Ser una dama
Capítulo 18
(Advertencia: Pequeños contenidos de 18+, muy indirectos, no más aviso.)
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Neji se encontraba empacando sus cosas al mismo tiempo que tenía a uno de sus amigos por altavoz. – ¿A qué hora llegas? – preguntó su amigo Lee emocionado.
. – Alrededor de las cuatro de la tarde. – contestó Neji cerrando su maleta al ver que tenía suficiente ropa para irse unos cuatro o cinco días. – ¿Podrás recogerme? No recuerdo muy bien donde estaba tu casa.
. – ¡Claro que sí! ¡Tenten y yo pasaremos por ti! – respondió Lee con alegría. – ¡¿Qué te gustaría cenar?! ¡Prepararemos lo que tu digas!
Neji sonrió por lo amigable que se comportaba su amigo, con la intención de hacerlo sentir bien. – Después lo decidimos, primero déjame llegar.
. – ¡Claro! Bueno, tengo que colgar, ya estuve mucho tiempo en el baño. Te veo al rato. – Se despidió Lee y cortó la llamada.
. – Ya tienes todo. – se escuchó la voz de Setsuna a su espalda. – ¿No se te olvida nada?
. – No, ya tengo todo. ¿Segura que estarás bien, madre? – cuestionó Neji preocupado de dejar a su madrastra sola en la casa.
. – ¡Ay, mi niño! Ya no te preocupes, estaré bien. Te llamaré cada noche para saber cómo estás, ¿de acuerdo? – dijo Setsuna con suavidad.
. – Esta bien, cualquier cosa. Me llamas. – ordenó Neji haciendo reír a su madrastra.
. – Si Señor. Lo mismo digo. Vamos, el chofer te llevará a la estación del tren. – dijo Setsuna mientras veía como su hijo tomaba su maletín gym de color gris oscuro y se dispuso a bajar hasta donde se encontraba el auto. – Cuídate mucho.
. – Regresaré en cuatro días, por la noche. – se despidió Neji, dándole un abrazo a su madrastra.
. – Iré a recogerte en persona. Lamento no poder ir a dejarte yo misma, pero tengo una cita con la aseguradora. – dijo Setsuna. – Me mandas un mensaje cuando llegues.
. – Esta bien, hasta luego.
Setsuna sonrió muy a fuerzas hasta que ya no visualizó el carro, y su sonrisa se desvaneció a una preocupada. – Neji…
Una vez que ingreso al metro, pudo sacar un objeto que se llevó sin que su madre se diera cuenta. La última carta de su padre y la fotografía. Tenía un deseo ferviente de saber dónde se encontraba su tío, tenía muchas preguntas que hacerle y el conseguiría las respuestas a como dé lugar.
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. – ¿Cómo te sientes en tu primer día? – preguntó Gaara sentándose junto con Hinata en el comedor de la escuela.
. – Me siento muy cómoda. – confesó Hinata observando a los alumnos. – Veo mucha rivalidad entre las carreras.
. – Yo no lo llamaría así. Más bien, son competentes. Buscan darle un orgullo a su técnica. – dijo Gaara quien pertenecía a la técnica de Tecnología Informática.
Hinata rio. – Bueno, entonces tendré que esforzarme.
. – ¿Ya conociste a alguien? – siguió cuestionando el pelirrojo, quería asegurarse de que encontrará nuevas amistades y pudiera avanzar.
. – Solo tres personas me saludaron, solo que ya olvidé sus nombres. – dijo Hinata mientras recibía un mensaje de Sasuke, preguntando cómo le estaba yendo.
. – ¿Sasuke? – cuestionó Gaara divertido, al mismo tiempo que Hinata contestaba el mensaje.
. – Si, quiere saber si estoy bien. Dice que ya se esparció otro rumor en Konoha. – dijo Hinata molesta. – Parece que disfrutan mucho los rumores.
. – ¿Qué rumor? – cuestiono Gaara dejando de comer, viendo seriamente a Hinata.
. – Que abandoné a Sasuke, y que deserté como una cobarde a otra escuela. – dijo Hinata mientras enviaba otro texto a su novio. – Que idiotas…
. – Es la única cualidad que poseen, no les des importancia. – dijo Gaara.
. – Claro que no, no merecen mi tiempo y ya se lo escribí a Sasuke. – le sonrió a Gaara y ambos continuaron comiendo.
. – ¡Hola Gaara! – Saludó un chico de cabello negro con forma de hongo, y a su lado caminaba una joven de cabellos castaños peinado en dos chichones. Ambos se saludaron a distancia y continuaron con su camino.
