Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.
"Pensamientos de Sakura"
"Pensamientos de Shaoran"
Capítulo 8. Extraña sensación
Sakura ya se había bañado y arreglado, poniéndose el vestido que Shaoran le había dicho, observando el resultado frente a su espejo de pared, sonriendo al ver que le quedaba bien. Se dio media vuelta observando que no hubiera algún detalle fuera de lugar, y por suerte no encontró ningún problema. Incluso el color de la tela era exactamente igual al de sus ojos.
"Vaya, es verdad. Shaoran tenía razón…"
FLASH BACK
Ella levantó ese vestido, dejándolo una vez más en la silla, volteándose para verlo nuevamente, pero él para su sorpresa, se levanta de la cama con rapidez, con la vista fija en la ventana abierta de la habitación, de la cual se sentía una leve brisa del viento.
-El verde – murmura de la nada, y ella le mira sin entender
-¿Qué? – él suspira profundo, repitiendo su opinión para que ella le escuche
-El vestido verde te queda mejor – Sakura tardó un par de segundos en captar lo dicho por el chico, sonriendo más contenta, mientras que toma entre sus manos el vestido ya mencionado
-Sabía que dirías que el verde, ya que es tu color favorito
-El verde es mi color favorito, pero también… es el color de tus ojos – dijo en un susurro sin esperar a que ella le escuche, pero al mirarle de reojo, supo por la expresión estupefacta de la chica que ahora le había escuchado perfectamente. Ella pudo ver cómo la mano derecha de Shaoran estaba empezando a alzarse, como si quisiera tocarla, sin que él dejara de mirarla fijamente, con sus mejillas levemente rojizas, con sus ojos color chocolate con toques ámbar brillando mucho más que antes…
FIN DEL FLASH BACK
Su corazón comenzó a latir mucho más rápido que antes, regresando su vista hacia su propio reflejo, sin poder evitar sonreír mucho más contenta, porque él se había fijado en sus ojos, como si fuera algo demasiado importante para ella. ¿Qué más daba? Esa sensación tan cálida que él le había transmitido con su mirada, fue más que suficiente para sentirse segura de que se ve bien.
"Pero… él se fue repentinamente. No parecía molesto con mi salida, más bien… lo vi ansioso, como si le pusiera nervioso algo, pero eso no puede ser, ya que nunca hemos estado nerviosos con la compañía del otro. Tal vez tenía prisa.
Pero… su mirada… parecía querer transmitirme algo mucho más profundo que antes…"
No sabía que pensar al respecto, pero no se pudo enfocar en ello, pues de hacerlo llegaría tarde a su cita. Así que toma su bolsa en la cual tenía ya su dinero y celular, saliendo rápidamente y cerrando la puerta de su habitación.
Por un momento quiso ir a la biblioteca para avisarle a Shaoran que ya se iba, pero decidió no hacerlo, ya que él estaba algo extraño esa tarde, y no sabe exactamente en qué sentido está diferente.
"Solo espero que… no te sientas mal por tener que aceptar poco a poco que yo estoy creciendo. Sabes que siempre serás mi hermano mayor, y que tu lugar nadie lo va a poder ocupar."
Es lo último que piensa, antes de bajar las escaleras, sin pensar ya en nada más que no sea llegar temprano al parque para encontrarse con ese muchacho, con el que espera pasar una buena tarde.
OOOOOOOOOO
Shaoran seguía sin estar de acuerdo con la afirmación de Hien Li, y la mirada insistente y severa de su padre le estaba hartando todavía más, hasta el punto en que quería irse de allí inmediatamente. Lo que menos quiere es seguir hablando con él de algo así, y menos después de tanto tiempo de que Hien le prestaba más atención solo cuando se trata de sus calificaciones, al igual que Ieran Li.
-Basta padre, no quiero seguir discutiendo de algo tan absurdo. Tengo que irme – empieza a caminar a la puerta, extendiendo su mano derecha a la perilla
Pero la voz de Hien le detiene inevitablemente.
-Si cruzas esa puerta en este momento, no serás digno de ejercer la presidencia de la empresa cuando te gradúes – el joven Li voltea para mirarle nuevamente, entre incrédulo y molesto con esas palabras de su padre
-¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Eso es un chantaje – Hien se levanta del sofá, sin dejar esa expresión de seriedad que le caracteriza tanto al padre como al hijo. Solo que en esta ocasión, el hijo ya no era capaz de soportar la mirada de su padre por mucho tiempo, y el hombre lo sabe mejor que nadie
-Si te pones a pensarlo detenidamente, verás que no es así. Debes terminar con este asunto aquí mismo; determinar lo que vas a hacer de ahora en adelante, porque de lo contrario, no serás capaz de nada en el futuro – el chico entendió perfectamente a lo que su padre se refiere, pero hizo un nuevo intento por no ceder ante él
-Solamente me ordenas que te diga lo que quieres escuchar – trata de voltear la situación a su favor, aún sabiendo de antemano que a pesar de ser muy bueno en eso, su padre esta vez tiene la ventaja, por el simple hecho de estar completamente tranquilo, a diferencia suya
-Porque yo quiero escuchar la verdad, y nada más que eso. Y la verdad es que aceptes lo que te ocurre
-Yo no voy a aceptar algo así – asegura nuevamente, tratando de mantener su mirada fija en su padre para hacerle entender que está totalmente seguro de su posición
Sin embargo, ver que Hien Li frunció el entrecejo al escucharlo, no fue una buena señal para Shaoran.
