"Quería buscarte para pedirte que te casaras conmigo"
Lo dijo, era oficial, finalmente esas palabras habían salido de su boca, no obstante, por la repentina quietud y silencio que ahora las rodeaba, no sabía si Clarke le había escuchado o seguía procesando aquella declaración, por lo que decidió esperar algunos segundos por algún tipo de reacción. Cuando pasaron varios minutos, empezó a preocuparse seriamente y más porque Clarke parecía estar completamente paralizada en su lugar sin querer mover un musculo
- Clarke tu…
- "Querías" … - susurró – Querías hacerlo antes de saber del abuso y de mi embarazo… Después de todo, te fuiste apenas te enteraste.
Casi se ahogó con su propia saliva al escuchar aquello, su corazón comenzó oprimirse y a latir de un modo tan lento y doloroso que llegaba a ser casi insoportable, siendo la rota e insegura mirada de Clarke lo que termino por quebrarla. Ella no podía contradecirla, era lógico que pensara de ese modo, ella la había dejado justo cuando más la necesitaba…. De nuevo
- Quiero hacerlo – Se corrigió rápidamente - No he cambiado de opinión al respecto, aun quiero hacerlo
Como pudo, Clarke rompió el agarre que Lexa tenía sobre ella y volvió alejarse regresando a su posición junto a la ventana, haciéndola sentir aun peor
- Te sientes culpable
- ¿Disculpa?
- Sientes culpa por todo lo que está sucediendo – Argumentó haciéndole frente - Estas actuando por sentimientos de culpabilidad y no porque sea realmente lo que quieres
Eso basto para que Lexa se levantara furiosamente de su lugar, importándole poco o nada el espacio de Clarke, encarándola con rabia y pesar en su mirada
- Esto no tiene nada que ver con la culpa – susurró con lentitud intentando mantener su ira bajo control – Hace rato me preguntaste que es lo que quiero, te estoy dando una respuesta y lo estas poniendo en duda
- ¿Puedes culparme? – Cuestionó - No sería la primera vez y lo sabes, ya lo hemos hablado antes: Fue la culpa lo que te impulso a invitar a los Sky people a formar parte de la cumbre, también fue lo que hizo que nos protegieras, aun cuando todos estaban en contra, lo hiciste por mí y porque no querías repetir lo que hiciste en Mount Weather
- Eso no… - Se mordió la lengua al darse cuenta que no podía contradecir aquellas verdades - ¡Bien! La culpa me consumió, pero no fue la principal razón de todo: Te busque porque te necesitaba a mi lado, al igual que necesitaba convertir a Shaikru en un aliado – Explicó - Todas las veces que te he protegido a ti y a tu gente es porque verdaderamente me nacía hacerlo, tu gente es mi gente. No pongas en duda mis intenciones contigo
- ¿Y que hay acerca de mi estado? ¿Recuerdas que estoy esperando un... – Clarke ni siquiera logro completar la pregunta, aquella última palabra se negaba salir de su boca, se sentía frustrada y muy alterada, cosa que Lexa no paso por alto - Joder ¿Te das cuenta de lo que me estas proponiendo? Te quieres casar con alguien que…-
- No me importa – La interrumpió
- ¿No te importa dices?
- Dices que por el hecho de estar embarazada mis sentimientos van a cambiar o mis intenciones contigo no serán las mismas – Lexa recordó el momento exacto de cuando Abby le dijo que Clarke estaba embarazada, aunque aquella noticia la descoloco de sobremanera, irse para "pensar" fue lo más estúpido que se le ocurrió. Después de todo, no había nada que pensar - Estando prisionera, solo podía pensar en lo tonta que fui por dejar Arkadia, yo creí… Yo creía que estaba haciendo lo correcto dándonos algo de espacio para procesarlo, pero me equivoque – Suspiró – Yo no necesitaba procesar nada, tenía miedo de que me volvieras a empujar de tu vida y no sé, no actué correctamente – Con algo de inseguridad, busco nuevamente el contacto con Clarke, alcanzando a entrelazar sus meñiques – Ya sea que tengas o no un bebé, sigues siendo Clarke, seguirás siendo la persona a la que quiero apoyar incondicionalmente y con la que deseo compartir mi vida.
Nuevamente las barreras de Clarke se fueron derrumbando una tras otra, abriéndose paso con finas lagrimas que se deslizaban por sus mejillas, convirtiéndose luego en un gran y lamentable llanto que, aunque lo intentara, no pudo controlar, desbordándose por completo, siendo sostenida por Lexa quien en ningún momento la dejo caer.
