No tuve otra opción más que confesar a Ava que tuvimos que utilizar la Waverider para viajar al futuro.
— ¿¡Qué hicieron qué!? —. Llevó las manos a sus mejillas y me empezó a mirar fijamente.
— De verdad lo siento, es que no había otra opción, de cualquier manera yo me haré responsable de mis actos ante al Gobierno, haré lo que sea para que no nos quiten la nave, así sea renunciar a mi cargo —. Dije decidida.
— Está bien tranquila, deja de ser neurótica —. Colocó sus manos sobre las mías.
— ¿No estás molesta? Creí que lo estarías y solo pensarías que soy una pésima capitana y todo un desastre.
— No creo que seas un desastre, eres una muy buena capitana. Tuviste que tomar una decisión a pesar de las consecuencias, lo hiciste bien, que se vaya al infierno el Gobierno, no te preocupes por eso yo me encargaré.
— No, deja que me responsabilice de mis actos, me sentiré muy mal si por mi culpa nos quitan la nave.
— No permitiré que eso pase, quédate tranquila, ahora cállate y bésame.
Sin duda no puedo negarme a esa petición, quité la mesita de la comida y me acerqué más a Ava, quien sigue con su espalda recargada en la cabecera de la cama.
Nuestros labios empezaron a tocarse de una forma suave, poco a poco su lengua fue buscando la mía y nuestros besos se intensificaron, su respiración empezó a escucharse agitada dejando escapar ligeros gemidos, nuestras manos recorrían el cuerpo de la otra, echó su cabeza hacía atrás y sé que esa es mi señal, ella ama que bese su cuello, así que no la hice esperar. Mi mano en su pierna empezó a subir a su entrepierna, cuando de pronto escuchamos que la puerta de mi habitación se abría y Ava solo me empujó, cubriendo ágilmente su pecho cruzando los brazos.
— ¡Ava, que alegría que estés bien! —. Dijo Gary corriendo a abrazarla.
— ¿Estás bien? —. Preguntó Nora viéndome sentada en el piso. — ¿Interrumpimos algo?
— ¡No! No no, nada de eso, Sara y yo solo… charlábamos —. Respondió Ava nerviosa y Nora me ayudó a levantar.
— Bueno, no estábamos seguros de que ya habías despertado, pero te tenemos una sorpresa. Chicos pueden pasar —. Dijo Mona emocionada.
Nate, Charlie, Ray y Behrad entraron con algunas rosas, globos, tarjetas de recupérate pronto y con un peluche de Beebo para Ava. Todos están en mi habitación, a pesar de que nos interrumpieron me siento feliz de que estuviesen preocupados por la salud de mi novia, estoy muy agradecida con todos porque sin su ayuda tal vez no hubiese podido recuperarla.
Behrad y Charlie se ofrecieron para ir por bebidas y bocadillos. Aunque ya le había contado a Ava todo lo que sucedió, seguimos hablando un buen rato del tema, todo mundo quiere contar su versión.
Después de un rato, Mona sugirió que el club de lectura necesitaba su propio espacio, por lo que en mi habitación se quedó ella, Nora y aunque Gary no es parte de su club se negó completamente a dejar a Ava, las chicas se rehusaron a que él se quede, pero ya que Nora aún es su hada madrina, él deseo ser parte de su club así que no tuvieron de otra más que aceptarlo.
Mientras tanto, Ray, Nate y yo fuimos a seguir bebiendo en la sala frente al puente, invitamos a Charlie y Behrad pero dijeron que ellos iba a salir un momento, definitivamente entre ellos está sucediendo algo.
Los chicos y yo estuvimos hablando un poco de cosas sin importancia, hasta que tocamos el tema de que el Buró del Tiempo no existe más.
— Y ahora que nos quedamos sin el Buró, supongo que puedo regresar con ustedes, ¿verdad? —. Dijo Nate.
