8. As bajo la manga.
—No debió complicarse tanto. —es lo que pensaba Sakura mientras seguía esquivando los ataques de aquella enorme serpiente con el chico rubio sobre sus hombros, indicándole por donde venían los ataques. Él era ligero, más que Yahiko pero menos que Nagato.
— ¡Viene él! —gritó Naruto, mirando aterrado a Orochimaru. — ¡Déjame…!
Cuando menos lo sintió, salió volando por los aires, mirando entre asombrado y aterrado que Sakura se quedaba a contratacar a Orochimaru. Sus cejas se fueron contrayendo al instante en que aterrizaba de buena manera encima de un árbol, ¿no lo estaba subestimando demasiado? Él también podía pelear.
Sakura quiso golpear de frente al sannin, pero este encestó el primer golpe justo en el estomago de la chica. Luego enredó su cuello a través del brazo de ella, clavando un kunai justo en su pierna. Sakura ahogó un grito de dolor, con la mano que aún le quedaba disponible cortó la cabeza de Orochimaru, solo para darse cuenta que en cuestión de segundos hizo un jutsu de sustitución.
Odiaba enfrentar a esa maldita cosa, que ni siquiera podía considerarse humano.
— ¿Por qué Yahiko te ha dejado salir? —preguntó, curioso. —Su princesa estaría en demasiado peligro.
—Eso a ti no te importa.
—Le importará a Kabuto. —sonrió Orochimaru. Sakura se quedó pasmada al escuchar el nombre, cosa que Orochimaru aprovecho para hacer un jutsu con las manos. —Katon: Goukakyuu no Jutsu.
—Mierda.
Naruto se movió rápidamente, yendo en dirección a Orochimaru. — Kage Bunshin no Jutsu.
Sakura, buscando esquivar la gran bola de fuego, notó con asombro que aquel chico con cara de tonto podría realizar una técnica como esa. Era sorprendente. Ella apenas era capaz, por mucho, de crear cinco clones de sombra que fueran funcionales. Uno de los clones, fue hasta ella, alejándose a su paso por lo que Sakura no tardó en darse cuenta que era el verdadero.
—Fūton: Daitoppa.
Cuando ambos chicos voltearon para atrás por el estruendo que los clones de Naruto estaban dejando, notaron una enorme oleada de viento dirigirse a ellos. Naruto por mero instinto se cubrió con los brazos, Sakura lo imitó; por lo que ambos terminaron volando por los aires, buscando proteger la cara y el cuerpo lo más que pudieran, pues el viento comenzó a cortar la piel de ambos por la cantidad de fuerza que llevaba, además de que había arrastrado parte de fuego del katon.
Sus cuerpos no tardaron nada en estrellarse contra el suelo; Sakura intentó abrir los ojos, intentando ver si Orochimaru se acercaba, no se veía nada. Ni siquiera el fuego. Apoyándose en sus codos, notó que el silencio volvía a reinar en el bosque, los árboles estaban destruidos y habían caído bloqueándoles el paso junto a un montón de rocas, Orochimaru los había arrinconado hasta dejarlos contra una pared de piedra. Naruto que estaba tendido al lado, comenzó a limpiarse la sangre de la cara y miró a Sakura.
— ¿Estás bien?
—No. Van a llevarse a Tobi. —dijo Sakura, volviendo a juntar chakra en sus manos. —Por eso me han alejado de él.
—Kakashi-sensei está con él. —comentó Naruto, ingenuamente. —Si lo conoce, lo protegerá.
Sakura lo miró de reojo, sin estar satisfecha por la respuesta dada. No podía confiar en los ninjas de Konoha, ni en Tobi.
—Solo puedes confiar en lo que puedes proteger tú mismo. —sentenció, golpeando con fuerza los árboles que se interponían entre ellos, lanzándolos por los aires en mi pedazos.
—Increíble…—murmuró Naruto.
