Naruto No me pertenece

Es mi camino ninja

Capítulo 10: Promesas

Haruka celebra su cumpleaños número 17 en medio de una misión, sabe por el rostro de Minato, que no quiere enviarla, pero ella pensó que ser jounin era buena idea y ahora está pagando las consecuencias. Bajo su mando hay un grupo de genin y chunin, que debe proteger en medio de una misión para desmantelar a unos asesinos que han estado cerca de la frontera entre Amegakure y Konoha, por lo cual ella decide que no esta tan mal. Dado que han pasado 3 años desde el tratado de paz entre ambas aldeas, mantener las relaciones diplomáticas es importante.

Akatsuki, es la organización que está detrás de Amegakure, pero a diferencia de la historia original, es un grupo que realmente busca proteger a las pequeñas ciudades colindantes y hacer justicia en el país de la lluvia. Si bien Kirigakure ha estado bastante cerrada a cualquier tratado con otras naciones, Amegakure tiene buenas relaciones diplomáticas con todas las aldeas en general.

Yahiko parece bastante orgulloso por el asunto.

Incluso si es probablemente gracias a la ayuda de Nagato y Konan, porque kami sabe que Yahiko apesta para dar discursos.

—Haruka-sempai—dice una niña del clan Inuzuka, quien ha terminado de eliminar al último ninja renegado—¿Ya hemos terminado? —pregunta luciendo claramente agotada.

Le sonríe levemente avergonzada, antes de ver a los ninjas que han tenido que asesinar. Un leve vacío palpita en su interior, odia esta clase de misiones, pero los ninjas se habían negado a ser capturados y a luchar hasta el último segundo. Mientras ve el rostro sin vida de esos hombres, siente su estómago estrujarse un poco.

—Ya hemos terminado, iremos a informarle a Amegakure que todo se ha solucionado y descansar antes de partir en dos días a casa—le dice con calma.

El grupo parece estar agotado, han sido semanas de búsqueda para los enemigos y luego una larga batalla entre todos ellos. Esa organización parecía bastante grande para empezar, para que solo 7 personas pudieran contra ellos. Uno de ellos había tenido una extraña marca en su cuello, que cada vez comenzaba a ser más común entre algunos individuos de dudosa reputación.

Parte de algún grupo, supuso, pero dado que Akatsuki ahora funcionaba como organización pacifica, era peligroso pensar en esa línea.

Nagato señalo que desde la última vez hace tres años, no había vuelto a escuchar sobre ese Madara Uchiha.

—Vamos Haruka-san—hablo un ninja del clan Nara, que parecía algo aburrido.

Asintió antes de seguirles.

.

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—¡HARUKA-CHAN! —chillo Yahiko antes de abrazarla con fuerza y restregar su mejilla contra la suya.

El grupo de ninjas de la hoja que le acompañaba, pareció verla con ciertos grados de incredulidad, mientras ella intentaba deshacerse del abrazo de Yahiko. En ocasiones como esta, extrañaba cuando Yahiko le miraba de forma inquisidora, en lugar de tratarla como una hermana menor, lo cual era difícil, ya que era un molesto hermano mayor. Tal vez dado que hace dos años había logrado una treta con Nagato y Kakashi, para dejar en medio de un armario tanto a Konan como Yahiko, ambos habían salido muy rojos, pero pocos días después comentaron que eran una pareja.

Nadie sabe que paso en ese armario y ella no quiere saber qué sucedió.

También que ella hubiera tenido largas charlas con Konan, sobre no esperar hasta que el mundo esté en paz para tener pareja, además de poner celoso a Yahiko sobre Konan siendo amable con otros chicos, había funcionado mejor de lo que esperaba.

Con una patada al líder de Amegakure, por fin pudo ser libre y comenzar a explicarle a Nagato lo sucedido. El hombre de cabellera roja asintió y le agradeció por su ayuda, también parcia pensativo cuando comento sobre la marca, pero no había dicho nada más.

Todos los ninjas bajo su mando, prácticamente corrieron a sus habitaciones asignadas luego de comer una comida abundante. Ella por otro lado tomo un libro de su mochila, dispuesta a ir algún lugar del edificio para leer un poco. Había sido difícil acostumbrarse a no dormir, pero luego de tres años había aprendido que con un buen libro y algo de meditación, las horas de la noche pasaban más rápido.

Cuando estaba en Konoha tomaba ese tiempo para escribir, no quería ser alguien poco humilde, pero sus libros se habían vendido como pan caliente entra la población. Sus historias no eran nuevas, al menos para ella, eran historias que había existido en su mundo anterior, lo cual no era copy rigth, ya que en este mundo no existen. Incluso en sus historias lograba introducir algunos dibujos, gracias a su Byakugan eran fáciles de imitar de sus recuerdos. Desde Fairy tail, Inuyasha, Dragon ball, Full metal alchemist, sus historias eran publicadas como libros con ilustraciones, ya que no le gustaba la idea de hacer mangas, ya que eran mucho trabajo en los dibujos.

Era una buena fuente de ingresos, además de distracción en sus noches de soledad.

—Haruka-chan—hablo la voz de Nagato a su lado, que le hizo dejar de lado su nuevo tomo de Fairy tail.

Había estado trabajando tanto el último año en este, que lo estaba releyendo para escribir el siguiente. Si bien no era exactamente igual al que conocía, los cambios eran mínimos.

—Nagato, ¿Sucede algo? —pregunto antes de bajar de la cornisa donde había estado segundos antes.

Nagato ladeo la cabeza, antes de negar con esta.

—No, simplemente vine a saludar, sé que no duermes en la noche y pensé que podría hacerte compañía—explico este con tranquilidad.

Sonrió de medio lado, Nagato se parecía mucho a Kakashi en eso. Durante los últimos años había seguido compartiendo departamento con Kakashi, si bien pasaba la mayoría de noches escribiendo o leyendo libros, Kakashi solía hacer todo lo posible para no dormir hasta tarde, sin querer dejarle sola. Kakashi sin duda era el Kakashi que recordaba en la historia original, siendo a veces algo indiferente y sin soltar esa mascara en su rostro, también es un ninja bastante competente que no ha dejado de crecer todo este tiempo, aun así, tiene un lado amable que jamás había imaginado que tendría.