-¿Quieres que sea más duro y absurdo contigo en mis preguntas? Bien. ¿Cómo te sientes cuando la ves besando a otro sujeto? – pregunta de repente sin dejar su expresión seria, alzando una ceja al ver que su hijo había palidecido notablemente, como si nunca hubiera pensado en esa posibilidad. Parecía una hoja de papel por esa palidez, y más cuando vio que la firmeza que estaba fingiendo hace unos segundos se había desvanecido casi por completo
-Ella nunca ha besado a nadie, yo lo sé – vuelve a hablar el muchacho después de recuperar un poco la compostura, conociendo a Sakura, y sabiendo mejor que nadie que ella solamente quiere dar ese paso con la persona que llegue a ser tan especial e importante para ella
"Más especial e importante de lo que yo soy y llegaré a ser en su vida…"
La expresión apagada y triste que tenía, cambia drásticamente a una de frustración y preocupación, ya que precisamente ese tipo de pensamientos son los que no debe tener si quiere dejar en claro que no siente nada más que un cariño de hermano mayor.
Pero mientras lidia con sus propios dilemas, su padre vuelve a hablarle, comenzando a cansarse de la terquedad de su hijo.
-¿Y si su primer beso lo tiene con ese chico? – le insiste con ese tema, buscando que su único hijo varón reconozca de una vez su realidad, y que sea capaz de superarla con el tiempo. Si bien no le agrada en lo absoluto tener que decir cosas tan absurdas como esas, si son necesarias para asegurar que su hijo esté consciente de cada aspecto de su vida, puede hacer una excepción esta única vez
Shaoran apretó los puños con una fuerza que tenía tantos deseos de desahogar, y no precisamente con el hombre que tenía enfrente. Cada parte de su cuerpo estaba tensa, pero buscó algo con lo que descargar su furia, siendo ese uno de los libros que tenía su padre en la mesa y que hace poco estaba leyendo. Lo tomó sin pensar en nada, comenzando a maltratar el ejemplar que anteriormente estaba intacto.
"No… ella no me haría eso… ella no es así. Ella sería incapaz de besar a alguien que apenas conoce...
¿Y si lo conoce desde hace tiempo? ¿Y si no es ella quien lo besa y ese tipo se aprovecha para robarle un beso? ¡Ella no puede quedarse sola con ese sujeto! ¡¿Por qué se expone tanto?! ¡Aunque sepa algo de artes marciales no puede confiarse!
¡¿Por qué necesariamente estoy pensando en que va a pasar algo malo?! ¡Deja de pensar tanto Xiao Lang!"
-No, no digas eso… ¡Ella no puede besar a nadie! ¡Él no tiene ese derecho solo por salir con ella! – le alza la voz inconscientemente, pero no tarda mucho en darse cuenta del terrible error que ha cometido: se estaba delatando aún sin haber aceptado que tenía algo que ocultar
-¿Prefieres besarla tú? – esa pregunta tan específica y directa le hace abrir los ojos más de lo normal, sintiéndose acorralado en uno de los pocos sitios que antes consideraba como seguros. Su padre le estaba arrinconando en un callejón sin salida, prácticamente dejándolo entre la espada y la pared – Anda, piensa en eso, y vuelve a negar que estás enamorado de esa chica si no sientes nada después de imaginarlo
Shaoran niega con la cabeza y cierra los ojos con fuerza, ya no queriendo seguir ni un segundo más en ese sitio; quería escapar a como dé lugar. Su padre estaba mucho más interesado en ese tema de lo que había esperado; todo se le estaba saliendo de las manos. Seguramente es tan insistente como una prueba que debe enfrentar el próximo presidente de la empresa Li, que no debe temer a nada y que debe estar completamente seguro de todo. Si quiere ser el digno hijo que tendrá varias responsabilidades en el futuro, debe aprender a lidiar con temas personales que solo le afectarían negativamente a su vida laboral, cosa que no debe permitir por nada del mundo.
"El problema es que… desde un tiempo a la fecha, yo ya no estoy seguro de nada.
