Disclaimer: Yu-Gi-Oh! GX todavía no me pertenece. Si fuera así, nunca habría dejado que 4kids la tocara en primer lugar.
Capítulo 18
Duelo de sombras
Cuando Manjoume recobró la consciencia, le pareció que así era como debía sentirse ser arrollado por un camión. Todo su cuerpo dolía y su cabeza le palpitaba con una migraña persistente. Hasta mover los parpados era doloroso.
—¡Oh, el Jefe abrió los ojos! —escuchó una voz chillona y desagradable.
Frente a él una pequeña y extraña criatura deforme y de color amarillo, cuya única vestimenta era un diminuto calzoncillo de color rojo, comenzó a hacer un baile extraño. Manjoume pensó que estaba alucinando, especialmente cuando dos más de esas criaturas se unieron a la amarilla y su extraña danza de ¿felicidad? Suponía que eso debía ser.
—Ojamas —susurró al tiempo que cerraba los ojos.
—¿No son divertidos? —escuchó la voz de Judai—. Estos pequeños estaban durmiendo en tus cartas. Toda la conmoción de tu duelo contra Don Zaloog finalmente los despertó.
—¡Sí! —gritaron los tres a la vez.
—¿Dormidos? —preguntó Manjoume volviendo a abrir los ojos. Las criaturas lo miraban con sus enormes y llorosos ojos.
—Fueron años oscuros —dijo Amarillo.
—Despreciados e insultados por todos los duelistas —agregó Verde.
—Pasados de mano en mano entre mocosos despreciables —continuó Negro.
—Cansados del desprecio.
—Nos retiramos a lo más profundo de nuestras cartas.
—Deseando jamás volver a despertar en este mundo cruel.
—¡Pero ahora hay luz! —gritaron a la vez—. Un maestro que nos respeta y sabe cómo utilizarnos. Jamás pensamos que la felicidad realmente existiera.
Los tres volvieron a bailar su extraña danza, moviendo sus traseros como el protagonista de ese ese anime que tanto le gustaba a Judai, Shin-chan o algo así.
Jun soltó un suspiro exasperado. ¿Por qué de todos los espíritus existentes en las Doce Dimensiones precisamente tenía que formar un lazo con los más molestos?
Judai se carcajeó divertido por las payasadas de los hermanos Ojama.
—Sí que saben divertirse.
—¿En serio? Te los regalo.
Los Ojamas detuvieron su baile, petrificados con un gesto de horror absoluto.
—Vamos, chicos, no lo dice en serio. Jun sólo está bromeando.
Manjoume masculló lo que parecía ser una queja exasperada antes de hacer lo posible para girarse a ver a Judai.
—¿Cuánto tiempo he estado fuera?
—Tres días —respondió Judai también poniéndose serio—. Recupere tus cartas y las he estado guardando desde entonces.
—Gracias.
—No tienes que darlas. Yo…
—No quiero escuchar alguna tontería sobre que esto es tu culpa. Sabía en lo que me metía cuando acepte ser guardián de una de las llaves.
Fue el turno de Judai de suspirar con exaspero.
—Es sólo que es demasiado. Primero Sho y ahora tú. Además, no hemos sabido nada del profesor Daitoukuji.
—¿Sabes que no todo lo que tiene que ver con Juegos de lo Oscuro está relacionado contigo?
Judai asintió.
—Aun así, se supone que como Rey Supremo mi trabajo es controlar estas cosas. —Se mordió el labio—. No siento que haya estado haciendo mi trabajo muy bien.
—Haces lo mejor que puedes —interrumpió Yubel apareciendo a su lado—. Todavía eres un niño.
—¿Qué hay de Don Zaloog? —preguntó Jun antes de que Judai siguiera flagelándose—. Lo último que vi fue que se convirtió en una carta.
—Sí, al parecer el Amuleto de las Sobras que portaba es lo que le permitió mantener una forma física en el mundo humano. Creemos que un objeto similar fue lo que permitió a Tania manifestarse en este mundo. El amuleto junto con el mazo de los Escorpiones Oscuros fue recuperado por empleados de Corporación Kaiba.
