Los accidentes no existen
Capítulo 10: Todo tiene sus consecuencias
Después de las confesiones que se dieron lugar en la explanada del palacio de jade, nuestros héroes se quedaron abrazados por un largo rato, hasta que Po hizo el primer movimiento en separarse, Tigresa pensaba que algo le incomodaba de ella, pero no era ella exactamente , el guerrero se voltea a su lado derecho y agachándose un poco solo estornudo:
- ¡ACHU! - se escuchó con un leve eco alrededor- Creo que me va a dar algo- respondió el guerrero con la nariz algo tapada.
- No torpe, está haciendo algo de aire en las montañas; y tu sin camisa, si te vas a enfermar. Anda, primero tomate un baño y luego te vistes para el almuerzo, que por cierto vas a preparar- dijo la furiosa mientras le daba un leve puñetazo en el pecho a su amigo y lo tomaba del brazo para guiarlo al camino que daba a los baños .
Mientras tanto Song seguía destrozada por lo anterior visto, ya se había levantado de las escaleras y se dirigía al cuarto de su única amiga mujer del palacio.
-TOC-TOC - se oyó en el marco de la puerta de la maestra Víbora, quien comenzaba a despertar por el ruido, aun somnolienta y sin muchas ganas de levantarse, se puso en posición fetal con su manta puesta y con pesar respondió- ¿ ¿Quién es? - la dama de la sombra no tardado mucho en abrir un poco la puerta y asomar su cabeza para que la ojiverde la reconociera:
- Vi… soy yo… ¿Puedo pasar? - Dijo la peligris casi susurrando para no despertar a los demás.
- ¿Song? ... Si, pasa- sin titubear la joven paso, se sentó a los pies de la cama de Víbora, agacho la cabeza y comenzó a llorar- Por los dioses ¿Cariño que ocurre? - cuestiona preocupada la peliverde, para inmediatamente después levantarse y abrazar a su amiga.
- En definitiva, lo perdí… siempre supe que su corazón no me pertenecería jamás, pero me quema en el alma- Víbora quien ya tenía otras situaciones algo avanzadas para el dúo predilecto en su cabeza, pensó que Song ya los había visto tener intimidad en otro lugar del palacio.
- Cariño, sé que es complicado, pero… desde que se formaron los 5 furiosos de esta generación, Po se enamoró de Tigresa… más bien de su kung fu… pero no paso mucho tiempo después de su nombramiento cuando se percató que era ya amor lo que sintió por ella. Esperaba que con el tiempo también tú lo superarías.
-Por eso vine contigo… - la joven furiosa no se esperaba esa respuesta de parte de la dama de la sombra, se apartó un poco de ella para mirarla directo a los ojos que estaban cubiertos de lágrimas- Se que tú puedes ayudarme a olvidar… -la maestra Víbora aparte de ser conocida por su danza y su estilo de lucha, en el bajo mundo era conocida por hipnotizar a sus contrincantes, lo cual era una gran ventaja a la hora de luchar contra bandidos que estaban dispuestos a matar a quien se les pusiera enfrente, pero también le daba otro uso a ese poder, haya por sus años de adolescente ayudaba a su amigas a que dejaran de sufrir por amores no correspondidos o incluso llegaba a borrar al muchacho en cuestión de la mente si así se lo pedían. Llevaba años sin poder usar esa técnica, pero no entendía cómo se pudo enterar Song de esto.
- Cariño… ¿Estas segura de lo que me estas pidiendo? Tienes 2 opciones, te hago olvidar el amor que le tienes a Po o lo borro por completo de tu mente, no hay marcha atrás después de lo que te hare- dejando ya sus opciones sobre la mesa, la peliverde se puso seria y tomo a la peligris del mentón para que le diera una respuesta concreta y directa, sin titubeos y sin arrepentimiento- Quiero que estés muy consciente de la decisión que vas a tomar, esto no es un juego y puede que te dañe a largo plazo.
-Lo sé, y aun así estoy dispuesta a aceptar tus términos, solo no quiero seguir enamorada de él, quiero ayudarlos a estar juntos, de hecho, me quede de ver con una conocida de Po, no sé si la conozcas.
