¿Y qué va aquí? Pues sí, lo de siempre, para que no haya problemas, declaro que los personajes de esta historia no son míos, pertenecen a increíble Stephanie Meyer, y la trama pertenece a la asombrosa autora CaraNo, yo, meh, solo traduzco :P
¡Y un año más amiga! Gracias a Erica Castelo por seguir jalándome las orejas donde lo necesito y mejorar la calidad de mis traducciones *besos*
Blog de la autora: https (dos puntos) / / caranofiction (punto) wordpress (punto) com
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Diciembre 13
EPOV
Durante estos últimos días, he aprendido una cosa de las familias grandes.
Los planes. Cambian.
Mucho.
A menudo.
Flores, comida, música, ropa—Dios, la ropa—menús, confirmar las órdenes, pagar las cuentas, firmar entregas, recoger cosas en la ciudad, comprar nuevos zapatos porque resulta que los otros tenían un raspón—ese fue Finn—y… podría seguir y seguir. Y esa solo era la mierda relacionada con la boda. También está la llegada anticipada de Dylan y Finn, papá y Masen quejándose de una corriente de aire en sus habitaciones, recibiendo llamadas de Alice recordándome que JJ—su hijo mayor—es alérgico a las nueces, como si no lo supiera ya… Es mi ahijado, por el amor de Dios. Luego, cambian más planes de viaje. Se supone que Alice y Jasper llegarían el sábado con los niños, pero eso cambió cuando Jasper se las arregló para salir del trabajo el jueves, por lo que llegarán antes—el viernes por la mañana. Isabella me llamó hace unas horas y me dijo que su hermano y su cuñada viajaban en coche, y que ya estaban en camino. Con dos niños incluidos. Otro cambio: Jaden y Haley regresarán el viernes un poco más tarde de lo planeado. Oh, y estoy convencido que el asistente de Isabella ya me tiene en marcado rápido. Ha estado llamando mucho para confirmar mierdas.
"Será mejor que nos apresuremos, chicos," digo, echándole un vistazo a mi reloj. El servicio de catering llegará pronto, y tengo que volver a la posada para eso. Pero en este momento, después de recoger a Logan, Finn y Dylan en el aeropuerto, estamos comprando zapatos.
Buenos momentos.
¿Pero saben qué? Cuando has sobrevivido a comprarle tampones a tu hija de catorce años a mitad de la noche, hay pocas cosas que pueden matarte.
Y no me hagan hablar de la charla del sexo. Con Logan, eso fue fácil, pero Haley… De hecho, no podría decirles, porque cuando ese día llegó, me aseguré que mi hermana estuviera en el vecindario.
Y yo estaba lejos del vecindario.
En una galaxia muy, pero muy lejana.
"¿Qué tal estos?" Finn señala el par de Nikes que trae puestos.
"Yo… no creo que queden con tu traje, Finn," respondo pacientemente.
"Ey, son negros." Abre sus brazos. "Zapatos negros, traje negro."
Dylan y Logan sueltan una risita en el fondo.
Le ofrezco una sonrisa tensa y saco mi teléfono. Entonces, busco el nombre de Isabella y no pierdo el tiempo en llamarla.
Lo que me recibe es una Isabella gritando; pero no está gritando en español. Estoy acostumbrado a eso, pero esto… Jesucristo, está gritando en francés. En un puto francés fluido. "J'en sais rien, mais c'est pas grave! On se voit en janvier, on réglera ça à ce momento là – Oui, je serai là le vingtcing – Ok, toi aussi, chouchou. A plus!" Diría que está al teléfono, pero pensándolo bien, está al teléfono conmigo. Aunque, tal vez ella es una de esas personas importantes que necesita dos teléfonos. Con un bufido, finalmente se dirige a mí. "Lamento mucho eso, Edward. Es solo que he estado inundada de trabajo y las preparaciones finales de la boda." Deja escapar una bocanada de aire, y yo intento calmar mi polla, que evidentemente se excita con el francés. ¿Quién lo diría? Finn, Dylan, Logan. Finn, Dylan, Logan. Finn, Dyl—Listo. "¿Qué puedo hacer por ti, cariño?"
