¡Hola! Han pasado mil años desde que volví a actualizar este fanfic pero he aquí uno nuevo. Han surgido muchos sucesos en mi vida como el trabajo, fin de la universidad y bueno esta pandemia. Pero quiero anunciarles que he decidido volver a continuar con esta serie y espero que ustedes puedan seguir acompañandome. ¡Disfruten este capítulo!


Capítulo 9: Tutoría

El actual semestre estaba llegando a la mitad de su periodo y eso significaba una sola cosa para los profesores y estudiantes de la academia Gotham: La semana de primeros exámenes estaba a punto de iniciar. Muchos de los alumnos mostraban en sus rostros una clara señal de nervios por la idea de reprobar, mientras que unos cuantos pocos estaban confiados que pasarían sin problemas; en el caso de los miembros del dichoso "Club de Detectives" ellos en general ya estaban preparándose para un evento como éste desde hace días. En la biblioteca, en unas mesas del segundo piso podías ver a Olive Silverlock repasando sus apuntes de biología con las sugerencias del profesor Langstrom, Kyle Mizoguchi hacia ejercicios de geometría una y otra vez para luego verificar si le había dado el resultado verdadero o sino volvería a hacerlo desde cero, Colton leía detalladamente sus antiguos resultados de química a pesar de llevar sus clásicos lentes de sol puestos y Pomeline por su parte trataba de recordar sus líneas para la obra de teatro que iban a presentar dentro de unos días. Solo faltaba una integrante más en el grupo, una chica de cabello negro corto, unas cuantas pecas en su rostro y una sonrisa que irradiaba felicidad casi siempre, esa chica se llamaba Mia Mizoguchi o como sus amigos más cercanos la llamaban: Maps.

En el caso de la menor de los Mizoguchi, ella se encontraba sentada en su silla terminando su clase de historia dirigida por la profesora Isla MacPherson, pero su mente estaba enfocada en otras cosas y no en la lección sobre las causas de la caída del imperio romano. Su vista estaba dirigida a una hoja de papel con múltiples garabatos hechos por ella donde se podían ver lo siguiente: Varios juegos de tres en línea, ideas de nombres de superhéroes para ella con diseños de trajes incluidos, Robin, unas cuantas expresiones graciosas de su amigo Damian e ideas para su nueva campaña del juego "Serpientes y Hechizos". La campana sonó repentinamente indicando que la clase había acabado y todos los alumnos de dicha clase se levantaron para tomar sus cosas e irse, dejando a la amante de aventuras como la última en irse, mientras MacPherson empezaba a borrar la pizarra todo lo que había escrito en esas dos horas.

- Mia. ¿Puedo hablar contigo un minuto? – Preguntó la profesora de improviso.

- Oh. ¡Claro profesora MacPherson! ¿Qué ocurre?

- Quería saber una cosa: ¿Te encuentras bien?

- ¿A qué se refiere? – Preguntaba algo confundida Maps.

- Te noté muy distraída en mi clase. Estabas aquí físicamente sí, pero mentalmente parecías estar en otro lado. Nunca preguntaste ni participaste como lo sueles hacer.

- Ah ya sabe, a veces hay que darles oportunidades a los compañeros. – Dijo Mia con una risa nerviosa.

- Claro… solo que me he dado cuenta que le has estado dando muchas de esas "oportunidades" a tus compañeros últimamente y no solo en mi clase. He recibido muchos comentarios por parte de otros profesores que tu actitud ha cambiado y hasta se podría decir que tus notas están bajando. – Comentaba de manera directa la profesora mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo. – Quiero decir, hasta se puede ver en tus ojos que no has estado durmiendo muy bien estos últimos días.

- ¿De verdad? – Preguntó Maps mientras se tocaba el rostro.

