15. Oficios importante y demandas
La coerción
La cabeza de Kama golpeó contra la pared del estacionamiento.
—Lo siento, lo siento —dijo el hombre intentando escapar—. No pensé que le fuera a afectar así.
Kiba frunció el ceño. Había pasado dos días con Ino intentando que volviera a comer, no podía ni siquiera recordarla sin sentirse angustiado por su estado. En ese momento, dormía con Akamaru e intentaba recuperar fuerzas, y todo era culpa de este idiota con peinado ridículo.
—Por supuesto que lo sabías —respondió Kiba golpeándolo una vez más—. Te lo advierto, si vuelves a hacer un comentario, cualquier tipo de comentario sobre ella vendré a partirte la cara.
Kama extendió los brazos en señal de derrota, pero a Kiba no le importó —Lo juro, lo juro... yo no quería. Fueron órdenes.
—¿Órdenes de quién? Maldita escoria mentirosa —replicó Kiba sin creerle una palabra.
—Del jefe, dijo que la molestáramos... No creí que tuviera tan poca resistencia... —Kama calló de inmediato, había escogido mal sus palabras y Kiba apretó su cuello.
—¿Quién es el jefe? —preguntó Kiba dándole espacio para respirar.
—No sé, yo no lo conozco... presencialmente. El jefe de la compañía ahora es Eiji... él también fue quien autorizó el contrato de Ino.
Kiba retiró la mano del cuello de Kama y el hombre, aliviado, tomó aire y dio un paso al frente.
Kiba se movió con la agilidad adquirida de años de entrenamiento y pego un golpe directo en el puente de su nariz. Kama comenzó a sangrar profundamente.
—¡Mira! ¿Quién lo diría? Tu nariz tampoco es muy resistente —sonrió—. Una última vez, Kama... si algo le sucede vendré a romperte la cara.
Kiba se retiró, aún más enojado que al llegar y fue directo a casa de Tenten.
Pactos silencios
Neji abrazó con fuerza a Tenten y acarició sus desnudos hombros mientras besaba su cuello. No sabía cómo lo había logrado la chica, pero lo tenía completamente idiotizado.
Tenten se movió entre sus brazos y él inhalo el delicioso aroma floral de su cabello.
—¿Qué me hiciste? —preguntó en voz baja—. No dejes de hacerlo —pidió, casi suplicó.
—¿Qué no haga que? —preguntó ella abriendo los ojos lentamente,
Él se paralizó un momento —patearme, te mueves demasiado al dormir —bromeo.
Tenten sonrió —¡Ah! Pensé que dirías alguna estupidez como "hechizarme con tu belleza".
Neji rio, pensando que por idiota estuvo a punto de decir eso. —No, estás loca —respondió.
Tenten se encogió de hombros y giro para mirarlo, Neji se negó a deshacer su abrazó.
—¿Qué hora es? —preguntó ella —Tenemos cosas que hacer.
Neji asintió y miró el reloj de la pared —Diez para las cinco —suspiró. —Cinco minutos más no nos harán daño —agregó mientras acariciaba su cabello. Lo había logrado a menos que estuviera inconsciente y soñando —Tenten —llamó él.
—¿mph?
Se sentía ridículo preguntando algo tan absurdo, pero él realmente quería saber cual era el estado de su relación —¿Qué so...
—¡ABRE LA MALDITA PUERTA! —gritó alguien con fuerza desde la puerta de entrada.
Neji y Tenten se levantaron rápidamente de la cama, Neji fue el primero en vestirse y salió antes.
Abrió la puerta de su departamento —¿Kiba que...?
Kiba lo miro, nunca lo había visto tan terriblemente enojado —¡Sal de ahí Tenten, sé que estas aquí!
Tenten salió de la habitación de Neji acomodándose el cabello y miró a Kiba con la misma mirada de desconcierto de Neji.
—Fui a tu casa, no estas ahí. Era obvio donde los encontraría —falto a todos los modales conocidos Kiba entró sin permiso a la casa —Me alegró que estén aquí porque tengo muchas preguntas y no me iré sin las malditas respuestas.
Neji y Tenten se miraron, aún confundidos.
Actos ilegales
Sakura y Naruto terminaron de firmar algunos autógrafos y tomarse fotos en el aeropuerto de Ezeiza, y por fin pudieron subir al avión con destino a Japón.
Naruto se miro en el espejo cuando tomó su asiento —No sabía que la nieve podía quemar —dijo tocándose la cara.