¿De verdad… prefiero besarla yo?"
Por más esfuerzo que hizo para no hacerle caso a su padre, todo fue en vano. Su mente estaba detallando cada rasgo, cada facción y detalle del rostro de Sakura. Sus manos dejaron de ejercer fuerza sobre el libro, dejándolo caer al suelo y haciendo un sonido que no logró distraerlo de su ensimismamiento. La piel tan delicada y suave de la chica se debía sentir como el terciopelo, sus cabellos castaños huelen al champú que ella usa siempre, sus ojos color verde esmeralda brillantes parecen ser unas joyas reales, su nariz pequeña y fina sobre sus labios… rosados y húmedos que tantos deseos tiene de sentir con sus dedos… para luego poder probarlos con sus propios labios…
"Deben saber incluso mejor de lo que puedo imaginar…"
Ese último pensamiento le hizo abrir los ojos, completamente en shock, sin poder reaccionar ante ese pensamiento. No quería aceptarlo, reconocer que se ha enamorado de ella, la que debía ser siempre para él su pequeña hermanita, se ha convertido en mucho más de lo que quisiera y podrá ser en su vida. Por más que no exista ningún lazo sanguíneo que los una, ella está prohibida, y es por una razón que no va a cambiar en este punto de su vida…
"Nos criamos como hermanos desde el primer día en que llegó, nos hemos tenido tanta confianza por nuestra hermandad, hemos llegado a tener incluso un lugar solo para nosotros…
Porque somos hermanos. Ella solamente me ve como su hermano mayor, y por supuesto que no puedo culparle de ello, ya que así nos hemos tratado desde que nos conocimos.
Y eso no cambiará jamás… por más que me duela aceptarlo."
-¿Y bien? – Hien esperaba que su hijo al fin reaccione, obteniendo al fin una respuesta que le satisface. Solo que ver al muchacho con la mirada apagada, una expresión de tristeza y dolor que no había visto antes en él, le hizo darse cuenta de lo que había causado
Pero no había más remedio; si debe superar esto, algo que es bastante obvio, debe hacerlo lo más pronto posible. Mientras menos tarde en reconocer ese sentimiento negativo que solo le lastima, más rápido podrá empezar a superarlo.
-Aunque tuvieras razón, es cierto que ella es feliz tal y como está – empieza a decir Shaoran, bajando la mirada hacia el suelo, observando al fin el libro que hasta hace poco estaba maltratando, agachándose para recogerlo, y volviendo a pararse, dejando el ejemplar sobre la mesa en la que estaba antes que él lo agarrara – Mis sentimientos solo arruinarían la… amistad que tenemos – de lo que nunca sería capaz de reconocer abiertamente, es que se trata de Ying Fa Li, la chica a la que debe querer como a una hermana menor. Si su padre se entera que se trata de ella, los iba a alejar definitivamente, mandándola a un internado en Estados Unidos, o tal vez a él cambiándolo de Universidad a una de ese país, mientras que alguno de los dos se queda en Hong Kong, sin poder ver al otro por largo tiempo
-¿Cómo se llama esa chica? – quiso saber Hien, y Shaoran no sabía en qué pensar para ocultar su secreto…
A menos que hiciera lo impensable: mentir descaradamente. No le queda otra opción si es que no quiere decir el verdadero nombre de esa chica, y por supuesto que no sería capaz de revelar algo como eso sabiendo las posibles consecuencias. Demasiado posibles para su desgracia.
-Se llama… Ayame Wong – esa era la peor mentira que pudo haber dicho en toda su vida, pero no le quedaba más remedio que usar el nombre de esa chica como tapadera, y es que realmente no se le pudo ocurrir ninguna otra chica en ese momento
-Pues te voy a dar una recomendación como padre: aléjate de esa chica. Ese amor que le tienes te está haciendo mucho daño, así que lo mejor será poner distancia por un tiempo. Tienes que darte cuenta de que hay más chicas, que ella no es la única que existirá en tu vida. Si ella ya tiene a alguien más debes aceptarlo, no esperar a que rompa su relación y poder consolarla. Aprovecharte de algo así para intentar conquistarla sería lo más egoísta que pudieras hacer
El castaño se quedó callado por varios segundos, pensando el la forma en que podría hacer eso cuando vive en la misma propiedad que la chica de la cual debe alejarse. Tampoco es que quiera conquistarla, ya que eso es prácticamente imposible dada su posición sentimental, la cual ya está definida desde hace años.
"Pero… debo admitir que si la viera triste por algún chico, sería capaz de convencerla de que no acepte a ningún muchacho por largo tiempo, haciendo que siguiera saliendo conmigo sin temor alguno.
Soy tan capaz, que incluso me da miedo lo que yo mismo haría si se diera la oportunidad.