—¿No los tomó tu padre?
—Más o menos. No sé todos los detalles, pero hace poco se creó un nuevo centro de investigación en conjunto de Corporación Kaiba e Industrias Ilusiones. Trabajaran juntos para investigar más los fenómenos relacionados con el Duelo.
Judai se levantó.
—Debo ir a clases, oh y los demás envían saludos. Querían verte, pero la profesora Ayukawa sólo dejara entrar a una persona a la vez hasta que estés mejor.
Jun asintió para indicar que lo entendía.
Judai sonrió feliz de que su amigo estuviera despierto y luego salió de la enfermería.
Manjoume cerró los ojos. Sólo quería dormir tres días más.
—Descansa, Jefe —la chillona voz de Amarillo interrumpió el momento de tranquilidad—. Nosotros nos aseguraremos de que ningún otro Duelista Oscuro venga a atacarte.
Abrió los ojos para ver a los tres Ojamas tirar puños al aire como si estuvieran boxeando.
—Como si pudieran hacer algo por sí solos —se quejó Jun con aparente mal humor. Claro, la pequeña sonrisa en sus labios traicionó su intención de verse duro. Se sentía muy bien por fin tener a sus compañeros espirituales. Era como reencontrar a un viejo amigo que se había ido por un largo tiempo.
Con ese pensamiento agradable volvió a dormir.
Pasó una semana más antes de que la profesora Ayukawa permitiera a Jun salir de la enfermería. No parecía muy feliz con lo que estaba pasando, especialmente por la mirada severa que envió al director Samejima y al Profesor Chronos cuando fueron a ver el estado de salud de Manjoume. Claramente no apoyaba que sus alumnos fueran metidos en todo ese asunto de duelistas asesinos y Juegos de lo Oscuro.
No es como si hubiera una opción, pensó Judai. Sus maestros eran todos grandes duelistas, pero eso no garantizaba el triunfo en un verdadero duelo. Como encarnación de Haou, aprendió a sentir la energía espiritual de las personas, y supo de inmediato que el director tuvo que elegir a los guardianes entre sus alumnos no sólo por su nivel como duelistas, sino porque su Energía de Duelo les daba más posibilidades de sobrevivir a un Juego de lo Oscuro.
Con el asunto del quinto Asesino finalmente concluido, la calma regresó a la Academia a tiempo para el tercer periodo de exámenes de ese año. Salvo que esta vez ninguno de los guardianes se permitió relajar la guardia.
Eso hasta que de nueva cuenta comenzaron los ataques. Una vez más hubo alumnos secuestrados. Al igual que sucedió con el asunto de Camula, eran encontrados drenados casi completamente de su energía de duelo. Sólo que esta vez no había rumores de ojos hipnóticos entre la niebla, o siquiera testigos de que sucedió a esos alumnos.
Los guardianes volvieron a recorrer la isla por la noche en parejas, intentado descubrir que era lo que estaba pasando, obviamente conscientes de que sólo podía ser el sexto Asesino.
Fue la tercera noche que el profesor Chronos y Asuka descubrieron finalmente al atacante.
Mientras patrullaban en el camino que llevaba en dirección a los baños termales, escucharon el grito de una de las alumnas. Al llegar a donde estaba la fuente de los gritos, vieron a un enorme ser al parecer formado por sombras. Estaba erguido sobre la estudiante de Obelisco, esta estaba sentada en el suelo tratando de alejarse de la figura, la cual estiró su brazo derecho en su dirección drenándola al instante de toda su energía.
—¡Signorina Maki! —gritó el profesor Chronos mientras corría hacia su alumna.
La enorme mole de sombras miró a los recién llegados con sus dos enormes ojos rojos.
—Ustedes son los guardianes de las llaves —dijo una voz distorsionada y mecánica—. Espero que sean más cooperativos que la molesta escoria que me encontrado las últimas noches. ¿Dónde está el mocoso de Pegasus?
—¿El signore Crawford?