Desde pasar noches con ella para que no estuviera sola, hasta comprarle continuamente libros para que se entretuviera (solo una vez compro ICHA ICHA y fue la última cuando hizo el intento de quemarlo frente a él), suele entrenar siempre con ella y acompañarla hacer las compras, incluso aunque no comiera, le gustaba cocinar, también suele acompañarle a misiones, incluso si ahora tiene el rango de ANBU junto con Obito.

Obito, ese era otro tema para meditar. Obito había cambiado muchísimo estos años, sigue siendo su mejor amigo sin lugar a dudas, pero desde que había regresado de Amegakure, se había distanciado un poco de ella, siempre le sonreía y bromeaban como en los viejos tiempos, incluso haciendo bromas a los demás, pero había algo diferente en su mirada al verla, algo melancólica incluso. Incluso aunque pregunto muchas veces, este había asegurado que no era nada.

Obito había comenzado, por fin, a salir con Rin hace algunos meses, muy diferente a sus dudas iniciales, la realidad no le había dolido tanto. Si sintió un poco de soledad ante la idea de ambos juntos, ya que había reducido incluso más su tiempo juntos ya que Obito ahora era un ANBU como Kakashi. Rin le había asegurado muchas veces que jamás les quitaría tiempo junto como mejores amigos que eran, pero ella la tranquilizo diciendo que estaba bien.

Incluso aunque no pasaran tanto tiempo juntos, seguirían siendo los mejores amigos con Kakashi, cuando le necesitara ella estaría ahí para él, como sabe que Obito siempre llegaría si ocupaba su ayuda.

Ahora que ambos eran ANBU, solía pasar mucho más tiempo entrenando con Guy y Anko, también salía a tomar té con Rin cuando no estaba en el hospital, otra tarea divertida era molestar de forma evidente tanto a Asuma como Kurenai para que estuvieran juntos, aun no lo había logrado, pero era un tronco que se cortaba lentamente cada día.

—Te preocupas tanto como Kakashi—hablo rodando los ojos divertida.

El libro en sus manos había sido un regalo de Kakashi en realidad, sobre un ninja que se enamoraba de la hija de su enemigo que tenía que asesinar, era mucho más interesante de lo que le había dado crédito. Lo que más le sorprendía es que Kakashi le comprara un libro de temática romántica, ese cubo de hielo no había tenido nunca novia. Aunque una vez ella lo había escuchado masturbarse, cuando ella lo comento descaradamente la mañana siguiente, este estuvo rojo una semana y no le dirigió la palabra en al menos dos.

Había valido la pena el verlo tan rojo.

No tenía nada de malo, eran adolescentes.

Ella lo había intentado una vez cuando Kakashi estaba de misión, no era tan idiota como este, sorprendida de que a pesar de que eran órganos artificiales, los toques podrían disfrutarse. En su vida anterior debido a su mala salud, claramente no lo había intentado, pero en este cuerpo le dio curiosidad, aunque era muy torpe y no había disfrutado tanto, le gusto saber que esa parte de su cuerpo no estaba tan muerta como supuso.

—Bueno Kakashi se preocupa mucho por tu persona—comento Nagato como si eligiera muy bien sus palabras.

Le dio una mirada inquisidora, este siguió viendo el paisaje de Amegakure sin verla a sus ojos.

Sospechoso.

—Bueno somos buenos amigos—

—Pobre Kakashi—

—¿Dijiste algo? —

—Nada Haruka-chan—

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.

Cuando Haruka regreso a la aldea, dejo salir un chillido satisfecho antes de despachar a los ninjas a su mando, para comenzar a caminar a la torre del Hokage para dar su informe. Su equipo la vio como si fuera su salvadora, antes que se despacharan de camino a sus casas, habían hecho un buen trabajo. Cuando se fueron uso su tele transportación, para llegar directamente a la oficina de Minato, no sin antes ver con su byakugan que no hubiera nadie importante cerca. Después de 3 años de prácticas, el aparecer en cualquier lugar solo ocasionaba un malestar tan débil, que solía utilizarlo para ir a casi cualquier lado.

Practico.

Cuando apareció frente a Minato, este sonrió en medio de una charla con el actual líder del clan Uchiha Fugaku, quien hizo una mueca molesta al verle. Le sonrió divertida a ambos, antes de ver de reojo a tres personas pequeñas que chillaron su nombre emocionados.

—¡HARUKA-NEE! —chillaron en coro antes de abalanzarse sobre ella, quien se derritió de emoción antes de abrazarlos de regreso.

Los tres niños eran Namikaze Naruto, Uchiha Sasuke, ambos de tres años y el ultimo de cinco años, era Toneri. El pequeño niño de cabellera blanca, se había estado quedando con la familia Namikaze cuando el año pasado su madre murió. No importa cuánto Tsunade había tratado su enfermedad y aumentado su expectativa de vida, la mujer un día había simplemente ido a dormir sin volver a despertar. Ella quien siempre vigilaba constantemente a ambos, había visto a Toneri llorar en la entrada del cuarto diciendo que su madre no despertaba.

Haruka generalmente cuidaba a Toneri, incluso cuando Kakashi veía con duda su idea de cuidar del niño, pasaba generalmente siempre con ella en su departamento cuando estaba en la aldea. Pero como sabe que los niños ocupan de los adultos constantemente, había aceptado la idea de Minato y Kushina de cuidar al niño por ella, quien ahora crecía como hermano mayor de Naruto.

Ironías de la vida, piensa divertida al recordar que fueron enemigos en otra línea del tiempo y lucharon por la misma niña. Aunque había visto que en la última fiesta de cumpleaños de Naruto, tanto Toneri como Naruto, habían compartido una larga mirada cuando ambos fueron a jugar con Hinata Hyuga, quien seguía siendo tan tímida y adorable como su madre.

Hana era buena para hacer bebés.

Abrazo a los tres niños para besar sus mejillas, quienes parecieron encantados, menos Sasuke quien hizo una mueca y se ganó otro beso más sonoro. Había adoptado a Sasuke como otro hermano menor, ya que pasaba mucho tiempo con Naruto, a lo que ella pasaba mucho tiempo en la casa del Hokage. Por ende, se había hecho buena amiga del niño, para pesar de Fugaku.

