Al finalizar, el partido fue ganado por Altea y mientras las celebraciones se extendían afuera del estadio a medida que las personas salían, Lance, Pidge, Hunk y Shay esperaban a dos jugadores junto al vestuario.
-Keith, Rax, iremos a celebrar, ¿vienen? -preguntó una voz a medida que el equipo salía.
-No, me voy a casa -dijo el enorme hermano de Shay- Gracias por la invitación, quizás la próxima -alargó mirando alrededor antes de sonreír e ir hacia su hermana.
-¿Keith? -le preguntaron al muchacho que miraba a Rax y a quienes estaban más allá.
-No -respondió resueltamente siguiendo a Rax.
Ya acostumbrados, el resto de jugadores no les tomó importancia y les dejaron ir antes de ruidosamente irse a celebrar.
-Felicidades -alargó el pequeño grupo al par de jugadores.
-¿Cómo se siente tu espalda? -no pudo evitar preguntar Pidge a Keith.
-Como si un camión me hubiese aplastado -consideró un poco pensativo.
-Son heridas de batalla -rió dándole una fuerte palmada en la espalda- Oops, lo siento.
-No le creas, lo hizo apropósito, es un malvado gremlin -dijo Lance como si fuese un secreto, pero a un volumen que todos oyeran.
-¿Quieres que te golpee de nuevo? -preguntó Pidge levantando una ceja al tiempo que se acomodaba los anteojos.
-No, piedad -alargó dando un par de largos pasos para adelantarse al contrario.
Entre bromas y demás, llegaron al estacionamiento donde Rax se ofreció a llevarles en su camioneta.
Keith se detuvo para despedirse antes de ir a su moto.
-Iré a tu competencia mañana -dijo a Lance mientras el resto subía a la camioneta de Rax- Viste el juego hoy, es justo -asintió.
-¿Sabes dónde es? -preguntó sacando su celular- Bueno, si eso quieres te enviaré el lugar y la hora, ¿te parece bien? -dijo escribiendo la dirección y lo demás en un mensaje- De ahí iremos a comer pizza.
-Perfecto -asintió.
-Hasta mañana, Keef -alargó con una sonrisa mientras chocaba sus manos en un apretón a forma de despedida.
-Hasta mañana, Lance -asintió apartándose una vez el moreno entró en el vehículo. Levantó la mano a forma de despedida a todos los que iban en la camioneta antes de irse a su moto, pues debía llegar a su turno nocturno.
Al día siguiente, luego de comprar algo para desayunar, Keith se puso en marcha al lugar donde sería la competencia de Lance.
Buenos días.
Estaremos en la fila dos, escribió Hunk o el grupo.
Buenos días, gracias.
¡Apresúrate, Mullet!, y claramente ese mensaje era de Lance.
Keith decidió no contestar y volver a subir a su moto, tomándole algunos minutos el llegar al edificio, otros minutos más estacionar y lograr entrar en el edificio para encontrar a Hunk y Pidge.
-Hola -saludó una vez que los encontró, sentándose a su lado.
-Hola -alargaron ambos.
-Lance se adelantó, ya comenzaron los de estilo mariposa -informó Pidge comiendo algunos cacahuates.
-¿Cuándo le toca a Lance? -preguntó curioso mientras bebía de su té.
-Esta hasta el final con estilo libre -respondió Hunk.,
-Entonces no me retrase tanto -asintió aliviado.
El ambiente no era nada molesto. La gente no era tan ruidosa como en un partido de fútbol, además de que podía ver fácilmente los agradables músculos de los participantes... Pero ah, Keith no pensaba en ello en absoluto, pues solo los músculos de cierto moreno le parecían merecedores de especial atención.
Suerte.
¡Gracias! ¡Verás lo genial que soy!, aseguró Lance junto a algunos emojis.
Keith quiso decirle que ya pensaba que era algo genial, pero en su lugar solo respondió con un sticker casual y cerró la conversación.