— ¿Qué rayos? —Sakura miró a los lados, estaban en una aldea pequeña. Los arboles cayeron y rodaron con fuerza, destruyendo el suelo; y la pared de piedra hasta donde fueron acorralados, era en realidad una barrera que los separaba de un templo, a lo que alcanzó a ver Sakura. — ¿Cómo mierda paso esto?
Sakura mordió sus labios, sintiéndose nerviosa de no saber que estaba pasando.
— ¿Genjutsu?
—No.
Naruto volteó con rapidez, esquivando a penas el kunai que fue lanzado en medio de sus piernas. Sakura volvió a ponerse a la defensiva, hasta que lo reconoció y una enorme sonrisa se formó en sus labios. Naruto los miró confundido.
— ¡Nagato-san! —Sakura corrió a él, abrazándolo con fuerza cuando él bajo de la pequeño muralla del templo.
—Eso estuvo cerca, Sakura. —se quejó él. —Orochimaru estaba a punto de capturarlos.
— ¿Y Tobi? —preguntó ella, al no verlo cerca.
—Debe estar aquí cerca, no lo transporte demasiado lejos. —explicó. —Junto al otro ninja de la hoja.
— ¿Kakashi-sensei? —Naruto se acercó a ellos, recibiendo una mirada fría de Nagato.
— ¿Ya-chan está aquí? —interrumpió Sakura.
—No. Pero es bueno que me haya mandado a mí, estaba preocupado por lo que Tobi podría hacer. —dijo Nagato. —Apenas los he encontrado cuando el Uchiha y Orochimaru han dicho que van por él.
—Tobi es un Uchiha. —confesó Sakura. —Él lo ha dicho… es Obito Uchiha, según el ninja de la hoja.
Naruto miró a ambos y comenzó a dar algunos pasos atrás; Kakashi no les tenía confianza y debía buscarlo para empezar, prometió no meterse en problemas y algo le decía que a su padre no le haría mucha gracia que estuviera con dos de los criminales más buscados del mundo shinobi.
— ¿A dónde vas? —reprochó Nagato. Sakura que estaba a su lado miró a Naruto, ese chico le había salvado dos veces la vida.
—Déjame curarte. —pidió Sakura. —Luego irás en busca del otro ninja.
— ¿Eh?
—Salvaste mi vida. No sé si volveré a verte, así que déjame curarte. —contestó Sakura, tomándolo del brazo, impidiendo que se fuera. Naruto entreabrió la boca hasta que sintió que sus heridas comenzaban a sanar.
— ¿Esos sujetos no nos estarán buscando? —preguntó Naruto a Nagato.
—Es probable. —respondió él, sin mucho interés. —Pero ahora que Itachi sabe que lo perseguimos, será el doble de difícil de atrapar, por lo que necesitaremos a más de nosotros. Por lo que no tenemos mucho tiempo, tenemos que encontrar a su hermano, de esa manera, él vendrá por propia voluntad.
Naruto asintió con la cabeza, no entendía porque le estaban contando su plan, pero comenzó a comprenderlo cuando su mente comenzó a ponerse borrosa y su vista se nubló de color negro. Bien lo había dicho su padre, aún no tenía experiencia en el campo; por más que aquella chica lo curó, seguía siendo terriblemente peligrosa.
Cuando Naruto cayó en los brazos de Sakura, ella lo echó en su espalda, no sin antes amarrar sus manos.
—Lo siento. —murmuró Sakura; no le parecía justo llevar a alguien tan inocente consigo, sin embargo, su misión era mucho más importante. —Pero serás mi garantía para obtener a los Uchiha.
—.—.—.—.—
Sasuke paseó su mirada de nuevo por los dos chicos de su edad. Suigetsu estaba aburrido, con una mano recargada en la mesa y su cabeza encima de ella, mientras que Karin estaba dormida en su hombro, con rastros de lágrimas en sus mejillas.
— ¿Qué pasa, Sasuke? —preguntó Shisui, poniendo un plato sobre la mesa; la cena que preparó cuando termino de explicar que aquellos dos eran aliados.
