Holaaa! Atomik27 reportándose.
Tengo un nuevo capítulo el día de hoy. Estaré publicando uno nuevo el 25 de diciembre y el 31, como regalo de Navidad y Año Nuevo, respectivamente. Espero que les guste este cap, lo hice con mucho cariño.
Esto es nuevo, pero quería avisar: en mi perfil están los links de las canciones de este fic y de otros que he escrito. Así que pueden pasar por mi perfil y buscar las canciones allí. De paso se enteran qué otros fics recomiendo leer segun los fandoms que sigo.
Sin nada más que añadir, les dejo el capítulo...
Cap 9: La boda
Después de horas de buscar en el armario de su padre, por fin había dado con una corbata. Había comprado un terno negro y una camisa blanca para esa noche, pero se había olvidado de la corbata, un elemento esencial (según Buster Moon) y que debe combinar con el atuendo de la pareja (según Mike). Después del incidente de la noche anterior en el Country Bar, Johnny se disculpó con Emily y se ofreció llevarla a la fiesta. Así que allí se encontraba ahora, sentado en el interior de una limusina —que Mike había contratado para la llegada de sus amigos en su gran noche— con Emily y Mick. Buster había dado la orden de que cada uno fuera con su estudiante, pues esa noche se anunciaría a la prensa sobre el concurso que se realizaría por el aniversario del Teatro Moon.
Al llegar, se toparon con una alfombra roja y un fotoroll blanco con el logo del teatro en todas partes. Había luces por todo el largo de la alfombra, un cordón dorado que separaba a la prensa de los invitados y, claro, también había guardias que mantenían la calma entre los reporteros y los fanáticos que se habían enterado de la boda.
Johnny bajo de la limosina y un segundo después estaba rodeado de fanáticas y siendo cegado por los flash de las cámaras de los paparazzis. Los guardias pusieron orden y Johnny, junto con Emily y Mick pasaron por la alfombra roja encontrándose con Rosita, Norman y Abby.
—Vaya, Johnny, que apuesto estas —dijo Rosita.
—Gracias, Rosita. Ustedes también se ven muy bien.
—Gracias.
—La prensa está hablando con Meena y Gunter —explicó fijando la mirada en los mencionados—. En unos momentos, Buster anunciará el concurso por el aniversario.
—Bien. ¿Ash ya llegó?
—No —dijo Abby—. Al parecer a Tara se le fue el tiempo. A esa niña hay que regalarle una agenda y un reloj.
Mick se rió.
—No podría estar más de acuerdo.
Lo cierto era que Mick había estado saliendo con Tara después de los ensayos; como amigos, claro. Tal y como le había dicho a su mentor, le parecía linda y divertida, y la había pasado bien en cada salida que había tenido con ella. Lo único malo era que ella siempre llegaba tarde.
—¡Hey, Johnny! —llamó un reportero alargando su brazo con el micrófono, llamando la atención de otros reporteros que se juntaron a su lado— Soy Tom de Wold News. Dime, ¿cómo estás? ¿Qué sorpresas nos esperan en la boda de Mike?
—Hola Tom. Mike y Nancy han trabajado bastante para que esta noche sea inolvidable, y estoy seguro de que así será.
—¿Cantarás?
—No esta noche. Solo disfrutaré del evento.
—Nos informaron que Buster Moon tiene un anuncio que dar. Ya le hemos preguntado a varios de tus compañeros pero no han querido hablar de asunto. Tal vez tú puedas darnos alguna pista de lo que será.
—Solo te diré que es un gran anuncio que sin duda será de suma importancia en la vida de cada uno de nosotros.
—Vemos que hay integrantes nuevos el día de hoy, ¿tiene algo que ver con el anuncio?
—No te daré más pistas, Tom —dijo Johnny para luego reír con los reporteros.
—¿Quienes te acompañan?
—Él es Mick y ella Emily.
—Hola —saludaron los mencionados.
—¿Emocionados por el evento?
—Claro —dijo Mick—. Mike sin duda se lució con los preparativos. Él sí que sabe cómo pensar en grande.
—Sin duda una noche para recordar —dijo Emily sujetando el brazo de Johnny, acción que llamó la atención de los reporteros.
—¿Están saliendo?
—Pues… —dijo Emily para luego mirar a Johnny.