Suena muy cansada, y me hago una nota mental para asegurarme que sepa lo asombrosa que es, que ha sido, y… sí. Ya ha hecho mucho por Haley y Jaden.
Nota mental número dos: dile a Isabella que puede hablar en francés cuando quiera.
Cuando. Quiera.
"Bueno, estoy comprando zapatos con los chicos," digo cuidadosamente. "Y el par que Finn se está probando…"
"¡Oh, lo juro por Cristo!" Grita. "Ponlo al teléfono. Trae puestos unos Jordan, ¿verdad? Dios—es igual que Dylan. ¡Finn!" Me alejo del teléfono y lo sostengo; estoy seguro que los chicos pueden escucharla. "¡Si traes puestas zapatillas deportivas, entonces apostaría diez grandes a que estás en la puta tienda equivocada! ¡¿Me escuchaste, hijo?!"
Finn hace una mueca y baja la vista. "Bien…"
"¡¿Qué fue eso?!" Isabella grita.
"¡Dije que bien!" Finn arroja sus manos hacia arriba.
"¡Edward!" Isabella grita a continuación.
Mis cejas se disparan hacia arriba, y me pregunto qué demonios hice mal yo. "Uh, ¿sí?" Acerco el teléfono con cautela a mi oído.
"¿En qué tienda están?" La imagino dando golpecitos con su pie o algo así.
Aclaro mi garganta. "¿Champs Sports?"
"Claro." Exhala. "¿Y por qué… por todos los cielos… creíste que encontrarías zapatos de vestir ahí, Edward?"
Um.
Antes que pueda decir algo más y seguramente, muy probablemente, definitivamente me avergüence aún más, Logan da un paso al frente y me quita el teléfono.
"Bella, soy Logan. Nosotros— ¿sí?" Hace una pausa y escucha. El chico de verdad robó mi teléfono. "En el centro, entendido." ¿Cuándo se hizo tan amigo de Isabella? Me pregunto. "No, mejor solo envía las direcciones a mi teléfono." Se ríe entre dientes a lo que sea que ella dice, y también puedo escucharla riendo a ella. Simplemente genial. "Está bien, te veré más tarde." Me vuelve a dar mi teléfono. "Quiere hablar contigo."
Con el ceño fruncido, se lo arrebato de la mano. "¿Qué demonios acaba de pasar aquí?" Hago un gesto con mi mano entre nosotros. "Tú solo…"
Sonríe engreído. "En estos últimos días, he aprendido más que suficiente sobre cómo es Bella cuando se trata de compras y planear una boda. Solo quería ayudar, papá." Con esa sonrisa engreída en su sitio, me da una palmada en el hombro antes de acercarse a Dylan.
Finn, por cierto, está flexionando sus bíceps frente a un espejo.
Sacudiendo mi cabeza, acerco una vez más el teléfono a mi oído. "¿Estás ahí, Isabella?"
"Sí," suspira. "Logan te dirá dónde ir."
"Para tu información, también soy capaz de hacer eso," señalo –porque no quiero que mi propio hijo se crea más listo que yo.
"¿Qué?" Isabella responde con una voz escalofriantemente tranquila.
Y estuve casado una vez. Aprendí una cosa o dos en ese entonces. Por ejemplo, cuando una mujer te dice, "¿Qué?" No es porque no te escuchó. Es para darte la oportunidad de retractarte por lo que sea que hayas dicho.
Eso es lo que hago. "Olvídalo," digo rápidamente. Después de todo, estamos aquí, en Champs Sports. No hay zapatos en esta tienda que queden con un traje. "¿Hay algo más que pueda hacer?"
"Sí, puedes hacer que el tiempo vaya más rápido," sugiere antes de volver a suspirar pesadamente. "Te extraño muchísimo." Ahora está susurrando. Y la sonrisa en mi rostro es instantánea. No tiene idea lo mucho que me estoy enamorando de ella. "Mañana se siente como toda una vida."
"No podría estar más de acuerdo," digo bajito. Desearía poder decirle más; por desgracia, tengo a tres adolescentes que pueden escucharme.
