COMADREJAS Y ALGO MÁS
Por Cris Snape
SEPARADOR
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.
SEPARADOR
Categoría: Personajes de la Tercera Generación.
Prompt: Capa de invisibilidad.
Palabras: 499.
SEPARADOR
Albus Potter
Scorpius llega tarde a casa. Se quita los zapatos y se mete directamente en el cuarto de baño, sin decir nada.
Albus le observa desde la cama y sabe que algo no ha salido bien con su familia, seguramente el problema de siempre. Cuando Scorpius regresa al dormitorio, se mete entre las sábanas y se pone de medio lado. Está claro que no desea hablar. Desgraciadamente para él, Albus no piensa dejarlo pasar.
—¿Qué te ocurre?
Scorpius responde de inmediato. Su voz es como un latigazo.
—Nada. Todo va perfectamente.
—Y yo soy un monje tibetano.
—¿Un qué?
Albus suspira, abraza a Scorpius, obligándole a acomodarse en su pecho, y le besa las sienes mientras le acaricia el brazo. Scorpius bufa y se remueve.
—¿Qué haces?
—Te consuelo.
Scorpius intenta liberarse con más ímpetu. Fracasa estrepitosamente.
—No necesito consuelo.
—Yo creo que sí. Tienes mala cara.
—Te digo que estoy bien, Albus.
Si se piensa que va a engañarle con esa mentira tan burda, va listo. Albus sabe que no confesará por iniciativa propia, así que comienza a desgranar la realidad. O lo que él piensa que es la realidad.
—Apuesto a que tu abuelo ha ido al cumpleaños de tu padre.
Scorpius bufa.
—Habéis hablado sobre tus E.X.T.A.S.I.S. y sobre tu futuro como artista en el mundo mágico. Seguro que tu abuelo ha puesto los ojos en blanco y ha comentado algo sobre que los Malfoy no son artistas, o no los Malfoy no trabajan o algo similar.
Scorpius no se mueve. Albus sonríe, satisfecho por sus avances.
—Seguro que en algún momento alguien te ha preguntado por mí. Tu madre o tu abuela, probablemente.
Scorpius emite un ruido extraño y poco comprometido.
—Y tu abuelo se ha puesto más desagradable aún. Habrá dicho algo sobre la pureza de la sangre y los Weasley pobretones y seguro que tú le has dado alguna respuesta cortante, de esas que usas cuando Lily se pone pesada.
Scorpius se acomoda mejor entre sus brazos. Está más relajado y Albus deja de intentar retenerle. Sólo le acaricia, feliz porque esté aceptando el consuelo.
—No debería afectarte tanto, Scorp. Ya sabes que tu abuelo es un idiota.
Scorpius no le reprocha el insulto. Debe estar muy disgustado. Albus permanece un rato en silencio, mimándole, hasta que sonríe con malignidad absoluta.
—Se me acaba de ocurrir una idea grandiosa. Digna de un Merodeador.
—No me digas.
—¿Quieres que cojamos la capa de invisibilidad, nos aparezcamos en la mansión de tus abuelos y echemos un polvo en su despacho?
Scorpius da un respingo, tan sorprendido que no es capaz de hablar. Albus se ríe.
—¿Qué? Así, cada vez que diga alguna gilipollez, te acordarás de ese momento y sentirás que te has vengado.
Scorpius también se ríe y se acomoda de nuevo entre sus brazos.
—Vaya ideas que tienes, Al.
—Ya. La cuestión es, ¿quieres hacerlo o no?
Scorpius necesitará más tiempo para pensarlo, pero cuanto más tiempo pasa, menos horrible le parece su proposición.
SEPARADOR
Yo estoy convencida de que Scorpius y Albus serán una parejita feliz. Nunca llegarán al extremo de marcarse un Romeo y Julia, pero los problemas estarán ahí.
Besetes y hasta la próxima.