Sakura asintió —Y duele —agregó, habían pasado tantas horas a la intemperie que tenían la cara roja —¿Emocionado de volver? —preguntó sonriente.
—Mucho —respondió Naruto —Lo primero que haré será ir con Hinata, tienes razón... debo decirle claramente que lucharé por ella o creerá que no la amo más.
Sakura sonrió, al fin su amigo se comportaba a la altura.
—¿Qué harás al llegar? —preguntó el chico rubio.
Sakura meditó un momento —Visitaré a Ino, Kiba dice que no se encuentra muy bien... me gustaría verla.
Naruto asintió —Llámame si necesitas algo.
Sakura se reclinó en el asiento cuando el avión al fin despegó y ambos amigos se dispusieron a dormir durante su largo trayecto.
La intención era dormir, por supuesto, pero Naruto no lo logró, al cerrar los ojos su mente divago en asuntos que lo tenían mucho más preocupado.
Había escuchado con atención una inusual conversación entre dos de sus amigos. Un día de grabación encontró a Temari y Sasuke secreteando cerca de unos árboles y el evento le llamó la atención. Hasta donde él sabía ellos no eran amigos cercanos.
Al principio él creyó que la rubia le reclamaba a Sasuke por ser un idiota con Sakura y pensando en ayudar a Temari Naruto se acercó a ellos, sin embargo, lo que escuchó nada tenía que ver con Sakura...
Sasuke se pasó las manos por el cabello con frustración, la noticia que acababa de darle a Temari había puesto a la chica muy de malas.
—¿Y no saben quien fue? —preguntó ella, Sasuke negó —¿Hay manera de saberlo?
—El hospital ya hizo mucho solo diciéndonos que fueron a visitarlo.
Temari se pasó las manos por el rostro con frustración —Shikamaru sobornó a la enfermera ¿Verdad?
Sasuke asintió cabizbajo.
—¡AH! —gritó la chica—. Son unos reales idiotas ustedes tres.
Sasuke no respondió, Naruto aprovechó el silencio para acomodarse detrás del enorme árbol y tener una mejor vista de la escena.
Temari miró al cielo y Naruto se escondió temeroso de que la chica lo viera, porque sabía que no debía estar escuchando esa conversación.
—Bueno —suspiró Temari—, ¿Y si lo trasladamos de hospital?
Sasuke abrió los ojos casi con espanto —¿Moverlo? No podemos moverlo Temari, mover a una persona inconsciente de hospital es ileg...
—¡Claro! —interrumpió ella—, ocultar sus registros debe ser muy legal, Sasuke.
—No bueno... nada.
Temari se acomodó el cabello —Llamaré a John, veamos si él puede hacer algo. Hay que saber quien lo fue a visitar.
Sasuke asintió y Temari dio media vuelta, Naruto se escondió mejor para que ella no pudiera verlo.
—Por cierto —dijo Temari al voltear para mirar a Sasuke —Háblale a tu amiguito, ya que decidió salirse de la clínica, dile que lo veo en mi departamento al terminar las grabaciones.
Sasuke asintió y Temari se alejó de él.
Naruto observó a Sasuke, quien se veía notablemente nervioso, finalmente Karin lo encontró en el bosque y Naruto no quiso ver más.
Naruto se levantó al baño del avión, un lugar pequeño y claustrofóbico.
—"Ustedes tres" —repitió las palabras de Temari —Shikamaru y Sasuke... ¿Quién es el tercero? —susurró mirándose al espejo.
Contratos empresariales
Kiba leyó con atención el informe número 8, y colocó los papeles sobre un montículo separado.
Hinata se sentó junto a él y le ofreció un poco de té que él aceptó. Neji recogió los papeles de la impresora y se los paso a Tenten.
Los cuatro se encontraban en la oficina de Neji, Neji estaba sentado en su escritorio seleccionando documentos para imprimir mientras que Kiba, Tenten y Hinata se encontraban sentados en el piso rodeados de decenas de hojas.
Kiba seguía molesto, pero su furia matutina había disminuido considerablemente al saber lo que sucedía. Neji y Tenten dieron su mejor explicación y una hora después llamaron a Hinata para completar la historia.
A pesar de su inicial molestia Kiba no podía dejar se sentirte impresionado por Neji y Tenten, esos dos no solo había levantado una empresa para hacerle frente a Eiji, además habían coordinado una investigación secreta sobre él y LOVE.
Kiba tomo otro informe, esta vez detallado, sobre la vida de los guardaespaldas de Eiji.