—No. No, solo hemos venido juntos a la boda —aclaró sin percatarse que la alegría en el rostro de Emily había disminuido—. Solo somos amigos.
—¿Qué hay de Ash?
—Estoy seguro que llegará en cualquier momento —contestó sin saber que no era eso a lo que se referían.
—Ella está en camino —dijo Emily.
—Bueno, dinos, Johnny. Sabemos de los acontecimientos en Country Bar.
—Creo que ya se había dejado en claro que no se hablaría de ese tema hoy —intervino Rosita junto con Norman y el resto del elenco del teatro.
—Estamos seguros de que Johnny tiene algo qué decir —dijo otro reportero.
—Bueno… creo que hubo un malentendido anoche. Ya he dado mis disculpas a todos, pero lo vuelvo a repetir. No fue correcta mi reacción, fue solo un mal entendido, y pido disculpas.
—Estamos seguros de que tus fans están contigo —dijo para luego escucharse los gritos de las integrantes del club de fans de Johnny—. Ganaron en el Riff off y las chicas nos sorprendieron con una actuación. ¿Hay posibilidad de que eso se repita?
—Puede ser —dijeron los miembros oficiales del Teatro Moon.
—Fue emocionante. Nunca antes lo habíamos hecho —dijo Gunter.
—Sin duda es algo que podríamos hacer en el futuro —dijo Rosita.
Antes de que alguien dijera algo más, un gran grito se escuchó. Una limusina había llegado y de ella bajo Tara y Ash, esta última siendo ovacionada por sus fanáticas número uno, un grupo de cinco chicas vestidas de colores diferentes, eran las mismas que gritaban su nombre en primera fila en cada presentación que la rockera daba. Los flash de las cámaras, los gritos de los fans, todo estaba a la vista, pero para Johnny todo el mundo estaba en MUTE. El joven pianista estaba anonadado, Ash se veía increíble. Llevaba puesto un sencillo pero atractivo vestido rojo de falda en "A", un cinturón rockero negro que resaltaba su cintura, unas mayas negras y un par de zapatos de tacón negro. Ella no solía usar tacones altos, pero estos le quedaban bien y estaban muy a su estilo. Su cabello estaba sujetado en una media cola alta, un peinado que hacía lucir sus aretes rojos y resaltaba su rostro. Llevaba un maquillaje rockero, delineador negro, sombras guindas; colores que ayudaban a resaltar sus muy hipnotizantes y atractivos ojos azules, un poco de rubor en sus mejillas y labios rojos y sexys que le provocaba… "¡¿Qué rayos estoy pensando?!", se reprendió en silencio.
—Hola Ash —dijo una reportera—. Soy Sofía de la revista Chic. Estás fabulosa hoy.
—Gracias
—Dime, ¿quién diseñó el vestido, el make-up, el peinado, todo? ¿Algún diseñador famoso?
—No es diseñadora de moda pero debería serlo. Tuve mucha ayuda de Rosita, mi compañera en el teatro. Sin duda una mujer con muchas habilidades.
—Vaya, quedo divino. Muy a tu estilo también. ¿Podrías posar para nosotros? Tendremos un segmento en nuestra revista dedicado a ustedes. Ya le tome fotos a Meena y Rosita, ambas están igual de fabulosas, también.
—Claro.
Ash posó para algunos fotógrafos, también invitó a Tara a salir junto con ella en varias fotografías. Hasta que se retiró para estar junto con sus demás compañeros.
—Ash, soy Tom de World News, llegaste elegantemente tarde esta noche.
—No estuvo planeado —dijo Ash riendo.
—Fue culpa mía —dijo Tara.
—Dime, ¿alguna pista sobre el anuncio de Buster Moon esta noche?
—No lograrás sacarme información, Tom.
Luego de eso todo el elenco del teatro posó para las cámaras para una foto grupal hasta que Buster Moon hizo su aparición junto con Nana Noodleman y Eddie. Los tres se acercaron a los demás para dar el anuncio.
—Buenas noches a todos —comenzó Moon.
—Nana Noodleman, Sr. Moon, tan elegantes como siempre.
—Gracias —contestaron ambos.
—Se ha corrido la voz de que tiene un anuncio muy importante por compartir. ¿Será que hay nuevos integrantes en el teatro?