Isla estaba en lo correcto, se podían ver unas ojeras predominantes en los ojos de Mizoguchi que reflejaban una fatiga o falta de sueño, pero había una explicación que solo ella y sus amigos del club sabían: Las salidas nocturnas que ella tenía con su amigo billonario, Damian Wayne y unas cuantas aventuras en la academia ahí y por allá. Maps no podía decirle su profesora lo que estaba ocurriendo realmente puesto a que, si lo hacía, lo más probable era que MacPherson estaría vigilándola e impidiendo que vuelva a salir; necesitaba una excusa para salir de esta situación.

- Tengo muchas cosas pasando por mi cabeza honestamente, profesora. ¡Pero no es nada de qué preocuparse!

- ¿Es sobre algún chico? – Preguntaba MacPherson de manera directa.

- ¿Eh? N-No claro que no. – Respondía rápidamente Maps confundida ante la pregunta.

- ¿Segura? Pareciera que sí. Mira, es normal que a esta edad te empieces a fijar en ciertos chicos que te agradan un poco más de lo usual y…

- Por favor, tampoco me venga usted con este tema de conversación. Ya tuve suficiente con mi hermano mayor la última vez. – Dijo Maps en voz baja.

- Es broma, tranquila. – Reía Isla. – Pero no es una broma que tienes que pasar éste examen, Mia. Si no logras pasarlo, tendré que llamar a tus padres y avisarles lo que está pasándote. ¿Entendido?

- Fuerte y claro, profesora. – Dijo Mia sonriendo y dando un saludo como soldado para luego irse corriendo.

Habían pasado horas después de dicha conversación y la noche empezaba a manifestarse, los alumnos se encontraban en sus dormitorios ya sean descansando o todavía repasando lo que necesitaban para prepararse ante los exámenes que estaban por llegar. Silverlock, la chica de cabello blanco y mejor amiga de Maps no había visto a dicha chica en todo el día y se había preocupado, por lo que se acercó a la puerta de su dormitorio y tocó una vez. Ninguna respuesta. Volvió a tocar con un poco más de fuerza, pero nuevamente nada; Olive entonces abrió y vio a Maps sentada en su silla y pegada a su escritorio mirando su libro de historia abierto.

- ¡Maps! Hasta que al fin te veo en todo el día. Los demás estábamos preguntando por ti y pensamos que te habías perdido en algún pasaje secreto… ¿Has estado aquí todo el día? ¿Maps?

Ninguna respuesta. No era usual por parte de Mia en quedarse en silencio y ante la situación, Olive estaba muy confundida. Se acercó y pudo ver ante su asombro que Maps estaba en realidad durmiendo sobre el libro de historia como si fuese una almohada y claro, dejando un ligero rastro de baba en el camino.

- ¡Maps! – Gritó Olive mientras sacudía a su amiga. – ¡Despierta!

- ¿Q-Qué? ¿Qué pasó? ¿Eres tú, Batman? – Preguntaba Maps desorientada.

- No. Soy Olive.

- ¡Hey Olive! Qué sorpresa tenerte en mi habitación.

- ¿Desde qué hora estas durmiendo?

- Fui a tomar una pequeña siesta después de la clase de la profesora MacPherson, pero ya los alcanzo y seguimos estudiando.

- Maps... – Interrumpía Olive con seriedad. – Todos ya estamos en nuestros cuartos listos para dormir, van a ser las once de la noche.

Mia se quedó atónita, se sobó sus ojos para luego fijarse en la hora con su teléfono celular y confirmar la aclaración de su mejor amiga. Había dormido toda la tarde y, por ende, perdido un día entero de estudios para su examen de historia; la sola idea de recibir una llamada de atención por parte de sus padres la puso nerviosa y empezó a moverse por toda la habitación, mientras que Olive la miraba más confundida.

- ¿Qué te ocurre?

- ¡Es horrible, Olive! ¡MacPherson me advirtió que si repruebo su examen le llamará la atención a mis padres que estoy mal en casi todos los cursos!

- Eso pasa por desvelarte varias noches en salidas con tu "amigo" Damian.