- ¿Te refieres a Mei Mei? - dijo Víbora soltándola de tajo, con los ojos bien abiertos de la sorpresa- ¿Cuándo la conociste? - cuestiono a la ojiazul poniéndose en posición de loto para mayor comodidad.
- La conocí hace unos minutos, me puse de acuerdo con ella para poder crear una situación en donde esos dos podrían confesar lo que sienten- sonaba un tanto ridículo y hasta infantil, pero la furiosa amaba este tipo de situaciones, seguía siendo una niña después de todo en su interior y no podía evitar emocionarse.
- Hay cariño, que lindo de tu parte, pero no creo que eso pueda ayudar, hable con Tigresa antes de ti, y pues en verdad se siente muy ridícula al darse cuenta de que se equivocó contigo el día de ayer en el salón sagrado de los guerreros- una leve risita salió de las dos jóvenes, quienes a pesar de la primicia que les ayudo a comenzar esa conversación se estaban ayudando poco a poco a relajar el ambiente- hace unas horas se fue a hablar con él, creo que si se animó a hacerlo porque los escuche minutos después en el cuarto de Po; y debo admitir que se apresuraron demasiado a dar su siguiente paso- la dama de la sombra paro en seco de reír y con una voz entrecortada y lágrimas en sus ojos que amenazaban nuevamente salir, mirar a su amiga y le pregunto.
- ¿De que estas hablando? - fue ahí cuando Víbora se percató de que había hablado de más.
- Pues, los vi dirigirse al cuarto de Po, segundos después… escuche un gemido y bueno… linda a lo mejor me equivoco, tal vez no pasó nada y solo estoy haciendo suposición…
- ¡QUIERO QUE ME QUITES EL AMOR QUE LE TENGO! - grito la peligris con dolor, mientras se abalanzaba sobre su amiga para besarla directo en los labios; ya que ese era uno de los requisitos para que se entrara en trance con la maestra Víbora, quien sin pensarlo comenzó con la hipnosis profundizando el beso.
Pasando las barracas se encontraban las aguas termales que ocupaban como bañeras los habitantes del palacio, pero estas en específico eran exclusivas de los guerreros, siempre listas para cuando decidieran tomar un baño, las cuales disponían de todo lo necesario, vestidores, productos de higiene de esa época (les seré honesta si investigué los productos de higiene en las dinastías, pero son algo traumáticos para su cesibilidad así que dejémoslo a su imaginación), toallas de algodón y batas de seda para cuando decidieran salir, incluso disponían de ropa adicional, para que antes de que saliera el guerrero en turno estaba lista una muda fresca, si es que decidía cambiarse ahí. Justo a ese lugar se dirigían Po y Tigresa, seguían algo avergonzados por lo ocurrido, sin embargo se sintieron algo distinto entre ellos,
- Maestra Tigresa… - Dijo Zeng quien en ese momento estaba reponiendo las toallas y ligando con una que otra chica de la servidumbre- ¿Acaso ese es el maestro Po? - cuestiono sin apartar la mirada del ahora nuevo Po que estaba frente a él.
- Ha Zeng, buenas tardes- respondió la joven quien le dirigió una pequeña reverencia junto con su formido amigo- Si es Po, ¿No es sorprendente ?, no sé cómo no nos dimos cuenta de su cambio.
-Pues lo tenía que esconder, así sería su tierno y adorable guerrero dragón por siempre, aunque debo admitir que extraño mi pancita- menciono Po tocándose el estómago en círculos, haciendo énfasis a lo mencionado, lo cual le causo mucha gracia a la peli naranja .
- Pues ya es demasiado tarde para arrepentirse- dicho esto ambos se echaron a reír, lo cual no paso por alto por Zeng, quien ya comenzaba a sospechar de la actitud de los maestros.
- Maestros ¿Se encuentran bien? - los jóvenes pararon de reír como si el maestro Shifu los hubiera atrapado en una travesura.
- ¿Por qué lo dados? - respondió el ojiverde, quien estaba a punto de comenzar a sudar de los nervios.
- Bueno, los noto distintos y no solo en lo físico, se ven más felices que de costumbre, sobre todo usted maestra Tigresa.
-Que imprudente eres Zeng- dijo inmediatamente Tigresa quien se cruzó de brazos y cambio a su tono de seriedad en la voz.
-Si amigo, eso no se pregunta- apoyo el joven a su amiga, quien también uso su pose de seriedad.