—Bueno, primero que nada, buenas noches a todos, es un placer tenerlos aquí —saludó Buster a las cámaras—. Y sí, los rumores son ciertos. Tengo un anuncio que dar. Dentro de poco será el aniversario de la reapertura del Teatro Moon, y para ello tenemos preparado otro concurso. A diferencia de la primera vez, estamos haciendo audiciones internas entre los miembros de nuestro elenco, los cuales competirán para un puesto en Score Records.
—Vaya, sin duda un premio muy grande.
—Y qué le digas, Tom.
Buster dio a conocer todos los detalles de la competencia que se iba a realizar. Se tomaron una foto grupal, la cual estaría en la portada de todas las revistas y diarios de la ciudad, para luego pasar a la ceremonia.
Luego del tan esperado "sí, acepto" y del primer beso de los recién casados, todos pasaron a la sala de recepción donde se llevaría a cabo la fiesta. Todo iba muy bien. El lugar de recepción era como el gran salón de baile de un palacio, sin duda algo muy al estilo de Mike.
—Me encanta todo. La verdad es que me siento una princesa en este lugar —dijo Tara mirando cada detalle.
—Si, yo igual —dijo Mick para luego caer en cuenta de lo que había dicho—. Quiero decir… no una princesa sino, ya sabes, alguien con mucho dinero.
Tara solo se rió.
—En fin, me enteré que Meena cantaría una canción junto con Patrick —cambió el tema Mick.
—Sí, al parecer ha avanzado bastante en su técnica gracias a Mike.
—Bueno, eso muestra que Mike es un buen profesor
—Por lo que he visto, ha pasado mucho tiempo con Meena, supongo que ha estado practicando.
—Ambos cantarán el último vals de los novios.
—Vaya honor.
Ambos adolescentes siguieron conversando mientras eran observados por Abby. Estaba un poco molesta. Desde que vió el primer encuentro de Tara y Mick supo que algo así ocurriría. Claro que al inicio estaba convencida de que eso no iba a pasar y tampoco lo iba a permitir. Pero pasó. Había perdido contra una novata sin técnica. Una simple aficionada. ¿Qué sabía Tara del canto?, ¿o de baile? Ella había invertido años y años de arduo esfuerzo y comprometida dedicación a cada lección, a cada regla, a cada norma, ensayo tras ensayo. Desveladas eternas practicando su rutina de baile. Noches de continuo ritual de gárgaras para cuidar su voz. Ella era perfecta.
Entonces, ¿por qué Mick la había dejado por Tara? Una simple chica pueblerina, cuyo único talento era cuidar canguros. Sí, la había investigado. Toda chica de su edad lo haría: stockear a la chica X que quería con su novio. ¿Qué tenía ella de especial?
—Hey, ¿estás bien? —preguntó Patrick.
—¿Qué quieres? ¿Vienes a burlarte y sacarme en cara que mi novio me cambió por otra?
—Hey, calmate. Sé que debe ser difícil pero no hablemos de eso. Estamos en una gran fiesta, deberías divertirte.
—No puedo. Si no es mi ex, lo es la competencia. El lunes tenemos que presentar un avance y no tengo nada. Rosita y Gunter insisten en que baile hip hop y jamás bailaré algo que insulte a la técnica.
—Eres muy terca. Me encanta —dijo Patrick acercándose a Abby—. Escucha, creo que puedo ayudarte con tu problema. Pero necesitaré a Ash para eso.
—Dejame adivinar, ella no hará nada, solo quieres tenerla cerca.
—No. Pero ayudará en tu motivación. Ella te saca de casillas.
—Claro que no
—Oh pero claro que sí. Lo vi con mis propios ojos.
—Bien. ¿Aviso a Rosita y Gunter también?
—Claro. Pero ahora dejemos eso. Vamos, hay que bailar o algo.
Abby no quería. Desde el inicio Patrick no le había agradado. Era su actitud algo arrogante, su sarcasmo. No lo toleraba. Sin embargo, tampoco quería quedarse sentada sin hacer nada. Eso era de losers, y ella no era una. Así que aceptó.
Todos la estaban pasando bien. Buster no dejaba de hablar del concurso y de los grandes planes que tenía para el futuro del teatro.
—Tengo una visión muy clara. Show, espectáculos, obras de teatro, concursos y más. Como mi padre siempre dijo: ¡sueña en grande!