Para el pobre líder Hyuga, también era buena amiga de Itachi y Shisui, además de Obito, era costumbre verla en el complejo Uchiha desayunando (aunque técnicamente no ocupaba comer) para deleite de Mikoto, no tanto de su esposo.

—Mis niños han crecido mucho más desde la última vez que los vi—hablo emocionada, los niños rieron divertidos, mientras Toneri se subía a su espalda.

Todos parecían querer jugar, a lo que ella no pudo negar a sus caras de cachorritos. Dejando un clon para que diera su reporte de misión, tomo a los niños (sin importarle la mala cara que hizo Fugaku) para llevarlos a un parque cercano. Ignorando la mala mirada de algunas madres, se deslizo sin darle importancia por el tobogán, ganando varias risas de los niños cuando casi queda atorada en la resbaladilla.

Si bien no había crecido tanto como sus compañeros de generación, su cuerpo había madurado un poco. No tenía grandes pechos como Tsunade (para su eterno fastidio) y tampoco un gran trasero, pero su figura era curvilínea y femenina, había ganado algunas miradas de los chicos cuando solía caminar por la aldea. Su cabello castaño sigue llegando a sus caderas, usualmente trenzado en alguna misión y suelto durante su estancia en la aldea. Claro que por más que los hombres le vieran, no había formalizado ninguna relación o buscado alguien para tener alguna fugaz, ya que probablemente cuando se dieran cuenta quien era ella, no la iban a querer.

No era negativa, como Obito y Kakashi solían repetir en sus momentos de depresión, simplemente era realista. Cuando iba a misión con otros chicos de su edad, quienes le habían visto de reojo, parecian pensarlo bien cuando mostraba sus habilidades en batalla.

Tal parecía que, intimidaba a los chicos por ser fuerte.

Cobardes.

—Vamos Haruka-nee ahora el puente—chillo Naruto sujetando su mano y corriendo al otro lado del juego de madera.

Mientras los niños comenzaban a crear un cuento entre juegos, donde Toneri era el dragón blanco que protege a la princesa del castillo, la cual era ella, Naruto y Sasuke eran los ninjas guerreros que iban a rescatarla. Haruka se había quedado enternecida al ver como Sasuke y Naruto intentaban pelear adorablemente con Toneri, quien con cinco años había sido entrenado pacientemente por ella, logrando que comenzara a ser un ninja decente, cuando entrara a la academia sería un gran aporte.

Al verlos recordó cuando ella era quien tenía cinco años, recuerda que ella debió entrar al mundo ninja demasiado pronto, sin tener oportunidad de jugar para proteger a la aldea.

De pronto, aunque Toneri había estado ganando la batalla, dramáticamente hizo como si le hubieran ganado, haciendo que ella sonriera enternecida, era muy maduro para su edad. Cuando Sasuke y Naruto estaban por ir a rescatarla, una sombra apareció entre ambos, antes de ser levantados en el aire por Obito quien había aparecido con una sonrisa divertida. Pestañeo unas veces antes de ver que a su lado había aparecido Kakashi luciendo algo aburrido y muy cansado.

Ladeo el rostro confundida.

—Lo siento niños, pero esa princesa ya tiene dos ninjas que la salvan—dijo Obito guiñándole un ojo descaradamente.

Ella rodo los ojos antes de saltar al suelo seguida de Kakashi, tanto este como Obito seguían usando sus trajes de ANBU, por lo que deben haber regresado de la misión.

—Esa princesa puede salvarse sola, es más, he salvado su culo más veces que ustedes el mío—contrataco con una ceja arriba tentado a contradecirla.

Este hizo un puchero, Kakashi a su lado soltó una leve risa.

Los niños se sujetaron a sus piernas pidiendo volver a jugar, mientras Toneri ahora estaba en sus hombros. Se tambaleo un poco por la insistencia de ambos, pero acepto jugar un poco más con ellos.

—Dado que no estuviste para tu fiesta de cumpleaños, reuniré a todos para ir a tomar un poco—hablo Obito con tranquilidad.

Les vio preocupada.

—Acaban de venir de una misión, deberían estar descansando—les acuso de forma molesta, pero Obito solo tomo a Kakashi del cuello antes de comenzar a caminar, este se dejó arrastrar soltando un sonoro bostezo.

Quiso perseguirles para que descansaran, pero el coro de tres niños pidiendo que jugaran con ellos, era difícil de ignorar.

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Por algún motivo que no entendía Haruka, el alcohol en realidad podría consumirse por este cuerpo sin tener que desecharlo horas más tarde, era un completo misterio que le gustaría preguntarle a Madara, pero lo disfrutaba cuanto podía con sus amigos. Beber licor no era tan notorio para ella como para sus amigos, apenas si sentía un sentimiento de mareo, pero nada comparado a sus amigos que, si tomaran sus mismas cantidades de alcohol, estarían en coma. Así que todos habían hecho la norma de jamás retarle a beber, desde la última vez que Genma casi termina en el hospital con querer ganarle.

Esa noche el dueño del bar hizo un sonido de victoria cuando su grupo entro, probablemente pronosticando buenas ganancias esa noche. La mayoría de su generación había ido incluido Ibiki y Gekko. Un poco más tarde apareció Ebisu a quien pateo cuando intento acercarse de más a su persona, ocasionando risas de todos ante un nuevo rechazo al ninja pervertido.

Antes de darse cuenta había sido arrastrada por Anko a una esquina, ocasionando que tuviera un mal presentimiento cuando le vio burlonamente.

—Entonces ahora que tienes 17 años, dime por favor que no sigues siendo virgen—suplico su amiga ocasionando que la viera molesta por su tono de súplica.

Tomo un poco más de su bebida, agradeciendo que ahora mismo Guy estaba haciendo el ridículo y por eso nadie les prestaba atención suficiente.

—Anko ya te dije que dejes de preguntarme eso, no es mi problema que te emborracharas y perdieras tu virginidad con Ibiki, realmente no quería que me explicaras tan detalladamente eso la última vez—mascullo ante las imágenes mentales que ahora estaban grabadas en su cerebro.