Pero… alejarme de ella… es lo que menos quiero en mi vida."
-No es nada fácil lo que me estás pidiendo – le hace saber sin decirle la razón exacta por la que está seguro de esa afirmación. No quiere alejarse de ella, y tampoco puede hacerlo, así que la recomendación de su padre era demasiado difícil de intentar, y mucho más difícil de cumplir si es que lo intentara
-Lo entiendo, pero quedarte allí como si nada no te está funcionando – Shaoran tuvo que reconocer en silencio que tampoco estaba tan equivocado, cosa que Hien nota claramente – Por lo visto intentaste hacer como si todo fuera normal entre ambos, pero ya nada es igual; ya no eres el mismo de antes con ella, y debes aceptarlo de una vez. Mientras más rápido entiendas lo que te digo, mejor
El joven Li baja la mirada nuevamente, tratando de acomodar tantas ideas y palabras en su mente, viendo la situación desde el punto de vista de su padre. De seguir las cosas como hasta ahora, todo se iba a complicar mucho más, y si ya ha visto que es peligrosa la cercanía de Sakura, debe hacer algo al respecto sin alejarse de ella definitivamente. Podría funcionar el intentar hacer lo que había hecho hace unos años cuando ella todavía era una niña: dejar que pase más tiempo con otras personas, irla apartando un poco de su vida, para que ya no sea tan esencial en ella como hasta ahora.
-Lo sé, padre – dijo ahora con un tono serio, con una expresión que demuestra su determinación, y aunque combinada con algo de tristeza, su padre ya sabe que el muchacho había decidido hacerle caso a su consejo
-Ahora ve a tu habitación – Shaoran alza una ceja por esa nueva orden
-¿Me estás castigando o algo así?
-No. Ambos sabemos que no tienes nada que hacer aquí; tu mente está en otro lugar, y leer no te va a ayudar en lo absoluto. Lo que quiero es que pienses en lo que te acabo de decir, que tengas en cuenta cada una de mis palabras, y que entiendas que de seguir como hasta ahora, te vas a destruir por dentro – le explica el porqué de su orden, y Shaoran asintió con la cabeza, sin intenciones de protestar al respecto
-Entiendo. Gracias
-No tienes nada que agradecer; lo hago por tu bien, hijo
El castaño se retira de la biblioteca sin decirle nada más a su padre, caminando por los pasillos hasta llegar a su habitación, cerrando la puerta apenas había entrado, y recargando su espalda en ella, quedándose así por algunos minutos, hasta que con su puño derecho golpea esa misma puerta, y se pasa la mano izquierda sobre su cabello, el cual estaba cubriendo su rostro hasta hace unos instantes en que lo apartó, dejando ver que sus ojos estaban brillosos por las lágrimas que no permite salir de ellos, apenas pudiendo contener sus ganas de llorar de tristeza y coraje, el cual era consigo mismo.
"¿Cómo dejé que me pasara esto? No quería aceptar algo así, me negué lo más que pude tratando de creer en mi propia mentira… pero no soporté la tentación de pensar en ella como mujer cuando mi padre me dio la oportunidad, o mejor dicho, cuando me tendió esa trampa.
Sakura Kinomoto… solo puede ser una Li porque es legalmente mi hermana menor, no por alguna otra razón como estar conmigo en el futuro. Soy 4 años mayor que ella, no tenemos nada en común, ella es agua y yo soy aceite, ella el día y yo la noche…
Ella es mi sol, y yo soy su luna, porque a pesar de ser tan diferentes, la luna solo brilla reflejando la luz del sol, y sin el sol, la luna no puede brillar. Ella si puede emitir luz propia, mientras que yo dependo de su luz para poder brillar.
De ahora en adelante, debo aprender a brillar sin su luz… o a dejar de brillar para siempre…"
OOOOOOOOOO
Touya, Tomoyo, Yukito y Yue seguían en la sala principal de la mansión Daidouji, sin dejar de hablar sobre el tema por el cual estaban reunidos principalmente.
-Quisiera recapitular los hechos – comienza a decir Yue, llamando la atención de todos – Touya Kinomoto iba en el asiento trasero de un automóvil, del lado derecho del coche, siendo su hermana menor quien iba a su lado izquierdo – el joven Kinomoto asintió con la cabeza para confirmar lo dicho por el peliplateado, quien no tarda en continuar – sus padres iban en ambos asientos delanteros, siendo el señor Kinomoto quien conducía el vehículo dirigiéndose a una reunión con sus socios de aquel entonces
-Exacto, y todo iba normal, ya que mi padre nunca había conducido en estado de ebriedad, insomnio, ni siquiera con dolores de cabeza o algún malestar, además de que siempre se aseguraba de que su coche estuviera en perfecto estado – asegura el muchacho sin dudar de sus propias palabras en ningún momento
-Y de acuerdo con las investigaciones de las autoridades y del anterior detective, el automóvil de los Kinomoto en ningún momento fue causa del accidente – les dice Tomoyo recordando lo que sabe, pero Touya se levanta bruscamente del sofá, golpeando la mesa de centro con su puño derecho apretado
-¡Por supuesto que no fue la causa! ¡Los responsables del accidente fueron los miserables de un automóvil negro que después de lo que hicieron, no se dignaron a dar la cara!