Mike y Nancy no dejaban de recibir felicitaciones por la gran noche. Habían contratado a un grupo de acróbatas que habían maravillado a todos los invitados con sus piruetas y bailes en el aire, siendo suspendidos con la ayuda de unos telares de seda que colgaba en cada esquina de la zona de baile. Pero la noche ya estaba por terminar, al menos para los recién casados. Antes de su retirada, tuvieron su último vals.
—Vaya, el último vals de la noche —dijo Johnny acercándose a Ash. Había querido hablar con ella durante toda la gala, pero Emily siempre lo sacaba a bailar, cosa que siempre declinaba a no ser que fuera en grupo.
—Si. Sin duda ha sido una noche increíble —dijo Ash.
—Por cierto… ahm... Te ves muy linda hoy —dijo él un poco nervioso, pasándose el brazo por el cuello.
—Gracias. Tú también te ves muy bien —dijo Ash sintiéndose algo extraña.
—Gracias.
Patrick y Meena subieron al escenario listos para comenzar a cantar. Todas las parejas se unieron a los novios en su último vals.
—Entonces… ahm… ¿Quieres bailar? —preguntó un poco más nervioso.
—Eh… no soy de bailar vals.
—Eso se puede arreglar.
—¿Has bailado una canción lenta antes? No quiero que me pises los pies.
—Bueno, una vez, cuando era pequeño. Mi madre me enseñó. Supongo que no será difícil ahora. Entonces… ¿Quieres bailar? —preguntó extendiendo su mano.
Ash tomó su mano y le regaló una pequeña sonrisa. Ambos caminaron hasta la zona de baile hasta encontrar un lugar. Norman los vio y con la mirada le avisó a Rosita para que los viera. Estaban muy felices de que ambos amigos estuvieran juntos.
Conmigo estas y el mundo se esfumó
La música al sonar nos envolvió
Aquí, muy juntos, si contigo voy
Aquí tan vivo estoy
Desde el escenario, Meena y Patrick los vieron avanzar hasta encontrar un espacio donde pudieran bailar.
Johnny se puso frente a Ash, colocó su mano delicadamente en su cintura y tomó su mano izquierda. Ella posó su mano derecha en su hombro y comenzaron a bailar.
La vida va, los sueños morirán
Al mío digo adiós y sin saber
Que aquí tu estabas, mi sueño te encontró
Y hoy por siempre ya se
Que solo quiero tenerte aquí
Emily buscó con la mirada a Johnny. Había ansiado bailar una canción lenta con él desde que llegaron, pero siempre pasaba algo. Parecía que Johnny no quería bailar a solas. No lo tomó a mal, tal vez no sabía bailar canciones lentas. Al menos eso pensaba hasta que lo vió, bueno, los vió. Ash y Johnny en la pista de baile. Los dos amigos no dejaban de reírse y bailar. Sus miradas conectadas, sus sonrisas de felicidad. Cada giro, cada paso de baile... Se estaban divirtiendo y pasando un buen momento. Se veían tan felices juntos.
Aquí soñando con un feliz final
Creer que esto, en verdad es real
Y este sueño también nos separo
Tu allá y yo aquí
Ash y Johnny no eran los únicos que bailaban. Rosita y Norman se encontraban muy juntos disfrutando un tiempo romántico, recordando al son de la música los tiempos en que ambos comenzaron como novios. Algo parecido pasaba con Mike y Nancy. Ambos disfrutaban de por fin estar juntos para siempre.
Llegó el momento instrumental. Johnny tomó a Ash de la cintura y la alzó un poco. La joven rockera solo se rió ante esa acción. Así se la pasaron bailando, girando. Rosita y Norman se sentían muy felices por ambos. Nancy había apoyado su cabeza en el pecho de Mike, ambos mirando a Johnny y Ash. Eran dos mejores amigos bailando bajo los reflectores.
Estaba tan entretenida bailando con Johnny, solo eramos él y yo. Me dio un giro más y quedé un poco más cerca de él. Estábamos tan cerca el uno del otro, con nuestras miradas conectadas, nuestras frentes casi se tocaban. Y como si eso fuera poco una extraña fuerza nos atrajo uno al otro hasta que...
—¿Me permites este baile? —dijo Emily interrumpiendo el momento.