La mujer pareció ofendida, antes de reír descaradamente.

—Sabes la semana pasada Genma y yo—comenzó a decir ella antes de mover ambas cejas de forma insinuante.

Se tapó sus oídos sin querer escuchar nada, pero de igual forma las risas de Anko parecieron escucharse en todo el bar. Sabe que son demasiado jóvenes, incluso si su generación ya ronda entre los 17 a 18 años, pero como la mayoría había estado presente en la tercera guerra ninja, eran tratados como adultos en casi todos los locales.

—Pero ahora que lo pienso, no sé cómo sigues siendo virgen, prácticamente vives con Kakashi que, si mal no te recuerdo, es el soltero número 1 de nuestra generación—exclamo Anko codeándola descaradamente, haciendo que ella bufara contra el vaso de cerveza en sus manos.

Otra vez la burra al trigo.

Su vida romántica o más bien la falta de ella, había sido motivos de largas conversaciones obscenas con Anko. Para su suerte había mejorado con el tiempo, al principio Anko insistía que tanto Obito como Kakashi estaban interesados en ella, pero dado que ahora Obito y Rin eran la pareja más estable dentro de su grupo de amigos, a la peli morada se le ocurrió que era hora que ella tuviera una relación con Kakashi…o sexo, parecía serle indiferente a Anko a estas alturas.

Molesto.

Incluso aunque le explico que Kakashi y ella eran buenos amigos, solo amigos, esta parecía no creerle en lo absoluto. Así que luego de gimotear por años que no pasaba nada, se había limitado a escucharle pacientemente y negar todo, antes que Anko comenzara a exagerar y darle consejos. De hecho, de no ser porque Kakashi sigue leyendo ICHA ICHA en esta línea del tiempo o la vez que lo vio masturbándose, probablemente pensaría que es asexual.

Sabiamente no compartió ese último comentario con Anko, probablemente solo sería retarla más.

—Es todo—gruño Anko cuando dejo de escucharla, esta había golpeado ambas manos contra la barra atrayendo la atención de todos, mala espina—te voy a llevar a un burdel o algo, pero hoy te quito esa maldita virginidad, aunque tenga que hacerlo yo misma—gruño esta con las mejillas rojas por el alcohol, pero pareciendo decidida.

Comenzó a darle algo de miedo.

—Bueno si ocupan a un hombre dispuesto, me ofrezco como voluntario—hablo Ebisu con tono radiante, siendo golpeado sin piedad por Kurenai.

Ella por otro lado salto esquivando el agarre de Anko, antes de correr detrás de Kurenai, quien parecía igual de sorprendida que todos, cuando Anko la sujeto por los tobillos y comenzó a tirar de ella. Se abrazó con fuerza de la cintura de Kurenai, quien casi se queda sin aire intentando no dejarse llevar.

—Hoy te harás una mujer—gruño Anko y ella comenzó a patear su cabeza para que le dejara sola.

—Esa loca me quiere violar—comenzó a chillar sin separarse de Kurenai.

Todo el bar estaba dividido entre las risas a la vergüenza ajena, pero para su mala suerte, Anko logro hacerle cosquillas en sus costillas haciendo que se soltara de Kurenai. Comenzó a chillar angustiada y con una patada en el rostro de Anko comenzó a correr cómicamente por el bar escapando de esta, pero antes de que Anko se abalanzara sobre ella, Kakashi rápidamente le pincho el cuello a Anko, quien cayó al suelo inconsciente.

Se abrazó cómicamente de la cintura de Kakashi, viendo asustada a Anko y pinchándola con el pie, para asegurarse que no se moviera.

Todos se rieron, pero para ella no fue gracioso. Había temido por su virginidad seriamente ante la mirada de Anko, así que el resto de la noche permaneció sentada entre Kakashi y Kurenai, viendo de reojo preocupada a Anko, quien parecía roncar un poco en la esquina.

—Si lo que quieres es alguien con quien pasar la noche—comenzó Genma en tono divertido viéndola maliciosamente.

Las miradas de Obito y Kakashi hicieron que este se escondiera detrás de Ibiki, antes de ganar otra ronda de risas. Esa noche no dejaron de llamarle santurrona, a lo que ella le dio igual, pero cuando alguien mencionaba a Anko, sentía que todo su cuerpo se estremecía.

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Obito se despidió de ellos en medio de una esquina, estaba de la mano de Rin e iba acompañarla a su hogar, Haruka sonrió al ver el rostro algo tonto de su amigo. Desde que había comenzado a salir con Rin, se notaba más animado y decidido a entrenar que nunca, si bien pasaba casi todo su tiempo en el departamento con ambos, en ocasiones como esta caminaba un rato más con Rin y siempre la acompañaba a casa. Dado que estaba viviendo con Kakashi, ambos caminaron tranquilamente al departamento, este último sin dejar de bostezar cada cinco segundos.

Una misión larga supuso, además ya eran las tres de la mañana.

Le hubiera gustado pasar por Toneri para que se quedara con ellos esa noche, pero era tan tarde que probablemente sería hasta dentro de unas horas. Incluso si ella no dormía, quería darle un rato para descansar a Kakashi y no quería interrumpir el sueño de la familia Namikaze Uzumaki, no sin morir de por medio por Kushina.

Apenas entraron al departamento, Kakashi se había abalanzado contra el sofá, haciendo un sonido de satisfacción opacado por la almohada en su rostro. Al menos ya no tenía las ropas ANBU, cuando fueron a buscarlos a todos se habían cambiado tanto Obito como Kakashi. Con los zapatos de este en la entrada como los suyos, parecía listo para caer inconsciente unas horas.

Camino a la habitación de su amigo, donde saco una manta que llevo a la sala para tender sobre el cuerpo de este, quien, por la falta de sonido, supuso que estaría dormido. Ella tiene una habitación con una cama, incluso si la utiliza para perder el tiempo y no para dormir, también hay un escritorio donde pasa la mayor parte de las horas escribiendo de la noche.