"¿Quieres saber exactamente qué extraño?" Pregunta antes de gritar, "¡QUÍTATE DE MI CAMINO, TÚ LENTO HIJO DE PUTA!" Alejo el teléfono justo cuando toca el claxon, así que supongo está en su coche. Le siguen más gritos, y recuerdo que una noche me dijo que si eres lento en la carretera, recibes el dedo medio, el claxon y maldiciones. Dijo todo eso mientras sonreía con inocencia, e inocente no es. Pero como si accionaras un interruptor, de nuevo está susurrando. "Extraño tu guapo rostro, a ti llamándome cariño, tus besos…" Siento mi boca curveándose con una suave sonrisa. "Extraño tu gorda polla."
Toso y balbuceo.
¡Que me jodan!
"Dios, solo quiero montarte como un—"
"Basta, Is-Isabella," digo con voz estrangulada.
Aunque me encantaría escuchar más, tengo a nuestros muchachos justo aquí.
Esa querida mía solo se ríe.
~oOo~
Esta noche, tengo que decir que me estoy divirtiendo muchísimo con unos cuantos de mis allegados. Aún ahora, con todo el personal de la posada y Carmine y su propio equipo dando vueltas en la cocina, estamos tranquilos en el pub comiendo una cena espectacular. Contamos chistes, buenos y malos, y las carcajadas se escuchan constantemente. Aunque extraño a Isabella, sin mencionar a mi nena—de acuerdo, incluso a Jaden… un poco—esto también es divertidísimo. Somos papá, Masen, Logan, Finn, Dylan y yo, y no existe tal cosa como "clase" o "elegancia".
Los viejos siempre serán chicos. Los hombres siempre serán chicos. Los chicos siempre serán chicos.
El pervertido sentido del humor de Finn rivaliza con el de mi padre, el de Dylan es jodidamente ingenioso, Logan tiene un talento natural para las rimas obscenas, y Masen y yo compartimos el amor por el sarcasmo.
"Tía Rose y tío Emmett estarán aquí en cualquier momento," Finn se ríe entre dientes e intercambia una sonrisa cómplice con Dylan.
Y Dylan, que está sentado junto a mí en la cabina, se ríe. "¡Oh, sí! ¡Tío Em cuenta los mejores chistes de mierda!" Me mira con una sonrisa de emoción. "Ey, señor C—se lo aseguro… le va a encantar nuestro tío."
No estoy muy seguro. Me he dado cuenta que los McCarty son muy protectores con sus mujeres, y Emmett es el hermano mayor de Isabella.
Maravilloso.
"Estoy seguro que sí," me río entre dientes, mintiendo, agonizando y llevando la botella de cerveza a mis labios. Al mismo tiempo, mi teléfono vibra en mi bolsillo, así que cuando mi padre empieza a contar un nuevo chiste, leo un mensaje de texto de Isabella.
Todo está listo para mañana, y ahora estoy sumergida en un baño caliente de burbujas. Solo yo y mi buen amigo, el cabezal desmontable de la ducha ;) – B
"Jesucristo," suspiro, mirando al techo. No estoy seguro si Isabella es mi ángel o mi pequeño demonio. Sea como sea, es más que imperfectamente perfecta. Aunque estaba muy enamorado de Charlotte cuando nos casamos, nuestro amor me decepcionó cuando nos distanciamos tan fácilmente. Fue constante, cómodo y me dio una sensación de hogar. Con ella, simplemente estaba en mi hogar. Y esa es una sensación asombrosa; sin embargo… mi corazón me dice que sentiré mucho más que eso con Isabella. Ella es una tormenta, un jodido huracán. Alocada y alegre, pero no caprichosa. Es madura, aunque en contacto con su niña interior. También me hace sentir vivo, y joven. No es la madre conservadora. Es la banshee gritona que un segundo está maldiciendo solo para cubrir a sus hijos de besos y adoración en el siguiente. La mami perfecta. Probablemente es con la que no quieres toparte en una venta de Viernes Negro, porque te hará pedacitos. Pero al mismo tiempo, puedo imaginarla ayudando a una viejecita a cruzar la calle.
Cuando Charlotte y yo decidimos solicitar el divorcio, sentí alivio. Cuando murió antes que el divorcio fuera final, solo pude lamentar la pérdida de quién fue alguna vez cuando nos casamos. Y el hecho de que mis hijos perdieron a su madre. Me concentré en ellos—enfocado exclusivamente en las necesidades de Logan y Haley. Edward desapareció y fue reemplazado por el papá. Eso es lo que fui por mucho, mucho tiempo. No me malentiendan, era feliz. Pero con Isabella, ser feliz se convierte en puta felicidad absoluta. Con maldiciones incluidas.