. – ¿Quién es? – cuestionó Hinata al ver como la chica quien la acompañaba la miró con sorpresa y luego sonrió.
. – Es un alumno de tercero, se llama Lee. Es el representante estudiantil de mi técnica en su generación y la que está a su lado, se llama Tenten, igual de tercer año, representante estudiantil de tu técnica. Los conocí cuando ingresé, son muy amables y ayudan mucho si gustas hacer algún trámite de la escuela.
. – Oh…
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. – ¡Ahhhhh! ¡Neji! – Gritó Tenten emocionada al verlo en la estación del metro, corrió como una niña y lo abrazó por el cuello. – Te extrañe tanto… – murmuró, y luego de la nada el entusiasmo decayó. – En verdad, lamento mucho lo de tu padre…
Neji solo sonrió y correspondió el abrazó, luego Lee se unió al abrazó y no pudo evitar sollozar. –Ya, ya… estoy bien. El solo saber que mi padre ya no está sufriendo es suficiente para mí. – les dijo, separando el abrazó.
. – Vamos, Neji. Una rica barbacoa te espera en mi casa. – dijo Lee caminando hacia la avenida para pedir un taxi. – ¿Cómo estuvo tu viaje en tren?
. – Bien, hace años que no me subía. – dijo Neji asegurando su maleta gym en su hombro. – Y ustedes, ¿Cómo les está yendo en su último año?
. – Super bien, nos graduaremos con las mejores calificaciones. – dijo Lee con orgullo. – En el festival de verano, vendrán los promotores de las Universidades, quizás consiga una beca en el extranjero.
. – Yo igual, el maestro de diseño dijo que me iría bien si me voy a una universidad de Estados Unidos, pero aún lo estoy pensando. – Dijo Tenten mientras por fin un taxi se detenía y los llevaría a la casa de Lee. – Me gusta mucho japón, y me sentiría muy extraña en un país extranjero, además aún me da nervios hablar en inglés…
Neji rio en silencio.
. – ¡Oh, sí! Debiste verla cuando fue oradora en una clase. – recordó Lee dentro del taxi, provocando que Tenten hiciera pucheros. – Comenzó a balbucear, casi se desmaya y gracias a Dios no vomitó.
Tenten tan solo se hundió en el sillón al ver que el conductor se tragaba su risa, al ver una imitación de Lee sobre los balbuceos de la joven.
. – ¡Ya basta, Lee! – masculló la joven apenada.
. – Agradéceme que evite que alguien te grabará y te subiera a YouTube. – agregó Lee.
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Si había una característica que definía a Neji, era ser directo con la gente, por eso esa noche no dudo en contarles a sus amigos sobre el hermano gemelo de su difunto padre. Los había conocido desde la primaria y ellos fueron los amigos que siempre deseo desde niño.
. – Tengo que saber si aún vive. Siento esa necesidad de verlo y decirle, ¿dónde ha estado? ¿Por qué no se ha comunicado? – dijo Neji.
Lee tan solo miró a Tenten, y ella le devolvió la mirada de igual forma.
. – ¿Qué? – cuestionó Neji al notar ese intercambio de miradas.
. – Neji… – dijo Tenten aclarándose un poco la garganta. – ¿En verdad solo es eso?
. – ¿A qué te refieres? – musitó Neji.
. – No me lo vayas a tomar mal, solo te lo digo a como yo lo veo. ¿De acuerdo? – comentó Tenten, recibiendo un asentimiento por parte de Neji. – Si son hermanos gemelos, no puedo evitar sentir ese deseo ferviente que tienes de verlo, solo porque deseas ver a tu padre reflejado en él.
En parte era verdad, pero Neji se negaba a decirlo, pero al mismo tiempo no le negó el comentario a Tenten.
. – Creo que no me gustaría que lo encuentres, y no seas lo que esperabas. No me gustaría verte sufrir. – admitió Tenten, y Neji le sonrió.
. – Tenten… – llamó Lee, atrayendo la atención. – Aunque suelo darte la razón en casi todo, creo que Neji, necesita aclarar muchos asuntos, y dejarlos sin resolver solo le traerá amargura en el futuro. Pero, estoy de acuerdo en lo último que dijo, no nos gustaría verte sufrir por decisiones que hicieron tu padre y tu "tío"
. – Estaré bien. – musitó Neji. – Yo solo… necesito verlo. Aunque sea a distancia… ver qué clase de persona es…
. – Bueno, ¿al menos sabes cómo se llama? – cuestionó Lee, y solo recibió una negación por parte de Neji.