Pronto llegó el turno del estilo libre y el azabache tuvo que contener la respiración mientras sentía su garganta secarse al ver a Lance entrar.
-¡Ahí está! -dijo con emoción Hunk.
Pero Keith no notó la emoción de sus compañeros, pues estaba ocupado considerando que el jammer azul le quedaba muy bien al cubano, y de solo pensar que bajo el traje de baño no había nada... sintió algo de sed, por lo que dio un trago a su té antes de seguir observando las exquisitas líneas de los músculos del moreno mientras se movía y/o estiraba un poco.
-¿Estas bien? -observó Pidge a un rojo Keith.
-¿Qué? -parpadeó tapándose la cara, casi temiendo haber babeado o algo.
-¿Tienes fiebre?
-Eh, hace un poco de calor -murmuró antes de quitarse el sweater gris que llevaba.
Hunk y Pidge se miraron sospechando algo, pero decidieron no decir nada.
Lance se colocó en posición y miró a sus amigos animándole desde las gradas. Les sonrió antes de bajarse los googles a esperar el sonido del silbato y...
¡Flush!
Al unísono los cuerpos entraron en el agua apenas sonó la salida.
-¡Vamos, Lance! -animó Pidge.
-¡Adelante, sharpshooter!
-¿Sharpshooter? -preguntó curioso el de cabello azabache.
-Lance es realmente muy rápido, además, durante una salida del club de natación en la que le acompáñanos, demostró tener una buena puntería.
-¡Debemos llevarte a esa cancha de paintball, fue genial! -asintió Pidge antes de regresar la mirada al nadador que iba de primero, el cual claramente era Lance.
Los tres se inclinaron hacia adelante a medida que el cubano se acercaba al final. Keith sentía por primera vez el nerviosismo que no tenía en sus propios partidos. A pesar de que el muchacho iba ganando, su corazón solo se relajó cuándo sacó la cabeza del agua y las celebraciones no se hicieron esperar tanto de ellos como del equipo de la escuela.
-¡Bien! ¡Ese es mi hermano! -celebró Hunk abrazando a Pidge antes de abrazar a Keith- Oh, ¡lo siento!
-No te preocupes -negó divertido, igualmente emocionado.
-¡Quiznak, bien! ¡Mira ese tiempo! -aprobó Pidge al mirar la gran pantalla cuando todos acabaron. El mejor tiempo de Lance había disminuido por cinco segundos. De la emoción, levantó un puño y golpeó el brazo de Keith sin darse cuenta- ¡Vamos a verle! -dijo comenzando a descender por las escaleras.
-Discúlpale, es la emoción -se apresuró a decir Hunk antes de seguirle.
-No hay problema -murmuró y simplemente les siguió.
Como el equipo y el entrenador del mismo estaban acostumbrados a Hunk y Pidge, estos pudieron colarse fácilmente en la celebración en vestidores.
-¡Bien! -alargaron uniéndose al abrazo.
Entre todo el movimiento y ruidos, Keith prefirió mantenerse alejado de los cuerpos semi desnudos con una pequeña sonrisa. Estaba a gusto con observar a Lance sonreír y reír con el resto, por lo que se mantuvo apartado.
El pecho del moreno ardió y de repente no pudo evitar mirar a una esquina mientras el brazo de alguno de sus compañeros le presionaba los hombros. Movió los labios en un claro: "Te dije que era genial", obteniendo un asentimiento del azabache.
Para cuando el equipo tuvo que cambiarse para regresar, los tres que no formaban parte de él salieron del vestidor.
-Pensé que la familia de Lance estaría aquí -habló Keith al notarlo.
-Asisten a las importantes, ya sabes -explicó Hunk- Lance dice que así no agotan la buena suerte que le dan en las pequeñas competencias -terminó con una sonrisa.
-Ya veo -asintió.
No pasó mucho para que Lance regresara con ellos, pasando un brazo por el cuello de Keith y Hunk.