— ¿En serio lo preguntas? Claro que sí, esta es tu familia, puedes regresar y ser una Leyenda —. Le respondí.
— Estoy muy feliz de que regreses a la nave, Nate —. Dijo Ray con lágrimas en los ojos.
— Yo también hermano, yo también —. Nate abrazó a Ray para consolarlo. — Oye y sabes ¿qué hará Ava sin el Buró? —. Preguntó Nate mientras seguía abrazando a Ray.
— Bueno, ya lo hablé con ella… se mudará conmigo, con nosotros, ella será nuestro enlace con el Gobierno.
— ¿Eso significa que, Ava ahora será una Leyenda? —. Dijo Ray soltando su abrazo.
— Sí, ahora será parte de las Leyendas —. Dije con una sonrisa y le di un buen trago a mi copa.
— Oye y que te parece si hacemos una fiesta para darle la bienvenida a Nate y Ava —. Sugirió Ray.
— ¿Una fiesta?
— Adoro las fiestas, ¿podemos Cap? —. Preguntó Nate ilusionado.
— Ok, supongo que podemos.
Hablamos un poco sobre la dichosa fiesta, hasta que llegó Nora diciendo que la reunión del club de lectura terminó y entonces reaccioné.
— Nora y ¿tú qué harás? Puedes unirte también a las Leyendas, creo que tenemos resuelta la parte de cuál sería tu habitación —. Nora y Ray intercambiaron miradas y risillas bobas.
— La verdad me encantaría, pero no puedo, ahora tengo una misión como hada madrina, quiero darle a los niños una infancia feliz, la buena infancia que yo no pude tener. Aún soy el hada madrina de Gary pero eso no durará por siempre.
— Entiendo, de todos modos sabes que eres bienvenida en la nave todas las veces que necesites y quieras, ¿no es así Ray?
— Sí, por supuesto que sí. Mi cama es toda tuya, quiero decir para ti sola, yo… yo puedo dormir en el sofá o si te sientes más cómoda me salgo de la habitación y puedo dormir aquí y…
— Ray, gracias —. Nora lo interrumpió tomándolo de las manos para jalarlo hacía ella y besarlo.
— Ok, creo que debo ir a ver cómo está Ava, vámonos Nate.
— Crecen tan rápido —. Susurró Nate mientras limpiaba sus lágrimas falsas y dejamos solos a nuestros amigos.
Nate se fue a su habitación y yo a la mía. Sin embargo, cuando abrí la puerta mi novia no estaba por ningún lado, me asusté un poco y como pude conservé la calma, supuse que solo había ido al baño. Pasaron algunos minutos y ya no puedo perder más tiempo, qué tal si el antivirus no funcionó y está fuera de control otra vez. Me dirigí hacía la puerta y en cuanto se abrió, Ava estaba a punto de entrar.
— ¿Ava?
— ¿Esperas a alguien más? —. Sonreí con su pregunta.
— Yo, ya no puedo esperar a otra persona que no seas tú —. Vi su cabello húmedo, así que concluí venía de darse una ducha
— Tú… —. Mordió su labio inferior y llevo su dedo índice a mi frente para bajarlo en una línea hasta mis labios.
Tomé su mano y la jalé dentro de la habitación, ambas tenemos la necesidad de continuar lo que dejamos inconcluso antes de que nuestros amigos nos interrumpieran. Nuestros labios y caricias no daban tregua, la ropa nos estorbó, la cama nos quedó pequeña, por lo que, ocupamos todos los rincones de la habitación. Nuestros cuerpos empezaban a cansarse, pero aún teníamos para más, ella se acostó en la cama y deleité mis pupilas con la bella imagen que me dejaba ver.
Me subí a la cama, colocando mi cuerpo sobre el de ella, nos besamos y seguimos con una deliciosa danza de caderas, continuamos complaciendo nuestros cuerpos hasta satisfacerlos por completo y así, quedando extasiadas, el cansancio nos venció y nos quedamos dormidas.