. – Empezaré con el antiguo apellido de mi papá. – dijo Neji. – Aunque será difícil si llegó a cambiarse el apellido al igual que mi padre.
. – Difícil. Va a hacer más que eso, no sabemos de él más que su apellido. El apellido Hyuga es poco común, pero existen varias familias con ese apellido. – comentó Tenten. – ¿Estás seguro de que tu madre no sabe nada?
. – No. Y no puedo preguntarle, ella cree que solo vine a despejar mi mente con ustedes. Además, no quiero agobiarla. – dijo Neji.
. – ¿Puedo ver la carta? – pidió Lee, y enseguida Neji se la dio.
Leyó el contenido, en busca de algo que pudiera ayudar y se dio cuenta de algo. – ¡OOHH! ¡Neji! – exclamó con energía. – ¡La empresa Uchiha! ¡Ellos deben tener registros! ¡Firmas! ¡Allí debería estar el nombre de tu tío!
. – ¡Cierto! – exclamó Tenten feliz. – Pero deberías llevar una identificación con tu antiguo apellido, para que vean que solo vas en busca de un nombre.
Neji pensó. – Creo que… no lo sé… tengo el apellido de mi madre desde que llegó a la casa.
. – Busca tu acta de nacimiento, allí viene el nombre de tu padre. Creo que con eso sería suficiente. Solo buscamos un nombre, no los secretos de la empresa. – dijo Lee.
Neji suspiró, y sonrió a sus amigos. Ya tenía por dónde empezar.
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Fugaku se encontraba en un dilema, observaba los documentos fraudulentos de la señora Himura, quien quiera que le esté ayudando, lo hace dentro del sistema de seguros. El documento y las cuentas bancarias indican que se le ha estado entregando dinero mensual a la señora Himura en nombre de su esposo, para gastos de manutención de Hinata.
. – Pero ella no ha recibido ni un peso. – murmuró Fugaku con tristeza, y no pudo evitar recordar el rostro de Hinata al saber que su empresa le iba a quitar el lugar donde dormir.
. – Aún no sabemos quién es el impostor dentro del seguro, ¿Quieres que siga investigando? – cuestionó Aburame Shibi, sentado enfrente del escritorio de Fugaku.
. – Hinata no quiere, pero… esto no puede quedarse así. – dijo Fugaku dejando de ver los documentos. – Llevemos esto a discreción. Ve con la señora Himura en persona, arreglemos esto antes de hacer una demanda.
. – Muy bien. Iré personalmente. – dijo Shibi poniéndose de pie. – Nos vemos…
. – Si, gracias. – dijo Fugaku, y se levantó de igual manera para estrechar sus manos. – Cuando veas a la señora Himura, dile que quiero hablar con ella, y también Hinata. Asústala, diciéndole que es mi protegida.
. – Allí esta, el demonio Uchiha. Si Hana te viera ya te hubiera golpeado la cabeza. – se burló Shibi.
. – No te preocupes, Mikoto no se queda atrás. – comentó Fugaku ajustándose la corbata. – Ve con cuidado.
. – Claro, estamos en contacto. – se despidió Shibi y se retiró de la oficina de Fugaku.
Fugaku suspiró y se dejó caer en su asiento reclinable. Solo esperaba que esa mujer fuera razonable, y por el bien de Hinata, que tuviera una excusa lógica del abandono de la joven. Aunque no sabía, si se podría justificar sus actos.
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Itachi se encontraba calentando la comida que les había dejado su madre y no le sorprendió ver a su hermanito llegar temprano de la escuela. Y sonrió con burla.
. – Más te vale que quites esa sonrisa de tu cara. – amenazó Sasuke entrando, y lo primero que escuchó fue a la comadreja prender el microondas. Caminó hacia la cocina, y observó, su burlona sonrisa. – Idiota…
. – Tranquilo hermanito, ahora que no esta Hinata en tu escuela, quizás reconsideres unirte a un club. Ya sabes, como Naruto. Como un estudiante normal. – comentó Itachi esperando con ansias la comida.
. – Define "normal." – dijo Sasuke. – ¿Por qué Naruto está muy fuera de ese rango?
. – ¡Ah, por favor! – exclamó Itachi. – Naruto cae super bien, y está en el equipo de football, y en básquet, y en…
. – Y en vóleibol. – agregó Sasuke.
. – ¡Vaya, ese niño si que tiene estamina! – dijo Itachi. – Pero, ahora entiendo porque le va mal en los estudios. – agregó, provocando una risita de su hermano. – Como sea, el punto es que Naruto tiene sus deportes, Hinata su empleo… ¿lo entiendes?