-Me siento genial -dijo con una enorme sonrisa- ¡Ahora hay que compensar las calorías con una gran y grasosa pizza de celebración! -exclamó felizmente.
No hubo tiempo a que alguno de los tres respondiera cuando una voz femenina interrumpió.
-¿Disculpa, Lance McClain? -preguntó una muchacha rubia con un lindo vestido azul.
Parpadeando, el moreno soltó a sus amigos antes de voltear y asentir.
-Ah, sí soy yo, ¿qué necesitas? -preguntó con una sonrisa amable.
-Luxia, periódico escolar, ¿puedo hacerte una pequeña entrevista? -preguntó a la vez que movía su libreta un poco- Iba a acercarme antes, pero... Bueno... corriste muy rápido -murmuró un poco sonrojada.
-Oh... -murmuró considerando que la rubia era bastante bonita- Por supuesto, pregúntame lo que quieras -dijo antes de mirar a sus amigos- ¿Me esperan un momento?
-Por supuesto -asintió Pidge.
-Ve tranquilo -le siguió Hunk.
Keith solo asintió de acuerdo con los otros, pero a medida que los dos se alejaban para la entrevista, no pudo evitar cruzarse de brazos y sentir levemente que algo estaba mal.
-Es bastante bonita, seguro que está muy contento -consideró Pidge sentándose en uno de los bancos en la acera.
Hunk asintió.
-Creo que es la jefa del club de periodismo -dijo con un pequeña sonrisa- Es su tipo.
Ante tales palabras, el azabache no pudo evitar morderse el interior de la mejilla y fruncir ligeramente el ceño mientras apartaba la mirada de la pareja que hacían la rubia y Lance.
-Me parece que todas son su tipo -murmuró sentándose junto a los otros con una queja oculta.
-Bueno, eso es cierto -rió Pidge- Pero Lance es un coqueto nato... Creo que su tipo en sí son las chicas altas con lindo cabello -dijo pensando en Allura-, con talentos y ¿que sean más inteligentes que él? -consideró mirando a Hunk, quien solo se rió.
-No seas así... pero si -murmuró pensando en otras chicas que a Lance le gustaron en serio.
Los dos intercambiaron algunas líneas más sobre el tema hasta cambiar y hablar sobre pizza, pero Keith no podía cambiar de tema en su cabeza mientras veía a lo lejos a ambos reír mientras se acercaban más, haciendo que su corazón sintiese malestar.
Le parecieron eternos los minutos en que Lance estuvo con Luxia, pero su semblante no demostraba la molestia y abatimiento que sentía su corazón. No podía olvidar los besos, abrazos y caricias que intercambiaron por una noche... solo una noche...
Quizás Lance en serio no recordaba nada... Quizás todo estaba en su mente, tratando de imaginar que a un chico hetero en verdad le gustaba... Keith suspiró. Por un demonio, todas estas semanas Lance solo le había tratado como un amigo y nada más, por lo que quizás era mejor dejar tales ideas de una relación y ser solo amigos...
Si, ser su amigo no estaba mal si podía ver al moreno sonreír tan alegre, aunque él no fuera la causa.
Un empujón en el hombro le hizo salir de sus pensamientos, ladeando la cabeza para mirar a Hunk. Devolvió la mirada a Lance, quien ya se acercaba con una enorme y hermosa sonrisa que hizo que su adolorido corazón se calmara un poco... Si, podía ser amigo del chico heterosexual que le gustaba. Ya llegaría otro que con suerte no fuera igual.
-¡Miren esto! -dijo Lance moviendo una hoja doblada- Me dio su número -les guiñó un ojo antes de sonreír y guardarla.
A pesar de su felicidad, en todo el momento que habló con Luxia, su hilo y pecho se sintieron raro, por lo que trató de ignorarlo y ser feliz al conseguir el número de una chica bonita.
-Felicidades, Romeo... Ahora vamos por pizza -asintió Pidge levantándose.