Sé que necesito más tiempo para que esto se afiance, para asimilarlo… pero no tengo duda de hacia dónde me dirijo con Isabella. Demonios, estoy más que a mitad de camino, y me siento malditamente emocionado por ello.
Esa expresión emocionada sigue en mi rostro cuando respondo al mensaje de Isabella.
Cuando todo esté resuelto, cuanto antes mejor, mi objetivo será asegurarme que jamás necesites el cabezal de la ducha para nada más que ducharte. Bueno, a menos que pueda verte, cariño. – E
Le diría algo más pervertido—Dios sabe que a mi Isabella le encanta cuando le hablo sucio—pero no cuando su hijo más pequeño está sentado justo a mi lado. No que pueda ver, pero simplemente no está bien. En muchos sentidos.
"¡¿Estás Facefucking (1), hijo?!" Papá grita.
Mi cabeza se levanta de golpe, abro mucho los ojos y la mesa se queda totalmente en silencio, creo que mi corazón se detiene por un minuto.
"Oh, abuelo," Logan de ríe de pronto. "Estás hablando de Facebook—que si él está Facebooking."
Se me escapa un sonido raro, todavía conmocionado.
Dylan y Finn empiezan a partirse de la risa.
"¡No!" Papá insiste. "He visto esas camisetas— ¿te acuerdas, Mase?" Ve a mi tío. "Vimos una." Asiente. "Esa muchacha que tenía esa pequeña camiseta apretada, y sus enormes—" con sus manos gesticula un par de tetas grandes "¡¿De verdad no te acuerdas?!"
"Oh, sí." Masen asiente, sus ojos se iluminan cuando evidentemente lo recuerda.
Papá continúa. "¡Exacto! Y decía, 'Me gusta Facefucking' en esas camiseta. Era el mismo logo, el azul—el que me mostraste una vez, Logan." Palmea el hombro de mi hijo. "Lo que me recuerda, ¡creo que quiero una membresía!"
Ruedo los ojos al pensar en lo que obviamente había sido una camiseta novedosa.
Decidiendo joder con mi padre, digo, "¿Sabes? Haley también tiene Facefuck."
La cabeza de papá se gira de golpe en mi dirección. "¡¿Qué?!" Grita. "Permites que tu pequeña tenga—" Agarra su corazón; siempre le ha gustado el drama. "Dios, se acabó. Puedo ver la luz." Pretende mecerse en su silla. "¡Esme, te veo!"
Mientras Logan y Finn están teniendo problemas para contener su risa, Dylan se ve repentinamente preocupado.
"No te lo creas, chico," le digo en voz baja. Sus ojos miran a los míos, amplios e inquisidores. Sonrío y rodeo sus hombros con mi brazo. "Hace eso siempre que no aprueba algo. Te lo juro, no hay nada de qué preocuparse."
"Um, está bien." No parece muy convencido.
"Papá," le digo en advertencia.
"¡¿Qué?!" Grita, abriendo sus brazos. Casi golpea a Logan y a Masen en el estómago. "¡Ni siquiera te importa que estoy dando mi último aliento!"
"Carlisle," Masen se ríe entre dientes. "Estás asustando a Dylan."
"Oh." Papá deja de actuar, y Dylan finalmente se relaja en su asiento. "Me disculpo."
Quito mi brazo de los hombros de Dylan y lo descanso detrás de él en el respaldo de la cabina. "Por última vez, papá—es Facebook," le digo. "No Facefuck."
"Pero la camiseta—"
"Alguien intentaba ser gracioso," le explico con impaciencia.
"Huh…" Frota su barbilla. "¡Bueno, joder, sin duda lo fue!" Se vuelve hacia Logan, sonriendo. "Me avisas si alguna vez hay algo llamado Facefuck. Me contactas." Finalmente, me mira de nuevo. "Entonces, ¡¿por qué esa cara hijo?!"
Frunzo el ceño. "¿Qué cara?"