-Disculpen maestros, pero…
- Ya no importa, retírate y los demás también por favor- sentenció la joven quien comenzó a avanzar con rapidez y firmeza hacia el vestidor del lugar, con los brazos aun cruzados y muy indignada.
- Maestro Po ...
-Ya la oíste amigo, no le gusta que la contradigan- respondió sin mucho afán de seguir la conversación y tomo el mismo camino con la misma actitud de la guerrera, dejando un Zeng confundido y con muchas preguntas en la cabeza.
Tigresa ya está en los vestidores comenzó a quitarse la ropa, comenzando por el kipao amarillo que ha estado usando últimamente, que fue más bien un regalo de parte de la maestra Víbora, quien preocupada por su amiga le enseño la prenda antes de una misión en solitario que el líder iba a realizar durante 4 meses en el tiempo de paz que hubo después de lord Sheng, prometiendo que si volvía a salvo ese kipao seria para ella.
- Ese Zeng tan impertinente, no he cambiado, sigo siendo la misma guerrera del kung fu de siempre- decía en voz alta mientras se desfajaba el kipao del cinturón, dejando a la vista las vendas que la furiosa ocupa para sus pechos levemente- Además ¿ A el que le importa si he cambiado? Su trabajo en el palacio es encargarse de los mensajes, no sé qué rayos estaba haciendo en el baño-continuaba su alegato sin percatarse que Po la estaba observando desde la entrada. A la vista del guerrero resaltaba la maestra con el ceño fruncido y con su abdomen al descubierto, lo cual nunca se imaginó que vería jamás en su vida. A sus ojos era perfecta, ya pesar del tamaño de sus pechos (que por cierto son moderados) se veía hermosa, en todas sus facetas al guerrero dragón le fascinaba, al no parar de mirarla en cámara lenta como acostumbra su mente, estuvo a punto de pasarse de la raya, cuando su consciente reacciono la peli naranja estaba desatando su vendaje:
- ¡ESPERA TIGRESA! - reacciono tapándose los ojos con una mano mientras que estiraba la otra en señal de que se detuviera, este reflejo provoco que la furiosa saltara del susto volviendo la mirada hacia Po, provocando al instante que se aflojan más los vendajes; al mismo tiempo de que la joven se puso en posición de defensa con el extremo de la venda en la mano derecha; tensándola por el movimiento, soltó un grito de guerra que hizo eco a lo largo de las aguas termales.
- ¡IDIOTA, CASI HACES QUE ME DE UN INFARTO! - regaño Tigresa al guerrero dragón que continuaba con los ojos tapados- Y además… ¿Qué rayos haces aquí? - dijo regresando a una posición más relajada, pero avergonzada al darse cuenta que estaba semi desnuda ante su admirador número uno, lo cual no tardo en darse a notar, ya que se sonrojó a tal grado que se le notaba toda la cara al rojo vivo .
- Pe… pe… pensaba en tomar un baño al igual que tú, no… no imagine que te habías adelantado a los vestidores- respondió con la voz temblorosa y volteándose por completo para no ver más de la cuenta- pensé que estarías esperando en la puerta, así ... así que yo ...
- ¡YA SE QUE ENTRASTE SIN AVISAR TONTO! - grito la furiosa cruzado sus brazos alrededor de su abdomen e inclinándose un poco; como si le doliera el estomagó y mientras el vendaje se tensaba sobre su mano, no tardo en preguntarle- ¿Qué tanto viste? - al oírse, no podía creer el tono de voz que había ocupado, sonaba como cuando era una adolescente, más precisamente cuando creía estar enamorada por primera vez, lo cual la hizo avergonzarse de ella misma después de años.
- Si te soy honesto… - el joven ojiverde estaba que temblaba de los nervios, y su fijación por agarrar sus manos, frotarlas y balancearse de adelante hacia atrás había regresado- no vi nada que te pueda comprometer, te… te detuve a… a tiempo- el guerrero se esperaba que la maestra fuera más indulgente con él, puesto que no vio nada en realidad, así que su integridad se mantenía a salvo.