Al día siguiente, desperté antes que Ava, me dedique a disfrutar el verla dormir, me dio paz ver que ella dormía tan plácidamente y sobre todo porque sé qué ya nunca más la volveré a perder por una estúpida actualización. A veces me pregunto si mis acciones son suficientes para que ella sepa lo mucho que la amo y lo mucho que me hace bien.
Después de unos minutos, ella empezó a despertar.
— Buen día amor —. Dijo regalándome una hermosa sonrisa.
— Buen día bebé —. Me acerqué a ella y la besé.
— ¿Llevas mucho tiempo despierta?
— Mmm no mucho —. Acarició mi rostro.
— Bebé muero de hambre, se me antoja pan francés, ¿podemos ir a desayunar?
— Parece que alguien necesita recuperar la energía que perdió anoche.
— Culpa tuya Sara Lance.
— Me declaro culpable —. Ambas sonreímos por recordar todo lo que hicimos.
Seguimos tonteando un rato más en la cama, hablando, con caricias y besos hasta que el estómago de Ava le pidió con urgencia alimento. Empezábamos a cambiarnos hasta que Ava cuestionó si antes deberíamos ducharnos, pues nuestros cuerpos huelen a sexo. Sin embargo, su estómago seguía insistiendo con que necesita comida así que la idea de la ducha fue descartada por completo y así nos fuimos a la cocina.
Para nuestra buena suerte, no nos topamos con nadie mientras desayunamos. Ava mencionó que ya debía desalojar su departamento, solo tenía hasta el día de mañana para que sus pertenencias ya no estuviesen ahí. Obviamente le ofrecí mi ayuda y aproveché para contarle la idea de Ray sobre la fiesta de bienvenida para ella y Nate, lo cual se le hizo muy dulce de su parte.
Terminamos de desayunar, nos duchamos y nos alistamos para salir. Abrimos un portal hacia su departamento, si a mí me da nostalgia pisar por última vez este lugar, ni siquiera me puedo imaginar lo difícil que es para Ava, así que le di su espacio. El día se nos fue en empacar sus pertenencias, quedando solo los muebles cubiertos por unas sábanas.
— ¿Es todo? —. Pregunté, bajando la última caja de su habitación.
— Lo único que falta por empacar son sus medallas —. Ella estaba justo en frente de la pared que las sostenía.
— Ahora las podemos colgar en alguna parte de la Waverider.
— Hace apenas unos meses se las entregué siendo la Directora del Buró del Tiempo y ahora… soy nadie.
— Ahora eres una Leyenda —. Tomé su mano y sonreí, ella apenas y sonrió de medio lado.
— ¿Podemos pasar la noche aquí? —. Preguntó algo cabizbaja.
— Seguro amor, podemos ordenar pizza —. Ava asintió, acordándose que el único alimento en nuestros estómagos fue lo que desayunamos.
Al departamento ya le habían cortado la luz, así que mientras esperamos la pizza encendí unas velas colocándolas alrededor de la sala, lo cual fue perfecto porque se hizo un ambiente muy agradable.
Cenamos en la sala y traté de subirle el ánimo diciendo que ahora podremos vernos más tiempo, que iremos a más misiones juntas y que pensara en la nueva etapa en nuestra relación, a partir de ahora conviviremos los siete días de la semana y no solo los días que nuestros trabajos nos permitan vernos.
— Será como estar casadas —. Dije mientras recostaba mi cabeza en sus piernas.
— ¿Casadas? —. Preguntó asombrada. — La capitana Sara Lance, casada…
— ¿No te agrada la idea?
— Realmente me toma por sorpresa que digas eso, tú sabes que deseo envejecer a tu lado. No exagero si te digo que no puedo imaginar mi futuro y que tú no estés en el, pero ¿casadas? —. Empezó acariciar mi cabeza.
