CAPÍTULO 8: CONSECUENCIAS

Ren estaba ahora mismo sonriendo maléficamente y con ojos rojos en medio de la oscuridad, estaba observando en silencio a Makoto dar vueltas en la cama, aún medio dormida, ella empezó a quitar las sábanas de encima suya, dejando lucir su pijama de cuero negro y cremalleras. Ren al verla aún oscuro se escondió en una esquina y decidió observarla, Makoto empezó a calentarse ya que estaba teniendo un sueño erótico y se desnudó de cintura hacia abajo aún con los ojos cerrados y empezó a masturbarse suavemente y con delicadeza y ternura ya que era virgen y aún tenía mucho que aprender.

-Ren!, Ren! -Susurró Makoto a su almohada mordiéndola y besándola a ratos mientras sus dedos ponían de punta su clítoris y hacía que su vagina se convirtiera en una cascada. Ren se quedó mirando nervioso escondido bajo una montaña de peluches de jack fros que tenía Makoto y que coleccionaba, el aliento de Ren empezó a acelerarse y su pene se fue endureciendo poco a poco.

-Sería tan fácil tener sexo con ella ahora mismo, no tiene por qué darse cuenta, puedo hacer que sea solo un sueño. -Entonces Ren se puso a caminar gateando sigilosamente a la cama de Makoto y se puso encima de ella pero sin tocarla, apoyado por sus puños y pies, imitando a una carpa del circo del sol, Makoto seguía bañando su dedo y susurrándose a ella misma obscenidades e imaginando toca clase de cosas y haciendo su clítoris más poderoso y punzante, a pesar de la oscuridad, el antifaz de ren le daba visión nocturna y podía ver todo con detalle y Ren empezó a sudar y se sacó su pene. Makoto siguió llamando a Ren a través de sus fantasías y Ren estaba tan caliente que sus pantalones se cayeron hasta sus tobillos.

-Mierda! -Gritó Ren intentando controlar los temblores que estaba sintiendo en sus testículos-.

-Ren! Hazme tuya! -Gritó Makoto muy sexy con las mejillas rojas como en los animes pornográficos y sudando pero con sus ojos aún cerrados y sus pezones al aire y sus dedos tocando la novena sinfonia de bethoven en su clítoris.

Entonces Ren perdió el equilibrio y cayo encima de Makoto con su pene erecto y al caer metió directamente el pene en la vagina de Makoto y entró hasta el fondo.

-Ahhhh! -Gritó Makoto aún con los ojos cerrados.

Al momento la puerta de la habitación de Makoto se abrió y las luces se encendieron, era Sae Niijima en el marco de la puerta, con una pistola colgando en la cadera y un abrigo policial de cuero negro encima de su sujetador. Vio a Ren encima de Makoto con el pene introducido en su hermana y a Makoto gimiendo con los ojos cerrados.

-Qué diablos te crees que estás haciendo? -Sae apuntó a Ren con su pistola cargada de munición explosiva-.

-Ha sido sin querer! Puedo explicarlo! -Gritó Ren meneándo su cintura un poquito para intentar correrse-.

Makoto se despertó y miró asustada a Ren, y le dió un puñetazo que le mandó directamente hacia una esquina de la habitación, ya que Makoto además de ser inteligente tenía superfuerza-,

-Makoto, estás embarazada de esté imbecil? -Gritó Sae a Makoto, quien se escondió detrás de Sae y se puso guantes de boxeo con pinchos en los nudillos-.

Ren escupió algo de sangre por el golpe contra la pared y se reincorporó con dificultad, mirando desafiante a Sae.

-Makoto, no quiero hacerte daño, pero por favor, mira mi antifaz! -Gritó Ren nervioso.