Sasuke asintió. – Lo voy a pensar…
Fue lo único que dijo y se dirigió a su cuarto para dejar su mochila y cambiarse el uniforme. Ahora que había pasado, prácticamente, un día desde que Hinata se transfirió. De alguna manera, no podía evitar sentir a que había vuelto a sus días de estudiante reservado mucho antes de conocer a Hinata. De nuevo, era Naruto y Kiba, con quienes convivía. Volvían esos temas triviales sobre la rutina de ambos, y el solo asentía, o hacia comentarios sarcásticos. O, al menos, así lo veía Sasuke.
. – Quizás, me una al equipo de básquet, o quizás busque un empleo como Hinata. – murmuró para si mismo, pero, se preguntaba que era esa inquietud que sentía. Por eso, optó discutirlo con su hermano.
. – Se le llama confort. – se burló Itachi. – Estas tan acostumbrado a que te busquen, que a que tú busques…
. – ¿Qué? – articuló Sasuke irritado, dejando de comer el estofado. – Eso no es cierto…
. – ¡Ah! – musitó Itachi con sorpresa, tanto que el bocado que estaba en la cuchara de su mano resbaló de nuevo y cayó al plato. – ¿Me lo estas preguntando? – cuestionó pasmado.
Sasuke solo miró con desconcierto y negó con la cabeza.
. – Eres más estúpido de lo que creí…
. – ¡¿Qué?! – gruñó Sasuke enojado.
. – ¡Ah, lo siento! Se me salió. – se disculpó Itachi. – Pero, ya hablando enserio. Sasuke, no recuerdas que te acompañé a tu primer día de preparatoria, y había muchos puestos de clubs y todos sabían quién eras y recuerdo muy bien que todos se abalanzaron en darte un panfleto y te rogaban por que te unieras, a lo que tu simplemente dijiste: No.
. – ¿Enserio? – dijo Sasuke. No lo recordaba.
. – Bueno, a eso me refiero. – dijo Itachi, volviendo al punto. – Si esperas una invitación, pues que crees, no te va a llegar. – le dijo con burla. – Sasuke, no hagas cosas solo porque alguien te lo pidió, hazlo porque realmente quieras. Y verás que hasta lo disfrutarás.
Sasuke lo miró y no pudo evitar preguntarle. – ¿Y qué hay de ti? En verdad, ¿te gustaría manejar la empresa de papá?
Itachi lo pensó, por unos momentos. – No veo porque no, casi me graduó de estudiar administración de empresas, además tengo a Deidara y con eso me basta para ser feliz. ¿Qué me dices de ti? Papá quiere que seas abogado, su sueño es que los dos trabajemos en la empresa, y nos apoyemos mutuamente.
Sasuke rio y dijo. – No veo porque no…
Itachi rio y dio su último bocado. – ¡Ah! Por cierto, iré de nuevo por Deidara a su trabajo y me quedare en su casa, quieres que le de un aventón a Hinata hasta la casa de Temari.
. – Si, por favor. Se esta nublando, creo que lloverá en la noche. – dijo Sasuke terminando de comer.
. – ¿Enserio? Como cambia el clima. – musitó Itachi. – Bueno, creará un buen ambiente, cuando… – luego calló de repente, estaba en presencia de un niño.
. – ¿Un buen ambiente? – cuestionó Sasuke confundido. – ¿Para qué?
. – Nada. – dijo Itachi sonrojado. – Porque no vas a hacer tu tarea o algo… yo lavaré los platos.
. – Raro. – fue lo único que dijo Sasuke. – Le enviare un mensaje a Hinata, de que irás por ella.
. – Si, sí. Ve. – dijo Itachi, aun con las mejillas sonrojadas. – Mi bebe Sasuke aun es muy inocente. – pensó.
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Mientras en el trabajo de Hinata.
La joven agradecía que solo llevara una camisa polo de color negro, jeans y gafete fueran su uniforme. Estaba haciendo conteo de la nueva mercancía que había llegado para exponer en los locales de la empresa, al mismo tiempo, que recibía un mensaje de Sasuke de que Itachi, recogería a Deidara y le harían el favor de llevarla hasta la casa de Temari. Cosa que agradeció, porque el cielo estaba poniéndose oscuro, por la tormenta que se avecinaba.
H. Hinata
Dile que gracias, no me traje paraguas.
En 15 minutos te hablo.
Le escribió y continuó haciendo conteo.
. – Hinata, ¿Cómo vas? – cuestionó Deidara entrando a la bodega donde se encontraba.