- ¡Eso es! – Gritó Maps mientras dio unas palmadas de alegría. – ¡Eres genial, Olive!

- ¿Lo soy?

- ¡Sí, ahora necesito que te vayas! – Indicaba Mia mientras empujaba a Olive a la salida y luego cerrarle la puerta.

Mizoguchi corrió hacia su teléfono celular y rápidamente marcó el número del chico billonario para luego ponérselo en el oído. Hubo un pequeño sonido de marcación de llamada que tomó unos minutos, hasta que finalmente alguien respondió con una ligera voz de malestar que solamente ella reconocía claramente, era Damian.

- No es un buen momento para una llamada, Maps. – Dijo Damian.

- ¿Qué? ¿El chico billonario estaba ocupado golpeando sus sacos de boxeo?

- Digamos que estoy…golpeando algo, sí. – Respondió el hijo de Bruce Wayne seguido de un pequeño grito en el fondo.

- ¿Qué fue eso?

- Nada.

- Juraría que escuche a alguien gritar.

- Dije que no fue nada. Habla ahora antes de que cancele la llamada.

- ¿Mañana tienes planes desde temprano? – Preguntaba Mia.

- Pues…no.

- ¡Pues ahora vas hacer algo! ¡Necesito estudiar historia y tú eres uno de los chicos más listos que conozco! ¡Así que desde muy temprano iré a tu casa y me vas a dar clases personales todo el día hasta que aprenda todo lo necesario!

- Espera. ¿Qué? – Preguntaba confundido Damian.

- ¡Nos vemos mañana! Y si puedes: ¿Puedo desayunar también en tu casa? No creo que sea todo un problema para ti de todos modos.

Instantáneamente colgando la llamada e ignorando la reclamación de su amigo, Maps rápidamente se puso su ropa para dormir, metió en su mochila sus libros y cuadernos de historia necesarios, apagó la luz de su habitación y finalmente saltó hacia su cama, lista para continuar su sueño que había sido interrumpido hace unos minutos atrás para ahora cambiar a una sensación de emoción ante lo que podía pasar mañana. La sola idea de pasar un día entero en la casa de Damian aprendiendo, pero sobretodo, pasando un buen rato con él era lo que más le daba alegría.

A la mañana siguiente y con mucha prisa por llegar a la mansión Wayne; Maps despertó súbitamente para vestirse y con mochila a sus espaldas, corrió rápidamente desde el dormitorio de las chicas hacia el remolque que Colton usaba para hacer sus experimentos. En ese mismo lugar, había una bicicleta que le pertenecía al joven Rivera y que usaba en ocasiones, pero ésta no era una de esas ocasiones que él realmente la necesitaba y la chica de los mapas sí. Maps sacó su libreta de notas y escribió un pequeño mensaje indicando que iba a tomar prestada el medio de transporte, pero que se lo devolvería más tarde con promesa incluida. Mizoguchi piso los pedales y velozmente salió de la academia dirigiéndose a la casa de Damian, recordando la ruta que ya conocía muy bien.

Con un par de horas de pedaleos y admirando el paisaje que bordeaba el camino, Mia finalmente llegaba a la mansión de la familia Wayne. Cada vez que llegaba al lugar se sentía impactada ante todo el paisaje que bordeaba el lugar, incluso si ya había visitado éste sitio varias veces; la sensación era siempre la misma. Llegó finalmente a la puerta de la mansión e instantáneamente presionó el timbre profundamente por un buen rato para luego soltarlo, asumiendo que alguien al menos debió de escuchar todo eso y en efecto, la puerta se le abrió y pudo ver nada menos que al fiel y confiable mayordomo de la familia, Alfred.

- Buenos días, señorita Mizoguchi. – Saludó cordialmente Alfred con su sonrisa cálida.

- ¡Hey Alfred! Vine para que Damian me ayudara a estudiar.