Entonces Sae y Makoto miraron el antifaz de Ren y el antifaz volvió a temblar y brillar y ambas soltaron las pistolas y los guantes, Ren sonrió satisfecho y ordenó a Sae tener sexo con Makoto mientras Ren se sentaba a mirar y a correrse. Entonces las ordenó que borrasen todos los recuerdos que han tenido relacionado con él esa noche y se fugó por la ventana, las calles estaban llenas de policias y reporteros ya que había mucha gente aún teniendo sexo alrededor de las ruinas de la casa de Kamoshida y tuvieron que acordonar la zona, Ren se fugó entre la muchedumbre con la gabardina abrochada hasta su nariz y con un sombrero puesto, se guardó el antifaz en el bolsillo ya que se sentía culpable por usarla contra Makoto.

Al día siguiente se decidió hacer un día festivo así que Ren se quedó por la mañana en LeBlanc jugando a la consola y Futaba siguió fabricando robots y vendiendo cosas por ebay para pagar la operación que necesitaba sojiro. En la tele de LeBlanc empezaron a comentar el incidente de anoche y todas las personas que encontraron teniendo sexo en la zona fueron fusiladas por la policia para evitar el desorden nacional.

-Justo como planeé. -dijo ren en voz baja maléficamente, con sus ojos muy abiertos y rojos y una sonrisa endiablada ensenñando sus colmillos y apretando el periódico que tenía entre sus manos con fuerza-.

Entonces en la tele salió una foto de Sae y la presentadora dijo que Makoto la denunció y Sae ahora iría a la cárcel de lesbianas por cometer una violación a media noche. En las noticias dijeron también que había muerto el profesor Kamoshida, y que su funeral sería mañana.

-No puede ser, es horrible! -Gritó asustada Futaba al ver en la tele el cuerpo lleno de disparos y desnudos de Kamoshida.

-Él se lo merecía. -Le respondió Ren a Futaba, enfadado-. Quién lo ha matado debe ser considerado un justiciero y debe ser adorado.

Luego la pantalla de la tele empezó a tener interferencias durante unos segundos, pero de esto se dió cuenta solo Ren, que miró preocupado a la tele, y la tele empezó a hacer ruidos, y en la pantalla se vió un fondo lleno de lluvia y con Kasumi con su paraguas mirando a Ren con sus ojos muy rojos y muy pálidas. Entonces ella le sonrió, y Ren sonrió a la tele.

-Es hora de disfrutar de mi nuevo poder. -Sonrió maléficamente Ren mientras se ponía en antifaz otra vez-.

MIENTRAS TANTO, EN EL ESCENARIO DEL CRIMEN

La gente seguía haciendo fotos al cadáver de Kamoshida y de la otra chica, y los polícias acordonaron aún más la zona. Una limusiona aterrizó al lado del cadaver de Kamoshida, y de la limusina salió Sae con unas gafas de Sol, un cigarrillo en la boca y miró a los curiosos en el escenario del crimen, y disparó al cielo para que todo el mundo huyera de ahí.

Sae llevaba un sombrero negro de terciopelo, su melena tenía un moño recogido y un uniforme de policia pero de color negro en vez de azul y encima un abrigo de bisonte de color blanco y unas botas sadomasoquistas que hacía que ella midiese dos metros.

-Este es el lugar de lo que ha sucedido, ya hemos acordonado la zona. El resto depende de ti. -Sae guardó el revolver en su abrigo y miró cuidadosa las calles.

De la limusina salió un hombre ancho con gafas de sol y perilla, iba trajeado pero con una camisa bajo la chaqueta, una corbata de color rojo sangre y su cabeza estaba lleno de tatuajes de insultos y que ya no quedaba pelo. Se puso también un cigarro en la boca y recargó su pistola. Tras él salió un chico de la edad de Ren pero parecido a Light Yagami pero con más pelo, iba con una gabardina y sombrero de detective y debajo una camisa blanca con corbata negra y unos pantalones a cuadros y unos zapatos.

-El plan de hacer creer a la población que ibas a estar detenida ha funcionado. Una vez más has acertado, Akechi. -Dijo el hombre calvo, echando humo por la boca-. Buen trabajo.

-No me lo agradezcas, Shido. -Dijo Akechi con una sonrisa prepotente y detectivesca. Se sentó frente al cadaver de Kamoshida. -Ha sido un asesinato. -Dijo Akechi a Sae y al hombre calvo.

