"Este sentimiento es complicado e imposible de rechazar...
... Makoto y yo no compartimos mucho desde el intento de secuestro, pero cuando nos reunimos a pasar el rato con nuestros amigos, voy a sus prácticas de combate con espada o chocamos por accidente, mi corazón golpea muy fuerte...
... La visita del príncipe no ayuda a mejorar esta situación, aunque Rei y Nagisa aseguran que Rin Matsuoka es un hermano mayor, su amistad con Makoto me da envidia y no puedo permitirlo, es mi deber mantener relaciones duraderas con otros gobernantes. Además, es un buen hombre, el hijo de un famoso héroe, salvó mi vida y espero pagar su hazaña... La princesa Gou, su hermana, también es agradable y generosa, me regaló una hermosa tela bordada a mano por su madre...
... Sousuke Yamazaki, su guardaespaldas, es un misterio... Un guerrero imparable a la hora de pelear... A veces, me preocupa que le haga daño a mi Makoto durante los entrenamientos, pero su amo demuestra una enorme confianza en él...
... ¿Mi Makoto?... Pues, sí... Yo soy su prometido y no quiero que le pase nada... No es extraño, ¿verdad?"
- Haruka-san, ¿está bien?
- ¿Eh?... Sí. – El invitado reaccionó a las voces de sus amigos y se apresuró a terminar los bocadillos. – Vamos... No debemos molestar a los empleados de la cocina.
- ¿Estás seguro?
- Sí... Gracias, Nagisa.
- No me refiero a eso... ¿Los pasteles de arroz y maíz son una buena merienda deportiva?
- ¡Por supuesto que sí! – interrumpió Rei. – Makoto-senpai y Rin-san están entrenando duro, no podemos ofrecerles simples golosinas.
- ¿Por qué no? ¡Nada mejor que un dulce para animar un día de trabajo!
"A Makoto le gustan los dulces." – Haruka no pudo evitar pensar esto. – "Mi deber es cuidar su salud, ¿pero si preparó un postre en recompensa por su esfuerzo?"
- ¡Ya basta! ¡El azúcar en exceso es mala para el cuerpo!
- ¿Así?... Pues, ¡Haru-chan quiere hacer feliz a Mako-chan! – gritó Nagisa, decidido a ganar esta pelea.
- ...
- Buenos días.
El amo de casa entró a la habitación.
- ¡Mi señor Makoto!
(El corazón de Haruka se detuvo.)
- Muchas gracias a los tres por apoyarme con el entrenamiento.
- Por favor, no hable en voz alta. – le suplicó Rei, temiendo que los otros sirvientes se enteraran del peligroso secreto. – Es un placer para nosotros.
- Haruka-san, aprecio tu comida, es saludable y deliciosa.
"¿Qué pasa?" – Haruka se percató de algo diferente en Makoto. – "Su sonrisa no es la misma."
- ¡Mako-chan, vamos a comer juntos en el jardín! – propuso Nagisa, con entusiasmo.
- Lo siento, no puedo. – El joven señor rechazó el plan. – Voy a salir con mi tío.
- ¡Oh! – El rubio suspiró decepcionado. – ¿A dónde van?
- El aniversario de la muerte de mis padres está cerca, iremos a visitarlos.
"Es cierto." – pensó Haruka, con tristeza. – "Makoto es huérfano."
- Mi amo. – le dijo Rei, después de un rato. – Por favor, perdónenos por olvidar esta fecha tan importante para usted.
- No te preocupes. – respondió Makoto, sin dejar de sonreír en ningún momento. – Es normal, son ocho años desde su muerte y todos estamos muy ocupados estos días.
- ¿Estás seguro de que quieres ir solo?
Nagisa se adelantó a Haruka con esa pregunta.
- Sí, vine para avisarles. – añadió Makoto, antes de salir fuera de la cocina. – Nos vemos a la hora de la cena.
- ¡Makoto, espera!
El hermoso joven corrió con todas sus fuerzas y alcanzó a su novio en el último pasillo de la mansión.
- ¿Qué sucede?
- ...
("Quiero acompañarte.")
- Mi deber es estar a tu lado en cualquier tipo de ceremonia. – Haruka se sintió tan avergonzado que no pudo decirlo de otra forma.
- Gracias, pero es una simple visita. – El joven amo sonrió de nuevo para restarle valor al asunto. – No quiero molestar a nadie.
("No es una molestia.")
- ¿Sabes?, me gustaría cenar contigo... ¿Estás de acuerdo?
- ¡Sí! – Haruka respondió muy rápido y se sonrojó mucho.
- Bien... Nos vemos a mi regreso... Adiós, Haruka-san.
- Adiós, mi... señor.
"Él no es mi Makoto." – Haruka salió al jardín sin dejar de darle vueltas a este dilema, alterado por esa sonrisa falsa y el rechazo a su compañía. – "No importa cómo, ¡deseo ayudarlo!"
