Acto 1
Capítulo 4: Pueblo ocupado
Riolu, acaba de llegar a las afueras del pueblo, ya siendo de noche.
Había caminado todo el trayecto hasta acá. Era tardado, pero para él no era problemas. Hubiera querido tomar un transporte para llegar antes, pero no quiso arriesgarse a que le descubrieran. Era mejor así, no podía arriesgar la única oportunidad de rescatar a Scorbunny
Ahora mismo podía ver a la Cruz Negra, atentos y bien armados. También notaba que había muchos policías aquí, pero ninguno de ellos se atreverían a entrar ahí. Recordaba que había rehenes ahí y cualquier movimiento en falso, podía signicar la muerte de ellos. Algo que ninguno de los dos quiere. La policía no podían dejar que pase, para cumplir con su deber y la Cruz Negra, conseguir el tiempo necesario para que capturen a Scorbunny. No sabía que iban hacer después de eso, pero era fácil de suponer que iban a retirarse de aquí y dejar la gente en paz. O al menos Riolu, deseaba.
Era de esperarse que Riolu, ya tuviera un plan, pero desafortunadamente no pensó en ninguno. Ya que no se le ocurría ninguna. Ahora mismo tratando en pensar en uno, pero le era imposible. El césped estaba muy alto y podía escabullirse perfectamente con su altura.
Lo que iba hacer adentro, no estaba seguro. Pero lo mejor no sería que lo encuentren, ellos esperaban a Scorbunny, y no a él. Pero de nuevo, ellos estaban alertas de cualquier cosa que no era humano.
Antes que nada, se quitó las botas y se las guardo en la mochila. No los necesitaba en ese momento y si hubiera el caso que lo encontraran, correr sin ellos, le sería con mucha facilidad.
Entonces camino hacia el pueblo, oculto por el césped. Cuando una luz iba a su dirección, se parada de inmediato y esperaba hasta que la persona apuntara con su linterna hacia otra dirección.
No tardo mucho al llegar al pueblo. Riolu, se quitó la capucha de la cabeza y removió su bandana de la cara, pero aún atada en su cuello. Entonces camino por el pueblo, atento a su alrededor.
A diferencia de aquí y de Tangamandapio, aquí se sentía como si estuviera en un pueblo fantasma. La gente de aquí, debe estar refugiándose en sus casas. Esperando que todo se acabe. Riolu, deseaba encontrar a Scorbunny, lo antes posible, para salir de aquí. Estaba calmado, pero no le gustaba mucho la idea de estar en un lugar con lleno de gente que lo quiere atrapar.
Cuando pasaba una patrulla, se ocultaba y los dejaba pasar. Ahora mismo el sigilo y la noche era su aliada. Lo malo no sabía a donde ir exactamente. A la izquierda o a la derecha o simplemente seguir recto. Cualquier camino podía guiar hacia Scorbunny o alejarse de él.
Suponía que se escondería en los callejones, pero era fácil de pensar. Seguramente la Cruz Negra, pensaría lo mismo. Solo deseaba que él, tuviera un escondite muy bueno que ellos no pudieran encontrarlo, pero si fuera bueno, le sería muy complicado también. Dejo de pensar y siguió adelante.
Pero entonces algo sonaba en su mochila. Lo registro y bien que era el radio que le había quitado el gordo, quien pertenecía a la Cruz Negra. Podía usarla para escuchar la transmisión y poder conseguir información.
Riolu, presionó el interruptor y escuchó la transmisión. "Atención a todos. Hemos localizado a Scorbunny, y lo hemos atrapado."
Eso no le gustaba para nada. Había llegado muy tarde, ya lo tienen. Pero se calmó rápidamente. Podía ir a rescatarlo. Así que siguió escuchando la charla, esperando obtener información de donde lo tenían.
"Lo vamos a mover en la casa que tenemos temporalmente." Dijo una voz.
"Perfecto." Dijo una voz femenina. "Preparen todo. Pronto no dejaremos el pueblo."
Era una verdadera una lástima que no hayan mencionado su ubicación exacta. Le sería muy complicado búscalo. Además dijeron que se iban pronto. Ya tenían a Scorbunny, no tenían ninguna razón para quedarse. Tenía que darse prisa.
"¿Alguna novedad del Riolu?" Preguntó ella.
Riolu, se quedó sorprendido. ¿Acaso sabían que estaban aquí?
"No, lo hemos visto." Respondió la voz. "¿Cómo sabemos que está aquí?"
"Acuerdo con nuestras fuentes, nos dijo que iba a venir aquí para encontrarse con su amigo."
No entendía en lo absoluto. Se había asegurado que al entrar aquí, no dejó que nadie lo veía entrar.