-Sí, ¡la pizza de hoy es de mega celebración! -alargó comenzando a andar- Andando, Mullet, te quedarás de piedra cuando pruebes la pizza de ese lugar -dijo bastante alegre.
Ya que Keith había llevado su moto, este se adelantó un vez que el resto subió al bus.
Lance no podía evitar tener una ligera sonrisa mientras escribía a Luxia para que guardara su número, pero su sonrisa pasó a ser una tonta cuando de inmediato ambos comenzaron a entablar una conversación. De esta forma el viaje se le hizo corto y cuando bajó del autobús, ¡estaba más feliz de lo usual!
Luxia no tenía un hilo... ¿Quizás era su oportunidad para cambiar su situación?, consideró mirando el hilo en su pecho y luego al muchacho con el que estaba atado.
-¿Qué te parece? -preguntó al despeinado mullet, pasando un brazo por sus hombros.
-Luce bien -admitió Keith mirando el estilo del lugar con ralladores como lámparas y un montón de placas de autos de muchos países- Estético y limpio, al menos.
-Tienen mesas hechas con motos... Pero son para dos personas. Aun así puedes tomarte una foto, iría bien con tu pinta de bad boy -asintió Lance molestándole un poco mientras entraban al lugar para sentarse en una mesa simple.
-No, gracias -negó sacándose el brazo del moreno de encima.
-¿Pediremos la pizza con bordes de queso? -preguntó Pidge de forma pensativa mientras un mesero dejaba los menús frente a ellos.
-Por favor -asintió Lance abriendo su carta.
Mientras esperaban, cada quien pidió algo de beber luego de que la casa les invitara una taza de sopa con solo caldo.
-Me gusta venir aquí solo por la sopa gratis -bromeó Hunk luego de soplar su taza para beber un poco.
El resto rió un poco.
-Esta buena -aprobó Lance- y creo que es apropiada para brindar -dijo de forma teatral antes de aclararse la garganta falsamente- Por futuros triunfos en todos los aspectos, ¡salud!
-¡Salud! -exclamaron chocando algo cuidadosos sus tazas.
-Ahora sí, bébanse su sopita, niños -alargó divertido.
Algunas bromas fueron intercambiadas y la pizza pronto llegó. Lance ignoró su celular mientras comían, hasta que terminaron y luego de pagar la cuenta, fueron al baño a lavar sus manos. Aprovechó el momento para responder a Luxia con una boba sonrisa.
-Oye, Keith -le llamó al ser los primeros en salir- ¿Has hablado con Acxa? -preguntó curiosamente, pues aunque no le gustara Keith de esa forma, aún era su amigo y no podía evitar preocuparse.
Si rompía el hilo,¿ qué pasaría con Keith? Debería conseguirle alguien a quien unirse... Y si no funcionaba con Acxa ya que no era bisexual, pensaba en que quizá debería conseguirle un chico. Pero solo había un problema, él como alguien hetero no sabía cómo conseguir chicos.
El azabache le echó una mirada.
-Si, ¿por qué? -respondió, pues si hablaba ocasionalmente con ella.
-Oh, por nada, por nada -murmuró- ¿Ustedes se llevan bien? Ya sabes, ¿muy bien entre un chico y una chica? -alargó moviendo un poco las cejas de arriba hacia abajo, ganándose una mirada extraña del más alto.
-Eh... -alargó Keith sin entender, cruzándose de brazos mientras pensaba que Lance estaba teniendo un tic o algo- ¿Si?
Pensando que había sido muy claro con su insinuación, Lance suspiró. Bien, Keith era bisexual y se llevaba bien con Acxa, eso era importante y le daba oportunidades.
-Oh, ¡eso está muy bien, viejo! -asintió dándole palmaditas en la espalda- No pensé que tú...
-Listo, vámonos -habló Pidge al salir del baño- ¿Quieren ir a mi casa? Podemos alargar un poco la celebración jugando algo -ofreció- Matt estará ocupado estudiando y tendremos la sala de juegos para nosotros solos -tarareó con una sonrisa.