- ¡Vamos! – La voz de Rin Matsuoka y los golpes entre dos espadas interrumpieron sus pensamientos. – ¡¿Eso es lo mejor que tienes?!
- Tú sabes que no, pero me preocupa lastimarte. – El soldado se burló con un tono provocativo. – Últimamente, prácticas en exclusiva con Makoto. Tu nivel de habilidad debe estar por los suelos.
¡El príncipe atacó con una maniobra arriesgada!, y Haruka se ocultó detrás de un árbol para no quedar en medio del combate.
- No te tengo miedo, Sousuke. – le aseguró Rin a su compañero, sin detener el choque de los aceros. – ¡Ven a mí con todo!
("¿Qué es esto?")
¡Una amistad demasiado íntima para ser la relación entre un noble y su guardián!... Rin y Sousuke no paraban con el coqueteo descarado, mientras rozaban sus cuerpos una y otra vez de manera sugerente... El muchacho pelirrojo actuaba distinto a cuando entrenaba con Makoto, ¡incluso podría tratarse de un hombre desconocido!... Haruka sintió un gran alivio, pero no por mucho tiempo... ¡¿Qué debería hacer con un secreto tan delicado?!
- Sousuke.
- ¿Qué?
- Ya no hay duda. – le dijo el príncipe, bastante serio. – Quiero hacerlo.
(La mente de Haruka explotó.)
- No, ya hablamos de eso. – Sousuke se negó. – No insistas.
- Si no aceptas, te lo ordenaré. – continuó Rin, decidido a cumplir su capricho. – Quiero que seas mi guardaespaldas personal.
("¡Gracias a Dios!")
- Los militares viejos poseen mayor experiencia para ese puesto. – El soldado mantuvo su postura. – Yo no soy la mejor opción.
- ¡No me interesa nadie más! – ("¿Qué clase de propuesta es esa?") – ¡Tú eres el único!
- Tu seguridad es lo que importa, no un deseo egoísta.
¡Rin no soportó el enojo y volvió a atacar con fuerza!
- ¡Hagamos una apuesta!
- No. – El muchacho de piel tostada se defendió sin problemas, ¡y atrapó a su oponente contra un árbol! – Porque si estuviéramos juntos todo el tiempo ya no sería capaz de contenerme, su alteza.
- ¿Y si te dijera que no necesitas contener tu pasión? – le respondió Rin, cerrando los ojos para disfrutar del calor sobre su cuerpo.
¡Haruka trató de huir desesperadamente!, y se tropezó con un arbusto.
- ¿No vas a decir nada?
- No
"Después de todo, estoy en deuda con él." – Haruka aceptó convertirse en cómplice de ese amor prohibido para recompensar a Rin Matsuoka por salvar su vida.
- Gracias. – El príncipe suspiró aliviado y le ofreció acompañarlo de regreso al palacio. – ¿Por qué no estás con Makoto?... Él me comentó que iría a visitar la tumba de sus padres el día de hoy.
- ...
- No me digas que, ¿insisten en mantener la distancia? – (Haruka no respondió a esto.) – ¡Increíble!
"Definitivamente, soy malo para conversar."
- Makoto dijo que lo dejara solo.
- Pero, ¿qué quieres tú? – le preguntó Rin, mostrando enfado y envidia. – No lo entiendo, si yo pudiera estar con la persona que me gusta...
- ¡Nuestros sentimientos no son iguales! – gritó Haruka. – ¡Tú no sabes nada de mí!
- Tal vez, pero a Makoto sí lo conozco bien y sé a qué está dispuesto por su relación... ¡Además, estoy seguro de que tú reprimes las emociones!
"¡Esto es imposible!"
Haruka enrojeció por la rabia... ¡El príncipe pagaría caro esta ofensa!
- ... Yo no siento nada...
El hermoso joven intentó evadir el tortuoso tema.
- ¡Sousuke es igual!... No huyas, Haruka. – Rin lo agarró del brazo para que no ignorara su advertencia. – No tienes idea de cuánto duele.
- ...
"¿Makoto está sufriendo por mi culpa?"
El corazón de Haruka se descontroló.
- Si Makoto acepta la separación es porque piensa que tú estás de acuerdo. – El muchacho pelirrojo le habló desde la experiencia y terminó de aconsejarlo con estas palabras. – Ahora, todo depende de ti.
El cementerio de la familia Tachibana está en un bosque a las afueras de la ciudad, adornado con esculturas blancas y grises de aspecto místico. Los padres de Makoto descansan en el centro de estos grandes árboles. El joven amo estuvo arrodillado por horas delante de sus tumbas en compañía de su tío y algunos empleados... El hijo menor del señor Hiragi se encuentra en ese mismo lugar, porque murió en otro conflicto territorial. El anciano estaba convencido de que no superaría esa pérdida, pero el cariño de su sobrino le ayudó a reponer sus esperanzas para construir un nuevo hogar... Las personas amadas son irreemplazables. Sin embargo, Makoto y su tío lograron unir fuerzas para tener una familia feliz y sanar las heridas del pasado.