— ¿Por qué te has aliado con Orochimaru? —protestó. —Tú sabes que…
—Sé el riesgo que conlleva, todos los que estamos en esta habitación, lo sabemos. —Shisui señaló a los otros dos, Suigetsu asintió. —No obstante, hay un acuerdo para esto, Sasuke. Supongo que Orochimaru se lo ha propuesto también a Itachi.
— ¿Cuál es?
—Le tenemos que entregar a alguien más. No te preocupes, entre Itachi y yo nos encargaremos. —tranquilizó, revolviéndole los cabellos. Suigetsu se rio de Sasuke. —Lo importante ahora es que nos tenemos que mover, Kisame nos ha dicho que los miembros de Akatsuki se han vuelto a mover.
Eso era lo que le agradaba a Sasuke de Shisui; que a comparación de su hermano, solía tratarlo más como alguien en quién se podía confiar. Itachi lo protegía demasiado, alegando que así sería más seguro para él. Sasuke podía comprender eso cuando tenía ocho años, pero ahora que tenía quince, le resultaba demasiado fastidioso. Era un ninja también.
—Hemos viajado casi por todo el país del fuego y siempre nos tenemos que movilizar en máximo tres meses. —se quejó Sasuke. — ¿A dónde iremos?
—Saldremos del país del fuego. —Shisui sonrió al ver la cara consternada de Sasuke. —Viajaremos mucho, quizás nos lleve años, pero podremos cruzar el mar. Oí muchas historias en todos los viajes que he tenido, todas dicen lo mismo, que cuando cruzar el mar, encuentras tierra en abundancia; solo unos pocos han logrado hacerlo, solo uno ha vuelto.
— ¿Uno?
—Jiraya, el legendario Sannin. —siguió Shisui.
— ¿Nuestras esperanzas de huir para siempre están en un sannin? —gruñó Sasuke. No le agradaba la idea. No quería irse. No sin ver por última vez a su madre o su padre; quería explicaciones que aun Itachi no le daba.
—Sí.
— ¿Orochimaru no era suficiente, cierto?
Shisui sonrió, comprendiendo lo que su casi hermano quería decir. — ¿Qué dices? ¿Quieres hacer una misión importante?
Sasuke se puso recto, mirando casi con anhelación a Shisui. Él se sentó al lado de Sasuke, Suigetsu se inclinó a ellos para escuchar.
—Itachi no estará muy de acuerdo, pero déjame encargarme a mí de eso. —comentó al ver la inseguridad del contrario. —Necesito que me ayudes a encontrar a Jiraya, gracias a nuestros informantes sabemos que Jiraya ha partido en una misión, aún no sabemos cual es, pero sé que se encuentra con Minato Namikase, Kakashi Hatake y su hijo, del cual todavía no hay información.
— ¿Tengo que encontrar a Jiraya y sacarle la información?
—Preferiría que evitaras el confrontamiento directo. —pidió Shisui. —Incluso a Itachi y a mí se nos complicaría demasiado capturarlo, por lo que nuestro plan es que yo, vaya y pregunte. Pero para eso necesitamos un rehén.
— ¿Minato o Kakashi?
—No, el hijo de Minato. —cortó Shisui. —No hay información ni fotografías de él, pero sabemos que está es su primera vez saliendo de Konoha, por lo que es el blanco más fácil.
—Además, de que es un objetivo que Orochimaru quiere demasiado.
— ¿Humm?
—Tiene al zorro de nueve colas dentro de él. —dijo Shisui. —Cuando lo tengamos no solo podremos negociar con Jiraya, sino también con Akatsuki. Matamos a dos pájaros con un solo tiro.
— ¿Con eso Akatsuki dejará en paz a Itachi? —preguntó Sasuke, preocupado.
—Sí.
—Entonces no hay manera de que pueda negarme. —completó.
—.—.—.—.—
Cuando Naruto despertó se dio cuenta que estaban en una pequeña casa; estaba atado de pies y manos, no llevaba los ojos vendados por lo que podía ver a Sakura contemplando por la ventana, bastante alerta de cualquier movimiento. Escuchaba algunos ruidos por detrás, probablemente del otro sujeto, así que no le dio importancia, tenía que liberarse de las cadenas lo más rápido que pudiera y salir de ahí.