-¡Me apunto! -se apresuró a decir Lance.
-Yo también -asintió Hunk.
-Debo hacer tarea -suspiró Keith- Quizás la próxima.
-¡Ahh, vamos, viejo! Solo un día y puedes ocupar todo el resto de la tarde y el domingo en ello -alargó el cubano picándole las costillas- ¿Tienes cosquillas?
-No -negó seriamente, pues nunca admitiría tal cosa.
-Bu, que aburrido -murmuró con un puchero antes de tomarle por los hombros- ¡Igual te vas con nosotros! ¡Y de paso grabaremos TikToks!
-No, eso no -alargó Pidge pasándose una mano por la cara.
-Sí, eso sí -rió Lance pasando su brazo por sus hombros también- No puedo creer que a Hunk sea el único que le guste.
-Son divertidos -asintió el muchacho.
-Y la gente te ama porque eres un rollito de canela -asintió hacia el muchacho- Ustedes dos también serán famosos -aseguró al par de amargados en sus brazos que solo emitieron una queja baja:
-Ug.
La casa de Pidge era bastante espaciosa y con un cuarto solo de juegos, por lo que las estanterías estaban llenas de distintos títulos de distintas consolas.
-¡Se llevó el juego! -bufó Pidge al notar que no estaba en el cajón- Ya regreso, voy a quitárselo a Matt.
-Adelante, nosotros comenzaremos con una cancioncita, ¿eh, Hunk? -ofreció al muchacho sentado en un puff.
-Si tú quieres y yo quiero, está bien -aprobó levantando un dedo.
-Perfecto -asintió toqueteando la laptop y el vídeo beam- Ten mi celular y graba para la posteridad -rió e iba a pasarle un micrófono cuando tuvo una idea- Pero como tenemos un invitado -alargó a Keith, quien miraba distraído un estante con figuras- ¡Mullet, reacciona rápido! -exclamó tirándole el micrófono cuando obtuvo su atención.
El azabache se sorprendió pero logró atrapar el micrófono, levantando una ceja al tiempo que la música comenzaba a sonar.
-No puedo creer que a última canción que cantaron fuera está, ¿quién habrá sido? -murmuró Lance con una risita- No importa, funciona -se dijo llevándose el micrófono a los labios.
Oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh
Caught in a bad romance
Oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh
Caught in a bad romance
Keith se congeló en su lugar, pues nunca había imaginado que Lance tendría tan buena voz. Se congeló y dio dos pasos atrás para salir del alcance de la cámara, pero Lance lo había notado.
Ra-ra-ah-ah-ah
Roma-roma-ma
Gaga, ooh la-la
Want your bad romance
Continuó cantando, mirándole con diversión mientras comenzaba a bailar, haciéndole señas para que continuara la canción, pero Keith simplemente se negó cruzándose de brazos.
Encogiéndose de hombros. Lance continuó bailando y cantando, provocando que internamente Keith volviera a sentirse seguro de su homosexualidad sin que se enterara.
El azabache se mantuvo apartado admirando al moreno, quien de vez en cuando le daba un guiño o alguna señal para que cantara con él, cosa que seguía negando... Al menos hasta que vio el gesto rendido del cubano antes de darle la espalda e ignorarle.
No me mires así, se quejó internamente Keith mirando el micrófono. Estúpido Lance, pensó relamiéndose los labios mientras lamentaba el crush que tenía con el moreno antes de abrir la boca en un tono alto.
Oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh
Caught in a bad romance
Y esta vez fue el turno de Lance para sorprenderse. Sonrojado, no notó su corazón latir de forma emocionada mientras sonreía y cantaba con el muchacho.
Oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh
Caught in a bad romance
En su asiento, Hunk sonrió por el increíble dúo que hacía el par y solo continuó grabando mientras fingía no notar las miraditas que se daban. Sin duda, Keith también era el tipo de su amigo.