— Yo solo digo que a partir de ahora es como si lo estuviéramos, el resto de las Leyendas son como nuestros hijos. Y me alegra que vayamos a tener esta experiencia.
— A mí también amor, pensarlo me llena de alegría —. Tomó mi mano y por fin logró sonreír de forma sincera.
— Sabes Ava, creo que nunca te lo he dicho, pero tú me haces mucho bien, contigo a mi lado sé que a pesar de mi pasado puedo y merezco ser feliz. A veces es tanta mi felicidad que me da miedo arruinarlo y perderte o hacerte daño.
— No bebé, no pienses eso porque no me perderás —. Puso una de mis manos a la altura de su corazón y colocó su mano en mi mejilla, al mismo tiempo que me regalaba una mirada con lágrimas a punto de caer. — No te imaginas lo que mucho que te amo Sara, no tengas miedo a la felicidad.
— Ava, contigo encontré lo que no sabía que buscaba. Ahora mis ojos tienen un brillo diferente, mi sonrisa es más genuina y mis locuras más calmadas, pero locuras a final de cuentas. Vivo un día a la vez y quiero que cada día seas tú quién esté a mi lado, con tus consejos y regaños. Solo seamos tú y yo, ya sea en el pasado o el presente, aguardando las aventuras del futuro —. Dije mientras seco las lágrimas que empiezan a caer por su mejilla.
— Oowww bebé eso fue muy dulce.
— Tú, me inspiras —. Besé su mano y sonreí. — Ven aquí.
Nos acorrucamos en el sofá, hablamos mientras nos regalábamos las caricias más dulces y nos quedamos dormidas.
Al otro día por la mañana abrimos un portal hacía mi habitación en la Waverider, nuestros amigos nos ayudaron a cargar las cajas de Ava, sin duda fue la mudanza más rápida y practica que he hecho en mi vida.
Una vez terminada la mudanza, Ava estaba ansiosa por limpiar y reorganizar toda nuestra habitación con sus cosas y las mías, se ve feliz y me da gusto, haré todo lo que pueda para que el tema del Buró no la deprima, ahora será una Leyenda.
Pasaron un par de días y Ava ya está más que instalada en la Waverider. Estamos todos en la cocina comiendo y salió el tema de la fiesta de bienvenida, así que la organización para dicha fiesta empezó.
Al día siguiente por la noche el festejo dio inicio, todos estábamos en la nave hasta John había venido.
Es una noche muy agradable y ver a mi equipo tan unido y feliz me hace sentir que de alguna forma he hecho las cosas bien y que tengo a la mejor familia de todas.
— Atención, atención por favor —. Dijo Ray tocando su copa con un cubierto. — Me gustaría decir unas palabras.
— No aburras catrín —. Dijo Mick metiéndose comida a la boca.
— Descuida, seré breve. Yo solo quiero darle la bienvenida a nuestra nueva Leyenda Ava Sharpe y a Nate por reincorporarse con nosotros. Pueden venir a mi lado por favor —. Ava y Nate caminaron hacia él.
— Gracias hermano —. Dijo Nate y Ray sonrió.
— Ava, aún recuerdo la primera vez que te conocí, jamás podría olvidar la forma tan cruel con la que me sometiste aquel día, ni todas las veces que te referiste a nosotros como idiotas, perdedores, parias, inadaptados y un sinfín de adjetivos insultantes, peeero a pesar de eso, me alegra que en un punto nos hayas dado tu apoyo contra Mallus y Nerón y me alegra más, que ahora seas un miembro de nuestro equipo.
— Vaya Ray eso fue, fue… gracias por tan cálida bienvenida —. Dijo Ava algo incomoda porque Ray le recordó lo cruel que fue hace tiempo con nosotros.
— De nada —. Respondió él con una gran sonrisa. Sus intenciones no fueron malas. — Y para ti Nate, solo quiero decir que me alegra mucho que estés de regreso, en verdad te extrañé mucho yo… no te imaginas lo mucho que… —. Lo abrazó con lágrimas en sus ojos.