Y cómo enfrentar la realidad
Si hoy te pierdo aquí, ohh
—Ahmm… claro —dijo Ash separándose de su mejor amigo. Se dio media vuelta y se retiró de la zona de baile.
Johnny la miraba alejarse sintiendo unas fuertes ganas de ir tras ella. Pero tampoco quería abandonar a Emily otra vez.
Aquí soñando con un feliz final
Creer que esto, en verdad es real
Soñar que el sueño en los dos esta
Cada paso que daba me hacía sentir más impotente. Por alguna extraña razón sentía un fuerte dolor en el pecho, mis lágrimas luchaban por salir. Era peor que la vez que eché a Lance. ¿Qué rayos me estaba pasando? Acaso…
Ash apartó todo pensamiento para toparse con Abby. La joven bailarina estaba sentada en la mesa mirando a Mick bailar con Tara. Muy a diferencia suya, sus lágrimas habían salido a flote arruinando su perfecto maquillaje. Estaba dolida y más cuando su ex besó a quien, al parecer, ahora era su novia.
Yo aquí…
Yo aquí…
Y tú allá...
Emily llevó a Johnny al jardín del lugar para poder tener privacidad. Había notado que durante todo el camino el joven pianista había volteado varias veces a ver a Ash, y eso solo significaba una cosa.
—Johnny —comenzó—, hace un tiempo te hice una pregunta. Quería que seamos mucho más que amigos. He sido paciente y he esperado con calma tu respuesta pero… creo que te dejare libre.
—¿Ah?
—Mis sentimientos hacia ti siguen siendo los mismos. Pero sé perfectamente que tú no sientes lo mismo. Al menos no por mí.
—Ahm… Emily, eres increible. La paso muy bien cuando estoy contigo —dijo Johnny—. Pero…
—No soy ella.
—¿Eh?
—Las señales estaban allí, solo que no quise verlas. Y cuando lo hice traté de convencerme de que estaba equivocada. Sin embargo… —suspiró—. Ya no es necesario que me des una respuesta. Es claro que no correspondes a mis sentimientos, así que… estás libre.
—... Gracias. Lamento no poder corresponderte.
—Tú tranquilo. ¿Te parece si solo quedamos como buenos amigos?
—Claro —contestó Johnny con una gran sonrisa.
Ash salió de su habitación con una caja de pañuelos desechables para Abby. Después del último vals la llevó a su apartamento. La joven bailarina no refutó, lo cual comprobaba lo herida que estaba.
—Hey, ¿todo bien? —preguntó Ash sentándose a su lado y extendiendo la caja de pañuelos.
—¿Tú qué crees?
—Mira, sé que es difícil pasar por esto. Ambos han tenido una historia.
—Hemos sido novio y novia desde la secundaria —dijo Abby entre lágrimas—. Prácticamente desde siempre. Lo he apoyado en todo. Quería ser cantante, entonces nos inscribimos en clases de canto. Me inscribí en clases de violín para estar cerca de él cuando tenía clases de guitarra, incluso tomé esas clases también. Siempre pensé en los dos. Vi la oportunidad de ingresar a la academia, lo ayudé a prepararse para su audición. No me gusta el rock pero aun así fui a cada ensayo, a cada presentación. ¡Incluso le regalé una guitarra en su cumpleaños! —exclamó frustrada— ¿Y todo para qué? Para que me cambiara por la primera pueblerina se le cruzara.
Desde que la conocí, nunca creí que Abby y yo tuviéramos algo en común. Aunque tampoco me alegraba que ese algo fuera una ruptura.
—¿Tú también pasaste por lo mismo, verdad?
—¿Qué?
—Te rompieron el corazón el año pasado —dijo Abby secándose las lágrimas—, lo leí en una revista.
—Sí… —contestó con un suspiro—. Tampoco ayudó mucho que Buster me presentara como "la chica cuyo novio la acababa de botar".
—Bueno, tú al menos tienes a Johnny. Yo me he dedicado plenamente al ballet que… bueno… No tengo amigas y mi novio me acaba de cambiar.
—Hey, no te sientas mal. Nos tienes a nosotros. Rosita es muy buena. No tienes idea de cómo me consoló cuando supo que estaba dolida. Y Gunter es bueno haciéndote reír con sus palabras extrañas.
—Sí…
—¿Aun tienes problemas con tu presentación, verdad?
