Bajilla antigua.
Hay un desorden en la oficina por el retraso de trabajadores, Historia corre de un lado a otro haciendo un desorden sus cabellos, tiene la piel a perlada por el sudor de subir y bajar escaleras pues el elevador no sigue sin servir.
Aún puedo escuchar el desorden de gritos fuera de los baños, todo está entrando en crisis porque estamos en una fecha límite y porque el equipo de edición vecino acaba de contraer una gripe bastante rara haciendo que todo su trabajo fuera pasado a mi mando. Era dinero extra que no podía negar y mi equipo de ocho personas puede con diez autores más, pero yo no estoy en mis mejores tiempo, no con la mente hecha un desastre y el corazón metiéndose donde no debe. Cierra la ventana, ahora no es momento de ventiscas.
Tengo los cabellos mojados por el agua fría de grifo y hasta ahora me doy cuenta que tengo la piel está más pálida, me he mordido tanto los labios que ahora tienen cicatrices algo feas en el interior. La cabeza no me ha vuelto de Marte.
Algo fuera de los baños a caído porque se escuchan grito de alguien llamando mi nombre antes de que quemen la editorial completa, estoy a punto de salir cuando el teléfono si vibra en el bolsillo.
— ¿Sí?
—¿Puedo pedirte el favor de la vida?
—No me gusta tu voz, así que no Hanji.
—Déjame explicarte —Fuera siguen llamándome y los gritos siguen aumentando, entre ellos escucho a Historia insultar en su idioma natal y algo como cristales rompiéndose, la voz de Reiner llega de golpeando diciendo que no hablen de más y no sé qué otras cosas haciéndome irritar más.
Salgo del baño encabritado por tanto escándalo.
— ¡Cállense de una puta vez!
Todo se congela y por arte de magia todo parece volver a una extraña tranquilidad con mi presencia. No es hasta que llego al lugar de mando que todo parece volver a sistematizarse después de dar unas cuantas indicaciones.
—Woow… malos días ¿he? —dice Hanji desde el otro lado de la línea.
—No soy la persona más paciente ahora.
—Nunca te había escuchado decir algo así. Sé que no es un buen momento, pero necesito tu ayuda, no sé a quién más recurrir.
Pasa casi cinco minutos dándome explicaciones, que de inicio sé hacía donde quiere llegar. Me pide más disculpas de las que debería sobre la ultima vez, excusándose que es su amigo y no podía dejarlo votado. Hay cosas que me cuenta de cómo es que fueron pasando un poco las cosas con respecto a ella y a la otra alimaña, se escucha agotada y no la culpo; entre cuidar a una niña de siete, cuidarse de la policía, hacer su trabajo y sobrevivir al tiempo límite, hay algo llamado agotamiento.
—Cariño… por favor, está mal que te pida esto, pero en serio necesito tu ayuda.
—No es mi problema, has que lo arregle él.
—Ya tratamos. Nadie puede venir y no podemos arriesgarnos con algún desconocido.
—Tengo cosas más importantes que hacer que cuidar a una niña de siete. Hago suficiente en no llamar a la policía, busca a alguien más. Seguro él tiene contactos más confiables.
—Si fuera así no te hubiera llamado. Estoy desesperada.
—Entonces busca como resolverlo, pero sin mí.
—Solo será un día, ni siquiera lo tienes que ver él sino lo quieres; es más, no lo veras, me encargaré de eso. Y solo será por el día de mañana, después nos olvidas si quieres. Jack no da problemas, le gusta mucho la diamantina y se queda dibujando o pegando todo el día, lo prometo.
—No, no me voy a involucrar de nuevo. Lo siento Hanji.
Corto la llamada de tajo. Historia me mira desde el otro extrema de la oficina, tiene montones de papeles en las manos, el cabello completamente enredado y aun así me sonríe cuando la veo.
—Déjalo por ahí y tomate un descanso de quince minutos. Se pondrá peor por la noche.
Asiente y me pregunto si así me veía hace unos años cuando apenas empezaba en la edición y creación. Si no cuida su corazón, la romperán como la trituradora rompe las ediciones desperfectas.
Farlan manda un mensaje, quiere verme mañana y ver una película.
:::::::::::
Creí que podía vivir con los resto, con todo aquello que sobró de recuerdos.
Odiaba pensar que estabas con alguien más, que tú alma estaba enlazada con la de alguien más. Tenía el deseo egoísta de tenerte a mi lado cada mañana de cada día de mi vida, sin importarme arriesgar mi vida, porque creía que si estaba contigo, lo que sobraba del mundo no podía importar menos.
Qué importa si la sociedad nos aborrecía, porque al final te tenía a mi lado; si era contigo podría ser el más fuerte entre los Betas, podría haberme convertido en Omega aunque eso significara romperme la medula por estar contigo.
Quería conocer cada herida que guardaba tu cuerpo, cada libro que habías leído, irnos haciendo de poco a poco hasta que estuviera tan lleno de ti que dejara de ser yo mismo y fuéramos más nuestros.
Sabía que no sería la última vez que vería tu rostro después de aquella vez donde quemaste todo, traté de llenar tu lugar con otra pieza del vasto rompecabezas; cada que te recordaba pensaba que debía pasar página y seguir adelante. Juro que hice el intento, lo intenté una y otra vez… pero había días que por la ventana entraba llovizna y te pensaba con alguien.
Yo no quería a nadie más, no necesitaba dinero, no necesitaba conseguir pareja para pasar las noches, yo no necesitaba ni ser Omega ni ser Beta. No quería nada de lo que tenía. Nunca lo decía y aun así anhelaba entre las paredes de la oscura habitación que estuvieras conmigo.
Y de repente, en un día en el que la herida dejó de sangrar pero seguía abierta, te vi con una pequeña de siete años en tus brazos, a ti con coletas hechas con ligas de colores, diamantina y ojeras en el rostro. Devolviendo la pieza rara a mi rompecabezas.
¿Te extrañaba?
Veo lo que tengo y lo que he conseguido, pienso que ojala nunca hubieras vuelto.
:::::::::::::::::::
De Eren, para Farlan.
-Lo siento, no podré mañana, ¿te parece si quedamos hoy?
-Pasaré por ti al trabajo, dime la hora en la que sales.
¿Quieres comida?, ¿café?
-No, solo hablemos un poco.
De Eren, para Hanji:
-Pasa a dejar a la niña mañana por la mañana, a las doce en punto.
-Te lo voy a recompensar, lo prometo.
-Ya lo veremos.
:::::::::::::
¡Gracias por leer!
Leeren.
Perdonen las faltas ortográficas que puede tener, mi beta no pudo corregir y yo ando en chinga, más al ratito lo corrijo.