—Este es el que buscaba —dijo Neji tomando los papeles de la impresora —El contrato con Sports-E —agregó dándole los papeles a Kiba.
Kiba leyó rápidamente. Fue comprada solo dos semanas antes del contrato de Ino. Ese maldito buitre.
Neji terminó de imprimir los últimos papeles y se estiró en la silla —¿Ideas Kiba? —preguntó.
Kiba terminó de acomodar los papeles, los había separado en informes, contratos y "Eiji"
Hinata y Tenten habían colocado las fotos en el montículo "Eiji".
—Bueno, es obvio que hay que chantajearlo de vuelta —dijo Kiba—, y lo único bueno que tenemos en su contra son las fotos que Hinata tomó sobre los estándares de calidad de sus cremas.
—Las que causaron reacción alérgica en Neji —agregó Tenten y los tres presentes asistieron.
—Y el testimonio del doctor que contactaste ¿Recuerdas Tenten? —preguntó Neji.
—Sí, eso podría servir —meditó Kiba —Pero si lo hacemos mal podríamos exponer a Hinata y con ella... bueno, todos seríamos dañados.
—Y no podemos probar que Eiji mandó a ahorcar a Tenten ni a apuñalar a Neji —dijo Hinata.
—¿Podríamos usar lo que le hicieron a Ino? —preguntó Tenten—. Tenemos el contrato.
Kiba negó —No podemos probar que Eiji dio la orden, el único afectado sería el imbécil de Kama.
Hinata se acarició la sien —Solo nos quedan los estándares de las cremas, eso podría detenerlo.
—Sí —respondió Neji inclinándose hacia adelante —pero no puede ser público.
—¿Qué? —preguntaron Hinata y Tenten al mismo tiempo. Kiba, en cambio, asintió ante el comentario.
—Si sacamos al público que esas cremas queman la piel vamos a dañar la imagen de Hinata y... de Gaara —suspiró. —Y les recuerdo, chicas, que la mayoría de esos contratos —dijo señalando el montículo de contratos—. Los obtuvimos gracias a que Gaara se puso en riesgo yendo a las secciones confidenciales de la empresa.
Hinata asintió —Tienes razón, no podemos hacerle eso a Gaara. Quizá lo mejor sea que yo termine las cláusulas de mi contrato —agregó con tristeza.
—Olvídalo —dijo Kiba—. Aun si completas el contrato Eiji no te devolverá todas las fotografías, te tendrá en sus manos por siempre y a todos nosotros.
Tenten y Neji estuvieron de acuerdo y Hinata se lamentó, por enésima vez, el no haber consultado esto con sus amigos antes o haberle hecho caso a Kuzo.
Kiba se levantó con la copia del contrato de Sports-E —Necesitamos una empresa de ropa deportiva para competir con esta —dijo señalando el contrato—, y vamos a firmar a Sakura para promocionarla.
Tenten asintió —Sakura versus Ino ¿Eso quieres?
Kiba asintió —Sí —sonrió—. Yo me encargo de obtener más información de las pruebas de calidad que LOVE no pasó, ustedes de la empresa y Hinata, tú, de Eiji, que te ame y confíe en ti.
Neji asintió, no preguntó como conseguiría Kiba esos datos, pero estaba seguro de que lo haría.
—Estamos en contacto —dijo dirigiendo a la puerta—, por cierto —se detuvo un momento antes de salir de la oficina—, ustedes dos, no sean malas amigas y visiten a Ino esta tarde.
Tenten y Hinata asintieron, ligeramente avergonzadas de desconocer el estado de Ino. Kiba salió de la oficina y se dirigió a casa de la rubia.
Material confidencial
—Dejen sus sombreros en la mesa. Están aquí porque el Raikage convoco esta reunión —dijo el moderados del país del fuego.
Los Kages dejaron los sombreros en la mesa frente a ellos.
—¿Qué hace este niño aquí? —preguntó el anciano del grupo.
—Estoy aquí como Kazekage —respondió Gaara intentando no parecer irritado.
—Soy un Jinchuriki, Akatsuki me capturó y casi me mata extrayéndome la bestia en mi interior. Por eso creo que Akatsuki es extremadamente peligroso.
—Sí un país tuvo un Jinchuriki capturado no tiene porque darles órdenes a los otros ¡Es una vergüenza! —gritó el Tsuchikage —Su responsabilidad es rescatarlo, una vez capturado otros países no tienen obligación de ayudarte —¡No hay honor en eso!