-Touya – le habla su prima segunda buscando calmarlo, consiguiendo que él se siente nuevamente donde estaba
-Quiero que relate exactamente lo que recuerda de ese día – le dice Yue sin perder la paciencia, ya que está acostumbrado a lidiar con personas de carácter fuerte. Luego ve que Touya obedece, recapitulando los hechos
-Yo estaba molestando al pequeño monstruo – Tomoyo se ríe al escuchar como él empieza a relatar lo sucedido, mientras que Yue frunció levemente el entrecejo, y Yukito le mira confundido
-¿Quién?
-Mi hermana menor. Así le llamo desde que nació – aclara al Tsukishiro de lentes, quien ahora le sonríe enternecido al entenderlo mejor
-Es muy tierno como desde tu niñez querías la atención de la pequeña
-No menciones tal cosa – le pide Touya con algo de molestia y por supuesto de vergüenza, solo que eso último no lo quiere reconocer – decía que la estaba molestando…
FLASH BACK
Un Touya de 10 años estaba divertido al ver que su hermanita de 6 años estaba asustada por lo que él le había dicho sobre fantasmas, solo que no lo demuestra abiertamente para que sus padres no le regañen. Se había cansado de ver la carretera de doble sentido por donde pasaba el coche, ubicándose ahora en un área donde no había personas cerca ni autos pasando por allí.
-¿Crees que haya fantasmas a donde vamos? – pregunta la niña mirando por las ventanas con temor, y Touya trata de aparentar seriedad
-No sabría decirte, ya que nunca he ido a ese lugar
-Touya, deja de asustar a tu hermana – le pide Nadeshiko con un tono tranquilo, y Fujitaka sin dejar de ver el camino le habla a Sakura
-Y a donde vamos no hay ni ha habido ningún fantasma, además de que no te dejaremos sola, así que no debes preocuparte, pequeña Sakura – la pequeña le mira con mayor tranquilidad y seguridad, sabiendo que su padre nunca le miente
-Muchas gracias papá
Se quedaron en silencio por unos minutos, en los que Touya estaba aburrido nuevamente, y ya ni siquiera podía molestar a su hermana menor, porque su madre se lo había pedido, y no le gustaría hacerla enojar a ella ni a su padre. No es que fueran malos al enojarse, si no todo lo contrario, eran tan serenos y tranquilos incluso así, que Touya agradece infinitamente tener unos padres tan comprensivos y maduros.
-¿Le dijiste a Hien Li que lo veríamos en el hotel de Tokio donde se van a hospedar? – le pregunta Nadeshiko con curiosidad a Fujitaka, quien no tarda en responder
-Claro que sí. De hecho falta poco para llegar – Touya suspiró resignado a tener que soportar más tiempo de aburrimiento, viendo que su hermana estaba contando los árboles que veía en el camino, pero que se distrae como siempre, observando las flores que se ven a lo lejos
-Fujitaka, ese auto está descontrolado – escucha el niño la preocupada voz de su madre, notando que su padre cambiaba de carril a pesar de que el otro era por donde iban desde hace rato, y también escuchando el quejido decepcionado de Sakura al ya no poder ver bien las flores como antes
-Ya lo vi. Debo tener cuidado de no chocar con él – escucha ahora la voz de su padre, en un tono que le llama más la atención
-¿Qué? – Touya voltea para ver lo que ocurre, observando un automóvil negro que va de un lado a otro descontrolado, pero luego vuelve a observar a Sakura, quien estaba sin entender a lo que ambos padres se refieren
-¡Está en mismo carril! – le escucha gritar a su madre, y ya sin ver hacia enfrente, con sus brazos atrae a la niña y la abraza con fuerza colocándola en medio del asiento trasero. Supo por los movimientos del coche que su padre hacía lo posible para evitar ese auto
-¡No puedo predecir sus movimientos! – su padre había gritado con desesperación, mientras que el niño ignora las quejas de la niña, sin soltarle en ningún momento
-¡Cuidado! – es lo último que puede escuchar de la voz de Nadeshiko, antes de que todo se pusiera negro para él
FIN DEL FLASH BACK
-Esa fue la última vez que vi a Sakura – termina de relatar Touya con una expresión triste, la cual hizo sentir mal a Yukito
-No te preocupes; no importa cuanto tiempo nos tardemos, no vamos a dejar de buscarla hasta encontrarla – le asegura él para hacerlo sentir mejor, además de que cuando ambos hermanos Tsukishiro se encargan de un caso, no se detienen hasta resolverlo