"Encuéntrelo lo más rápido posible y no quiero que se vuelva a escapar. ¿Entendieron?" Preguntó ella.
"Sí, señora."
Después de eso, las comunicación se acabo. Esto cambiaba las cosas. Ahora que las patrullas estarán atento a él y solo a él. Sabían de sus intenciones y seguramente mantendrían vigilado con más seguridad a Scorbunny.
Daba igual, difícil o no, iba a rescatarlo de todas maneras. Guardo la radio y siguió con su camino.
Riolu, antes de cruzar la calle, miro a su alrededor, viendo si había una patrulla cerca y cruzar sin ser detectado. Su plan hasta ahora sería dirigirse al centro de pueblo, por ahí podía estar-.
"¡Ahí esta!" Gritó alguien por detrás de Riolu.
Él miro hacia atrás y a un miembro de la Cruz Negra. Entonces apunto con su arma y disparo a Riolu. El arma no disparo balas, sino dardos tranquilizantes. Así facilitando su captura. Los reflejos de Riolu, hizo que se agachara y evitando los dardos.
Así que Riolu, no dudo ni un instante y corrió lejos de él. "¡Atrápenlo que se escapa!" Gritó otro.
Ahora empezaba la persecución. Riolu, corrió a toda velocidad, sin mirar atrás. Los miembros de la Cruz Negra, le disparaban, pero fallaban. Debido por el tamaño del joven y que corría muy rápido. Más que un humano promedio. Otros miembros aparecieron de la derecha, y él corrió hacia izquierda, pero casi cayendo al suelo.
Estaba corriendo en una calle recta hasta que aparecieron al frente de él. Sabía que no podía dar la vuelta, así que salto hacia una ventana de una casa, para tomar otra ruta. Rompió la ventana al entrar a la casa, causando que asustara a los residentes del mencionado hogar, aunque también se debe por su apariencia.
Riolu, los miro brevemente. "¡Lo siento!" Dijo él, y siguió corriendo. No le preocupara que vieron sus rostro, ya que estaba concentrado en despistar a su perseguidores.
Riolu, llego al patio del hogar, pero no había camino en donde él podía correr. Y lo malo es que no tardarían en llegar. Así que le ocurrió la idea de escalar para llegar al techo y seguir corriendo.
Rápidamente corrió hacia una estructura pequeña de metal ligera y salto para impulsarse hacia encima. Luego con otro salto a la pared y un pequeño impulso, llegó al techo. Un miembro llegó y le disparó, pero falló.
Aún seguía corriendo por los techos de las casas. Por suerte aquella estaban juntos y podía pasar con mucha facilidad. Ya había miembros de la Cruz Negra, en los tejados y disparando en contra él, pero aún sin atinarle. Pero sin darse cuenta, Riolu, había llegado a una casa al extremo del tejado y que estaba a punto de caerse a la calle.
Por instinto, había saltado. El salto fue tan grande que había llegado hacia otro tejado del extremo de la calle.
Estaba sorprendido. No pensaba que podía saltar tan alto. Era tan... anormal. Dejo de pensar al ver que ellos aún lo estaba siguiendo y corrió hacia adelante.
Notaba que había gente de la Cruz Negra, tratando de llegar a los tejados y que algunos le estaba siguiendo por las calles. Riolu, fue hacia la izquierda y salto abajo. No estaba tan impresionado que no le pasara nada y siguió adelante.
Vio un pequeño callejón y se fue para haya. Pero antes de pasar por ahí y pensó rápidamente. Lo mejor sería perderles la vista, así para no agotar sus energías y buscar a Scorbunny. Tenía que hacerles creer que fue para haya. Así que tiro un bote de basura al suelo, para hacer ruido que les atraiga y se ocultó por debajo de un coche.
Riolu, guardó silencio y veía los pies de aquellos hombres que le perseguían. Todos ellos iban al callejón sin saber que no fue ahí. Tras asegurarse que no había nadie cerca, salió del coche y fue hacia la derecha.
Tras cruzar varias calles, entró por un callejón. Entonces se sentó detrás de un contenedor de basura. Ahí respiro hondo.
Sería un milagro que lograra encontrar a Scorbunny, y liberarlo. Lo más seguro que vuelva a buscarlo, empezará de nuevo una persecución. Es más complicado de lo que pensara y no había forma que podía luchar contra ellos. Esto era muy malo. Si sigue así, lo atraparían de seguro.
Luego se paro y siguió caminando por el pasillo. La Cruz Negra, irían por aquí para buscarlo y no quería estar cuando eso sucediera, al final y luego izquierda giró a la izquierda. Cuando iba salir, una luz de una linterna se le apuntó a la cara.
Riolu, se quedó parado y levantó su patas. Estaba sorprendido, no esperaba que alguien le apareciera de repente. Estaba perdido, notaba un arma y le iban a disparar un dardo. Ahí se acabó todo.