Señala la mía. "Esa sonrisa boba que tenías antes." Abre mucho los ojos y truena los dedos. "¡Conociste a alguien, ¿verdad?!"
Gimo y froto mi rostro con mi mano derecha.
Jesucristo.
"Ya papá quisiera," Logan se ríe.
"Todavía puedo castigarte, hijo," digo sencillamente. Mientras viva bajo mi techo, sigue mis reglas. "Y para su puta información: sí, conocí a alguien." Oh, sin duda me sentía engreído. Por alguna razón, mi hijo parecía creer que Isabella estaba fuera de mi alcance, y aunque concordaba hasta cierto punto, ella quería mi trasero aburrido y estamos juntos.
"¡Por Edward!" Masen levanta su escocés. "¡Porque a Edward finalmente le den lo suyo!"
Inflo mis mejillas y me recargo en mi asiento mientras papá, Masen y Logan beben para que "me den lo mío". Finn solo se ríe entre dientes y se pone cómodo con su coca, y Dylan… huh, mira a la mesa ceñudo.
Estoy por preguntarle qué pasa, pero papá interrumpe antes que pueda formar una sola palabra. "¡Así que, cuéntame de la dama! ¿Es ardiente?"
Suspiro. "No voy a contarte una mierda, papá. Es muy, um…reciente. Aún no hay nada qué contar."
"Bueno, no eres para nada divertido," gruñe.
Y entonces todos escuchamos a una mujer gritar, "HENRY EMMETT MCCARTY. ¿TRAE TU TRASERO AQUÍ!"
A lo que Finn y Dylan salen corriendo del pub como si su trasero estuviera ardiendo.
"Creo que el hermano de Isabella y su familia están aquí," digo y me pongo de pie para seguirlos.
Cuando llego al vestíbulo, veo a cuatro personas junto a la puerta. Dos niños se están sacudiendo la nieve como lo harían los perros, y los dos adultos están limpiando sus botas en el tapete de bienvenida. El hombre, tan alto como yo pero corpulento como Hulk, es el que ve primero a Finn y a Dylan, y su rostro esboza una sonrisa.
"Vaya, vaya, dos de los tres cabezas de chorlito," se ríe entre dientes y choca puños con sus sobrinos. Es fácil ver que es el hermano de Isabella; comparten los mismos rasgos. Aunque, él es la montaña e Isabella es el valle.
"¡Oh, vengan aquí ustedes dos!" La mujer rubia extiende sus brazos. Diría que está finales de sus treinta o principios de sus cuarenta, y su amor por Finn y Dylan es evidente en su rostro. Hay abrazos, besos, y pellizcos en sus mejillas. "Henry y Lily, saluden a sus primos."
La niñita, Lily, parece una pequeña versión de su madre, y salta justo a los brazos de Finn. "¡Estamos en Vermont!" Grita con alegría, y Finn se ríe y dice algo como, "No jodas, Lilybug."
Henry, por otro lado, se parece a su padre. No puede tener más de once o doce años, pero ya puedes ver que va a ser enorme como los otros McCarty.
Se deshacen de chaquetas, abrigos, guantes, manoplas, gorros, y bufandas y las maletas se ruedan hacia el recibidor, e imagino que debo dejar de observarlos de forma extraña. Se supone que sea el anfitrión, o eso fue lo que me dijo Isabella, así que pinto una sonrisa amable en mi rostro y me acerco.
"Señor C, ellos son nuestra tía y tío," dice Dylan.
Emmett mira en mi dirección, notándome apenas y sonríe. "Tienes que ser el padre de Haley. Soy Emmett McCarty." Me extiende su mano.
Asiento y estrecho su mano con firmeza. "Edward Cullen. Un placer conocerlos."
"También a ti, hombre." Acerca a la mujer rubia. "Ella es mi esposa—Rose." También le sonrío, y me da una enorme sonrisa, diciendo que es un gusto conocerme. Honestamente, no esperaba que fueran tan agradables. Pero eso tal vez sea porque si supieran lo que he estado haciendo con Isabella, ¿no lo serían? "Y mis revoltosos— ¡Ey, niños! Saluden al señor Cullen."
"Hola, señor Cullen," dicen dos voces. Están muy ocupados con Finn para que en realidad les importe.