Desde el balcón de los guardias Temari y Kankuro se inclinaron con molestia —¿Quién se cree ese Tsuchikage para hablarle así a Gaara? —dijo Kankuro.
—Solo está intentando demostrar su importancia —respondió Temari irritada.
Gaara torció una sonrisa —Aparentar honor, no tengo tiempo para esas cosas pasadas de moda.
El Raikage golpeó la mesa con tanta fuerza que la rompió —¡Basta! Esto no nos llevará a ningún lado.
De pronto los guardias de los Kages aparecieron frente a él apuntando sus armas directo al Raikage
—Temari... Kankuro, todo esta bien —dijo Gaara en vos baja, sus hermanos lo miraron y atendieron a su orden desapareciendo de un salto hacia sus posiciones iniciales. El resto de los guardias hizo lo mismo.
—Necesitamos una alianza —dijo el Raikage ligeramente más calmado —Una alianza para pelear contra Akatsuki.
Matsuri puso pausa al video —¡Espera! —gritó— ¿Esto no es ilegal? ¿No te meterás en problemas por mostrarme?
Gaara negó y dio un corto beso en la sien de su, ahora, novia, —No, no, a menos que vayas con los abogados a delatarme. Piénsalo como "material exclusivo".
—¡Matsuri! Cortaste en la mejor parte— se quejó Izumi, quien miraba la tableta recargada en el sillón.
—Tranquila Matsuri, aunque sea confidencia solo son adelantos, ni siquiera sabemos si la escena final tendrá este corte —la tranquilizó Itachi.
—Sí, sí, eso que dice Itachi, ahora ponle play de nuevo, maldición quiero ver que sucede —apremió Izumi y Matsuri, rendida ante su hermana volvió a poner play al video.
Gaara sonrió, tres semanas atrás, al volver a Japón, al fin había hecho lo que había decidido meses atrás. Tuvo una importante platica con Fujiko en la que le explicó que si bien, le parecía una chica genial y divertida, no sentía verdadero amor por ella. La chica lo tomó con madurez y, aunque dejo escapar algunas lágrimas al final de la conversación quedaron como buenos amigos.
Inmediatamente después fue a buscar a Matsuri. Isao le dio la dirección de donde grababa su dorama y él fue enseguida hacia ella. Sin perder tiempo le dio un enorme discurso sobre lo mucho que la quería y cuánto se divertía haciendo cosas con ella, incluyendo perder en los videojuegos.
Puso todo su esfuerzo en confesarle sus sentimientos a la chica porque, en definitiva, no permitiría que le sucediese lo que sucedía con Sasuke y Sakura.
Y, un poco para su sorpresa, Matsuri recibió sus palabras con lágrimas de felicidad.
Desde entonces, pasaban cada minuto libre juntos. Al inicio Gaara creía que el pequeño departamento de Matsuri era demasiado agobiante comparado con su enorme casa, pero... la casa de Matsuri le parecía un hogar a diferencia de la suya.
Le pareció aún más divertido cuando Izumi llevó a su nuevo novio una tarde a comer, y dicha persona resultó ser el eterno soltero: Itachi.
Aunque nunca lo diría en alto, le encantaba la dinámica que había formado con ellos, se habían reunido cinco veces para realizar actividades en pareja y saliendo por completo de su zona de confort, incluso había participado en un nada equitativo concurso de canto que Izumi e Itachi habían ganado -no era de sorprenderse pues Itachi había comenzado su carrera en un grupo de pop-. Por eso cuando recibió el material exclusivo de las grabaciones no dudo en ir con ellos a mostrarlo.
Y aunque se divertían mucho los cuatro haciendo pequeños torneos de videojuegos, que Gaara siempre perdía, el tiempo a solas era igual de preciado, para ambas parejas. Así que esa tardes, después de reunirse para comer Matsuri y Gaara pasarían el fin de semana en el departamento de él y dejarían esa casa para Itachi e Izumi, un trato por demás justo.
Cuando la escena acabó Matsuri ayudó a su hermana a lavar los platos mientras Gaara actualizaba a Itachi con los eventos ocurridos en lo que Temari había denominado "la catástrofe SasuSaku".
—Mi hermano es un idiota —dijo Itachi, Gaara asintió, no eran hermanos de verdad, pero la unión era fuerte como la que él sentía por sus "hermano" Temari y Kankuro —Le dije, le dije a Sasuke que escogiera bien. Karin no es una buena elección —suspiro. —Ella siempre hace esas cosas.
—¿Qué cosas? —preguntó Izumi entrando en la conversación.