Mientras que el joven estaba esperando una respuesta, la peli naranja se debatía internamente, puesto que tenía ganas de patearlo tan lejos, que podría mandarlo hasta Mongolia si quisiera; pero la verdad no era para tanto, puesto que ella por su curiosidad lo había visto completamente desnudo y sin su consentimiento. En una fracción de segundo llego a la decisión de que las cosas debían ser igualadas, y comenzó a quitarse el resto de su ropa comenzando por sus pantalones- Si vamos a conocernos mejor, es prudente que estemos empatados; te bañaras conmigo- esas palabras entraron como una flecha dentro de la mente del nuevo maestro del palacio de jade, provocando que se diera la vuelta con los ojos bien abiertos ante la primicia que le proponía su maestra favorita-SOLO SERA POR HOY TORPE, NO CREAS QUE ESTO SERA UNA COSTUMBRE- sin dudarlo ni un segundo más; sobre todo al ver que la maestra ya estaba en ropa interior, comenzó a quitarse los pantaloncillos.
- Es… espera, voy por unas toallas para que no sea tan de golpe- a pesar de la situación el seguía being un caballero, lo cual fascino a la guerrera mientras veía como se subía nuevamente su ropa a medio quitar y se marchaba rumbo al armario de suministros.
- ¿Qué estas apunto de hacer?
- Es lo justo, debemos estar igual en estas circunstancias
- ¿Y si ocurre algo más?
- No dejare que pase
- ¿Olvidaste lo que ocurrió en su habitación?
Fue justo en ese momento; cuando ya estaba sin sus vendajes, que le recorrió esa sensación cálida nuevamente, desde su vientre hasta la punta de su cabello, haciendo que se erizara por completo.
- ¿Por qué siento esto otra vez? - se preguntó así misma fijando su mirada al piso con sus manos cerradas, las cuales inconscientemente estaban aflojando su agarre, para casi posicionarse frente a sus pezones endurecidos, tanto por el aire que hacía, como por la sensación que tenía, la cual quería seguir sintiendo, pero cuando estaba por tocarlos…
- Perdona ¿Dijiste algo? - entra el guerrero dragón con un par de toallas en las manos, las cuales cayeron al suelo, ya que al ver a su mejor amiga solo en pantaletas; dejando ver sus marcas de nacimiento que tenían forma de franjas, 3 en la espalda baja para ser preciso; no pudo apartar la mirada de retrasado que se le formo al ver tanta belleza- Woooooooow- fue lo único que atino a decir.
Tigresa al escuchar el ruido que hicieron las prendas al caer, salió de su trance y al escuchar lo que su pretendiente alcanzo a decir, no dudo en decir lo siguiente- espero que estés más preparado para lo que falta ¿Quieres que lo haga de una vez? O ...
- Aaamm… no, toma; prefiero que lo hagas cuando te mentas en el agua- dijo mientras se agachaba y tomaba lo que se le había caído al suelo, para luego ofrecerle una de las prendas a la maestra.
-Entonces voltéate, también tienes que desvestirte- respondió Tigresa tomando la toalla por la espalda, y Po quien ni corto ni perezoso se dio la vuelta para bajarse los pantaloncillos que tenía por única ropa en aquel momento.
La situación se estaba poniendo tensa, lo cual notaron los dos héroes al quedar completamente expuestos por el otro; la maestra no tardo en taparse con lo entregado, sigue siendo una mujer tímida desde muy adentro de su ser y el pudor era lo único que tenía en aquel momento. Ya dirigiéndose al agua, la maestra tomo la iniciativa de abrir la puerta corrediza que da la entrada a las aguas termales, caminaron con pasos de plomo los jóvenes que se morían de los nervios, Po quien había tapado su parte inferior con el mismo objeto que su amiga. Estaba con la cabeza agachada por caballerosidad, no quería ver más de la cuenta hasta que ella lo decidiera; llegando casi al borde del baño, casi se tropieza con la joven ya que se detuvo en la orilla para voltearse- Ok, aquí voy… pero si te atreves a tocarme, TE golpeare tanto que a tus ancestros les dará nauceas ¡¿ENTENDIDO?!- Tubo por respuesta un asentamiento con la cabeza a gran velocidad- Bien con esto quedamos a mano- dicho esto se desata la toalla que tenía encima dejándola caer sobre las rocas que se encuentran como decoración, revelando una espalda medio robusta; no tanto como para ser la de un hombre, pero si lo suficiente como para dejar ver que sus brazos estaban musculosos por el ejercicio invertido en sus años de desarrollo, también en su trasero dejaba ver que tenía más marcas de nacimiento, en forma de media luna con un lunar en cada glúteo justo en el centro, las cuales se encontraban a los costados de sus pompis y hablando de ellas, no eran para nada planas, estaban muy bien torneadas y su figura era lo que más resaltaba porque tenía forma de pera, los pechos eran de un buen tamaño, ni grandes ni pequeños, puesto que por sus años invertidos en su formación no les permitió que se desarrollaran más, sus pezones, de un rosa algo profundo; pero no fuera de lo normal, lo cual fascino al maestro, porque por lo poco que se alcanzaba a notar, estaban duros. Mientras que el joven estaba admirando todo aquello con la misma miranda que le lanzo aquella ves que le dio la demostración en el patio del salón de entrenamiento por órdenes de Shifu; nuestra guerrera se estaba muriendo (no literalmente) de los nervios, se cruzó de brazos bajo sus pechos para no lastimarse, haciendo que se alzaran un poco- No me veas demasiado, esto… es algo vergonzoso para una dama.