—¿Qué es lo que quieres con Judai? —preguntó Asuka.
La criatura parpadeó un momento, como si las sombras que la formaban perdieran estabilidad.
—Supongo que tendré que conformarme contigo, niña.
Asuka retrocedió al darse cuenta que una espesa niebla negra comenzaba a subir por sus pies. La niebla se sentía casi sólida, y antes de que siquiera pudiera emitir ruido alguno, estaba completamente envuelta en ella.
—¡Signorina Tenjouin! —gritó Chronos sin poder hacer nada mientras veía como su alumna y esa extraña entidad formada por sombras desaparecían frente a sus ojos.
Cuando el resto de los guardianes llegaron, lo encontraron sólo a él llamando a Asuka, mientras sostenía el cuerpo inerte de la última víctima de esa cosa.
Asuka se vio libre finalmente de la oscuridad, encontrándose en lo que parecía ser una vieja arena de duelo. No había utilizado una desde que tenía diez años. Pero eso no era todo: sus manos estaban encadenadas a la arena.
Frente a ella, al otro lado de la arena, se encontraba la criatura formada por sombras.
—Por lo que veo careces de honor —dijo—. Secuestrar a tus oponentes y obligarlos a tener un duelo.
—Toma el primer turno, niña. Sin formalidades.
Asuka frunció el ceño, colocó su mazo en la arena y robó su mano inicial.
Asuka: 4000 — Asesino: 4000.
—Es mi turno, robo. Invoco a "Dama Guerrera del Páramo" en defensa (ATK 1100/DEF 1200). —El monstruo de Asuka era una mujer vestida con una armadura de cuero color verde, además de un sombrero y una raída capa de viaje. Apareció arrodillada con su espada desenvainada frente a ella, lista para cortar a quien intentara atacarla—. Coloco dos cartas boca abajo y termino mi turno.
—Mi turno. Robo. —La voz seguía sonando mecánica, como si no perteneciera a un ser humano. Asuka no pudo evitar estremecerse. El no poder ver el rostro o siquiera si era humano, o al menos parecía uno, sólo aumentaba su nerviosismo—. Activo la carta mágica "Elección Dolorosa". Muestro cinco cartas, mi oponente elije una, agregó esa carta a mi mano y las cuatro restantes se van al cementerio.
Los hologramas de las cinco cartas se mostraron en el centro del campo.
—Elijo a "Quimera Oscura".
El ser de sombras agregó la carta mencionada a su mano, para luego elegir otra.
—Activo la carta mágica "Factoría Oscura de Producción en Masa", con la cual puedo recuperar dos monstruos normales desde mi cementerio y agregarlos a mi mano. Recupero a "Oso Panda Frenético" y a "Ryu-Kishin". Ahora, activo "Polimerización" para fusionar a ambos monstruos e invocar a "Barox" (ATK 1380/DEF 1530). —La criatura resultante era un demonio de piel azul con grandes garras y colmillos, además de pelaje espeso en sus hombros, antebrazos y piernas. Miró a Asuka con una boca babeante, como si quisiera arrojarse contra ella y devorarla—. Activo el efecto de "Mezuki" en mi cementerio: desterrándolo puedo invocar especialmente a un monstruo de tipo Zombi desde el cementerio. Invoco al "Zombi de Dragón" (ATK 1600/DEF 0).
Asuka hizo una mueca cuando el hedor de la carne podrida le golpeó el rostro. De sólo ver la criatura de piel morada hecha girones arrastrándose por el suelo sintió ganas de vomitar. Esto no era para nada un holograma. Fue entonces que se dio cuenta: la arena de duelo no se parecía en nada a las que usaba cuando niña en el centro de juegos o en los torneos inter-escolares. Estaba hecha de metal, pero no tenía ninguno de los acabados cromados de las arenas producidas por Corporación Kaiba. Además, todo el borde del campo estaba cubierto de unos extraños grabados en un idioma desconocido, los cuales se iluminaban cada vez que jugaba una carta.