. – Bien, hasta ahora no ha llegado un reloj roto, o un cinturón rasgado. – comentó Hinata. – Me falta otras cinco cajas de revisar, te dejare listo el conteo antes de irme.
. – ¡Esa es mi chica! Iré con Sasori a dejarle unos documentos, pero vendré por ti para ir a comer. – anunció Deidara y se fue sin esperar respuesta.
. – ¡Ahh! Esta bien. – musitó Hinata para si misma y luego rio.
. – ¿Hola? Tu eres Hyuga Hinata. – llamó una chica desde la puerta, con un acento muy peculiar.
. – Si, soy yo. – dijo. Y vio a una chica de cabello ondulado de color café cenizo, piel apiñonada y ojos marrón, media alrededor de 1.70. Y lo primero que pensó, es que era muy hermosa y que era extranjera.
. – Hola, soy Tamara Smith. – se presentó. – Trabajo con Deidara, soy diseñadora. Soy mitad japonesa y mitad brasileña. Puedes decirme Tamara y me disculpo por mi acento. Tienes un minuto, me gustaría presentarte con el resto del grupo.
. – ¡Ah! Claro. – dijo Hinata con las mejillas sonrojadas. Esta es la segunda vez que ve a alguien que es extranjero, bueno esta vez, mitad, pero si que los rasgos la destacaban. Sus padres deben tener buenos genes, el que tenga sangre brasileña. De alguna manera, se sentía que estaba a lado de un famoso.
Hinata llegó a la sala de innovación donde trabaja Deidara, y observó que era una sala grande con grandes ventanales con sus propias cortinas. Había un total de cinco cubículos y aparte mesas donde había herramientas, papeles con diseños y un pizarrón del lado derecho con anotaciones de entrega, y una pancarta del nuevo diseño del reloj hecho por Deidara. Por otro lado, en una esquina de lado izquierdo había un apartado donde había café, golosinas, agua y bebidas para botanear. Allí estaba, un grupito de cinco personas, charlando y comiendo.
. – Amigos. – llamó Tamara, con Hinata a lado, quien seguía admirando la hermosura de su colega. – Les presento a Hyuga Hinata, es la chica que trabajará para nosotros de medio tiempo.
. – Hola. – saludó Hinata.
. – ¡Enserio! – exclamó un joven con alegría, tenía cabello negro y ojos cafés. – ¡Por fin! Soy Tanaka Keito, soy el diseñador de anillos y dijes, y mi amor, mi compañera es la que está a tu lado.
. – No soy tu amor. – comentó Tamara cansada. – Solo trabajamos juntos. – le murmuró a Hinata, a lo que ella solo le sonrió, para Keito solo fue una estocada en su corazón, a la vez, sus compañeros reían al ver el rechazo de Tamara.
Después, Tamara le presentó a los dos diseñadores de cinturones y calzado, Miyako y Takeshi. Y al final, la compañera de Deidara, se llamaba Kurotsuchi.
. – Puedes llamarme Kuro. – dijo la pelinegra de cabellos cortos. – Me sorprende que contratará a alguien que toque su preciada mercancía.
. – ¡¿Eh?! – musitó Hinata confundida.
. – ¡Ah! No lo dije para ofender. – se rio Kuro. – Es que la vez pasada, contratamos un idiota que no trataba la mercancía como se debía. Y terminó rompiendo varios artículos.
. – Deidara casi comete homicidio. – exclamó Tamara. – Pero, si te contrató debe saber que eres muy responsable.
. – ¡Vamos a comer, que me muero de hambre! – se escuchó la voz de Deidara por los pasillos. – ¡¿Hinata?!
Deidara buscó a Hinata en la bodega, y al no encontrarla, regresó a su sala de trabajo y sonrió al verla con sus colegas. – ¡Eah! ¡Allí esta mi chica! ¿Ya se presentaron? – llegó el rubio con una bolsa grande ecológica.
. – Sip. – dijo Hinata con alegría.
. – Que bien, ahora vamos por comida. – dijo Deidara, jalando a Hinata, y a su compañera Kuro. – Les tengo un chisme en grande. – les susurró.
Hinata y Kuro se miraron, y conectaron de inmediato, cuando se trataba de Deidara. El rubio dejo la bolsa debajo de su escritorio y añadió una nota que decía: No tocar.
Decidieron comer en el restaurante de sushi que se encontraba alrededor de la empresa, y evitar que moscas pegadas en la pared escucharan.
. – ¿Ahora que te hizo Izumi? – cuestionó Kuro a Deidara, al mismo tiempo sentándose a lado de una incomprendida Hinata.