- ¿Desde cuándo te comportas como una? – después de salir de su trance, esa frase fue la primera que se le salió y la respuesta que obtuvo a cambio, fue una toalla directo en el rostro.
-TARADO, aunque no me comporte como una lo sigo siendo, lo quieras o no- respondió inclinándose hacia enfrente con las manos en la cintura.
- Oye tranquila, lo digo de broma, se me olvida que no eres buena en la bromastad- dijo Po al quitarse la prenda de la cara, para después aventarla nuevamente a Tigresa, comenzando así una de sus ya tipias peleas.
A unos 40 metros de los baños se encontraba Víbora terminando de hacer su técnica de hipnosis con Song, la cual se encontraba aturdida y recostada sobre la cama y muslos de la peli verde mientras que la guerrera le sostenía la cabeza a la dama de las sombras:
- ¿Song? Cariño, escucha… cuando cuente hasta 3, vas a olvidar que amaste a Xiao Po Ping mejor conocido como el guerrero dragón… ese dolor que sentías en tu alma y corazón, no estará ya más, despertaras tranquila y en paz contigo misma, aceptaras las consecuencias de este acto que acabas de cometer y olvidaras la técnica que se te acaba de aplicar; y tu ultimo recuerdo será que viniste a mi para dormir un poco más, puesto que la celda en donde estabas no te dejo dormir ¿Entendido?- Decía la maestra Víbora mientras que con sus dedos índices frotaba las cienes de la peli gris esperado una respuesta:
- Si- Víbora retiro de poco a poco las manos de su cabeza para colocarlos en sus hombros.
- Bien, comenzare… 1…2…3…- la dama de las sombras abre los ojos un tanto hinchados por haber llorado anteriormente, lo cual no recordaba por la hipnosis- ¿Qué tal cariño? ¿Te sientes mejor? – espero la respuesta de su amiga.
-Eso creo… lamento haberte molestado… ¿Cuánto tiempo ha pasado? – respondió levantándose de su lugar, tomando su cabeza con la mano izquierda y ocupando la otra como apoyo.
- No mucho querida, apenas unos minutos – se acomodó la guerrera sobre la espalda recargándose en la pared- y no es ninguna molestia, estabas cansada – tomo sus piernas mientras decía eso, para verla directo a sus ojos, los cuales se llenaron de lágrimas que comenzaron a salir- Linda, por buda ¿Qué te pasa?
- Am… no lo sé… ¡HA! Tengo que ir al restaurante del señor Ping, me quede de ver con Mei Mei para… ¿Quieres acompañarme? - Song se puso de pie y con su guante limpio sus lágrimas, esperado la respuesta de Víbora.
-Amm… claro, pero antes debemos darnos un baño cariño, y ¿Para qué te vas a reunir con la amiga de Po? - pregunta clave para verificar si su hipnosis había funcionado.
