Capítulo 6

Habían pasado poco más de tres semanas...

Trunks y Maron forjaron una mayor cercanía, habían tenido citas similares a la primera y en la última de estas llevaron la relación a algo más serio, él le pidió que fuese su novia a lo que Maron feliz aceptó, aunque, los únicos al tanto de su noviazgo eran Goten y Bra, los cuales casi no se veían y cuando se encontraban se limitaban a saludar.


Era mediodía y en la C.C.

Bra ojeaba el móvil, cuando escuchó el vidrio del ventanal ser golpeado, con intriga se dirigió hasta éste, encontrando a Goten suspendido en el aire... - ¿Qué te trae por aquí? -

-Acompáñame- amigable expresó el joven Son, desde afuera extendió su mano hacia ella. Bra sin pensar mucho tomó la mano del muchacho para salir volando junto a él a quién sabe dónde.

Luego de quince minutos en vuelo, aterrizaron entre unos árboles.

- ¿Me dirás que sucede? - agregó - ¿o acaso quieres hacerme algo? - bromeó, la había llevado a una de las pequeñas islas deshabitadas que rodeaban la ciudad.

~Concéntrate Goten, con esta niña no puedo~ regañándose a sí mismo.

-Tenemos una conversación pendiente princesa ¿lo olvidas? - Goten apoyándose en un árbol.

Bra tomó asiento sobre una roca, rodó los ojos, sabía a lo que él se refería.

-Sigues con eso- ella con desgano.

-Es solo una respuesta... no te estoy pidiendo que dones un riñón- que tan difícil era contestar.

-Para ti es fácil decirlo- Bra susurrando, dio un suspiro añadiendo -Te ayude porque... fue mi culpa que tu mamá te regañara esa noche-

-Pero, aunque me pese, era culpable y lo merecía- admitió el joven Son.

Bra enarco una de sus cejas -Cierto, tú eres el que no se controla y bien merecido lo tenías- molesta ante la actitud de Goten.

- ¡A eso quería llegar! Bra, jamás arriesgarías el pellejo por alguien más, sea cual sea la circunstancia- moviéndose rápidamente hacia la muchacha.

- ¡¿Eh?! - la chica apartó la mirada ~¿desde cuándo es tan astuto?~

- ¡Ya se! quieres que te ayude en algo o quizá quieres algo a cambio- casi inocente concluyó el joven Son.

Fue inaudito para Bra que pensará aquello, por consiguiente, le obsequió un gran golpe en la mollera.

- ¡Idiota!- ladro la princesa.

-No era necesario el golpe- agarrándose la cabeza ante tan "delicado" palmetazo -por que no me dices la verdad y ya-

-Bien... ¡¿Qué es eso?! - apuntó en sentido contrario a Goten, el cual volteó, siendo la oportunidad para escapar.

-Oye no ve... - Goten notó que Bra ya no estaba.

-Hija de ... - la observó por un instante, no era muy rápida en el aire, le dio la ventaja y luego salió tras ella a una considerable velocidad.

~Que ingenuo~ pensaba la muchacha, entre tanto, alguien se le tiró encima, no alcanzó a escapar del agarre, ya que, por intentar librarse, terminaron cayendo en picada, Goten perdió el equilibrio tras recibir un codazo en el estómago y al darse cuenta de que caerían, por instinto giró para ser él quien diera contra el suelo.

- ¡Goten! ¿estás bien? - Bra angustiada Goten parecía inconsciente.

-... Si...- articuló el joven, era resistente pero no de fierro, a pesar de los árboles y arbustos igual le dolió.

-Pe... Perdóname, yo no... - ante aquellas palabras el joven rió, era raro que la princesa mostrara preocupación por alguien más.

-Fue divertido Bra, un golpe más, un golpe menos- risueño dijo Goten, la joven intentó enojarse, pero solo pudo reír con él.

-Ahora sí me dirás- aún agraciado el joven Son.

Bra colocó su mirada sobre los profundos ojos negros del muchacho, decidió que era su oportunidad, no perdía nada y sin razonar más plantó sus labios sobre los de él, Goten ante la sorpresa atinó a inclinarse, sosteniendo con uno de sus brazos a la muchacha para que no cayera.