. – ¿Hacer? – murmuró Hinata vertiendo soya en su sushi.
. – ¿Qué? – masculló el rubio. – No me arruines el día, diciendo su nombre. ¡No! El chisme es de mi hermoso novio.
Kuro gruñó, a lo que Hinata solo se rio en silencio.
. – Va a venir por mí. Cenaremos en mi casa y él me va a preparar la cena. ¿Y qué creen que va a pasar después? – exclamó Deidara emocionado, con las mejillas teñidas de color rosita.
. – ¡Dei! ¡Hinata está aquí! – exclamó Kuro atragantándose con su rollito. – ¿Por qué me lo cuentas? ¿Por qué necesito saber lo que harán en su cita romántica?
. – Porque lo compré. – dijo Deidara de manera picara.
Kuro se quedó con la boca abierta, mientras que Hinata comía en silencio sin entender del todo de que hablaba.
. – ¿Estas jugando? – dijo Kuro, ahora con las mejillas sonrojada y luego volteo a su alrededor. – ¿Cuándo te llegó? – le susurró.
. – Más bien, le llegó a Sasori. Ahora esta enojado conmigo, porque lo abrió antes de que llegará. – se burló Deidara. – Y, si es discreción al 100%. Deberías comprar el que te gustó, para tu solitaria vida.
. – Cállate…
Hinata seguía sin comprender, y fue su error preguntar con la mirada de que rayos estaban hablando.
. – ¡Ah! Hinata, verás…
Y durante una hora, Hinata aprendió sobre los placeres humanos y sus creaciones, en forma de "juguetes". Una etapa que pasaría, pero nunca pensó que pasaría dentro de un restaurante de sushi. Digo, trabajó en un Pub/Dance y hasta allí eran "decentes." Y lo único que aprendió de allí y aún se avergüenza, es cuando el "paquete" de los hombres se exalta de felicidad y sienten la necesidad de saludar, cuando nadie lo pidió.
Fue un momento incómodo, e incluso cuando se excusó para marcarle a Sasuke, lo único que pudo decir fue:
. – ¡Ahhaahah….mmmmhhh! ¡Diablos!
. – ¡¿Qué?! – articuló Sasuke dejando el libro que estaba leyendo en su cama. – ¿Estás bien?
. – Te… te digo luego…
Y colgó.
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. – Hola, Hinata. – Saludó Itachi, cuando subió al carro junto con Deidara y su bolsa ecológica. Y el saber su contenido, la hizo sonrojar y agachar la cabeza.
. – Diablos. – pensó Hinata. – H…Hola. Gracias por llevarme. – dijo Hinata sonrojada.
. – No es nada. – dijo Itachi. – ¿Cómo te fue en tu primer día de trabajo? Aprendiste mucho. – le preguntó como si acabara de salir de la escuela.
. – ¡Ahh… yo…! – masculló Hinata y sin querer miró a Deidara, quien solo soltó una risita pícara.
. – ¡Claro que aprendió! Pero, no hablemos del trabajo. – dijo Deidara. – Mejor hablemos de otra cosa. Como, ¿Qué vamos a cenar? Me muero de hambre.
. – Tu siempre tienes hambre. – dijo Itachi. – Compre vino…
. – Ya basta. – Pensó Hinata, pero más hacia su cerebro que no dejaba de imaginar cosas pervertidas.
. – ¡Fantástico! – dijo Deidara con emoción. – Yo también compre algo…
Hinata se sonrojo y se tragó su propia saliva.
. – ¿Qué es? – cuestionó Itachi curioso.
Hinata negó con la cabeza.
. – Lo deje en el refrigerador, tu postre favorito. ¡Dangos! – exclamó Deidara, Itachi sonrió de felicidad y Hinata suspiró.
Fue un viaje largo para Hinata, bajó del coche abochornada y agradeció casi en silencio. – ¡Diablos! – masculló entrando a la casa de Temari.
. – Ya llegué. – se anunció Hinata.
. – Bienvenida Hinata, ¿cómo te fue en tu primer día? – cuestionó Temari desde el sofá de la sala, al mismo tiempo que tejía una prenda.
. – ¡Ahhaahah….mmmmhhh! ¡Diablos! – dijo Hinata y se encaminó hacia su cuarto.
. – ¡Eh! – farfulló Temari confundida.
. – Hola, Gaara. – saludó Hinata, al verlo salir de su cuarto, y no esperó a que le contestará y se adentró a su cuarto sonrojada.
. – ¿Qué pasó? – cuestionó Gaara confundido por la reacción de Hinata.
