¡Aquí está! Fue una noche trabajosa, pero logré terminarlo, para este día. Considerenlo mi regalo de navidad para todoas aquellos que la lean, el último capítulo de esta trilogía, que empezó hace al menos 6 años atras. Sin mas que decir, ¡disfruten el capítulo, y Feliz Navidad para Todos!
Capítulo 7: Brillar como el Arcoíris, Amistad que Perdura a través de las edades
De repente, toda Konoha quedó en silencio cuando Naruto comenzó su tarea, su última misión.
Sin dudarlo, Naruto colocó su mano sobre su estómago y una serie de llamas azules se formaron en su mano, los demás no podían verlo, pero en el brazo de Naruto aparecieron marcas de sello, las cuales eran la llave por la cual Naruto podía abrir o cerrar el sello a voluntad. Acto seguido, colocó su mano en forma de garra sobre el lugar exacto donde estaba el sello en su estómago y dio un giro.
Al retirar su mano, de su estómago comenzó a brotar chakra, pero no el chakra azul de Naruto, sino el chakra rojo de Kurama, quien… por órdenes de Naruto, comenzó a moverse y a acumularse en una zona debajo de la Torre del Hokage que previamente fue evacuada y limitada con cintas para darle lugar al Zorro para manifestarse físicamente.
Sin embargo, hubo un imprevisto. Apenas Naruto liberó el sello, el hechizo de Twilight desapareció por completo, haciendo que todo el dolor del veneno de Hidan, aun activo en los órganos y el chakra de Naruto, apareciera de repente. El dolor golpeó al ahora ex-Hokage como un Chidori, y le hizo retorcerse al punto de que puso una rodilla en tierra. Muchos, incluyendo a Hinata, Boruto, Himawari, Shikamaru y varios de los Kages y antiguos Kages quisieron ir a socorrerlo, pero Naruto simplemente levantó su mano para detenerlos y sonrió pese a que no podía ocultar el dolor.
Dentro del chico, Kurama sentía emociones encontradas. Sintió la oportunidad, sintió su chakra poco a poco salir de ese lugar, ese oscuro y cerrado lugar en el que estuvo por tanto tiempo, y sin embargo, sentía… ¿incertidumbre? Había estado con Naruto desde que nació, lo vio crecer, mejorar, trató de usarlo, e incluso lo odió durante gran parte de su vida, pero también fue el primer humano con el que se sintió cómodo, el primero en llamarlo "amigo", y ahora… cuando llegó el momento de por fin ser libre, sentía dudas al tener que abandonarlo.
Había estado con muchos Jinchurikis, había visto pasar las vidas de muchos ninjas, hombres y mujeres grandes. Todos los hombres mueren, todos los Kages en algún momento abandonan su lugar para dar paso a la siguiente generación, y con cada año que pasaba, Kurama sabía que este momento se acercaba y tuvo mucho tiempo para prepararse. Sin embargo, allí estaba: la tristeza; la pena y el dolor de ver morir a alguien que no solo fue su amigo, su compañero, y el salvador que había esperado por tanto tiempo, sino que fue uno de los más grandiosos seres humanos que tuvo la suerte de conocer.
Jamás lo olvidaría ni dejaría a otros olvidarlo, y llegó a pensar que el vacío que sintió al dejar de sentir su presencia nunca volvería a llenarse.
Mientras el chakra de Kurama se materializaba fuera del cuerpo de Naruto, el chico le hizo una señal a las Mane Six. Hasta ese momento, sentía como su vida poco a poco iba perdiéndose, el dolor seguía acrecentándose, y haciéndole perder fuerzas, pero cada vez que recibía una punzada de dolor, redoblaba sus esfuerzos. Esto no pasaba desapercibido a los que lo miraban de cerca, quienes sentían una gran impotencia al ver sufrir a la persona que había significado tanto para cada uno de ellos, y no poder hacer nada para aliviar su dolor. Bueno… no exactamente nada.
La señal que Naruto le hizo a las Mane Six hizo que Twilight mirara a las CMC y asintiera. Estas, que miraban a Naruto adolorido con lágrimas en los ojos, captaron la afirmación de Twilight y comenzaron a tocar sus instrumentos.