- Ciertamente. El amo Damian me habló que usted necesitaba ayuda para su examen de historia y de alguna forma logró convencerlo. Pero me imagino que usted debe de tener hambre después de venir aquí a estas horas de la mañana, por lo que me tomé la libertad de prepararle un desayuno especial para nuestra invitada de honor.

- ¡Alfred tu siempre me sorprendes! – Respondió Maps con un tono similar al mayordomo. – ¿Damian ya desayunó?

- Lamentablemente no podrá acompañarla debido a que él ya comió su tofu revuelto con tostadas y está preparando… el aula de estudios según él dijo. Pero le voy a recompensar a usted con unos panqueques y frutas recién traídas del huerto.

- ¡Genial! ¡Con mucha miel de maple, por favor! Oh y si puedes también algo de tocino. – Gritó Maps.

El joven Wayne por su parte se encontraba efectivamente preparando la sala para estudiar. De la biblioteca había sacado varios tomos de historia mundial y nacional al igual que tesis o investigaciones de expertos en dicha área mientras se podía divisar a cierta distancia una pizarra portátil cerca con un proyector, en ella estaban puestos documentales de historia verdaderos, no como los que ahora había en la televisión que mostraban solo sobre teorías de alienígenas antiguos.

Damian llevaba puesto un suéter negro con cuello de tortuga y un pantalón azul oscuro, como siempre viéndose elegante para cualquier situación incluso si no era necesario. Su rostro mostraba pocas señales de cansancio, puesto a que su vida secreta como superhéroe lo había hecho acostumbrarse a este estilo de vida donde el descanso era un concepto poco usado por la familia Wayne. Solo quería iniciar esto de una vez para poder continuar con su vida y quizás, pasar un tiempo más con Maps. Fue en ese momento donde la jovencita aparecía acompañada del mayordomo que la guiaba por los pasillos de la casa, luciendo satisfecha por el excelente desayuno que había comido hace poco.

- La señorita Mizoguchi, amo Damian. – Informaba Alfred formalmente.

- ¡Hey Damian! – Gritaba ella mientras saludaba con la mano.

- Eso será todo por ahora, Pennyworth. – Ordenaba Damian. – Yo me encargaré de aquí en adelante.

- Como usted diga, señor. Estaré atendiendo a su padre que se encuentra con algunas heridas de ayer. Que se diviertan y aprendan. – Finalizaba el mayordomo antes de irse.

- ¿Dijo que tu papá estaba herido? – Preguntaba Maps resaltando lo último.

- … Accidente en lancha. Pero eso no viene al caso: ¿Pudiste desayunar bien?

- ¡Mis felicitaciones a Alfred! ¡Es el mejor!

- ¿Pudiste descansar bien?

- ¡Claro que sí!

- ¿Y trajiste tus materiales?

- ¡Aquí mismo, profesor Wayne! – Respondía Maps mientras sacaba de su mochila sus libros y cuadernos de historia.

El muchacho agarró el cuaderno y abrió cuidadosamente para poder observar todos los apuntes que su amiga había hecho a lo largo del semestre. Podía ver por momentos temas como la civilización egipcia, babilónica, griega y romana, aunque con información muy básica para su gusto, para que luego haya otras hojas con dibujos infantiles de soldados peleando e incluso pudo divisar algunos garabatos de ella poniéndolo a él como una especie de monstruo gruñón. Cerró el cuaderno para luego abrir el libro que ella había traído e igualmente éste contenía información tan básica que le daba hasta vergüenza de ver. Tomó ambos materiales y de manera súbita los tiró hacia un lado como si fueran basura tomando por sorpresa a la chica de las aventuras.

- ¡Oye! ¡Cuidado! – Exclamaba Maps mientras recogía su libreta con clara señal de molestia. – ¿Qué diablos te pasa?

- -tt- Si crees que con esos materiales tan simples voy a enseñarte, estas muy equivocada.