. – No lo sé. Se veía roja. – dijo Temari, viendo junto con su hermano las escaleras. – Quizás ya perdió la virginidad.
. – Temari. – regañó Gaara, dirigiéndose hacia la cocina.
. – Solo digo. – dijo Temari y luego observó a Hinata, cambiada y aseada. – Que rápida. ¿Qué pasó?
Hinata se sonrojó. – Yo… bueno… digamos…
. – Tranquila, respira. – dijo Temari dejando su prenda y se acercó hacia Hinata. – Si no puedes decirlo en voz alta, dímelo al oído. – se acercó.
Hinata dudó y le susurró. A lo que Temari solo comenzó a reír y luego comenzó a carcajearse sin parar.
. – No puedo quitármelo de la cabeza. – dijo Hinata avergonzada. – No te rías.
. – ¡Ja,ja,ja,ja! ¡Claro que no se te va a ir de la cabeza! Es como leer yaoi por primera vez. – comentó Temari. – Ellos suelen usar muchos de esos "juguetes."
. – ¿Qué sucede? – cuestionó Gaara con una taza de café en sus manos, viendo a su hermana casi tirada en el suelo, y a una sonrojada Hinata.
. – Nada de que preocuparte. – dijo Hinata. – Solo tuve… un momento… bochornoso con mi jefe.
. – ¡Si, vivió su yaoi en vivo!– se burló Temari.
. – ¡No lo viví! ¡Solo… aprendí cosas… que no esperaba aprender… tan rápido! – dijo Hinata. – ¿Tú… sabes… de… eso?
Gaara tan solo levanto la ceja confundido, no tenía mucha información.
. – ¿Si sabes que Deidara es gay? – cuestionó Temari, y Gaara recordó, – yaoi, juguetes, Deidara, – y entendió. – ¡Yaoi! ¡Ja,ja,ja,ja! – se carcajeo de nuevo la rubia.
Gaara solo suspiró. – Lamento que te hayas enterado de esa forma. – y se fue a su habitación.
. – Siento que ya no podre verlos a la cara. – dijo Hinata. – Iré a cenar… ¿Lees yaoi?
. – ¿Tu no? – murmuró Temari.
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Fin del capítulo.
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Más un extra de amor yaoi.
Itachi acariciaba con delicadeza los mechones del rubio, quien dormitaba con suma tranquilad a su lado. Después de una increíble cena, y la grata y real sorpresa de Deidara, terminaron muy satisfechos y cansados.
. – Aún sigo sin poder creer que lo compraras. – le murmuró Itachi, a lo que el rubio solo abrió los ojos con pereza.
. – Pero, te gustó, ¿No? – dijo Deidara con las mejillas rojas. – Bueno, más bien. Disfrutaste hacérmelo. – se rio. A lo que Itachi solo se sonrojo. – Saque una nueva faceta tuya…
. – Bueno…
. – Debo agradecerle a Kuro, por pasarme la página. ¿Si te acuerdas de ella? – picó Deidara en una yaga.
. – ¡Ah, Kuro! Como olvidar la chica que odio con todo mi ser. – dijo Itachi irritado. – Gracias por romper el ambiente…
. – Sigues molesto porque te dijo que no eres bueno para mí, que eras una faceta que solo quería probar y que no te daría su bendición, porque prácticamente es mi prima, la única persona que puedo llamar familia. – se rio Deidara.
. – Bueno, no la odio. – dijo Itachi robándole un beso. – La detesto… un poquito. Está bien, no aguanto hablar con ella.
Deidara rio, y se abalanzó hacia su novio, dándole un beso apasionado.
. – Solo espero que no le hayas divulgado a los cuatro vientos. – dijo Itachi correspondiendo el beso.
. – Kuro y Hinata, son como las amigas cool que nunca tuve en la preparatoria. – dijo Deidara, afirmando que solo les había dicho a dos personas; con la primera, Itachi ya lo esperaba. Sin embargo, se quedo pasmado con saber que Hinata también llegó a enterarse. De solo pensarlo, su cara y sus orejas se pusieron rojo carmesí de la vergüenza.
. – Deidara…. ¿Qué voy a hacer contigo?
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Hola, ¿Cómo han estado? Espero que este bien de salud.
Hoy les traigo un pedacito de diversión antes del drama. Aun estoy haciendo correcciones del siguiente capítulo, así que agradezco su paciencia. Lamento mucho si me tarde de nuevo, andaba haciendo unas tareas, de las cuales tengo la dicha de hacerles una cordial invitación.
