-Chico ¿podrías quedarte quieto? Ya me estoy mareando – nuevamente Adrien ignoro olímpicamente las peticiones de su kwami. Caminada por toda la habitación desde hace un par de horas, y las imágenes no dejaban de reproducirse en su cabeza, una y otra vez como un disco rayado. Ni siquiera podía deshacer el sonrojo que parecía haberse plasmado permanentemente en sus mejillas, pero es que no podía creer aun lo ocurrido ¿El, besando a Marinette? Ya debía de estar volviéndose loco. ¡Era su amiga! En que estaba pensando cuando... no, no podía decirlo.
-Plagg, esto está mal, no sé cómo voy a poder ver a Marinette a la cara de nuevo – Tiro de su cabello en un gesto de desesperación, de verdad que estaba bien jodido.
-Admito que lo que hiciste no fue muy inteligente – confeso el pequeño felino llevándose otro trozo de queso a la boca - y con todas las cosas que le dijiste, a de pensar que eres un pervertido.
-De seguro ya piensa que solo iba en busca de… "otras cosas" – dedujo escandalizado.
-Puede que sí, o puede que solo este tan aturdida como tú, no debes olvidar que ella tampoco se quedó atrás – sus mejillas volvieron a calentarse al recordar el dulce sabor de los labios de la azabache, así como la tímida forma en la que correspondió aquel beso – Ninguno puede negar que disfrutaron del momento, ¿o no es así, galán? – pregunto el minino con ese tono burlón que su portador tanto detestaba, pero en algo tenía razón, realmente le había gustado besarla, y aunque había estado mal, ya no se arrepentía de ello. Asintió con seriedad, sorprendiendo a la divinidad, aunque esta no dijo nada al respecto.
-Aun así debo de pedirle una disculpa, después de todo yo fui el que lo inicio – asevero ya más calmado, soltando un profundo suspiro. Necesitaba descansar.
-En eso si estoy de acuerdo contigo chico – concordó Plagg – Y será mejor que lo hagas lo antes posible, recuerda que ahora ustedes están "iniciando de cero" con su amistad, por lo que no puedes actuar raro frente a ella en la escuela – Adrien palideció, era cierto. Ni siquiera estaba seguro de poder estar en la misma habitación, ahora también debía aparentar que nunca la había… ok no, no era buena idea decirlo a menos que quisiera revivir todo de nuevo.
-Mañana será un día muy, MUY largo – profesó con pesar.
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-Oh, Tikky esto es una pesadilla – la portadora de la buena suerte estaba en su cama bajo el edredón, y es que no había otra explicación para lo ocurrido hace unos minutos, ¿o ya habían pasado horas? No tenía idea, solo estaba segura de ese estúpido hormigueo aun no abandonaba sus labios, así como luchaba con todas sus fuerza para no llevar los dedos a los mismos.
-Tranquila, Marinette. Estoy segura de que solo estas ahogándote en un vaso de agua – aconsejo sabiamente la divinidad.
-Tikky, bese a Chat Noir… ¡a Chat Noir! Debió de habérseme zafado un tornillo– dramatizo incorporándose.
-Si no mal recuerdo, el té beso a ti – le recordó la kwami.
-Pero no pude detenerlo… yo… - tomo un cojín para ahogar un grito de exasperación, mientras, Tikky esperaba pacientemente a que se calmara – simplemente no tuve la voluntad para deshacerlo – concluyo.
-Marinette… ¿te gusto besar a Chat Noir? – pregunto ahora con cautela.
-¡¿QU..!? – Se cayó abruptamente cuando la kwami le tapo la cara con un almohadón, ninguna de las dos deseaba despertar al matrimonio Dupain-Cheng – Lo siento – susurro la oji-azul avergonzada – me tomo por sorpresa, eso es todo… yo… - pensó más seriamente en la pregunta de la Catarina, rememorando el beso de nueva cuenta; Un sonrojo le inundo cuando casi sintió nuevamente los suaves pero a la vez firmes labios del joven héroe, su esencia masculina o la suavidad de su cabello entre sus dedos. Suspiro.
-¿Eso es un sí?
-Sí, Tikky. Disfrute mucho de ese beso… - reconoció abrumada - Pero esto no puede repetirse, yo no estoy enamorada de él, y el solo tiene ojos para Ladybug – sentencio al recordar lo ocurrido con Papa Lobo.
-¡Pero tú eres Ladybug!