—No sé qué voy a hacer. Mañana Patrick me llevará a un lugar. No sé dónde, pero dice que será bueno para que mejore —comentó—. Por cierto, quiere que te lleve.
—¿A mí? ¿Por qué?
—Bueno… te sorprenda o no, te veo como mi competencia.
—¿Tu competencia?
—Dominaste los pasos en el primer intento. Seguramente Rosita y Gunter les hubiera gustado trabajar contigo.
Abby se estaba abriendo conmigo, eso me decía cuán dolida estaba. Me hizo recordar los sucesos del año pasado, como me abrí con Rosita y Gunter, me desahogue ante —para ese entonces— unos completos desconocidos. No tenía a mis padres cerca y ambos compañeros de teatro me hicieron sentir mejor, como si mis padres los hubieran mandado a consolarme.
Días después de mi primer debut, me encontré con Lance. Él estaba afuera de mi apartamento, intentaba arreglar su error, pero su presencia y sus palabras solo provocaron que me sintiera peor. Tenerlo toda la noche afuera tampoco ayudó.
Meses después ya se había hecho casi rutina que él me esperara a unas cuadras del teatro. Pero un día me esperó en la entrada. Fue un día que me quedé hasta tarde con Johnny aprendiendo a tocar el piano. Nunca olvidaré cómo Johnny me defendió, me llevó a casa y me consoló cuando rompí en llanto. Recién nos habíamos vuelto amigos, y me trato como… todo un caballero. Así es él. Incluso se quedó a dormir en mi casa para acompañarme, fue el comienzo de nuestras noches de películas. La primera de muchas más.
Un aleteo extraño en su ser sacudió a Ash regresando a la realidad.
Ok, ya basta.
Abby seguía contándole lo preocupada que estaba por su presentación.
—¿Tú cómo lo superaste?
—Ahm… bueno, después de llorar y nadar en mi propia miseria, me dí cuenta de que estaba perdiendo el tiempo. Así que me refugié en la música. Lance había dicho que no tenía la capacidad para escribir mi propia canción, así que decidí demostrar que él estaba equivocado.
—Genial.
—Compuse muchas canciones desde ese día. Algunas ya las he cantado y otras aún están en papel.
—¿En serio? ¿Puedo ver?
—Claro —dijo Ash sacando su cuaderno de canciones para entregarle a Abby—. Son solo letras sin sentido. No tienen un orden por el momento.
—¿Cómo escribes tus canciones?
—Bueno… por lo general algunas frases son cosas que se me han venido a la mente y las he anotado. Pero para una canción hay que estar inspirada en algo.
—¿Al fin lo hiciste inspirado en tu ex?
—No exactamente. La canción cuenta cómo me sentía. Lance me limitaba, y yo se lo permitía. Pero luego de eso fue diferente.
—Tienes muchas frases de desamor —comentó Abby leyendo el cuaderno de la rockera—. Espera, ¿qué hay de esta frase? "Ojalá te llueva cuando se te acerque y te quiera besar / Ojalá te caiga un ramo cuando de la mano van a pasear / Que se te caiga el teléfono, dentro de un baño público". ¿A qué va todo eso?
—Oh, son algunas frases que pensé al día siguiente de haber echado a Lance. Rosita me consoló, y después de eso me fui a mi apartamento. En el camino estaba deseando que Lance la pasara muy mal. Días después lo vi con Becky cantando en un restaurante. Se veían muy felices. Dolió mucho verlos tan juntos. Así que empecé a escribir. Pensaba hacer una canción al estilo "Quiero que todo el mundo sepa que eres un patán y que todo te vaya mal" pero terminé escribiendo Al fin. Aunque debo admitir que me ayudó mucho escribir esas maldades —confesó Ash.
—Pues sí, a mí también me encantaría escribirle algo así a Mick. Ojalá que el karma pronto le alcance y le vaya muy mal —rió.
—Hey, no es una mala idea —dijo tomando su guitarra—. Tal vez puedas ayudarme a terminarla.
—¿Qué? No. No podría terminar la canción, nunca he escrito una —confesó apenada.
—Oh, vamos. Será divertido y una forma buena para que te desahogues. Sé que no te gusta mucho el rock pero… debes de admitir que es el género musical perfecto para decirle al mundo cuán molesta estás.