A pesar de lo fugaz y sencillo, ese beso se convirtió en la llave que abrió la puerta a los sentimientos que ambos encerraron.

Bra separó su boca de él ante el brusco movimiento, quedando cara a cara frente al muchacho y luego de unos segundos con claridad expresó...

-Esa es mi respuesta-

Goten permanecía apoyado sobre uno de sus brazos, estaba en shock, observaba los deslumbrantes ojos celestes que lo enloquecían y en los cuales advirtió la intención de ella.

No se arrepentía de haberlo besado, pero estaba dispuesta a retirarse, hasta que Goten la detuvo.

-Esta vez no dejaré que escapes-

Bra pudo notar como él recorría su rostro con la mirada, igual al día en la habitación, quería más de él y es que ese beso fue muy poco, era al que quería, podía ser despistado pero esta vez no, se veía tan varonil y por instinto mordió su propio labio inferior, lo amaba desde siempre y aunque no era tan recatada respecto a los hombres, ninguno logró quitar de su corazón al hijo del némesis de su padre.

Para Goten era inevitable perderse ante Bra, había salido con diferentes chicas pero ninguna lo había afectado de esa manera, todo en ella lo atraía, su pelo, su aroma, hasta su carácter, era la única que lograba descontrolar por completo sus sentidos, por lo tanto ese beso no fue de mucha ayuda y verla morderse el labio de esa manera menos; esperaba una respuesta altanera y pendenciera de su parte, pero no, le salió con eso y aunque se repitiera una y mil veces más que era incorrecto, no conseguiría sacarla de su corazón, lo supo en cuanto sintió sobre su boca la textura de sus labios, fueron como pétalos de rosa, sin embargo era la hermana menor de su mejor amigo y la hija del sobre protector príncipe de los saiyajin.

Goten ¿tomaría el riesgo? ¿Lo valía? Si y si, necesitaba probar una vez más esos labios, jaló a Bra hacia él presionando sus labios con los de ella otra vez, la muchacha sin dudar correspondió.

La necesidad de explorar la boca del otro se fue haciendo presente cediendo ante ella, sus palpitaciones aumentaron, se volvió placentero y la diminuta llama que se había encendido dentro de ellos se volvió intensa, en momentos intentaron detenerse, era como un juego enfermo en sus mentes llenas de contradicciones, pero nuevamente dejaron atrás aquello que los retenía.

Ese instinto impulsivo e irracional que llevaban en la sangre se fue apoderando de ellos, los besos y las caricias se volvían cada vez más apasionados, se deseaban en cuerpo y alma y sin querer de un momento a otro, Bra ya se encontraba debajo de él, el juego de sus bocas continuó hasta que lograron parar, él acarició el rostro de su princesa, la cual palpo la cicatriz que en algún momento había curado.

- ¿Qué estamos haciendo? - Goten con su respiración pesada.

-No lo sé- Bra en la misma condición.

-Me tienes mal- mientras la veía fijamente a los ojos.

-Estamos a mano, corrompiste mi orgullo- Bra pasando su dedo índice desde los labios hasta el mentón del joven.

-Es mejor dejarlo hasta acá princesa-

La jovencita aunque quería más sabía que él tenía razón y si continuaban podían perder el poco control que les quedaba.

Recobrado el aliento Goten ayudó a Bra para levantarse.

-Déjame al menos hablar con Trunks- mientras pasaba uno de sus brazos por la cintura de ella.

- ¿Hablar con mi hermano dices? - Bra dejó escapar una risita.

-Si ¿Qué opinas? -

-Me parece bien- intentado ocultar la emoción, luego mencionó -Pero ¿Sabes que tendrás que lidiar con mi padre? - ligeramente atemorizada, conocía perfectamente a su progenitor, aunque, si fue capaz de aceptar a su primer novio, que según el príncipe era un vil gusano debilucho, indigno de su princesa, de seguro aceptaría a Goten, al fin y al cabo, era un semi-saiyajin y muy fuerte.

-Por supuesto- risueño respondió Goten, ya era medio torpe y, si tenía que pasar a ser medio suicida, por ella lo haría.

Se dieron un último y largo beso de despedida, para luego volver a sus casas.


Bra mientras volaba figurativa y literalmente por los aires, divisó un extraño transporte aéreo; no le dio importancia y siguió feliz su camino.