-En eso estoy de acuerdo con Yukito – ahora quien habla es Yue, con una expresión que a pesar de seguir siendo seria, era un poco más comprensiva. Y es que entiende perfectamente a Touya; si su hermano Yukito se hubiera perdido, jamás descansaría hasta dar con él – Ya se está haciendo de noche, y no hemos encontrado donde hospedarnos – le recuerda a su hermano, pero antes de que le dijera algo, Tomoyo se adelantó a hablarles
-Pueden quedarse en la mansión todo el tiempo que gusten
-No queremos causarles molestias – dijo Yukito con algo de pena, pero Touya les habla con despreocupación
-Eso mismo les dije a mi tía Sonomi y a ella cuando era niño, y aquí estoy. Yo también digo que es mejor que se queden aquí
-Agradecemos su hospitalidad – les dice Yue haciendo una inclinación de cabeza en modo de respeto – aceptamos. Pero mañana debemos continuar con la recapitulación de los hechos
-Estoy de acuerdo – les dice Touya mientras observa que los dos hermanos van por sus maletas a la entrada, y esperando que al fin, sus esfuerzos valgan la pena
OOOOOOOOOO
Sakura estaba ahora en el parque, hablando con ese chico que le había invitado, con el cual paseaba por ese lugar. Hace unos minutos que se habían encontrado en dicho sitio, y hasta el momento todo ha sido trivial y agradable.
-Si quieres podemos ir a cualquier lugar que te guste – le dice él con una leve sonrisa, pero ella no sabía que hacer
-¿Y si vamos a un lado que quieras tú? No por querer ser un caballero vayas a un lugar que no te guste solo porque yo lo quise
-Y tú no por querer ser amable conmigo hagas eso. ¿Qué has hecho en tus citas anteriores?
-Yo… – ella trata de recordar alguna cita que haya tenido antes, pero no recuerda ninguna. Y ya sabe porqué: como siempre sale con sus amigas y su hermano, nunca antes había tenido una cita. ¿Cómo es posible que ahora por eso no sepa que hacer?
Pero busca rápidamente no hacerlo notar, empezando a recordar mejor lo que hace con Shaoran, siendo un sin fin de cosas que ambos disfrutan perfectamente. El problema es que con el joven Li tiene la total confianza de hablar de todo y siempre pasarla bien, mientras que con un chico que apenas conoce, a pesar de ser amable, no es lo mismo.
"Supongo que debo aprender a tratar a los chicos en las citas."
-¿Qué pasa? – la voz de Quiang le saca de sus pensamientos, ya que él se veía curioso por saber lo que ella estaba pensando
-¿Qué te parece si vamos a comer algo? – le propone tratando de cambiar el tema, y él pareció no darse cuenta de su repentino nerviosismo
-Es buena idea, vamos – ambos empiezan a caminar, solo que ella sigue al muchacho sin mucho entusiasmo como al principio
"No sé por qué me siento tan extraña. Es una sensación que no había tenido antes y que no logro comprender.
Es como si… me hiciera falta algo. Supongo que se debe a los nervios. Él es un chico atractivo, y hasta ahora me la he pasado muy bien con él, así que no creo que esa sensación se trate de algo importante, o al menos de algo que deba arruinar mi primera cita."
Llegaron a un restaurante que para su buena suerte era sencillo, sentándose en una mesa para dos al lado de una ventana que daba vista a la calle. Ella estaba tranquila, pensando en que tal vez ya no se ponga incómoda o nerviosa por el resto de la tarde… hasta que ve un coche gris idéntico al de su hermano estacionándose cerca, haciendo que ella se pusiera de pie rápidamente, completamente anonadada.
-¿Cómo es que...? – por un segundo una sensación entre asombro y confusión había tomado el lugar de la anterior sensación que tenía hasta hace unos instantes, siendo ésta mucho más agradable para ella, a pesar de no entender el porqué de ello. ¿Cómo es que él estaba allí? ¿De verdad se trata de él? ¿Acaso… podría ser una coincidencia que los juntara en ese mismo sitio?
"Shaoran…"
-¿Qué pasa ahora? – Quiang se levanta preocupado para ver lo que sea que ella haya visto, viendo que una pareja sale de un automóvil gris, para ver después que la chica se sienta nuevamente, con una expresión de vergüenza y decepción que él nota claramente - ¿Esperas a alguien?