— Ya tranquilo, todo está bien, te quiero hermano —. Dijo Nate consolando a Ray.
— Amigos, oigan yo quiero aprovechar para decir qué… bueno, sé que tal vez tienen la intención de reclutarme también como Leyenda así que antes de que lo hagan debo decirles que lo siento mucho pero no puedo aceptar su tentadora oferta, pues quiero ser aprendiz de John —. Dijo un muy iluso Gary.
— ¿Disculpa qué? No no, ni lo sueñes, yo trabajo solo —. Respondió John.
— Prometo ser de gran ayuda y un excelente aprendiz, así que hada madrina… deseo ser aprendiz de John Constantine.
— No Nora, por favor —. Suplicó John.
— Lo siento, debo cumplir su deseo —. Nora movió su varita cumpliendo el deseo de Gary.
— Gracias hada madrina, ahora yo te libero para que sigas realizando deseos y hagas feliz a los niños que lo necesitan.
Después de ese raro deseo de Gary, sentí que debía volver animar la fiesta.
— Una vez una Leyenda —. Dije en voz alta alzando mi copa.
— ¡Siempre una Leyenda! —. Todos respondieron al unísono.
La fiesta de bienvenida continuó con un muy ebrio Mick que hablaba con Mona sobre el futuro de Rebecca Silver. Behrad y Charlie que no dejaban de conversar muy cercanos. Ray que no dejaba de estar sentimental por el regreso de Nate y porque su relación con Nora se hizo oficial. John tratando de alejar al entusiasmado Gary por comenzar a estudiar con él. Mientras que Ava y yo, observamos a nuestros amigos y brindamos por las nuevas aventuras que nos aguardan juntas y la nueva etapa que está por iniciar en nuestra relación.
Los días pasaron y Ava recibió una llamada del Gobierno, la citaron en un par de días para hablar sobre el viaje que hicimos al futuro, le dije que la acompañaría y que me haría responsable, sin embargo, ella se negó diciendo que ella lo resolvería.
Cambió de tema, mencionando que antes de ir a su cita con el Gobierno le gustaría ir a 2213 y conocer a Randy Sharpe, tampoco me dejó acompañarla, dijo que era algo que necesitaba hacer ella sola, así que le di su espacio. Tomó un transportador temporal, abrió un portal y se marchó.
Yo fui al puente a revisar la línea temporal, la cual estaba en orden. Ray llegó al puente y me invitó a salir por unas cervezas a un bar de karaoke, ya que Nora estaba con un nuevo niño y Nate había ido a Hey World.
— Bueno, supongo que, si no tenemos otra cosa que hacer, podemos ir al karaoke —. Acepte su invitación.
Estando en el bar, Ray y yo estábamos a punto de ganar una ronda de tragos gratis, lo cual no fue así gracias a un pequeñísimo error que Ray cometió en un viaje al pasado, cambió la historia y perdimos.
De pronto, Lyla apareció en el bar con un raro traje.
— El multiverso corre grave peligro, una nueva crisis está por comenzar. Leyendas, los necesitamos.
Agradecimientos:
Hola a tod s, quiero darles las gracias por regalarme un poco de su tiempo y leer este fanfic que escribí con mucha ilusión y con todo mi amor por Avalance, en verdad no se imaginan lo que este ship es para mí y todo lo que me inspira. Espero que esta historia haya sido de su agrado y que algún día en la serie nos den realmente la historia de Ava, siento que nos las deben.
Estoy llena de inspiración para futuros fanfics Avalance, así que espero pronto comenzar a escribirlos y compartirlos con todos los amantes de este ship tan hermoso y soft.
Casi no he encontrado fanfics en español, así que si me pueden recomendar algunos buenos se los agradezco.
No me queda más que reiterar mi gratitud por leer y espero les gusten mis próximas historias Avalance.
Hasta la próxima.
— Misato Hyuga