—Batalla —siguió su turno la extraña criatura—. Ataco con "Barox" a la "Dama Guerrera del Páramo". —El hambriento demonio se arrojó contra el monstruo de Asuka. La guerrera intentó cortar a la criatura con su espada, sólo para que esta la detuviera con sus garras antes de literalmente arrancarle la cabeza con su boca.
Asuka sintió como el miedo la inundaba cuando el cuerpo de su monstruo cayó pesadamente al suelo y se quedó allí, tendido, inerte en medio de un charco de sangre. No era un holograma, y aunque el cuerpo desapareció cuando finalmente tomó la carta y la puso en su cementerio, el charco de sangre permaneció en el suelo de la arena. Asuka tuvo que respirar profundamente, lo cual la hizo arrepentirse de inmediato cuando el hedor del cadáver en descomposición del Zombi le provocó arcadas.
Finalmente se recuperó lo suficiente para continuar con el duelo:
—Cuando la "Dama Guerrera del Páramo" es destruida en batalla y enviada al cementerio, puedo invocar especialmente a un monstruo guerrero de tierra con 1500 puntos de ataque o menos. Invoco a "Patinadora de la Hoja" (ATK: 1400/DEF 1500). —Un monstruo femenino de pronunciadas curvas, con cuchillas de patinaje en las plantas de sus pies y dos filosas hojas saliendo de sus antebrazos, se materializó frente a Asuka.
—"Zombi de Dragón" ataca a "Patinadora de la Hoja".
—Activo la carta trampa "Negar Ataque", la cual cancela tú ataque y termina la fase de batalla. Eso no es todo, encadeno mi trampa continua "Serafín Sintético". —Una extraña máquina de color blanco apareció frente a Asuka. Tenía un aspecto ligeramente humanoide y con tres cañones saliendo de su espalda—. Cuando se activa una trama de Contra Efecto, esta trampa genera una "Ficha de Serafín Sintético" (Tipo Hada/LUZ/Nivel 1/ATK 300/DEF 300). Así que ahora genera una en posición de defensa.
La máquina arrojó de uno de sus tres cañones una criatura con forma de esfera, con alas similares a las de algún tipo de nave.
—Coloco un monstruo y dos cartas boca abajo. Termino mi turno.
Asuka: 4000 — Asesino: 4000.
—Es mi turno, robo. Sacrifico la "Ficha de Serafín Sintético" para invocar a "Cíber Bailarina" (ATK 2300/DEF 1600). —El monstruo era una mujer similar a la patinadora, sólo que no tenía cuchillas, en su lugar llevaba un tutú y un par de aros dorados alrededor de su cintura, además de brazaletes, al parecer del mismo material, en sus muñecas y brazos. Usaba un antifaz rojo y llevaba una larga cabellera de color plateado—. ¡Batalla! "Patinadora de la Hoja" destruye a "Barox".
El monstruo femenino comenzó a patinar, como si estuviera en una pista de hielo, en dirección al demonio. Usando las cuchillas de sus antebrazos cortó al monstruo enemigo en cuatro partes. La criatura chilló y su cabeza, al parecer aún con vida a pensar que su torso había sido separado de sus piernas, continuó chillando y retorciéndose hasta que el ser de sombras retiró la carta para ponerla en su cementerio. El ataque sólo causó veinte puntos de daño.
—¡"Cíber Bailarina"! —continuó Asuka.
—Carta trampa —se adelantó el ser— "Artilugio de Evacuación Compulsiva". Devuelvo a "Cíber Bailarina" a tu mano.
—Coloco una carta y terminó mi turno.
—Es mi turno. Robo. Activo la carta mágica "Atractivo de la Oscuridad" robo dos cartas y luego destierro un monstruo de Oscuridad en mi mano. Destierro a "Quimera Oscura". Ahora, invoco por volteo al "Castillo de las Ilusiones Oscuras" (ATK 920/DEF 1930).
La arena tembló cuando un inmenso castillo apareció flotando sobre ella. Era tan grande que sólo se podía ver una inmensa mole de piedra flotando sobre ellos. Del castillo emanaba una niebla oscura, similar a la que llevó a Asuka a ese lugar, la cual hizo que el zombi en el campo aumentara de tamaño.