Una música misteriosa sonó alrededor de ellos.

-Eres el mejor detective del mundo. Quiero que me digas quién fue el asesino. -El señor calvo escupió el cigarro y lo pisoteó enfadado-. Ese cabrón no puede salirse con la suya.

-Por la violación del cadáver es evidente que el asesino es un hombre, actua por la noche y tiene fetiches sexuales. Sae, analiza el semen encontrado en el cadáver, es posible que el asesino sea un estudiante que odiaba a este profesor, y que tiene un gran apetito sexual... así que el asesino es REN AMAMIYA!

Entonces Shido y Sae miraron sorprendidos a Akechi, cargaron sus pistolas y se volvieron a meter en la limusina.

EN CASA DE RYUJI

Ryuji estaba comiendo sopa de cerdo con su madre, él comía sonriente y tranquilo mientras veía la tele de vez en cuando, pero su madre no comía y lo único que hacía era mirar en silencio a su hijo, con una mezcla de decepción y de furia.

-No quiero que seas más amigo de Ren Amamiya. Si sigues siendo amigo de él, no dormirás más en esta casa. -Le dijo la madre de Ryuji a su hijo, Ryuji lloró un poco, apretó los dientes, y golpeó la mesa con la sopa.

-Tú nunca te has esforzado en entenderme, vieja de mierda! Lo que siento por él es demasiado fuerte!

Ryuji escapó de su casa con las cosas que tenía en su mochila, sentía que la sociedad no le entendía y huyó corriendo de su casa, de su barrio y de su ciudad, sin dejar de pensar en la sonrisa de Ren y huyó a barrios oscuros y con delincuentes y le compró a varios negros todo tipo de drogas para drogarse en los callejones de las calles. Estaba intentando calmar su corazón, pero no podía parar de pensar en Ren así que se puso a llorar a escondidas un poco. A lo lejos, vió a una chica con un paraguas a pesar de que no estuviese lluviendo, se acercó despacio a él, con una sonrisa y con ojos rojos, era KASUMI, con un aire aún más fantasmagórico.

-Kasumi? Eres tú? Te suicidaste! -Gritó Ryuji asustado y se había caido de espaldas al suelo-.

-La muerte no es más que un concepto que me afecte, imbécil. Los ojos de los seres humanos son caprichosos y vuestros pequeños cerebros no son capaces de ver todo lo que realmente os rodea.-Kasumi sonrió dulcemente con los ojos entrecerrados y se puso de cuclillas frente a Ryuji, que la miró aún más asustado-.

-Kasumi... -Ryuji se quedó en trance mirando los ojos rojos de la misteriosa chica-.

-Tu amigo ha decidido tomar una senda muy interesante. Piensa vengarse de todas las personas que le hicieron daño en el pasado. Y tú estás en su lista. -Advirtió Kasumi a Ryuji, que se sorprendió y se asustó al mismo tiempo-. Pero no te preocupes, he analizado esta línea temporal y mañana en el funeral de Kamoshida, Ren morirá. -Siguió sonriendo Kasumi-.

-Qué? Cómo sabes todo esto? Cómo puedo evitar que pase eso? -Ryuji agarró de las medias a Kasumi, y hundió su cara en las tetas pálidas de Kasumi-.

-El destino es tan caprichoso como los propios seres humanos... Lo dejo en tu mano. -Dijo Kasumi antes de desaparecer en humo rojo como hacen los ninjas.

Ryuji miró a los lados asustados, y lloró un poco, ya que sabría que pronto su mejor amigo se convertiría en su mejor amigo muerto, y decidió sacar de su mochila una escopeta que recargó ahí mismo.

-Mañana será el día clave. -Gritó Ryuji al mismo tiempo de Ren, que estaba en la otra punta de la ciudad, en un callejón oscuro también con ojos rojos y brillantes y con un papel en su mano que estaba escrito con sangre todas las personas que tenía pensado matar.

CONTINUARÁ