Femslash Febrero 2021 – Edición Precure

Por: Escarlata

Precure pertenece a Toei Animation, el plot es mío.

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Día 10. MARGARITA

¿Cómo pudo perder la práctica tan pronto? Fácilmente podía hacer media docena de coronas de flores en Secundaria, ¿porqué no podía hacer algo lindo con esas margaritas? Sólo quería armar una corona, una linda corona de margaritas para cuando su chica llegara.

Era el picnic familiar de los Midorikawa. Con Nao en entrenamiento con el equipo de fútbol femenil local, sólo podía reunirse con su familia unas tres o cuatro veces al año. Y siendo una reunión familiar, no debía faltar su linda novia. Reika estaba de visita en su casa y prometió alcanzarlos a las dos de la tarde de ese hermoso y soleado sábado.

─¡Argh, no me queda! ─exclamó Nao con graciosa furia. No quería cortar demasiadas flores y por eso mismo manipulaba con cuidado las que ya tenía a la mano. Refunfuñó un poco. Su padre jugaba fútbol con los chicos, su madre estaba sentada a su lado bebiendo té y sólo reía al ver a su hija en pánico.

─Solías hacerme coronas de flores seguido, Nao, sé que puedes hacerlo ─dijo la mujer con dulzura.

─Lo sé, mamá, pero no me queda como antes, mira ─y simplemente no lograba que los tallos quedaran atados de la manera correcta, el nudo se perdía más pronto que tarde─. Quiero darle a Reika una corona ─porque en serio se iba a ver preciosa con las margaritas en su cabeza, pero eso no lo dijo en voz alta.

Y tampoco que fuera necesario, su gesto lo decía todo.

Mientras volvía a acomodar las flores en línea, procurando no maltratar ninguna, la más pequeña de sus hermanas, Yui, de 8 años, se acercó a ver qué era lo que tenía a su hermana tan ocupada como para no jugar con ellos.

─¿Qué tratas de hacer, hermanita? ─preguntó la pequeña.

─Una corona de flores para Reika, pero no me queda.

─¡Yo te ayudo! ¡Soy experta!

Nao sonrió de manera amplia. ─¿En serio? ¡De acuerdo! Me vendría bien ayuda de una especialista en coronas de flores.

─Y cuando terminemos, ¿juegas con nosotros?

─Sabes que sí, Yui. Ahora, ¡a trabajar!

Entre las dos comenzaron a armar la corona, procurando que las flores quedaran en una linda formación. Otro de los chicos se acercó a ver qué hacían, luego otro y para cuando Nao levantó la mirada, todos sus hermanos y hermanas estaban ahí ayudándole con la corona. Uno de ellos fue por otras flores más pequeñas para darle unos toques de color y ayudar a resaltar más el blanco de las margaritas.

Quince minutos después, la corona quedó lista. Se la encargaron a la matriarca de la familia, quien prometió cuidar bien de la corona, y con ello todos se fueron a jugar con el balón en el césped. Ya habían comido algunos bocadillos, pero esperaban por Reika para poder comer como era debido.

A todos les constaba que una de las mejores cualidades de Reika era la puntualidad.

Y sí, llegó exactamente a las dos de la tarde.

El partido se detuvo apenas la vieron llegar y los hermanos y hermanas de Nao fueron más veloces que la futbolista al momento de recibir a Reika.

La futura profesora les recibió con cariño, los padres de Nao también la saludaron con cálido cariño y finalmente Nao pudo abrazar a su novia con todo ese amor que se le desbordaba tan sólo con mirarla.

─Traje galletas de postre para todos ─dijo Reika, mostrando una caja que llevaba en una linda bolsa─. Mi madre las preparó.

─¡Genial, gracias! ─agradeció Nao mientras llevaba a su novia a donde tenían todo listo y sus hermanos hacían bulla por las galletas─. Pero antes, mi querida Reika, cierra los ojos un momento.

Y Reika lo hizo sin chistar. Nao le puso la corona de margaritas y todos quedaron encantados con la imagen. ¡Se veía lindísima!

─¡Listo!

Reika levantó un poco la vista y con sus manos tentó la corona, incluso saco su espejo de mano para verse bien. Sonrió. ─Es hermosa, muchas gracias.

─La hicimos entre todos ─exclamó la pequeña Yui.

─Entonces les daré besos a todos en agradecimiento ─dijo Reika.

─Pero primero a mi, ¿verdad? ─preguntó Nao, emocionada.

Y en respuesta, recibió un beso en la mejilla. Sonrió.