Pero dado que hace mucho no veía a Kakashi, decidió tomar asiento frente al sofá donde este se encontraba dormido, ignorando que era el suelo, pero de esa forma podría poner el libro en la mesa de té y de paso hacer anotaciones en algunos papeles para ideas. No habían pasado más de unos minutos cuando sintió una extraña mirada sobre su hombro, que la hizo girar su rostro confundida.

Kakashi la miraba con los ojos entrecerrados y sus mejillas algo rojas, supuso que, dado que no le gustaba quitarse la máscara, debía tomar muy rápido para que nadie lo viera y eso provocaba que le pegara el alcohol más rápido que los demás.

—Deberías estar durmiendo—explica pinchándole la mejilla con su dedo divertida.

Este hace una mueca de molestia por el picoteo, antes parecer fastidiado por su risa a continuación. Parece estar muy cansado, Obito había comentado que habían tenido que estar despiertos por más de una semana antes de entrar a una lucha contra unos ninjas renegados. Claro que Obito lucia cansado, pero parecía que Kakashi estaba incluso peor.

Supuso que era su culpa.

Gracias a sus duros y constantes esfuerzos, Haruka había logrado despertar el Tenseigan en ambos ojos, esto debido a la combinación de chacras del clan Hyuga como el Otsutsuki. Era una técnica agotadora y bastante cansada, pero era un arma poderosa que estaba entrenando para cuando se enfrentara al "Madara Uchiha" de esta línea del tiempo. Para su sorpresa, Kakashi quien compartía uno de sus ojos, tenía algunas habilidades derivadas del Tenseigan que entrenaba con dificultad. A diferencia de ella, solo tenía dos bolas de la verdad y no podía entrar al modo chacra, pero era una gran ventaja.

Pero esas habilidades lo desgastaban mucho, dado que la misión fue peligrosa, supuso que había usado de más sus poderes.

Volvió a pincharle la mejilla, este volvió a quejarse.

Kakashi había crecido mucho en este tiempo, ahora con casi 18 años, era mucho más alto que ella y seguiría creciendo para su desconcierto. Estaba casi segura que ella sería la enana del grupo, incluso Rin era más alta que ella a estas alturas. el metro sesenta no era tan malo, pero sus dos amigos ya pasaban el metro setenta.

—Haruka—fue el llamado algo lastimero de Kakashi, que le hizo alzar una ceja.

Este parecía estar sufriendo un poco, pensó cuando puso una mano sobre su frente que parecía estar ardiendo. Suspiro antes de ponerse de pie y caminar a la despensa para tomar algo de medicina, lo había visto toser un poco durante la salida, pero este se había negado a irse a descansar temprano. Si le añadimos al cansancio a esa ecuación, no le extrañaba que su amigo hubiera pillado un resfriado.

Kakashi era horrible cuando se enfermaba, casi incluso peor que Obito. Este último quien solía enfermarse desde pequeño, siempre se quejaba de forma audible, antes que ella le hiciera algo de sopa y le leyera alguna historia, con forme fue creciendo, siguió solicitando la sopa y que se quedara hasta que durmiera.

Al menos ahora Rin era la encargada de cuidar de Obito cuando se enfermaba.

Pero ella…miro de reojo a Kakashi quien se había hecho una pelota en el sofá, claramente incómodo. No sabe cómo ha hecho Kakashi desde que era niño cuando se enfermaba, dado que desde que su padre lo abandono de forma mental, debía cuidarse por sí mismo, eso sonaba muy solitario. Ahora que tenía gente que velara por su persona como Obito y ella, era un chico demasiado consentido cuando se enfermaba.

Camino con medicina en su mano y un vaso de agua.

—Kakashi es hora de tomar tu medicina—explico con calma, pero este solo pareció encogerse en su lugar.

Rodo los ojos.

Era peor que un niño, Toneri y Naruto eran más obedientes que Kakashi.

Quitando la manta de su rostro, lo vio encogido en su lugar con la respiración algo agitada y su rostro sonrojado, tal vez beber alcohol no había sido del todo buena idea, pero este había sido terco. Con una lucha de algunos minutos, logro que este bebiera la medicina, pero luego que este de forma adormilada se abrazara a su cintura, no le quedo más que tomar asiento en el sofá, con la cabeza de Kakashi en su regazo.

En estado normal no era tan acaramelado, sabe kami que este hombre no le gusta el contacto físico, incluso si Obito y ella prácticamente se abalanzaban sobre este en la menor oportunidad. Pero cuando estaba enfermo parecía tan necesitado de contacto, que ella cedía a estas pequeñas acciones.

Lo miro fijamente notando la falta de mascarilla, que parecía haber olvidado por su enfermedad y al tomar la medicina, era un chico bastante apuesto con un lunar. Obito y Haruka lo habían visto la primera vez que enfermo, pero nunca se lo dijeron por temor a que este se sintiera incómodo, pero en secreto ambos habían intercambiado opiniones que el bastado era atractivo bajo la máscara, eliminando teorías de años sobre su rostro.

Acaricio la cabellera de Kakashi, quien se hizo incluso más cerca de su vientre de manera inconsciente.

Maldijo las mariposas que comenzaron a brotar levemente en su vientre, antes de apartar su rostro sonrojado. Sus sentimientos por Kakashi no habían dejado de crecer desde que volvieron de Amegakure, supuso que su amigo hubiera estado en momentos bajos de su vida y le hubiera mantenido a flote, hacían que cualquiera le tomara aprecio al otro. No fue igual que cuando se dio cuenta que estaba interesada en Obito, que le había golpeado como una bola de demolición en el rostro, con Kakashi lo había visto venir cada día.

Desde la forma en que este le miraba molesto, como este le empujaba o cuando ambos hablaban, había sentido la necesidad de acercarse a este. Pensó torpemente, que, dado que pensaba darle más espacio a Obito para que por fin fuera novio de Rin, ambos podrían ser buenos amigos, Kakashi y ella. Pero no sabe si es que tiene alguna obsesión que siempre que tiene un amigo cercano se enamora algo. Había estado frustrada cuando un día que este le había regalado un libro, su corazón había latido de forma violenta.

Lo había visto venir, pero tampoco se había alejado.