- Yo… Yo ya no sé quién soy… Dices que sigo siendo la persona con quien deseas estar, pero ni yo misma me reconozco, me siento asqueada conmigo – murmuró entrecortadamente tratando de parar los sollozos – No creo poder continuar con esto.
- Clarke…-
Pero Lexa no pudo continuar hablando, Clarke negó con la cabeza sin intensiones de seguir escuchando al mismo tiempo que volvía a huir de su contacto, sentía mucha frustración, no sabía cómo llegar a Clarke y hacerle entender que el único sentimiento que la impulsaba a seguirla era el amor que sentía con cada fibra de su ser.
- ¿A dónde vas? – Preguntó al verla dirigirse hacia la puerta sin mirar atrás
- Sera mejor que me vaya – Evadió su mirada intentado darle fin a la conversación - Necesitas descansar, falta poco para que amanezca y necesitas tener energía para mañana
- No hemos terminado de hablar – Intento detenerla, pero Clarke fue más rápida y llego a la puerta antes de que Lexa intentara interponerse
- Si lo hemos hecho – Suspiró empezando a sentir otro nudo formándose en su garganta - Necesito estar sola y despejar mi mente… Creo que ambas lo necesitamos
Lexa apretó la mandíbula, Clarke lo volvía hacer, se alejaba y tampoco permitía acercamientos hacia ella. Sus miradas se reencontraron y comenzaron una feroz batalla donde ninguna tenía intenciones de ceder
- Ya dije que no necesito pensar nada – Murmuró despacio, rogando que finalmente Clarke le creyera. Sin embargo, ella no cambio su postura, como si aún no terminara de asimilar lo dicho por Lexa. Luego de varios segundos que parecieron toda una eternidad, Clarke relajo sus facciones y tomó varias respiraciones profundas cortando por completo el contacto visual
- Bien, soy yo la que necesito pensar – Aclaró – Están sucediendo tantas cosas que aún no he tenido tiempo de procesar todo… No sé cómo hacerlo – Susurró esto último – Trata de dormir un poco
Lexa se removió en su lugar, sin saber si era buena idea dejarla ir como si nada, ella no quería que se fuera, pero tampoco podía obligarla a quedarse y volver las cosas más incomodas de lo que ya eran
No la dejes ir
Convéncela de que se quede
Di cualquier cosa
- Clarke – La llamo antes de que terminara de salir por la puerta – No estoy segura de si en estos momentos pueda decirte algo que te convenza de quedarte conmigo. De lo que si estoy segura es que mañana voy a ganar – Declaró sin ninguna señal de inseguridad - Y cuando lo haga… Te propondré correctamente que te cases conmigo – Clarke abrió la boca para protestar, pero se le adelanto – Dijiste que necesitabas pensar, pues piensa sobre ello porque, si no me equivoco, aún no he escuchado una verdadera negativa de tu parte.
Clarke quedo pasmada en su lugar dándose cuenta de lo cierto de sus palabras, por lo que intento oponerse de una vez por todas, sin embargo, al igual que sucedió antes, las palabras no salían de su boca, una parte de ella se negaba a rechazarla.
Si. Claro
¿A quién iba a engañar?
Gran parte de ella se rehusaba a siquiera pensar esas palabras y menos cuando Lexa la miraba de tal forma que solo quería lanzarse sobre ella y no soltarla nunca. No obstante, era aquella pequeña parte de su ser, conformada por sus miedos e inseguridades las que escuchaba con mayor intensidad en su cabeza, por lo que terminaban teniendo la última palabra.
- Solo espero que sobrevivas, eso me haría más feliz que cualquier otra cosa – Sonrió levemente – Buenas noches
Salió de la habitación sin esperar respuesta, cerrando la puerta y emprendiendo su camino por los largos pasillos de la torre sin saber muy bien a donde dirigirse, solo teniendo en mente una cosa
Ya era tiempo de sincerarse y tomar una decisión
Mientras tanto...
Polis
Antigua Habitación de Clarke
- Así que… ¿Cómo logaron llegar tan rápido hasta aquí?
Murphy, Raven, Abby, Marcus y Octavia llevaban rato en la habitación, cada uno tendido en diferentes sitios intentando darse un merecido descanso, ya que tanto a su cuerpo como a su mente lo necesitaban con urgencia, excepto Octavia, quien en ningún momento paro de caminar de un lado a otro pensando en miles por cada segundo que transcurría.
