurotransmiciooooooón
Muchos de los presentes posaban ahora su mirada sobre ellos, prendados por la energía que desbordaba su baile, pero ninguno de los dos se percató de ello, pues todos sus sentidos y pensamientos estaban única y enteramente dedicados al fervor de corresponder a los pasos del otro.
El amor es química mental
Pura y dura electricidaaad
Un montón, de hormonas circulando
Nada más, que neurotransmicioooooooooón
Al verlos así, Ryusui esbozó una enorme sonrisa y cerró los ojos satisfecho. Las cosas parecían haber salido incluso mejor de lo esperado. Heh, que bien que le encargó de antemano a uno de sus sirvientes que inmortalizara dicho momento en video… ¡PORQUE ESTO SIN DUDA HABÍA QUE MOSTRÁRSELO A SUS FUTUROS SOBRINOS!
El amor es solo química
Al terminar la tonada, ambos quedaron nuevamente frente a frente, mirándose fijamente a los ojos el uno al otro, respirando de forma algo entrecortada debido a la energía gastada en el baile. Era algo…raro…Si bien llevaba años que se conocían, sentían como si esa, fuera la primera vez que se miraban realmente a la cara…Heh, aunque sabían que eso era prácticamente imposible…
Ese momento de extraña y confortante cercanía, se vio entonces interrumpido ante el oír de unos fuertes aplausos, silbidos y gritos de emoción del resto de los presentes. Al volver sus sentidos a la tierra, la rubia y el peliblanco se separaron por fin el uno del otro y se mostraron algo incómodos, no solo ante el ¨exagerado¨ vitoreo del público, sino también ante la pena del saber de lo que había acabado de suceder…y al pensar en ello, un muy ligero rubor cubrió las mejillas de ambos…y no era ¨exactamente¨ a causa del baile.
-Je, je, digan lo que digan y niéguenlo todo lo que quieran, Senku-chan, Kohaku-chan…Pero sin duda alguna, lo vuestro es una pura reacción química-comentó Gen por lo bajo, escondiendo tras su mano una sonrisa muy pícara.
N.A: ¡YOHOO! ¡Tenía muchas ganas de publicar esto XD! Ah, por fin algo que nuevamente tiene más ¨conexión¨ con el mundo original de Dr. Stone. Me encantan los AUs, pero el mundo original tiene su propio encanto ^w^. Desde que escuché esta canción, no paraba de pensar que era perfecta para un one-shot de Dr. Stone y estaba ansiosa por escribirlo, aunque disculpen si la narración del baile me quedó rara, es que es algo difícil narrar algo tan dinámico. Cambiando de tema, ¡la segunda temporada del anime por fin empezó! Tengo muchas ganas de verla y oír qué voz le pusieron a Ryusui ^ o ^ (que espero salga), pero lastimosamente…ahora conseguir los capítulos va a ser mucho más difícil para mí TT w TT. En fin, sin más que decir, ¡espero nos leamos pronto!