Tal vez porque a diferencia de Obito, Kakashi en la historia original terminaba solo. No es como si quisiera intentar algo con su amigo, la última vez que se enamoro había sido unilateral y temía que esta vez fuera igual. Así que había decidido seguir siendo amiga de este sin intentar nada, probablemente solo era una cobarde que nunca había tenido pareja y temía arruinarlo. Es solo que…no se imaginaba una vida sin Obito y Kakashi. Se odio por no enamorarse de una persona equis, de la cual no fuera tan dependiente.

Kakashi no estaba enamorado de ella, era imposible, era demasiado ajeno a las emociones.

Miro de reojo al chico quien parecía dormir profundamente, se tapó el rostro rojo con sus manos.

Bastardo.

Pensó con ironía al sentir su corazón latir acelerado en su pecho, era una idiota por haber superado a Obito a costa de enamorarse de Kakashi.

Su suerte era una mierda.

.

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Kakashi despertó algo aturdido esa mañana, sentándose en el sofá sintiendo un leve dolor de cabeza. La misión había sido demasiado larga y borrosa en su mente ahora, pero recordaba regresar a la aldea, que Obito cantara por el cumpleaños de Haruka, una fiesta en medio de un bar y dejando inconsciente a Anko antes que violara a Haruka. Se había enfermado desde que estaba en la misión, pero tal parecía que había explotado luego de la fiesta ya que todo era borroso. Camino de forma aturdida al comedor, donde estaba el desayuno listo y una nota de Haruka que hablaba sobre ir a ver a Toneri.

Desde la muerte de la madre del niño, Haruka había tomado uno de los papeles maternos del niño junto con Kushina. Eso sí, aunque jamás lo diría en voz alta, Toneri parecía apreciar más a Haruka que a Kushina, pero si alguien lo dice probablemente moriría.

Han pasado varios años ya desde que Haruka había regresado de entre los muertos, para su total molestia esta seguía siendo algo torpe en muchos aspectos, como en notar que Obito había pensado seriamente en darle una oportunidad, que ella ignoro olímpicamente. Obito había conversado con él varias veces divertido, de la única vez que le pidió una cita a Haruka, quien había malentendido todo e invitado a todos sus amigos, no era que hubiera pensado algo serio, solamente había querido hablar sobre sentimientos con Haruka, pero esta no lo había notado.

Obito había comentado poco antes de salir con Rin, que debería apresurarse y decirle a Haruka sobre sus sentimientos, porque de otra forma no se daría cuenta. A pesar de ser un ninja bastante destacable, Haruka era muy torpe en torno a sentimientos.

Kakashi no se sentía cómodo hablando de sentimientos, haberlo revelado a Obito era más que todo, porque en ese tiempo Haruka había estado muerta. Ahora era diferente, estaba viva y no sabía que sentía esta por él, tenía una idea de que había superado su enamoramiento por Obito, ya que han vuelto a bromear como cuando eran niños y no dejaba de autodenominarse la madrina de sus hijos no nacidos, pero tal vez no quería salir con alguien más.

Ella había declarado querer tener familia algún día, pero ahora había pasado mucho tiempo, tal vez no quería.

Mentiras.

Si quería.

Pudo ver los ojos de Haruka siempre que abrazaba a Toneri, la forma en que jugaba con Naruto y Sasuke, que ella realmente quería tener sus propios hijos. A pesar de ser atolondrada y traviesa, Kakashi está seguro que Haruka sería una madre excelente si pudiera. También sabe que sería una pareja excelente, siempre cuidando a otros y con el deseo de mejorar cada día más. Para Kakashi, Haruka simplemente era perfecta como era, incluso cuando ella no se quería así misma, cuando era un jinchuriki y otras cosas más.

No le importaba.

Pero por algún motivo nunca pudo expresar sus pensamientos en voz alta frente a ella. Toda su generación parecía pensar que eran pareja, por el tiempo que pasaban juntos, porque literalmente vivían juntos y por el nivel de confianza entre ambos.

No lo eran.

No quería complicar las cosas, ambos eran buenos compañeros de equipo, buenos amigos y buenos compañeros de piso. Incluso si ahora estaban viviendo un tiempo de relativa paz, no sentía la necesidad de dar ese siguiente paso, todo estaba bien como lo estaba ahora, no sentía la necesidad de hacer algo. Tal vez era un cobarde como Obito y Kushina (no quiere saber cómo ella se enteró) no dejaban de comentar.

Quería que todo fluyera si tenía que fluir, o que muriera si tenía que morir.

La puerta del departamento se abrió y giro el rostro para ver como Haruka entraba con Toneri en sus hombros. El niño chillo emocionado cuando lo pusieron en el suelo, antes de correr a saludarlo animadamente, contando algo sobre alguna piyamada. No sabe porque el niño le ha tomado aprecio, ya que no es bueno con los niños, pero asiente a Toneri quien se ha sentado frente a él en el desayunador.

—Naruto ha vuelto a comer ramen para cenar, yo extraño la comida de Haruka-nee—comenta Toneri antes de robarle un poco de pescado.

Suspira antes de darle la mayor parte de su comida, que el niño agradece amablemente antes de comenzar a comer. Haruka tira las mejillas del niño, diciendo que si sigue comiendo va engordar, aunque es una broma, nota por la forma en que ambos ríen.

Haruka toma asiento junto a ellos comentando espantada sobre el aumento de los precios en el mercado, Toneri sigue robándole comida y él solamente los escucha tranquilamente.

Se repite que no quiere apresurar las cosas, que no debe pedirle a Haruka que acepte y regrese sus sentimientos, pero incluso por mucho que se repite, no puede evitar sentir la desesperación por que estas mañanas se sigan repitiendo y nunca se acaben.

Odia que tenga sentimientos fuertes, odia que quiera tener una vida al lado de Haruka y escuchar la risa de esta todo el tiempo, odia que incluso le haya tomado aprecio al mocoso Toneri y que ahora los tres hagan de una familia falsa. Por saber que todo eso podría ser arrebatado de forma rápida ante sus ojos, y odia la sensación de vacío ante la idea de perder a la chica que ahora les sonríe a ambos.