- Indra nos avisó – Respondió Marcus desde en el otro extremo de la habitación - Por supuesto todo fue en secreto, aunque Trikru no se encuentre muy confiado con Lexa, ella aún mantiene su lealtad intacta hacia ella.
- Bien… Eso puede darnos cierta ventaja – Octavia murmuró para sí misma, sintiéndose satisfecha de que su maestra seguía prestándoles apoyo – Debemos buscar la manera de comunicarnos sin comprometerla demasiado
- Octavia
- Después de todo, es necesario saber lo que planean los demás clanes. Indra podría conseguirnos esa información con facilidad
- O…
- Los radios quedan descartados, sería muy tonto utilizarlos y más cuando…-
- Joder ¿Puedes calmarte un segundo?
Octavia ignoró aquella pregunta siguiendo su andar, sin embargo, no duro mucho cuando sintió como alguien la jalaba del brazo y la arrastraba hasta dejarla sentada en uno de los sillones de la habitación. Al darse cuenta de su posición, gruño por lo bajo e intento levantarse para hacerle frente a quien sea que la estaba molestando, grande fue su sorpresa cuando diviso que la persona en cuestión era Raven, quien, al fijarse en las intenciones de Octavia de querer levantarse, decidió sentarse de lado en su regazo, usando su peso para obstruir los planes de la menor.
Cabe acotar que Octavia se quedó estática en su lugar, sintiendo su rostro arder de la vergüenza.
- ¡Que maniobra Reyes! – Felicitó Murphy desde su posición en la cama, sin perderse ningún detalle de aquel espectáculo – Pero sabes que Octavia tiene la fuerza suficiente para levantarse y dejarte en el suelo ¿Cierto?
- Ella no lo hará, se quedará quieta en su lugar y tomara un pequeño respiro – Respondió confiadamente fijándose en como Octavia mantenía la mirada baja. Completamente rígida en su lugar - ¿No es así? – le pregunto directamente recibiendo un rápido asentimiento como respuesta que la dejo satisfecha, pasando por alto aquel fuerte sonrojo que abarcaba toda su cara que Murphy no tardo en notar
- No lo dudo – Se río fuertemente incomodando aún más a Octavia quien solo pudo maldecir por lo bajo
- No molestes John – Gruño removiéndose en su lugar, causando un mayor acercamiento y contacto con el cuerpo de Raven, aumentando su vergüenza.
- Raven mejor te pones cómoda, ya sabes que ella no es de las que se calman muy rápido
Abby escuchaba las risas y las quejas de Octavia, admiraba como esos chicos podían disfrutar de un momento de distracción entre tantos problemas que estaban viviendo. Pensó en Clarke y se preguntó cuándo fue la última vez que la escucho reír o, al menos, la vio sonreír de forma sincera, un nudo se formaba en su garganta cada vez que pensaba en todo lo que su hija había tenido que pasar y como en la actualidad no mostraba ni una pequeña señal de felicidad
- Abby – Marcus la trajo de vuelta a la realidad, limpiando suavemente las lágrimas que empezaron a correr por su rostro - ¿Qué está mal?
- Clarke… - Sintió como su voz se rompía con solo decir su nombre - Me pregunto si ella volverá a sentirse feliz algún día.
Marcus la observo con tristeza, sin saber muy bien como levantarle los ánimos, la situación con Clarke era bastante delicada, por lo cual no sentía el derecho de opinar o hablar mucho de ello.
- Abby… Todos estamos con Clarke y estamos dispuestos ayudarla en lo que sea para que pueda superar lo que se interponga en su camino – Consoló - Y ésta no es excepción
- Lo sé, pero…
De forma súbita, Clarke atravesó las puertas de la habitación sorprendiendo a todos al no esperar su llegada. Abby diviso el rostro enrojecido de su hija al igual que el restante de lágrimas que aun corrían por su rostro.
- Cariño… - Rápidamente se acercó a ella, siendo de inmediato aprisionada por los brazos de su hija en un gran y necesitado abrazo – ¿Qué ocurrió Clarke? ¿Qué paso con Lexa?