—Bueno, sí, pero… ¿no se supone que eres la mentora de Tara?
—Por favor no me lo recuerdes. Además, no vas a cantar esta canción en la presentación, solo me estás ayudando a terminarla.
—Bueno, tampoco es que prefiera quedarme así y caer en la miseria un sábado por la noche.
—Tomaré eso como un sí.
Confieso que desde un principio no creí que llegaría a pasar una amistad entre Abby y yo. Éramos polos opuestos. Sin embargo, luego de esa noche, nos hicimos muy amigas. Sí, teníamos unos gustos muy diferentes, pero habíamos pasado por las mismas cosas. Un corazón roto no era lo único. La constante dedicación por nuestro hobbie favorito (ella ama bailar tanto como a mí me encanta cantar), una extraña afición por jugar Candy Crush Soda, ser la única mujer con tres hermanos varones, nuestro gusto por los postres (en especial las galletas de chispas de chocolate) y nuestro uso constante del sarcasmo fueron razones suficientes para volvernos amigas.
Nos quedamos hasta tarde terminando la canción. Valió la pena, había quedado muy bien que no pudimos evitar no cantar.
Ash y Abby se encontraban en la sala cantando, utilizando unos peines de cabello como micrófono. La joven bailarina había sido invitada a quedarse a dormir y hacer una pijamada, algo a lo que se había privado por tanto tiempo gracias a sus constantes entrenamientos extras que realizaba en la noche.
Ash:
He escuchado por ahí que no tardaste en olvidarme
Que ya estas con alguien
Que te ven feliz
Abby:
Qué curioso que hace dos semanas me pediste tiempo
Que falta de respeto, ya te descubrí
Ash:
Y pensar que yo por ti la vida daba
Abby:
Hoy sé que las apariencias engañan
Ash:
Ojalá te llueva cuando se te acerque y te quiera besar
Ojalá te caiga un ramo cuando de la mano van a pasear
Abby:
Que se te caiga el teléfono, dentro de un baño público
Ash:
Ojalá que el karma pronto te alcance y te vaya muy mal
Ojalá que mis recuerdos por las noches no te dejen en paz
Abby:
Y aunque tú me digas que no, sabes que nadie es mejor que yo oh
Ambas:
Oh oh, oh oh
Oh oh, oh oh
Oh oh, oh oh
Oh, uh woh
Abby:
Te pregunto si le contarás que tú caíste bajo
Que no eres nada un santo, que haces todo mal
Ash:
Que felicidad me va a dar cuando esto esté en la radio
Porque de tu pasado, ella se va a enterar
Abby:
Y pensar que yo por ti la vida daba
Hoy sé que las apariencias engañan
Ash:
Ojalá te llueva cuando se te acerque y te quiera besar
Ojalá te caiga un ramo cuando de la mano van a pasear
Que se te caiga el teléfono, dentro de un baño público
Abby:
Ojalá que el karma pronto te alcance y te vaya muy mal
Ojalá que mis recuerdos por las noches no te dejen en paz
Y aunque tú me digas que no, sabes que nadie es mejor que yo oh
Ambas:
Oh oh, oh oh
Oh oh, oh oh
Oh oh, oh oh
Oh, uh woh
Abby:
Ojalá te llueva cuando se te acerque y te quiera besar
Ojalá te caiga un ramo cuando de la mano van a pasear
Ash:
Que se te caiga el teléfono, dentro de un baño público
Ambas:
Ojalá que el karma pronto te alcance y te vaya muy mal
Ojalá que mis recuerdos por las noches no te dejen en paz
Ash:
Y aunque tú me digas que no,
Abby:
aunque tú me digas que no
Ash:
Sabes que nadie es mejor que yo
Ambas:
Oh oh, oh oh
Oh oh, woh oh
Oh oh, woh oh
Oh, oh woh
Parece que al final Abby y Ash se volvieron amigas. ¿Qué hubiera pasado si Emily no hubiera intervenido? ¿Ash hubiera besado a Johnny? ¿Qué creen que pase en el siguiente capítulo?
La siguiente frase lo dice un personaje del fic en el proximo capítulo:
—Tal vez podrías gritar con todas tus fuerzas o… creo que hay un sitio donde rompes platos, o un área de tiro.
Te imaginas quién puede ser? Déjamelo en los comentarios.