—Detente. —ordenó Sakura, volteando a mirarlo. —Nagato-san podría atraparte en cuestión de un instante por muy lejos que lograras escapar, así que ahorra los dolores a tu cuerpo.
— ¿Qué quieren de mí? —protestó Naruto. — ¡No soy alguien importante'dattebayo! ¡Además Kakashi-sensei no los dejará librarse sin más! ¡Mi padre y…!
Sakura le tomó de las mejillas, apretándolas con fuerza. —Guarda silencio, ¿no sabes en qué posición te encuentras? Has sido capturado por un enemigo.
— ¡Kakashi-sensei dijo que aquel sujeto era su conocido!
—No me interesa…—gruñó Sakura. Luego miró a Naruto con cierto interés; Nagato tardaría un poco en la cocina por lo que era el momento de preguntar. —Eres de Konoha, ¿cierto?
—Sí. —Naruto la miró con sospecha, frunciendo las cejas y la boca, ¿por qué esa niña parecía estar debatiendo algo dentro de sí misma? Seguro que necesitaba saber algo.
— ¿Conoces a Danzo? —preguntó rápidamente, mirando en dirección a al marco de la puerta que separaba la habitación de la cocina.
— ¿Danzo? —Naruto hizo memoria, había escuchado el nombre antes pero no recordaba haber interactuado con él. —No.
Sakura bufó. Aunque está vez tomó una actitud más tímida, si Naruto no hubiera visto el terrible poder que tenía habría pensado que lucía muy linda.
— ¿Y… Tsunade-sama?
Naruto abrió los ojos con sorpresa, ahora intrigado de que ella conociera a la abuela que siempre se la pasaba bebiendo y tenía un amorío "secreto" (que de secreto no tenía nada) con Ero-sennin.
— ¿¡Conoces a la abuela!? —preguntó Naruto. Sakura de inmediato le tapó la boca, pidiéndole silencio con la otra mano.
—Shhh.
—Parece que ya está despierto. —dijo Nagato, apareciendo por el umbral. — ¿Qué pasa?
—Estaba haciendo mucho ruido. —sonrió Sakura. Luego, como si buscara ver detrás de Naruto para ajustar las cuerdas, se inclinó en su oído. —Si dices algo, te mato.
Naruto tragó saliva con fuerza, poniéndose azul del puro susto.
—Al parecer no conoce a Danzo. —comentó Sakura de inmediato, volviéndose a Nagato. —Probablemente sea un ninja de bajo rango.
—Sí… no parece muy fuerte.
El joven rubio intentó no sentirse ofendido por eso. No funciono. — ¡A quién le llamas débil! —protestó, pataleando. — ¡Soy muy fuerte'dattebayo!
Nagato corrió a la ventana, poniéndose al lado de ella para ver a las nuevas siluetas que pasaban. Sakura se apresuró a agacharse, tapando la boca de Naruto. El chico también se quedó expectante, pasando saliva de pensar que podrían ser aliados de esos dos. O peor aún, enemigos. No dudaba que ambos Akatsukis lo terminaran abandonando ahí para ser destrozado hasta los huesos.
Sakura pasó saliva al ver que Nagato se movía en dirección a la puerta, buscando eliminar a cualquiera que quisiera traspasarla. No obstante, la manija que se estaba buscando abrir, paro de pronto, dejando a todos expectantes. Naruto sintió a Sakura apretarse un poco contra él, desconcertándolo, parecía tener miedo.
— ¿Quiénes son ustedes? —Sakura se vio lenta al esquivar una patada que la mandó directo a estrellarse contra la ventana. — ¿Y por qué tienen a mi preciado hijo?
Minato salió a la luz, mientras la puerta se abrió sin demasiado esfuerzo, revelando a Jiraya.
Nagato tragó saliva, sabiendo que a menos que se movieran más rápido que el mismo rayo de Konoha, no podrían salir de ahí, con vida.