-Bien… espero que no te moleste, más que nada porque tiene que ver con tu amiga Tigresa, No es un secreto que Po está enamorado de ella, y por lo visto no soy la única que los quiere ver juntos. Así que estamos viendo la posibilidad de que se confiesen en estos días que estaré de visita. ¿Qué te parece? - respuesta suficiente para Víbora, lo que no la convencía era las lágrimas que se le formaban en los ojos- Hoo… rayos no de nuevo. Disculpa Vi, no sé porque me salen las lágrimas, entonces ¿Qué opinas? ¿Vamos? - repitió la misma acción con su guante mientras le extendía la mano a la maestra.
- Claro linda, pero antes hay que ir a bañarnos, estuvo muy intenso el entrenamiento para mí y mis compañeros, así que si me hace falta jejeje - y partieron rumbo al baño, donde sin saberlo les esperaba una escena inusual, donde el guerrero dragón y la líder de los 5 furiosos continuaban su pelea, tirándose los artículos de baño incluidos cubetas, jícaras, jabones, toallas y hasta los banquillos que ocupaban para sentarse.
- ¡YA BASTA TIGRESA, FUE SOLO UNA BROMA!- grito el ojiverde, quien trataba de agarrarse la toalla de la cintura con la mano izquierda, mientras que con la otra tiraba una esponja de color amarillento, ya algo gastada por el uso.
- ¡SIEMPRE SALES CON LO MISMO: ¡ES UNA BROMA! ¡TE DIRE ALGO, TUS BROMAS NO ME DAN GRACIA IDIOTA! – respondió tirándole una jícara que estaba a un costado de ella tirada en el piso, para lanzarla a los pies del maestro, puesto que a pesar de que estaba molesta con él, no quería lastimarlo de gravedad.
- ¡TU ERES LA QUE SE TOMA TODO MUY PERSONAL, POR ESO NADIE SE HA ATREVIDO A PEDIRTE UNA CITA!- eso fue un golpe bajo para la maestra, por lo general ella evitaba ese tipo de relaciones, a excepción de aquella vez que tuvo un interés por Yijiro, pero fuera de ese flechazo, Po tenía razón; nadie la había invitado a salir a ningún lado, ni cuando era adolescente, eso la distrajo por un segundo y eso provoco que la trayectoria de la jícara cambiara y diera directamente ha la entrepierna del guerrero dragón- ¡OUUUUUUCH! Mis panditas…- dijo con un hilo de voz mientras se llevaba sus manos a sus genitales, que por alguna razón su miembro se endureció un poco, dándose a notar aun debajo de la toalla.
- ¡RAYOS! No era mi intención darte ahí ¿Estas bien? – grito la maestra quien, a pesar de estar desnuda, salió corriendo en dirección del ojiverde, quien ya se encontraba de rodillas en el suelo - Maldición Po, lo lamento mucho- dijo la furiosa quien ya estaba al lado derecho del maestro, lo cual la dejo en una posición donde quedaba mirando a la puerta.
- Ok, sabes que Tigresa, si me pase contigo; pero no era necesario ser tan brusca… AY- lo que paso a continuación nadie se lo esperaría; la maestra Tigresa, con toda la seriedad y profesionalismo de su formación, no dudo en quitarle la toalla y frotar con sus manos el pene y los testículos del guerrero- ¡¿Pero que estas…?! Ah...- gimió de dolor y placer el ojiverde, al mismo tiempo que la maestra le tocaba sus puntos de presión en esa área.
-Estoy tratando de ayudarte con el dolor, vi en unos pergaminos de medicina que en esta área se encuentra un punto de presión que te aliviana el…
-¡ME VENGO!- gimió el joven que, por la sensación de las manos en su entrepierna, no pudo evitar venirse casi de inmediato. El semen callo nuevamente en la cara de la maestra Tigresa quien se encontraba con los ojos cerrados, lo soltó casi al mismo tiempo que las maestras Víbora y Song iban entrando a las aguas termales con solo sus toallas puestas y sus productos de limpieza.
- ¡¿PERO QUE CARAJOS?!-.
CONTINUARA…
Al fin pude actualizar, de antemano una gran disculpa por la falta de actualización, se me han complicado las cosas y pues el tiempo es lo que me esta quedando menos, entre mis dibujos y mi vida personal, no me han permitido el concluir este capítulo. Pero bueno, mejor tarde que nunca, ¿No? Espero que les guste este capítulo y nos vemos en el siguiente.
Facebook: danyhina
Devianart:
Tumblr: blog / hina-5654