- ¿Simples? ¡Es lo que me enseñan en la academia!

- Un motivo más para decir que ese sitio es una pérdida de tiempo. – Respondía Damian con una sonrisa de soberbia. – Me tomé la libertad de hacerte un examen sorpresa para medir tus conocimientos y espero que no me decepciones con tus resultados.

- Damian Wayne, eres de lo peor.

- He escuchado insultos peores. Ahora hazlo, tienes una hora y empezando… ahora.

Sacando un cronometro de su bolsillo, el muchacho marcó el inicio de éste examen sorpresa, mientras que Maps trataba de recomponerse y sentarse en una silla para que luego, con lápiz en mano, empezará a marcar las respuestas que al menos ella creía sentirse segura que eran las verdaderas. Algunas variaban como por ejemplo indicar el país donde inicio la revolución industrial o los factores determinantes de la revolución francesa; de todo un poco en cierta forma. Damian por su parte observaba sentado en su silla, al frente silenciosamente mientras podía divisar diferentes aspectos como la presión que ella usaba para marcar, la forma en como ella miraba rápidamente las preguntas, sus ojos marrones que parecían brillar con determinación al pensar que había encontrado una respuesta y sus labios. Al solo pensar en eso último cerró los ojos en negación y miró hacia otro lado mientras seguía esperando la hora pasar.

Pasando la hora, Damian detuvo el cronometro mientras Maps seguía marcando algunas respuestas, pero ahora de forma más apresurada, con miedo y hasta tratando de impedir que su tutor del día le arrebatará su hoja. Era demasiado tarde, puesto a que el muchacho sin mucho esfuerzo se lo arrebató con facilidad.

- Tiempo.

- ¡Me faltaban cinco preguntas!

- ¿Y así quieres tener una buena nota en tu examen? Yo hubiera terminado con media hora de sobra. Voy a revisar. – Dijo Damian mientras tomaba un marcador rojo.

- ¡Creo que lo hice bien en las preguntas de civilizaciones!

- Mal.

- ¿Qué?

- Dije mal. ¿Cómo vas a decir que Neptuno es el dios griego de los mares?

- ¿No lo es?

- -tt- Niña inculta. Poseidón es el dios griego de los mares mientras que Neptuno fue la adaptación romana. ¿Pusiste que hubo solo tres cruzadas? Son nueve en total.

- Oh.

- ¿La muerte de Franz Ferdinand fue la causa principal de la Primera Guerra Mundial? Mal: Fue la excusa.

- ¿No es lo mismo?

- Hay una gran diferencia en causa con excusa, niña. Esto más serio de lo que pensé…

Damian no necesitaba leer más de las respuestas de Maps. Lo que quería ahora era intensificar la clase y para eso, tomó uno de los libros de historia que él tenía para luego seleccionar un tema variado: La vida y campañas militares de Alejandro Magno. Quizás un tema más dedicado a la acción y conquistas del emperador griego motivarían a la muchacha a hacer algo más profundo por lo que decidió apostar por dicha opción.

- Quiero que leas esto. – Dijo Damian mientras indicaba el tema.

- ¿Alejandro Magno?

- Así es. Una vez que leas lo que necesitas, quiero que me hagas un ensayo de al menos dos páginas donde me expliques porque se le considera uno de los mayores reyes y conquistadores en la historia. Tienes una hora para leer y otra para escribir.

- Estas disfrutando molestándome con todo esto. ¿No? – Preguntaba con clara molestia Mizoguchi.

Él solo sonrió. No había necesidad de decir algo por lo que simplemente se alejó y volvió a su silla para ponerse a leer unos cuantos ensayos y hacer tiempo. Maps por su parte se puso a leer detalladamente un poco sobre los orígenes del rey, tipo los acontecimientos que ocurrieron cuando nació y quienes eran sus padres, para luego empezar a imaginarse a sí misma vestida como una mujer griega paseando por las calles de Macedonia. Quizás vivir en esa época no era del todo mal ahora que se imaginaba vestida como una guerrera peleando al lado de otros soldados y montando un caballo. La sola idea de estar en una guerra como en las películas le parecía algo genial y fue en ese momento que se le ocurrió una idea.