Abrí una cuenta de INSTRGRAM donde subo arte digital y tradicional, y que me gusta compartir al igual que los demás artistas. Pueden buscarme como: liz_white_cat_art
User: liz_white_cat_art/
Además, que subí una historia que ya tenia escrita y pues decidí compartirla, es de Twiligth, se llama Deseo (in)cumplido. Esta en mi perfil, por si desean leer una historia con OC que yo cree. También, esta en wattpad. (como primeriza) Las subí allí por si gustan más de esa aplicación. Me pueden buscar como MissLisRose
User: /MissLisROse
REVIEWS
Gilca: Hola de nuevo, muchas gracias por tu comentario. Me dio mucho gusto que te gustara el capítulo anterior y espero que hayas disfrutado de este. Muchas gracias por leer, y espero leerte pronto.
Fran Sanchez: Hola. Me dio mucha risa tu comentario, siempre me da mucha alegría leerte y saber que disfrutaste de mi capítulo, esta vez te traigo, uno divertido antes de enviar todo el drama que ando escribiendo. Déjame spoilarte, que sigo pensando que va a pasar con Setsuna, y es todo lo que diré, puesto que es como tu dices fue una circunstancia de la vida que nos hace tomar decisiones. Y en cuanto a la pelea, déjame decirte que me alegro que tuviera su primera pelea de novios, la primera siempre es la más difícil y no quería que fuera algo cliché. Yo estado siempre apoyando a mis amigos que son pareja, y una vez se pelearon, por una tontería (para mí), pero para ellos era muy serio, y me tocó ser la psicóloga de ambos, y ahora son prometidos. ¡Que emoción! Y me convirtieron su video de la propuesta y lloré de la emoción. En el capitulo anterior, puse mucho de mi en Konan, porque es la amiga adulta/psicóloga que todos debemos tener. Respecto a Deidara, jaja es como tu dices el típico novio que hace pasar penas en la calle jaja pero lo amamos.
Con el tema de Sakura, si habrá un recuentro, pero aún no decido si ligarlo con Sasori. Para terminar, agradezco siempre que comentes, y me encantó tu hashtag #2020ElPeorAñoQueHeVivido si que te doy la razón. Espero que estés bien de salud, y te mando muchos saludos.
fictionInador: Hola, muchas gracias por comentar y me dio mucho gusto saber que te encantó la historia y la forma de cómo escribo. Me dio mucha alegría, yo siento que avanzo poco a poco, porque es una manera de relajarme y contar historias que tengo en mi cabeza. Por lo tanto, estoy en desacuerdo de que no tienes habilidad de escribir un fanfic. Todos tenemos la habilidad si lo intentamos, no te lo digo como, ¡Escribe uno ya, muajajaj! No. La verdad escribir se me da porque yo batallado mucho para decir lo que realmente siento en voz alta, es un miedo que aun intento quitarme, pero de verdad me llegó al corazón donde me dijiste que a pesar de que no nos conocemos, pudiste sentir muchos sentimientos. Y eso me da mucha alegría como no te imaginas, porque déjame decirte que, aunque no está implícito, siempre trato de poner algo de mi vida personal, algo que viví o lo experimente de alguien más, y como yo lo llegó a interpretar, preguntando ¿Qué hubiera hecho? O, ¿Por qué reaccione de esta manera? No sé si me llego a explicar, jaja, la verdad cuando empecé solo lo hacia porque Hinata y Sasuke, eran mis personajes favoritos (claro, Naruto tmb) Porque sentí realmente que un día podían entenderse. Claro, que no desapruebo la relación verdadera con Naruto, de hecho, me gusta (es pasable) Pero Naruto, no es un anime/manga de romance, así que mejor que vivir el romance que yo hubiera querido, que a través de mis historias. Muchas gracias por tus palabras de apoyo, y si también espero que no se me vaya la inspiración jajaja porque esta cuarentena esta canija. XD espero que estés bien de salud y espero leerte pronto. Pd. Si un día quieres escribir, que no te de pena. A mí me lanzaron tomatazos y los pocos que quedaron, son para ellos por lo que escribo y claro, para que el que guste de SasuHina. Bye.
Milena Rivera: Hola, Milena. No, llores (ten, un pañuelo) Los novios pelean, y los que realmente se aman, se perdonan. Así que no llores. Espero que este bien, y te mandó un abrazo virtual. Espero, que con este llores de alegría jaja, antes del drama que aún no termino de escribir. Saludos. Y cuídate mucho.
MUCHAS GRACIAS POR DARLE FAVORITO/SEGUIDORES A MIS HISTORIAS.
KatarlizRose se despide.