-Yo… no, estoy bien. Solo pensé que se trataba de un familiar, pero eso no es posible – hace un intento de excusarse pensando de manera más lógica, a pesar de que incluso con todo el razonamiento diciendo que era muy poco probable ver a Shaoran allí, había algo que le decía en su interior que tampoco eso era del todo cierto
"Claro que es posible: Shaoran sería capaz de buscarme por todas partes si algo no anda bien o si yo se lo pidiera. Aunque es una tontería pensar que iba a venir justamente a este lugar sin saber en donde estoy. Ese coche gris tan parecido al suyo me jugó una mala broma."
Solo que, desde el fondo de su corazón, por más que interrumpiera su cita, no se sentiría mal si su hermano llegara, si no todo lo contrario, a pesar de lo incoherente y ridículo que sería eso para otras personas.
Se la pasó el resto de la tarde distraída, hasta que llegó el momento de despedirse de aquel chico, quien la acompañó hasta la calle donde se encuentra su hogar.
-Tengo la ligera sensación de que no te la pasaste bien conmigo – Sakura se sintió mal al escucharlo decir eso, y más sabiendo que no tiene nada que ver con él
-No es eso, es que… me siento extraña. Creo que es porque los exámenes están cerca y me pongo nerviosa
-Es verdad. Tal vez después de la época de exámenes podamos estar tranquilos para salir sin preocupaciones
-Lo mismo pienso yo – dijo ella con una leve sonrisa, agradecida de que él se convenciera con esa excusa
-Nos vemos en la escuela – le dice él mientras se acerca a ella para darle un beso en la mejilla, pero ella se aparta inconscientemente, y él no le insiste más – disculpa. Olvidé que en este país no acostumbramos a hacer cosas así
-No, yo lo siento… ¿Por qué dices que olvidaste las costumbres de este país? Si tú eres de origen chino – le pregunta Sakura sin entender a lo que se refiere, y por suerte, o mala fortuna para ella, él no tardó en explicarle
-Supongo que mis vacaciones en Nueva York antes de que iniciara el ciclo escolar me afectaron más de lo que pensé. Te hablé de ellas mientras comíamos – le intenta hacer recordar con una ceja alzada, y ella le mira con sorpresa, para luego sonreír nerviosamente
-Ah, cierto. Perdón, es que lo había olvidado por un momento, ya que me agarraste por sorpresa – por no decir que realmente no le había prestado atención la mayor parte de la conversación y que seguramente en el momento en que le habló al respecto ella simplemente no le había escuchado. ¿Cómo es que se había vuelto tan maleducada? La conversación no era aburrida, más bien parece que ella estaba en las nubes o algo así, solo por tonterías
-Entiendo. Hasta mañana – se despide alzando la mano mientras se va alejando de ella, y Sakura hace lo mismo, mientras se dirige a la mansión Li
-Hasta mañana – apenas dice eso no tarda en voltearse, caminando lentamente por la banqueta, hasta que voltea y observa que Quiang ya había cruzado la esquina y no podía verla, por lo cual, ella al fin pudo caminar rápidamente a su casa, sin pensar en nada más que no sea ver a su hermano mayor
"Estuve pensando tanto en Shaoran que siento algo extraño, como si él no estuviera bien. ¿Será ésta una sensación de culpa por haberme ido sabiendo que él se preocupa tanto por mí? Debo comprobarlo de una vez por todas."
Ella había subido las escaleras y caminado por el pasillo hasta llegar a la puerta que corresponde a la habitación del chico, la cual estaba cerrada. Según recuerda, él había dicho que estaría en la biblioteca, pero antes de ir hacia allá, quería asegurarse de que no está ahora en su habitación.
Tocó la puerta por unos segundos, recibiendo la respuesta del muchacho desde el interior.
-¿Quién es? No estoy de humor para ver a nadie – esa afirmación empezó a preocupar a la castaña, quien no esperó para expresar sus dudas
-¿Por qué? ¿Fue por mi cita con ese chico? – le pregunta esperando que él abriera al escuchar su voz, pero en lugar de eso, hay un tiempo de silencio que le preocupa a ella más que al principio
-No sabía que ya habías llegado – es todo lo que le dice él, y ella intenta tomar la situación como algo normal. Tal vez estaba molesto con ella, o simplemente era el temor de la otra vez de que ella se alejara de él, cosa que ya le ha aclarado anteriormente que no va a suceder
-Acabo de llegar. ¿Puedo pasar?