- Oye, Damian.

- ¿Qué?

- ¿Podemos ver una película después?

- No.

- ¡Pero siento que podría ayudarme en aprender historia!

- Las películas solo sirven para entretener tu mente, no para aprender. – Dijo con seriedad Wayne.

- Aguafiestas.

- Sigue leyendo, Maps. Tenemos todo el día.

Había pasado otra hora cuando Maps cerró el libro para luego empezar a escribir lo que podía recordar del joven conquistador. ¿Por qué tanta obsesión por aprender historia si lo importante era vivir el presente? Quién sabía si ella realmente necesitaría usar ésta área de conocimiento en un futuro, pero al menos debía de reconocer algo: Damian estaba haciendo de su parte en ayudarla y eso, para ella, era un gesto muy noble de su parte. Ella se esforzó y trato de escribir lo que podía hasta finalmente terminar las dos páginas que su mentor temporal le había indicado.

- ¡Listo! – Gritaba Maps y tirándole la hoja en la cara.

- ¿Segura?

- A ver qué te parece, niño genio.

Damian se aguantó en responderle, simplemente tomó con una mano la hoja y con otra se puso a marcar los errores que él encontraba. Por momentos podía hacer resaltar algunos errores de redacción mientras que en otros anotaba puntos importantes que estaban bien situados; Maps por su parte miraba no los resultados sino a su amigo en realidad. Era peculiar verlo a él actuando de esta manera tan calmada, pero sin perder la actitud tan arrogante que lo caracterizaba y sobretodo resaltar su dedicación hacia ella por ayudarla, le gustaba ver eso de Damian.

- Tu ensayo en general esta decente, para una niña de tu edad.

- ¡Genial!

- Pero necesitas reforzar más tus conocimientos. Tenemos mucho trabajo que hacer, Maps.

- ¡Como usted diga, profesor Damian! – Dijo ella mientras le guiñaba un ojo.

Más horas pasaban y después de un breve descanso con almuerzo incluido preparado nuevamente por Alfred, los dos jóvenes continuaban estudiando sin detenerse. Maps poco a poco iba mejorando sus respuestas al igual que sus ensayos y Damian se sentía más satisfecho con verla a ella feliz de lo que estaba haciendo, quizás esta idea de ser su profesor no era tan mala después de todo. Fue entonces que, durante un ensayo sobre la revolución rusa, a la chica amante de las aventuras se le ocurrió romper el silencio que había en la sala de estudio.

- Oye, ¿puedo preguntarte algo?

- Dime.

- ¿Tú crees que Robin sabe algo de historia?

- ¿A qué viene eso con la revolución rusa, Maps? – Preguntaba Damian mientras leía un libro.

- Nada realmente. Pero…es solo que… me pregunto si Robin necesita saber cosas de ciencias o historia. Digo, es el ayudante de Batman y siempre lo veo golpeando villanos y criminales o usando su cinturón de utilidades.

- Maps, todos necesitamos aprender algo. Y yo creo que él sabe lo suficiente como para hacer las cosas por sí solo sin la ayuda de Batman.

- ¿Cómo esa vez les dio una paliza a esos ladrones en el centro comercial por su propia cuenta?

- Supongo que sí.

- Él es genial.

- Lo es, creo. – Respondía Damian mientras volteaba una página.

- Me gustaría volver a verlo y pasar el rato con él. – Dijo ella.

- ¿Qué?

- ¿Qué?