-Eso él no lo sabe… para chat soy solamente la… la torpe Marinette – soltó lo último en un pesado suspiro. Tikky le miro con tristeza. – debo hablar con Chat. Pienso pedirle que olvidemos todo lo ocurrido esta noche, yo… lo último que quiero es perder su amistad…
-¿Olvidar? – Pregunto alzando una de sus pequeñas cejas – si no hubiera empujado ese adorno, no quiero ni pensar hasta donde habrían llegado…
-¡B-bu-enas n-noches, Tikky! – le corto la chica con un sonrojo hasta el cuello por la vergüenza, cubriéndose dramáticamente bajo sus sabanas para gracia de la kwami.
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Marinette Dupain-Cheng mentiría si dijera que había podido pegar ojo aquella noche; Tenía claro lo que tenía que hacer, ¿pero olvidar semejante experiencia? Tikky tenía algo de razón en eso…Ok, tal vez ella (Marinette) se equivocaba con lo de que Chat era un mujeriego, pero por la forma en que la había besado estaba segura que tenía vasta experiencia en aquel ámbito (o al menos eso quería creer) porque nadie puede besar tan bien a menos que lo hallas hecho repetidas veces antes ¿o no?
Sacudió la cabeza con insistencia.
Tenía que sacarse esa escena de la cabeza, pero era tan difícil… "¡Tú puedes Marinette!" se dijo a sí misma,además, no es como si no hubiera besado a Chat Noir antes "Si, pero nada comparado con ESTE beso" bufo frustrada mientras se revolvía desesperadamente el cabello, realmente iba a costarle todo esto.
-Oye, ¿Y ahora qué te pasa? – La voz de su mejor amiga le sobresaltó, y ahora es que se daba cuenta que ya estaba sentada en su puesto del colegio. Maldijo para sus adentros mientras se daba topes mentales en la cabeza.
-¡Alya! ¿Cómo estás? – saludo exageradamente. La morena arqueo una ceja.
-Bien, pero ahora TU eres la que me preocupa – aseguro sentándose a su lado - ¿Cómo vas con todo lo de ayer? – pregunto tristemente, a lo que la oji-azul bajo la mirada de forma melancólica. Suelta un suspiro.
-Mucho mejor, gracias Alya – ambas se dedicaron una sonrisa antes de que la bloguera le abrazara con fuerza, cosa que no dudo en corresponder.
Una imagen que recibió a Adrien al entrar al salón. Este sonrió enternecido ante la escena, pero cuando la azabache se giró y le regalo una sonrisa, sus mejillas se tiñeron de rojo y lucho con todas sus fuerzas para no desviar la mirada y corresponder. O aun peor, correr despavorido del lugar.
-Buenos días, Adrien – le saludo la diseñadora.
-B-buenos días, Marinette – contesto con una voz patéticamente aguda – Hola a ti también, Alya – En cambio, la morena le respondió con algo parecido a un bufido, cosa que le confundió de sobre manera - ¿Te sientes bien? – le pregunto el rubio extrañado, pero no noto el codazo que Marinette le dio a la reportera.
-Sí, no te preocupes – le resto la morena, por lo que él no le dio más importancia. Encogiéndose de hombros, tomo asiento a la espera de su mejor amigo, que extrañamente, aun no llegaba al salón.
Mientras, Marinette no podía creer que hubiera olvidado todo el asunto con el modelo desde lo ocurrido con su compañero felino; ya ni siquiera comprendía como se sentía al respecto. Aun dolía, por supuesto que sí, pero sus mejillas no dejaban de teñirse de rojo al rememorar la noche anterior.
Miro de reojo al oji-verde, y tenía un extraño impulso de golpearlo, no pregunten porque, ella solo simplemente quería culparlo de todos sus recientes problemas sentimentales… pero no podía, sabía que él era el último al que podría acusar por todo esto, después de todo, fue ella la que cometió el error de enamorarse en primer lugar.
-Hola, chicas – levanto la mirada y correspondió el saludo del moreno, el cual apenas y notaba que no estaba en el aula "Tienes el premio a la mejor amiga del mundo, Marinette" se auto regaño mentalmente antes de prestar atención a la clase que apenas y comenzaba.
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Un par de horas más tarde en el Lycéé, acababa de sonar la campana para el primer receso.
-¿No comerás nada? – pregunto un preocupado Mechi-Azul a su mejor amigo, el cual solo mareaba la comida por el plato desde que se sentaron a desayunar.
-Luka, ¿Cuánto tiempo crees que pase antes de que Juliet me perdone? – le interrogo este de vuelta, algo deprimido.
Claude no había podido olvidar las palabras la rubia, ya dicen que la verdad duele.
-¿Por qué te importa tanto? Antes ni siquiera la tomabas en cuenta y ahora no dejas de acosarla – volvió a evadir el guitarrista.