Entonces disparó. Y callo al suelo. Pero la victima no era Riolu. Él miro atrás y vio un miembro de la Cruz Negra al suelo. No veía dardo impactado en él, pero estaba inconsciente. Había escuchado un shock eléctrico en el momento del impacto. Lo primero que pensó si era fuego amigo, pero lo descarto rápidamente. Ya que la diferencia de estatura entre él y Riolu, era obvio. No había forma que fallara el tiro, mucho menos a esta distancia.
La persona aún le apuntaba el arma hacia, Riolu, que estaba sorprendido con lo sucedido. Sino era de ellos, ¿quien era?
"¿Oye, ese no es-?" Preguntó alguien. Obviamente, no era la persona con la linterna y el arma
"Lo sé." Dijo la persona con el arma. "¿Quién eres?"
Riolu, volvió a mirarlo, pero usando su brazo izquierdo para protegerse sus ojos de la linterna. "Me llamo Riolu." Respondió él. "Baja el arma, por favor."
"No hasta que no digas que hace un Pokémon, aquí. En este pueblo."
¿Pokémon? Riolu, estaba confundido por la palabra. ¿Acaso era un Pokémon y sabía lo que era?
"¿Pokémon?" Preguntó Riolu, aún confuso.
"No te hagas idiota. Esta balas no matan, así que no tengo problemas en dispararte."
Ya estaba perdiendo la paciencia y parecía que le dispararía en cualquier momento. Solamente si le respondía la pregunta. Algo que no pensara que pudiera.
Para su suerte, la otra persona intervino y bajo la arma de su amigo. "Hermana, no creo que sea un Ingobernable." Dijo él.
¿Hermana? Al ver que ya no tenía apuntada la linterna, bajo su brazo. Veía a dos personas. Un chico y una chica, jóvenes. La chica tenía una chaqueta café, una cola de caballo y una bandana amarilla atado al brazo derecho, pero con una medalla de un círculo rojo en el centro y un engranaje alrededor. Mientras que él tenía cabello corto de color café, mismo que la de ella. Pero llevaba un objeto en las manos que desconocía. Tenía una bandana roja atada en el brazo izquierdo y también llevaba una medalla igual que ella.
Esta dos personas... las reconocía.
"¿Maria y Mario Gómez...? Dijo Riolu
Los dos hermanos, miraron a Riolu. "¿Perdona?" Dijo Maria.
"¿Ustedes dos... son los sobrevivientes de aquel incidente de hace 9 meses?'
"¡Está bien!" Dijo ella, apuntando el arma nuevamente a Riolu. "¿Quién eres exactamente y que sabes de nosotros?"
Riolu, volvió a levantar sus patas, pero Mario, intervino. "Por favor, Maria. No les dispares."
"Ni que fuera a matarlo, hermano. Además no sabemos si él es un Ingobernable. Lo mejor es dejarlo inconsciente y no dejar que nos ataque desprevenido."
"Maria, míralo. No veo que nos vaya hacer daño. Además tu le diste un chance a Buneary. ¿No puedes hacerlo lo mismo con Riolu?" Dijo Mario.
Riolu, se sentí agradecido con Mario, de que le ayudara en esto momentos. Además entendía perfectamente las acciones de Maria. No lo hacía simplemente por que sí. Lo hacía para protegerse y a su hermano. ¿Haría lo mismo si estuviera en su lugar?
Aquellas palabras hicieron que ella bajara el arma, pero sin antes suspirar. "De acuerdo." Entonces miro a Riolu, seriamente. "¿Quién eres y qué haces aquí?"
"Como había dicho, yo me llamo Riolu, y estoy aquí para buscar a otro… Pokémon llamado Scorbunny."
Entonces escucharon a varias personas que se acercaban. Debió ser el disparo de Maria, cualquier miembro de la Cruz Negra, que lo haya escuchado, se dirigida hacía aquí. Pronto los atraparían.
"Maria, tenemos que irnos." Dijo Mario. "Ademas tenemos que reencontrarnos con Santiago."
"Cierto." Dijo ella, y miro a Riolu. "Una vez que estemos seguro, nos vas decir todo lo que sabes. ¿De acuerdo?"
"Sí." Dijo Riolu.
Los tres pronto se retiraron del lugar y se fueron hacia alguna parte donde pudieran tener la charla y reunirse con ese tal Santiago.
No esperaba encontrarse con los dos hermanos del incidente. Pero lo que más le sorprendía, sabían lo que era. No solo eso, parecían saber quienes era los Ingobernables. ¿Y por qué Maria, decía que pertenecía a ellos?
De cualquier forma, tenía muchas preguntas y ellos podían responderlas.