- Ya es hora de irnos, mi dulce sobrino.
- Por favor, quiero quedarme un rato.
- Está bien, pero no tardes.
"Mamá... Papá... Ahora, estoy comprometido y... No, no es eso lo que debo contarles..." – Makoto suspiró, sintiendo su corazón latir a gran velocidad, mientras trataba de hablar a solas con sus padres. – "Estoy enamorado."
El sentimiento se hizo más fuerte después de la confesión.
"Haruka es un chico lindo, sus ojos son divinas joyas del mar, su piel es blanca y suave, sus labios son rojos... ¡Y su sonrisa es preciosa!" – continuó el señor, temblando. – "Es amable, valiente y muy inteligente... ¡Un compañero tan maravilloso!"
El cielo se oscureció por una ligera tormenta de primavera.
"¿Qué puedo hacer?... No sé nada de su pasado... Estoy seguro de que algo terrible le ocurrió... y decidió ser un simple objeto para escapar..."
Makoto suplicó ayuda, escondiendo sus lágrimas con las gotas de lluvia.
"¡Yo necesito demostrar que existe la oportunidad de tener mucho más!... No me importa... si nunca soy correspondido, ¡deseo ser amigo de Haruka!"
El muchacho no interrumpió su oración por la persona que amaba, aunque su ropa se empapara y el viento lo golpeara en el rostro.
- ... Haruka-san... te quiero...
La lluvia se detuvo a su alrededor.
- Makoto, ¿puedo acompañarte?
El joven amo levantó la mirada y encontró a su novio con una sombrilla.
- ¿Haruka-san?
¨Yo también te quiero."
- ¡¿Qué estás haciendo aquí?! – Makoto se apresuró a proteger a Haruka con su capa. – ¡¿Por qué lloras?! ¡¿Estás bien?!
- Por favor, deseo quedarme contigo. – El hermoso joven cubrió su rostro antes de tocar a su prometido.
"¿Qué es esto?" – El corazón de Haruka nunca sintió una calidez tan tierna.
- Sí, por supuesto. – le dijo Makoto, compartiendo el espacio debajo de la sombrilla. – Pero, ¿por qué estás triste?... ¡No llores, te lo ruego!...
- No lo hagas. – suplicó Haruka, aunque costara mucho esfuerzo. – No te alejes de mí.
"Esta es tu oportunidad para decir qué anhelas realmente."
- No me molestan tus atenciones...
"No importa lo que pase, ¡no mientas!"
- ... y nunca estuve enojado contigo.
- ¿E-estás seguro? – le preguntó Makoto, acercándose para comprobar que no estaba oyendo mal.
("Esto es un sueño.")
- Sí, me gusta estar a tu lado. – susurró Haruka.
El señor deshizo la tela sobre el rostro de su novio.
- Tú y yo somos amigos, ¿verdad?
Las miradas de los dos muchachos se encontraron a poca distancia y el mundo entero desapareció otra vez.
- ¡Sí, lo somos!
"Gracias."
- ¡No volveré a alejarme de ti! – gritó Makoto, con una inmensa felicidad. – ¡Te lo juro, Haruka-san!
"Yo también prometo que no volveré a detener mi cariño por ti."
Los novios se tomaron de la mano para salir juntos del cementerio.
- Makoto, no deberías ser tan amable conmigo y decirme o incluso enojarte si sucede algo malo, es normal. – aconsejó Haruka, hablándole con la misma confianza que antes del incidente.
- ¡Ah, pero no quiero herir tus sentimientos!
"Entonces, ¿qué hago para compensarte por este malentendido?" – Haruka no estaba satisfecho del todo con la reconciliación.
- Makoto, pide un deseo.
- ... ¿Eh?... ¿Por qué?
- Por favor, hazlo.
"Si está a mi alcance, te daré cualquier cosa que pidas."
("¿Qué más podría desear ahora?... Tal vez...")
- ¿Haruka-san, puedo decirte Haru-chan?
"Mala idea."
- ... No.
- ¡¿Por qué no?!... ¡Nagisa lo hace!
- ...
"Tú eres especial."
- No es justo. – Makoto se sintió bastante decepcionado. – ¡Ya sé!... ¿Qué tal Haru?
La tormenta comenzó a detenerse.
- ... Está bien.
"Algún día, espero poder mostrarte esa sonrisa que tanto recuerdas."
- ¡Sí! – El muchacho celebró de un modo muy infantil, apretando la mano de su prometido. – ¡Haru!
- Vamos a casa, Makoto.
Haruka (Haru-Primavera) no tardó en corresponder a esta dulce caricia.
"No sé si podré enamorarme de ti, pero anhelo estar a tu lado para averiguarlo."
PRÓXIMO CAPÍTULO
Los herederos de la más noble familia, Ikuya y Natsuya Kirishima