Odia no controlar cuanto la ama.

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Obito es llamado una mañana para una misión, lo cual lo hace saltar rápidamente de las sabanas, despedirse de Shisui quien estaba desayunando en su departamento (ya que vive con él ahora) y saltar por los tejados mientras bosteza. Acaba de llegar de una misión larga de semanas, pero últimamente le van enviar a otra. Solloza porque no podrá llevar a Rin alguna cita y teme que su linda novia se canse de que siempre este en misiones. Los últimos meses han sido como un sueño al lado de Rin, jamás había esperado que esta aceptara sus sentimientos cuando era niño, pero ahora ambos tienen una relación bastante estable. Piensa que incluso en un futuro, ambos podrían formar una familia y siente el anhelo de su corazón.

Hace mucho que no tiene familia.

Bueno técnicamente Kakashi y Haruka son su familia, pero ambos son unos lentos y ha tenido que darles más espacio para ver si alguna vez se dignan a formarse una pareja. Ahora entiende porque Haruka se estresaba mucho con su persona cuando eran niños, era difícil estar en el otro lado de la moneda.

Durante los últimos tres años, ha dejado atrás los posibles sentimientos que había tenido por Haruka más lejos de la amistad. Para su suerte incluso aunque hubiera sentido que podría llegar amar a su amiga, se había logrado detener a tiempo para conservar su amistad intacta. Después de todo incluso si hubiera caminado en esa posible relación con Haruka, no hubiera sido justo para nadie.

Era obvio que Kakashi estaba prendado de su amiga, como también que Haruka estaba interesada en Kakashi de alguna forma. No sabe bien porque ella tuvo sentimientos en primer lugar por su persona, Obito piensa que ambos son muy similares en muchas cosas y su amistad está muy lejos de ser alguna pareja perfecta, pero con Kakashi, parece que ambos se complementan bien.

Haruka es su pilar, entiendo Obito, porque no importa cuántas veces se desmorone, ella está a su lado para ayudarlo y levantarlo. Pero no es en ambas direcciones, para Haruka no es plausible demostrar sus sentimientos negativos a su persona, muy en contra de Kakashi quien parece siempre estar ahí para aceptar tanto la parte positiva de Haruka como la negativa. Además, entre ambos si bien hay buena química, Obito entiende que Haruka siempre parece ver el panorama en lugar de centrarse en una cosa o persona.

Su mejor amiga siempre quiere el bien de otros sobre el suyo, incluso cuando Obito le ha dicho que eso podría destruirla, Haruka no deja de poner la vida de los demás antes que la suya. Mientras eso siempre lo ha frustrado en sobre manera, Kakashi parece querer esa parte de su amiga y apoyarla a su lado, sobreponiendo también a otros antes que él.

Ambos son unos idiotas.

Tan idiotas para no ver que durante 3 años han vivido juntos, prácticamente han emulado una familia con Toneri y actuar como dos malditos viejos casados.

Es frustrante que no lo vean.

Cuando entra en la oficina de Minato, parpadea sorprendido de ver tanto a Kakashi como Haruka en el lugar, esta última le sonríe de manera divertida. Saluda con la mano antes de escuchar como Minato habla sobre una misión diplomática a Sunagakure para los siguientes exámenes chunin. La aldea de la arena ha sido amistosa con ellos desde hace algún tiempo, igualmente no era algo que le gustara adivinar, sobre si la aldea seguiría siendo amistosa.

La guerra fue hace tan poco tiempo.

—¿Escolta? —cuestiono Obito sorprendido de que Kakashi los quisiera a ellos tres.

Este sonrió amablemente.

—No solo fueron mis alumnos, son destacables entre su generación, me sentiría más tranquilo que vengan con mi persona, además de Itachi y Shisui quienes vendrán de apoyo—expreso este con calma.

Haruka pareció meditar sobre que los dos niños quienes prácticamente eran rango ANBU, cuando ella apenas era una jounin.

Obito le vio nervioso, tomando en cuenta que ella podría ser un ANBU si quisiera, pero había preferido mantenerse como jounin. Si lo pensaba detenidamente, veía a Haruka más en torno de tomar un grupo genin que convertirse en ANBU.

—No he estado en Sunagakure nunca, será emocionante—habla Haruka de forma animada.

Obito puede notar como el rostro de Kakashi gira a ver la sonrisa de Haruka de forma suave, rueda los ojos antes de compartir una mirada divertida con Minato, quien parece haber visto lo mismo que él.

—Nos iremos mañana a primera hora—informa este y los tres asienten.

Cuando salen de la oficina, piensa sobre la idea de ir con Rin para tener una cita antes de irse, pero esta había estado ocupada en el hospital, por lo cual tendría que esperar hasta que fuera más tarde. Motivo por el cual comenzó a caminar con Kakashi y Haruka, quienes parecían hablar sobre comer ramen en la tarde, estaba tentado de dejarlos a solas para ver si algo pasaba. Pero de la nada había aparecido Guy gritando algo de entrenamiento, haciendo que Haruka asintiera emocionada y comenzara a correr con este por la aldea.

Quedando a solas con Kakashi, no pudo más que suspirar, podrían haberse unido al entrenamiento, pero solo Haruka estaría feliz con eso.

—Sabes creo que a Guy le gusta Haruka—comento divertido para ver si picaba el anzuelo.

Por supuesto no funciono.

Este se encogió de hombros aparentando indiferencia, mientras caminaba en dirección de las tiendas de la aldea, él siguiéndolo de cerca.

—Eres bastante aburrido, deberías declararte y tener una cita romántica, yo podría ayudarte con eso—explico Obito de forma altanera, al pensar que le había ganado a Kakashi en el ámbito de las citas.

Para su molestia, este apenas si se vio afectado, haciendo que quisiera darle una patada por el rostro, pero conteniéndose.

Su amigo era un amargado.

Detuvo sus pasos cuando noto algo dentro de una tienda, Kakashi a pesar de haberlo ignorado, se detuvo cuando no lo vio detrás de su persona. Obito entro rápidamente para comprar el peluche de conejo que había dentro del lugar, ante la mirada analítica de Kakashi, se sonrojo levemente avergonzado.