-Estoy leyendo un libro sobre arqueología. La razón por la que dije que no estaba de humor, es porque ya van varias veces que me interrumpen en medio de mi lectura – bueno, eso es un buen punto; Shaoran detesta que le interrumpan para leer, y solo acepta de buena forma a esa persona cuando se trata de ella. Si se trata de eso, quiere decir que todo estaba bien con él y que solamente fue su imaginación
-Entonces… perdón si te interrumpí. Ya me voy… - se despide mientras empieza a alejarse de la puerta con rumbo a su propia habitación, no queriendo molestarlo solo por una preocupación mal infundada
-Espera – escucha que apenas le pide eso, abre la puerta, como si hubiera estado parado justo frente a ella en lugar de estar leyendo en su cama como acostumbra cuando está en su habitación – no quiero que pienses que me molesta tu presencia, es solo que… me gustaría leer tranquilo – ella le mira con extrañeza, ya que él no le estaba mirando directamente como siempre lo hace, si no que estaba observando hacia el interior de su habitación, por lo que ella supuso que está pensando en su lectura
-Entiendo, no te preocupes por eso. Yo debo estudiar para los exámenes, así que también voy a estar ocupada. Solo quería saber si estabas bien
-Sí, estoy muy bien. ¿Por qué no habría de estarlo hermanita? – ella frunció levemente el entrecejo al escuchar esa pregunta final, como si hubiera detectado un leve tono irónico en la voz del chico
-Porque te siento algo extraño, como si no estuvieras cómodo con mi presencia o algo así – Shaoran sonríe levemente a la vez que dirige su mirada hacia ella por fin, siendo para ella muy diferente a la mirada que le había dedicado hace unas horas
"Parece… carente de emociones. Tengo una sensación de vacío que no puedo explicar, como si él… hubiera cambiado en algo mientras que yo estuve ausente.
Pero eso no es posible. ¿Qué pudo haber cambiado? Si solamente me fui por unas horas, no por días o semanas. Shaoran debe seguir siendo el mismo, y yo solamente debo estar imaginando cosas."
-Solamente tengo prisa por regresar a mi lectura. Por cierto, se me hace muy raro que salgas teniendo encima la época de exámenes – le dice él sin poder contener sus ganas de hacer algún comentario negativo sobre su salida, recriminándose mentalmente por no haberse contenido lo suficiente
-Es que Zhuo me insistió para que aceptara, ya que nunca había tenido una cita con nadie, y decidí aceptar – el castaño asintió con la cabeza solamente, sin continuar con sus comentarios para no echarse de cabeza
-¿Y cómo lo tomó Hiragizawa? – pregunta de repente, y ella piensa unos segundos en su respuesta
-No lo sé, se veía de muy buen humor por alguna razón – dijo al recordar que Eriol estaba sonriendo y riéndose de algo que ella nunca se enteró, aunque tampoco pudo preguntarle sobre su excelente humor
-Ya veo. Bueno, espero que te vaya bien en los exámenes – Sakura le mira con incredulidad y sorpresa por esas palabras, viendo que él al notar su error trató de componerlo – no quise decirlo como una despedida; solo lo dije por decir, ya sabes, deseándote suerte desde ahora. Hasta mañana – es todo lo que le dice, cerrando la puerta apenas termina de hablar, dejando a una castaña llena de confusión y sin poder creer que Xiao Lang Li le haya cerrado la puerta en la cara con prisa, cosa que él nunca hace ni cuando lee un libro por más que sea de algo que le guste demasiado
-Hasta mañana – se despide también, y sin más que hacer, se va con rumbo a su habitación, volteando constantemente para ver si él seguía allí dentro, comprobando que la puerta sigue cerrada. Al haber entrado y cerrado la puerta de su alcoba, se queda pensando en lo poco normal que fue ese día, ya que nunca había salido con un chico antes, nunca antes había ignorado una conversación con tanto descaro, y…
"Nunca antes había visto a Shaoran tan diferente a como lo es siempre conmigo. Ni siquiera me preguntó cómo me fue, cuando yo creía que apenas llegara él me iba a preguntar sobre cómo me había tratado ese chico. Supongo que me equivoqué y que está tratando de darme espacio, lo cual es muy bueno.
Es solo que… ahora que me lo dio, yo fui la que sintió su falta. Toda la tarde con Quiang me la pasé pensando en que me faltaba algo, y ahora me doy cuenta que sentí eso porque no estoy acostumbrada a salir si no es con mis amigas o con Shaoran.
Tal vez… solo necesito tiempo para acostumbrarme, es todo. No creo que sea tan complicado…
¿Verdad?"
Continuará…
Ok, ahora que se vio como Shaoran aceptó sus sentimientos, también vemos que hace el mayor esfuerzo por no demostrarlos de una forma en que se delate. El problema es que Sakura está tan acostumbrada a la presencia del castaño, que se va a dar cuenta tarde o temprano que él no será el mismo de antes. ¿Cómo le va a afectar a ella la nueva actitud de Shaoran? Eso se verá después.
Supongo que también se está viendo lo que Touya recuerda sobre lo sucedido en el accidente. La pregunta es… ¿Qué pasó después de eso? Eso también se verá después.
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