La canción comenzaba con un tono acelerado, casi alegre, lo que hizo que muchos de los presentes miraran con nerviosismo a las ponis, pensando que aquello no era digno de la ocasión. Sin embargo, era algo para Naruto, y este lo sabía, por lo que no dudó en aceptarlo. Y como por arte de magia, que probablemente lo era, Naruto sintió un vigor en crecimiento a medida que la canción avanzaba.
Applejack, que hasta ese momento lagrimeaba pese a que normalmente lloraba en el interior, se acomodó su sombrero en la cabeza, dio un paso al frente y comenzó a cantar...
(La canción es Shine Like Rainbows de My Little Pony Equestria Girls – Rainbow Rocks, canción de los créditos)
Once upon a time
You came into my world and made the stars align
Rarity de inmediato dio un paso al frente y se colocó junto a Applejack para cantar su verso.
Now I can see the signs
You pick me up when I get down so I can shine
El resto de las Mane Six se adelantó a unirse a ellas en un coro que hizo enmudecer las dudas de cualquiera que las tuviera en ese momento.
Shine like rainbows
Shine like rainbows
Shine like rainbows
Shine like rainbows
El coro resonó por toda Konoha como una tormenta, la magia que Naruto deseaba mostrar en su mundo comenzaba a manifestarse. En la mente de todos los presentes comenzaron a aparecer imágenes. Todos aquellos que tuvieron contacto con Naruto fueron llevados al momento en el que este demostró la clase de persona que era, aquel chico que brillaba no por su inteligencia o sus capacidades, que no eran pocas, sino por su gran corazón y su carisma. Naruto mismo sentía una ola de felicidad que lo hizo sonreir pese al dolor y el sentimiento de su vida escapándosele de a poco.
Rainbow se elevó en el aire ligeramente y se dirigió tanto a Naruto como a su familia para su siguiente verso.
Friends, you are in my life
And you can count on me to be there by your side
Twilight, adelantándose a todas las demás, dio otro paso hacia Naruto, mientras cantaba su propio verso, expresando lo queella y sus amigasestaban haciendo.
And when the music comes alive
We sing our songs to lift us up so we can shine
Nuevamente el coro se alzó para cantar el estribillo, y esta vez incluso Hinata y Himawari se unieron a este pese a no haber escuchado jamás esa canción. Así era el poder que emanaba de la música…
And the sound that we hear in our hearts
Makes a crescendo
And the light that ignites in the dark
It makes us all glow
And shine like rainbows
We shine like rainbows
Shine like rainbows
We shine like rainbows
En ese momento, justo antes de que cantaran el puente, pasaron varias cosas. Primero… las Princesas se unieron, pero no solo en el coro, sino con magia. Luna hizo brillar su cuerno, y una nube apareció sobre Konoha, pero no era una nube gris u oscura, sino una nube que dificilmente notarias en un día soleado, apenas lo bastante gruesa como para tapar levemente la luz del sol, pero que pocos habrían notado. Sin embargo, de esta nube comenzó a llover, una lluve apenas perceptible, como el rocío de la mañana. Aquella lluvia torrencial que solo notarías a los pocos minutos de quedarte afuera, pero que solo verías al cruzarse con los rayos del sol.
Together we stand
As the rain begins to fall
And holdin' our heads up high
As the sun shines through it all
Celestia, siguiendo lo que decía la canción, hizo su parte y con su cuerno brrillando hizo brillar al sol un poco mas intensamente, lo que hizo que los rayos traspasaran la nube mágica de Luna, para que sobre todo Konoha se formara el mas hermoso arcoíris que todo Konoha notó al mismo tiempo que la música volvía a estallar en el estribillo.
And the sound that we hear in our hearts
Makes a crescendo
And the light that ignites in the dark
It makes us all glow
El coro se levantó una vez más, y el chakra de Kurama brotó de Naruto como un manantial, impulsado por el esfuerzo de Naruto mismo. Esta vez no solo la familia de Naruto cantó, sino muchísimos de los presentes, incluso los mas serios del lugar repitieron por lo bajo las palabras, y muchas de las personas de Konoha.