—Karin solo sale con el chico más popular del momento, consigue contratos y luego ¡Puf! desaparece, deben de recordarlo, salió con Luffy hace unos años, el de...
—Y antes de el... el chico... el protagonista de Detective Yakumo —agregó Matsuri haciendo memoria de su información de farándula.
Itachi asintió —Así es ella. No es una mala persona... pero suele utilizar a los chicos para escalar en su beneficio.
Gaara asintió, aunque a decir verdad él no sabía eso. Tenía que leer más noticias de espectáculos.
—Tendré que hablar con ese idiota —dijo Itachi—. Se comporta como un idiota con Sakura, me va a escuchar.
Gaara asintió, haberle contado a Itachi había sido una buena decisión, quizá lo convertía en un mal amigo con Sasuke, pero era, la mejor decisión.
Finalmente, cuando Matsuri e Izumi terminaron, la chica castaña recogió su bolso de dormir y tras despedirse de su hermana y hacer jurar a Itachi que la cuidaría muy bien, salieron de la casa.
Gaara y Matsuri subieron al auto rojo de él. Ella puso música y aunque no la acompaño en dueto paso sonriendo todo el camino hacia su casa mientras ella cantaba. Estaba feliz.
Gaara bajó el bolso de su novia mientras ella abría la puerta del departamento.
—Tienes una carta —informó ella al recoger un sobre café del piso, se sacó los zapatos y colocó el sobre sin darle importancia sobre la mesa. Gaara entró a su casa y llevó el bolso de Matsuri a su habitación.
Gaara abrazó a la chica por la espalda y ella correspondió su gesto con un corto beso —¿Qué quieres hacer? —preguntó, jamás había estado tan relajado desde que ella aceptó salir con él.
Matsuri meditó un momento —¿Una película?
Gaara asintió —Una película, suena bien ¿Palomitas? —Matsuri asintió—. Yo preparo.
Matsuri asintió de nuevo —Iré a cambiarme de ropa— dijo desapareciendo detrás de la puerta de la habitación.
Gaara sacó las palomitas y se dispuso a hacer el arduo trabajo de meterlas al microondas. Estaban casi listas cuando Matsuri salió de la habitación con su pijama, ropa necesaria para descansar.
—Yo cuido las palomitas, ponte ropa cómoda —dijo ella, él asintió y le dio un corto beso en la mejilla antes de ir a la habitación por su pijama, que solo consistía en un pants gris y cualquier playera.
—¿Dijiste que me llegó una carta? —preguntó él mientras salía de su habitación. Matsuri no pudo evitar sonreír ante lo guapo que se veía su, increíblemente real, novio.
—¡Ah sí! Aquí esta —respondió Matsuri dejando sobre la mesa el tazón de palomitas y tomando el sobre.
—¿Jugo o refresco? —pregunto Gaara y rio un poco —Obviamente jugo, tu siempre pides jugo.
Matsuri asintió —Jugo, por supuesto.
Gaara se dispuso a sacar las bebidas del refrigerador.
—Gaara... —llamo ella, pero el chico no respondió, buscaba en la cocina vasos para servir el jugo —Gaara... ven... —llamó con más urgencia.
Gaara fue hasta ella, y dejó los vasos de jugo junto a las palomitas —¿Qué es? —preguntó curioso.
Matsuri le mostró la hoja dentro del sobre, las manos le temblaban —Fujiko... —tomo aire—, Fujiko te demanda por violencia doméstica.
—¿Qué? —Gaara abrió los ojos con miedo y le arrebató la hoja para leerla.
Hey hola. Me encanta que le gustara el Rellenuto jaja espero este cap también les haya gustado O.O
Debo decir que este ha sido el fic en donde más me ha gustado escribir a Kiba, la verdad no tenía muchas ideas para él cuando comencé pero se fue desarrollando solo y lo deje crecer :D ¿Que piensan?
En fin, muchas gracias, Joss, Blues 08, creo que no habían comentado antes jaja pero bienvenidos al Detrás de Cámaras. Keyla y Lale181 gracias por sus comentarios jajaja Minako, espera más rellenutos sorpresa de vez en cuando, SangoSarait y Rosas, como siempre, me encanta leerlas :D
Y última cosita las y los super invito a que pasen por el fic Relojes de Arena, es una colaboración que hice con Selene-Moonlight jaja seguro les gustará.
Eso es todo por hoy y nos leemos el siguiente lunes.
PD: Si han leído The Last, en aproximadamente un mes comenzaré a actualizarla de nuevo :D