Ambos se quedaron callados y se miraron por unos minutos. Maps parecía no haber pensado en lo que acababa de decir y luego de procesarlo, sonrojó ligeramente mientras agachaba la cabeza para enfocar su mirada en el ensayo que estaba escribiendo, sobre la caída del Zar. Por su parte, Damian trataba de pensar en otras cosas hasta que escuchó unos pasos venir de lejos, no eran los que hacia Alfred de forma calmada sino unos más apresurados y podía deducir que la persona que se acercaba era alguien más joven, más familiar y sobretodo más irritante.

- ¡Oh con que aquí estabas! – Dijo una voz masculina juvenil. – Alfred me comentó que estabas haciendo de profesor particular.

Maps levantó la cabeza y divisó su mirada por dónde provino dicha voz. En la puerta de la sala de estudio había un chico ligeramente más alto que ella y Damian, de cabello negro corto, pero bien ordenado y vistiendo un polo rojo de manga corta y unos jeans; a diferencia de su amigo billonario, éste chico parecía actuar de forma más juvenil y de acuerdo a su edad, asumiendo que probablemente tendría dieciocho años por su apariencia. Él se acercó donde ambos y con suma confianza le dio una pequeña palmada en la cabeza a Damian, para el desagrado de éste.

- ¿Todo bien por aquí? – Preguntó el chico con una sonrisa.

- No es un buen momento para que nos interrumpas, Drake. – Respondió fríamente Damian e intentando soltar la mano. – Estamos ocupados.

- Vamos… ¿ibas a estar así todo el día sin presentarme a tu invitada?

- Sí. Ahora lárgate.

- ¿Siempre es así contigo? – Preguntaba el chico hacia Maps.

Mizoguchi dio una pequeña risa y sin decir nada movió la cabeza insinuando que a veces sí, a veces no. El joven se le acercó a ella y le estrechó la mano en señal cordial de saludo mientras que Damian se puso de brazos cruzados con una expresión de fastidio, como si éste momento pasaba de algo bueno a uno desastroso.

- Mi nombre es Tim Drake, soy uno de los hermanos mayores de Damian. ¡Un placer conocerte!

- ¡Oh, entonces tú eres Tim! Alfred me habló un poco sobre ti la primera vez que vine a la casa de Damian. – Dijo ella dándole la mano. – Yo soy Mia Mizoguchi, pero me puedes decir Maps.

- Aquí entre nos, Maps: ¿Cómo lograste ser amiga del pequeño demonio?

- ¿Cómo acabas de llamarme? – Preguntaba claramente fastidiado Damian.

- Es una historia graciosa… – Interrumpía Mia. – …Él me mandó una carta a mano diciendo que quería saber cómo estaba y…

Con una velocidad sigilosa, Damian rápidamente se metió en el medio de la conversación y calló la boca de su amiga con una de sus manos. Ella no pudo ver en qué momento el chico billonario había aparecido, pero por lo que pudo ver en su rostro, él estaba claramente nervioso y molesto con la situación. Por otro lado, Drake atinó a sonreír de manera pícara como si él estaba esperando un momento como éste.

- ¿Una carta? Quién lo diría… – Dijo Tim. – Damian tiene un lado sentimental después de todo.

- Drake, no lo volveré a repetir: Déjanos. – Ordenaba Damian con un tono de disgusto.

- ¡Oye, pero estaba conversando con él! – Respondió molesta Maps tras sacarse la mano de su amigo.

- No. Lo que estábamos haciendo era estudiar para tu examen de historia.

- ¿Historia? ¡Me encanta la historia! – Aclamaba Tim. – ¿Necesitas ayuda, Maps?

- ¡Pues sí! Damian me está ayudando, aunque tiene métodos un poco… exagerados. – Dijo ella. – Dice que así aprenderé mejor que en la academia.

- ¿Exagerados? -tt- Son eficientes.

- ¿Qué tal si pruebas con mi estilo de aprendizaje? Creo que podemos hacerlo más divertido. – Proponía Tim mientras dibujaba lo que parecía ser un explorador de colonia antiguo.

- ¡Genial! – Gritaba Maps emocionada.

