Disclaimer: Todo pertenece a George R. r. Martin.
Esta historia participa en el reto La magia de las casas del foro Alas negras, palabras negras.
Promp: Nym ocupa el puesto de los Martell en el consejo.
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Para hacer bien el amor hay que venir al sur
Nym/Jeyne/Jenely
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Desembarco del rey es una ciudad sucia y apestosa, pero Nym la hubiera odiado incluso si hubiera sido el lugar más hermoso del mundo. Es el lugar donde murió su pàdre. Ahora entiende a Obara y su deseo de quemar Antigua, esa ciudad donde vivió una infancia de miseria y maltrato. Ella no dejaría en pie ni siquiera una piedra de la fortaleza roja.
En la corte todo el mundo la desprecia. La gente frunce el ceño al verla y solo le permiten ocupar el asiento de los Martell en el consejo porque no quieren contrariar a su tío. Nym pensó que le divertiría sacarlos de sus casillas, pero la verdad es que es frustrante ver que todo el mundo la odia solo por ser bastarda. No tiene problemas en ser odiada por sus acciones, pero que el motivo de su odio sea su origen le parece a la vez ridículo y desesperante.
Extraña su antigua vida: la libertad de Dorne y la presencia reconfortante de sus hermanas. Echa de menos a su padre con todo su ser y añora a sus amigas, a sus amantes, Jeyne y Jenely. Su tío le aconsejó no traerlas y le hizo caso, pero está cansada. De todos modos a esos malditos cortesanos les va a parecer mal todo lo que haga. No puede escribirle a su padre para pedirle que vuelva a su lado, pero sí que puede escribirles a ellas.
Lo hace y pronto recibe un cuervo en el que ambas responden que acudirán. Sonríe. Seguirá odiando Desembarco del rey, pero al menos tendrá cerca a alguien con quien hacerlo.