—Este monstruo incrementa el ataque y la defensa de todos los monstruos de tipo zombi en 200 puntos ("Zombi de Dragón" ATK 1800/DEF 200). Batalla, "Zombi de Dragón" destruye a la "Patinadora de la Hoja".
El zombi abrió la boca vomitando una especie de fluido ácido y de olor nauseabundo. Golpeó al monstruo de Asuka, la cual gritó de forma horrible cuando su piel comenzó a derretirse, dejando los músculos y trozos de huesos a la vista.
Asuka volvió a sentir arcadas y apenas pudo arreglárselas para jugar su carta tapada:
—Activo la carta trampa "Muro Dimensional" con la cual todo el daño recibido en esta batalla es transferido a mi oponente.
El ser de sombras recibió otros cuatrocientos puntos de daño sin inmutarse ni un poco.
—"Castillo de las Ilusiones Oscuras" ataca directamente.
La niebla negra que fortalecía a los zombis se dirigió hacía Asuka, quien tosió al sentir como si algo le sacara todo el oxígeno de los pulmones.
Tardó un momento en recuperarse. Cuando lo hizo, su oponente había colocado las dos cartas restantes de su mano y terminado su turno.
Asuka: 3080 — Asesino: 3580.
—Es mi turno. Robo. —Asuka se tomó un momento para respirar antes de jugar sus cartas—. Invoco a "Caballero Comandante" en ataque (ATK 1200/DEF 1900). —Esta vez apareció una mujer rubia de porte elegante, vestida con una mezcla de una armadura y un traje de lujo de la edad media con motivos en color rojo, blanco y dorado, además de una capa en color negro—. Gracias a su efecto gana 400 puntos de ataque por lo que sube a 1600. Fase de batalla, "Caballero Comandante" ataca al "Castillo de las Ilusiones Oscuras".
Visto desde fuera del juego, que una simple persona pudiera derribar la inmensa mole de piedra parecía ridículo. Pero, por más que fuera inmenso, era sólo un monstruo con 920 puntos de ataque. Nada podría hacer contra los 1600 del monstruo de Asuka.
—Carta trampa "Universo Inverso" intercambia los puntos de ataque y defensa actuales de todos los monstruos de efecto boca arriba en el campo.
La trampa hizo que los puntos de ataque del Caballero subieran hasta 1900, por desgracia, eso también significaba que el Castillo era más fuerte que ella por 30 puntos. La niebla del castillo se arremolinó alrededor del monstruo, asfixiándolo lentamente. Asuka tuvo que apartar la mirada incapaz de ver como se retorcía de dolor mientras la vida le era arrebatada.
—Termino mi turno —dijo Asuka.
—Es mi turno. Robo. Durante mi Standby Phase mi castillo incrementa los puntos de ataque y defensa de los monstruos de tipo zombi en otros 200 puntos.
Asuka apretó los puños. Incluso sin esos puntos extra el resultado habría sido el mismo. No pudo hacer más que gritar al sentir como el miasma del dragón la quemaba, y luego como la niebla del castillo la asfixiaba.
Asuka; 0 — Asesino: 3580.
El cuerpo inerte de Asuka se materializo en un torbellino de oscuridad frente al resto de los guardianes.
Ryo no pudo hacer más que mirar a su amiga inmóvil con los puños apretados, mientras que Jun y Daichi corrían hacia ella. Otra persona importante para él a quien había fallado.
Los ojos de Judai brillaron en color dorado mientras veía al Asesino cubierto por las sombras de pie a unos metros de ellos. La llave espiritual brillaba en su mano.
—¿Quién eres? —preguntó con furia.
—Tu padre me conoce muy bien —respondió el ser.
Su cuerpo formado por sombras comenzaba a desvanecerse.
—Mañana por la noche reclamaré tu alma. Haré que experimentes la misma desesperación que he sufrido por causa de tu padre.
Dicho eso, el ser se desvaneció en la noche.