Damian sentía que algo malo estaba pasando. No en el sentido que había un supervillano atacando la mansión Wayne o la ciudad, pero era la situación del momento por el cual estaba pasando: Ver que una de las personas que menos deseaba ver, es decir Tim Drake, su predecesor como el chico maravilla, estaba ahora interfiriendo con la clase personalizada que tanto se había esforzado en hacer para ayudar a Maps. Y lo peor de todo, era que Mizoguchi parecía estar más emocionada con Tim prestándole más atención que el propio Wayne, haciéndose manifestar el malestar de éste sentándose a lo lejos y estando de brazos cruzados mientras miraba por una de las ventanas el campo abierto. No quería ser parte de esto a pesar que en ocasiones seguía observando a su "estudiante" del día. Maps por su parte, a pesar de divertirse, se percataba por momentos que Damian se había alejado con desagrado y ella hubiera preferido que su amigo estuviera a su lado también pasando un buen rato.

El día finalmente había llegado y Maps dio su examen de historia. Tantas horas de estudio dadas por Damian y Tim lograron hacer que la menor de los Mizoguchi se sintiera confiada y sobretodo hacer su trabajo a una velocidad rápida: Un ensayo sobre el conflicto conocido como "La Guerra de las Rosas". Al terminar de escribir lo necesario, ella se puso de pie y dejó su examen ante una sorprendida profesora MacPherson al igual que unos cuantos compañeros de clase antes de salir de la sala.

La semana había terminado y Mia recibió por fin sus resultados para ver que, en general, todos estaban con notas decentes, pero su prioridad era otra: Historia. Llegando con paso acelerado a su habitación finalmente, la chica de los mapas vio que el último examen tenía nada menos que la nota más alta de la clase, un A menos junto con una pequeña nota de MacPherson que decía lo siguiente: "¡Buen trabajo, Mia! ¡Sigue así!"

Ella saltó de alegría y cayó en su cama. Esto significaba que Isla no llamaría a sus padres y todo seguiría yendo como siempre. Rápidamente, Mia tomó su teléfono celular y marcó el número de Damian, puesto que necesitaba decirle todo lo que había ocurrido ahora e informarle que todo el esfuerzo valió la pena.

- ¿Qué ocurre ahora, Maps? – Preguntó Damian.

- No mucho… – Respondía ella con tono desinteresado para luego gritar de emoción. – ¡Excepto que obtuve la nota más alta de mi examen de historia! ¡Boom! ¡¿Qué te parece?!

- Pues felicidades.

- ¡Gracias! Digamos que tuve un… buen profesor en estos últimos días. – Dijo Maps con una tierna risa.

Silencio por parte de Damian después. Ella sabía bien que muy en el fondo, a pesar de la falta de palabras, él estaba igualmente satisfecho con el resultado obtenido. Wayne por su parte quería decirle algo mas no le salían las palabras de la boca por más que lo intentara, hasta que Maps decidió tomar las riendas al asunto.

- Supongo que esto amerita a un premio por nuestra ardua sesión de estudios.

- ¿Supones?

- ¡Claro! – Afirmaba Maps emocionada.

-tt- Muy bien, tarde de películas será entonces…

- ¡Genial! ¿Puede acompañarnos Tim también?

- Absolutamente no. – Respondió de forma cortante Damian.

Ambos se rieron con la rápida respuesta. Ella pensó que era debido a que Damian no quería seguir siendo humillado por Tim como aquella vez; mientras que por otro lado, Damian prefería pasar más tiempo a solas con Maps sin ser interrumpidos por alguien.


¡Y ahí lo tienen! Un nuevo capítulo después de mil años. Espero que les haya gustado y descuiden que trataré de continuar con esta serie que he creado y que me ha gustado tanto volver a hacer. Si tienen algun comentario o sugerencia haganmelo saber y lo tomaré en cuenta.

¡Cuídense!