—Pensé que le gustaría a Rin—explico sintiéndose algo incómodo.

Kakashi no dijo nada.

Bastardo.

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El viaje hasta Sunagakure había sido sin ningún incidente, para alegría de Haruka que odiaba los momentos donde podrían poner en peligro la vida de sus amigos y seres queridos. Shisui era mucho más hablador que Itachi, pero ambos eran una completa ternura. Dado que era un equipo de ninjas bien equilibrado, llegar a Sunagakure no tomo más que algunas horas de viaje a máxima velocidad, al llegar a la entrada de la arena, había una comitiva de bienvenida que incluía al Kazekage Rasa Sabaku no.

Su vista paso desde los hijos del Kazekage, a la falta de uno de ellos, quiso activar el Byakugan para buscar a Gaara, pero no pensó que fuera buena idea frente al líder de la aldea.

Podrían tomarlo como ataque.

Minato hizo una leve reverencia mientras los hicieron caminar en dirección de lo que sería la torre del Kazekage, la mayoría de aldeanos los veían de reojo, no de forma muy amistosa, pero ella miraba en todas direcciones en busca de una cabeza roja. Obito le reprendió para que dejara de ver todo de forma sospechosa, mientras Kakashi levantaba una ceja a su persona.

—¿Su escolta busca algo? —pregunto Rasa viéndole de forma penetrante y haciendo que se tensara cuando todos giraron a verle.

Rio nerviosa mientras rascaba su cabeza.

Minato tenía una mirada de advertencia, pero lucia igual de curioso que los demás. Fue entonces cuando lo vio, alejado de los aldeanos, dentro de lo que parecía un callejón, una cabellera roja con ojos celestes parecían ver en dirección de ellos con curiosidad.

Una sonrisa apareció en su rostro.

Sabe que es una locura, pero salta del lugar ante la mirada de advertencia de los ninjas de la arena, para caer detrás de Gaara en el callejón. El niño gira su rostro alarmado, antes que la arena corra para atacarle, que ella esquiva sin sacar ninguna de sus armas, antes de caer frente al niño nuevamente, quien se cae sentado.

Es tan adorable.

Sujeta ambas mejillas del niño, estirándolas emocionada.

—Me alegra conocerte por fin Gaara—dice emocionada con ojos brillantes.

El niño de tres años, que es muy diferente a Naruto por su actitud desconfiada, parece querer salir corriendo. A diferencia de otros ninjas, no siente la ira asesina de Shukaku, supone que el niño es muy pequeño. Pero algo del chacra del niño le indica que podría ser muy peligroso.

De la nada aparece el líder de la aldea detrás del niño, viéndole con una mirada de advertencia, ella sonríe de forma descarada como si no hubiera estado jugando con una aldea vecina. Probablemente Minato la regañe después, pero no puede importarle menos con el niño adorable frente a ella.

Tan lindo.

Quiere adoptarlo.

—No me veas así Kazekage-sama—dice con un puchero antes de ver a Gaara emocionada, el niño la ve con duda y ella sonríe amablemente—después de todo yo también soy un jinchuriki—dice con ojos brillantes mientras deja liberar un poco del chacra de Isobu para que este vea su punto.

Los ojos de Rasa se abren levemente, antes de verla con renovado interés.

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Kakashi no sabe si Haruka es un genio o simplemente una idiota a quien todo le sale bien. Después de casi darle un infarto, por saltar sobre un niño dentro de una aldea con alianza sensible, no solo ha saltado sobre el tercer hijo del líder de la aldea, que sorpresa, es un jinchuriki también, si no que parece haber ganado el favor de Rasa de alguna forma. Minato quien parece tenso, pero tiene una sonrisa en su rostro, no le reprocha como debería, en su lugar le deja libre de sus obligaciones como escolta para que pase tiempo con el niño.

Eso le preocupa a Obito y a Kakashi.

El niño a pesar de no parecer un problema, tiene un escudo de arena que ha atacado a Haruka varias veces. Gaara como se llama el pequeño, parece al borde del llanto en cada ocasión, pero Haruka solo se reiría sin cuidado mientras su chacra hace la curación de inmediato.

Ambos parecen llevarse bien, el niño se abraza a la chica de forma desesperada y Haruka no deja de abrazarlo de regreso.

Rasa ve con interés esa situación.

—Tal vez podrías considerar dejar a esa chica un tiempo en la aldea—musita el hombre que ve desde su despacho como Haruka juega a la pelota con Gaara.

Tanto Kakashi como Obito se tensan ante semejante propuesta, el primero siente el impulso de abalanzarse sobre el hombre para romperle el rostro por la idea. Obito debe retenerlo para que no haga ninguna locura, mientras Shisui e Itachi miran de reojo a Minato.

Este sonríe de forma amable.

—Bueno es algo complicado, Haruka tiene el rango de Jinchuriki dentro de la aldea, además tendría que ser decisión de ella—habla Minato de forma política.

Kakashi quiere que se niegue, pero este parece seguir sereno, bufa internamente.

Rasa asiente pensativo antes de comenzar una charla aburrida sobre los exámenes ninja. De reojo Kakashi aprovecha para ver por la ventana como Haruka parece en una nube de felicidad con el niño, casi jura que le van a salir brillos de su rostro.

De un momento a otro la chica se congela, Kakashi no tiene que usar su byakugan para saber qué pasa, pero antes que pueda abalanzarse sobre la ventana, una sombra aparece detrás del niño y Haruka.

—¡HARUKA! —grita saltando por la ventana, ignorando las personas que quedan atrás.

Haruka no lo vuelve a ver, solo atina abrazar al niño, antes que el hombre enmascarado la tome por el cuello y desaparezcan. Todo eso en lo que cae al suelo, con expresión de pánico, al ver que ambos han desaparecido.

Mierda.

Piensa antes que su ojo vea rojo de la ira.

Continuara…

A esta historia no le quedan tantos capítulos, desde un inicio había pensado que sería algo cortita. Si adquiere cinco capítulos más seria mucho, ya que probablemente el epilogo seria cuando Naruto tenga 12 años al inicio de la serie.

Pero me encanta dejar la historia en momentos de tensión.