- Nosotras… - Nuevamente las palabras no lograban salir de su boca, frustrándola aún más que la primera vez, Lentamente se apartó de su madre, dándose cuenta que todos estaban atentos a sus movimientos, haciéndola sentir algo incomoda e intimidada, cosa que Raven pudo notar enseguida
- Lo siento Clarke, si gustas podemos retirarnos para puedas hablar tranquilamente con tu madre – Se levantó del regazo de Octavia y le tendió la mano para que imitara sus movimientos – Tu también Murphy, démosle privacidad.
El chico se levantó de la cama sin ningún tipo de oposición, siguiendo a las chicas hasta la salida. Marcus también siguió su ejemplo, dándole un pequeño asentimiento a Abby como muestra de apoyo. No obstante, antes de que el grupo llegara a la puerta, Clarke se interpuso, evitando su paso
- No es necesario que se vayan, yo… Me gustaría que se quedaran
- ¿Estas segura? – Pregunto Octavia – Quiero decir, todos entendemos que te sientes incomoda hablando de ciertos temas.
- Detente – pidió Clarke – Sé que no he llevado nada bien todo este asunto, pero no quiero que me vean con esa mirada de pena, como si en cualquier momento me pudiera quebrar en miles de pedazos – Se pasó desesperadamente la mano por su cabello, buscando algún tipo de alivio – No pienso romperme, al menos no por lo momentos, ya es hora de enfrentar a mis demonios y no podré hacerlo sola, por eso yo… Les pido que por favor se queden.
Todos se miraron los unos a los otros, muy sorprendidos con las palabras de Clarke, por lo cual decidieron no hacerse de rogar y con pequeñas sonrisas volvieron a sus pasos, regresando a sus antiguas posiciones. Clarke sintió algo cálido recorrer su pecho al ver como sus amigos la apoyaban pacientemente, sin intensiones de darle la espalda.
Eso le hizo darse cuenta de varias cosas
- Siento que debo disculparme con todos, no he sido muy justa con ninguno de ustedes
- Vamos Clarke, no hay nada que perdonar – Respondió tranquilamente Octavia - Todos en esta habitación hemos tenido nuestros momentos por determinadas razones… Lo importante es darse cuenta antes de ser demasiado tarde
- Además, no creo que podamos culparte por no ser tan… Accesible, ninguno de nosotros podría entender realmente lo que sientes o pasa por tu cabeza – Añadió Raven
Clarke asintió levemente, sintiendo como sus ojos volvían a llenarse de lágrimas, sintió como su madre la rodeaba gentilmente con sus abrazos, transmitiéndole la seguridad y confianza que necesitaba con tanto anhelo
- Cariño, puedes contarnos lo que sea, estamos para ti no importa que – Acarició su cabello lentamente calmando su corazón que estaba completamente acelerado - ¿Qué necesitas hablar con nosotros?
Apretó fuertemente las manos de su madre, como un medio de impulso para darse ánimos y hablar
- Una persona me dijo que mis acciones de un modo u otro terminan por afectándolos a todos – Comenzó diciendo, Se fijó que Murphy agrandaba sus ojos con pánico al escuchar sus propias palabras - Y es cierto, a causa mía los he arrastrado a situaciones bastante arriesgadas – Su madre y Marcus estuvieron a punto de protestar, pero no se los permitió – No quiero escucharlos diciéndome lo contrario, sé a la perfección las cosas que he hecho y las llevare en mi conciencia toda la vida – Paso su peso de un pie a otro como gesto nervioso sin saber cómo continuar – Lexa y yo estuvimos hablando y me he dado cuenta que no he sido sincera conmigo misma… Yo… Bueno, yo…
Las palabras seguían atascadas en su garganta
- Está bien Clarke, cuando estés lista.
Dio una última repasada a todos quien la observaban y en un segundo de valor, por fin pudo hablar
- Una gran parte de mi quiere interrumpir este embarazo y sepultar este asunto una vez por todas, olvidarlo todo y continuar sin mirar atrás hacia este momento.
Todos guardaron silencio, sin dejar salir ninguna emoción de sus rostros, no había expresiones de enfado, decepción o de lastima. Solo mantenían su completa atención hacia ella.
- De acuerdo – Hablo su madre, siendo el nuevo foco atencional del grupo – Es completamente comprensivo hija, si es lo que…
- No mamá, aún no he terminado – La corto – Si es cierto que gran parte de mi desea eso, pero la otra… Una minúscula parte, me dice otra cosa
- ¿Y qué es?
- Que no me dé por vencida y que conserve lo que es mío… Como lo es este bebé.
.
.
.
Continuará…