Me rio entre dientes, y justo en ese momento, Maggie aparece detrás del mostrador de recepción. Después de eso, todo es cuestión de registrar a la familia de Emmett en su cabaña.
"Genial—más nieve," Rose bufa, aunque parece divertida. "¡Henry, no! ¡Bájate del maldito estante! ¡Jesucristo!"
Es una locura.
"¡Papi!" Grita Lily. "¡Finn dice que tú no te casarás conmigo! ¡Dile que es un cabeza hueca!"
"¡Oh!" Dylan se carcajea. "¡Ten cuidado, primita!"
Como si todo este alboroto no fuera suficiente, se une más gente. No solo mi propia familia, sino también Carmine y su equipo de seis, uno de los cuales, según me enteré, era su hija de diecisiete años. Créanme—Logan la notó.
"¡Demonios, ha pasado muchísimo tiempo, amigo mío!" Emmett y Carmine se abrazan. Gritando. Riendo. Los niños corriendo. Se hacen más presentaciones. Papá y Rose en seguida se llevan bien. Masen se acerca a Henry con la baraja. Maggie parece abrumada. Un camarero sale con café irlandés para los adultos y chocolate caliente para los niños. Logan y Finn cuentan chistes con dos de los empleados de Carmine. La hija de Carmine le echa un vistazo disimuladamente a mi hijo. Papá grita algo sobre Facefuck, y Rose se carcajea. Emmett carga a Lily sopla pedorretas en sus mejillas. Dylan tira de mi mano y me lleva a la sala de estar, y me pregunta si puede probar mi café irlandés. Titubeo. Me dice que me dará puntos de genialidad, y también menciona que Isabella le dio champán a Haley y a Logan en la ciudad. Pero… ellos tienen dieciocho años. Dylan tiene catorce. Solo un sorbo. De acuerdo. Le gusta demasiado, y me rio y le quito el vaso. Pone una sonrisa tonta y me dice que soy genial. Con toda esa gente corriendo por el vestíbulo, se siente jodido calor, así que me quito la sudadera, revelando mi camiseta de los Gigantes. Y repentinamente también soy genial a los ojos de Finn.
Los McCarty van ganando corazones.
Solo espero que mañana, nosotros los Cullen ganemos algunos también.
¿Porque mañana? Todos habrán llegado.
Traducción del francés
¡No lo sé, pero no importa! Te veré en enero; podemos resolver esto entonces—Sí, estaré ahí el veinticinco—Está bien, tú también, cielo. Adiós.
(1) Facefuck - juego de palabras de Facebook con fuck o follar, haciendo referencia a follar la cara de alguien o el sexo oral :P
¿Se acuerdan que les dije que sería un caos? Y eso que todavía falta que lleguen el resto de los Cullen, Isabella y otros más. Así que, ¿han usado el Facefuck? Jajajaja Me encanta el abuelo Carlisle, que al saber que su nieta usaba el Facefuck ya veía la luz jajaja. ¿Qué les pareció a ustedes combo? ¿O las conversaciones de Edward con Isabella? Es obvio que Edward está cayendo redondito, y no solo con Isabella, como notó también mi querida Beta. Edward se está enamorando de todos los McCarty, y por lo que dijo Bella en el capi anterior, ella también se está enamorando de los Cullen *suspiros* En fin, espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer pronto el siguiente ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: joselin cullen, Mafer, Missannie L, sandy56, Lectora de Fics, aliceforever85, jupy, Car Cullen Stewart Pattinson, Adriu, ariyasy, EriCastelo, Wenday 14, Mapi, Damaris14, injoa, bbluelilas, Marie Sellory, Manligrez, Fallen Dark Angel 07, tulgarita, NarMaVeg, Brenda Cullenn, Tahirizhita grey pattz, krisr0405, BereB, Sther Evans, paupau1, Tata XOXO, ZellidethSaga76, saraipineda44, Ali-Lu Kuran Hale, Lady Grigori, Sully YM, viridianahernandez1656, Isis Janet, debynoe12, Lizdayanna, AnnieOR, Diana, GudyAnita, selenne88, Kriss21, arrobale, Vianey Cullen, hanna1441, Liz Vidal, solecitopucheta, Yendry Villachica, glow0718, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo espero que muy pronto ;)