-Yo… - Dudo, era cierto, ¿Por qué le importaba tanto? ¿Orgullo, tal vez? Nunca una chica le había hablado de esa manera ni mucho menos le había ignorado por tanto tiempo… ¿acaso solo era un capricho?
-Escucha, Claude… tú eres mi mejor amigo, pero no por eso consentiré que juegues con los sentimientos de una chica como Juliet – le espeto con seriedad. Este le miro sorprendido.
-Luka, acaso… ¿te gusta Juliet? – El castaño no pudo evitar realizar aquella pregunta, pero no entendía porque aquella posibilidad le causaba un pequeño picor en el pecho. El guitarrista en cambio solo sonrió en respuesta, al paso que negaba con la cabeza.
-No… por el momento solo hay una canción que inunda mis pensamientos… - sonrió para sí mismo, con la imagen de la franco-china plasmada en mente. Pestañeo un par de veces para devolver la atención a su amigo – pero Juliet es casi una hermana pequeña para mí, la conozco hace ya casi 3 años, y si, es tímida, pero es una increíble chica… merece a alguien que le haga feliz – se explicó.
-¿Y yo no podría hacerlo? ¿Eso es lo que intentas decir? – sonsaco frunciendo el ceño.
-Yo… no, no lo creo – respondió sin rodeos. Claude le miro furioso, apretando fuertemente los puños.
-Oh, pues lo siento por no ser lo suficientemente bueno para cubrir tus expectativas – soltó mordaz y con sarcasmo.
-Sabes que no es eso lo que quise decir, es solo que no creo que seas el tipo de chico que ELLA está esperando – le dijo con la intención de calmarle.
-Olvídalo, me largo, de toda formas no tenía hambre – soltó al cabo que se ponía de pie, tomaba sus cosas y salía del comedor. Luka suspiro.
-Creo que me pase un poco…
-Hola, Luka – Se sobresaltó mientras dirigía la mirada hacia la recién llegada "Hablando del diablo".
-Hola, Juliet… ¿Cómo estás? – esta le dedico una dulce sonrisa, y un tierno sonrojo inundaba sus mejillas.
-Muy bien, gracias por preguntar… - respondió tomando asiento junto a el - ¿sabes? Llegará una nueva estudiante.
-¿Ah, sí? – Quiso saber genuinamente interesado - ¿Y quién es? – la rubia se encogió de hombros.
-No lo sé, pero estará en mi clase… la directora nos lo informo apenas esta mañana… Me muero por conocerla, dijeron que paso los exámenes de admisión con muy buenas notas – conto entusiasmada.
-De seguro se llevaran bien.
-Eso espero – sonrió con tristeza – no tengo muchas amigas, ojala que no termine con todo ese bando de descerebradas – deseo con aspereza, antes de sonrojarse nuevamente al darse cuenta de lo que había dicho, a lo que el oji-azul soltó una carcajada.
-Pues si realmente es tan lista, de seguro que se llevaran muy bien – aseguro guiñándole un ojo, antes de que la campana le interrumpiera - ¿No vemos luego?
-Claro, hasta pronto.
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Adrien en ese instante solo maldecía a Hawth Moth por nunca aparecer cuando realmente lo necesitaba.
Daba el caso, de que NO podía siquiera ver a los ojos a la azabache sin revivir la noche anterior, y ya había perdido la cuenta de cuantas veces Nino le había mirado como si estuviera loco; Se sentía impotente, no dejaba de tartamudear como un idiota, cuando Marinette hablada con total normalidad.
¿Tanto pleito para que se invirtieran los papeles?
Esto tenía que ser una broma.
-Hermano, ya sonó la campana, ¿acaso piensas quedarte a dormir aquí? – Parpadeo un par de veces ante la mirada preocupada del moreno - Viejo, ¿te sientes bien? No te ofendas, pero el día de hoy te noto… raro.
-Sí, sí. No es nada, gracias por preocuparte, Nino – le resto tomando sus cosas.
-Si tú lo dices – el Dj se encogió de hombros, para que ambos comenzaran a caminar a la salida – ¿Hoy no tenías entrenamiento de esgrima?
-No, es mañana, hoy tengo chino – respondió divertido, su amigo siempre se confundía con su horario.
-¡Da igual! De todas formas no sé cómo puedes tolerar tanto ajetreó – El rubio soltó una carcajada negando con la cabeza – Oye, mira… ¿ese no es Luka?
Volteo a donde apuntaba el moreno, y si, estaba en lo cierto, allí estaba el guitarrista… abrazando muy cariñosamente a Marinette.