And shine like rainbows
We shine like rainbows
Shine like rainbows
We shine like rainbows
La canción terminó, de repente, al mismo tiempo que el flujo de Chakra se detuvo repentinamente. La masa de chakra que ahora alcanzaba la altura misma de la torre y hasta el momento se presentaba como una masa uniforme, de repente cobró forma y donde antes había energía carmesí, se alzó majestuoso el Zorro de Nueve Colas. Sin embargo, todos los ojos se centraron en Naruto, que apenas el chakra rojo dejó de fluir, se quedó tieso en el lugar, sin muestras de su anterior sonrisa, en su lugar, su cara mostraba una expresión extrañada, casi de sorpresa.
Sin dar ninguna señal, se derrumbó hacia atrás, inerte. Sus familiares y las Mane Six se apresuraron a ir a su lado, pero muchos de los ninjas experimentados que se encontraban a su alrededor, sabían que no estaba respirando.
- ¡Naruto!- Exclamó Hinata, aunque sabía que era inútil.
- ¡Papá!- Insistieron sus hijos, aunque su padre no daba señales de vida.
En la mente de Naruto, casi apagada, un simple pensamiento apareció de repente, pensando en los eventos que lo habían llevado hasta ahí.
"Fracasaste Hidan…" – Pensaba Naruto mientras su mente se adentraba en una oscuridad sin fin- "Tu veneno no me mató"
Casi como una profesía divina, al mismo tiempo que Naruto yacía muerto en la Torre del Hokage, el último miembro vivo de los Akatsuki se encontraba solo y atado sin poder moverse en la oscura prisión en las cavernas de Konoha, sin mas compañía que un solo guardia que lo vigilaba constantemente sin pronunciar palabra.
Sin embargo, una sensación desconocida sacudió a Hidan de repente. Su cerebro le lanzó una advertencia y el ninja levantó la cabeza, confundido y… ¿asustado?
- ¿Qué está pasando? – Dijo de repente, con súbito miedo en su voz. El guardia cambió de posición para verlo más atentamente- ¿Por qué siento…?
De repente, el Akatsuki se sacudió. La sensación dentro de él crecía y lo incomodaba, lo asustaba. Perdía control de sus piernas y cuerpo. No podía moverlas, aunque quisiera.
- ¿¡Qué demonios!? ¿¡Que me hicieron!?- Gritó el Akatsuki, sin entender- ¡Que mierda pasa! ¿Por qué siento… frío?
De repente, sus pensamientos lo llevaron a la única acción posible que podría haber causado aquello, aunque él mismo no entendía el porqué. Su maldición debió de hacer efecto, debió matar a su objetivo, el debía de estar vivo, se suponía que era inmortal, pero, sin embargo, sentía como su vida en su lugar se desvanecía, y por primera vez en su vida sentía el verdadero terror a la muerte, algo que no creyó que sucedería jamás.
- No… quiero… no… quiero… no…
Pero era inútil, la sensación y el frío se adueñaron de su cuerpo hasta que finalmente llegaron a su cabeza, y una vez llegó allí, todo terminó. El último pensamiento de Hidan quedó en algo que su tan odiado enemigo le había dicho hace mucho, algo que le quedó grabado, y para él no tenía importancia, pero ahora cobraba absoluto sentido.
"Cuando maldices a alguien... cavas tu propia tumba."
Nada quedaba, ninguna sensación. Su cuerpo quedó inmovilizado y tieso en su lugar, y el Akatsuki que supuestamente era inmortal, aun encadenado, ahora yacía muerto.
El guardia observó con sus ojos atentamente el cuerpo de Hidan, para luego levantarse y dirigirse hacia la salida. No valía la pena quedarse allí. Mientras caminaba, los ojos del guardia brillaron en la oscuridad con un tono morado y rojo brillante en cada ojo, respectivamente.
- ¿Así que ese era tu plan? – Le preguntó a Naruto, pese a que sabía que jamás iba a responderle- Su maldición estaría completa si tu morías por su veneno, pero al morir voluntariamente, de otra manera completamente distinta…
Sasuke había visto la grabación cuando Shikamaru había ido a visitar a Hidan, y ahora recordaba claramente algo que el Akatsuki había dicho acerca de la Marca de Maldición.
"El agresor sufre todo el dolor que sufre la víctima y muere luego que esta…"
Hidan nunca se lo habría imaginado. Tantas veces se había causado dolor a sí mismo, solo para infringírselo a otros, que jamás se habría imaginado esa clase de debilidad. En todo el tiempo que realizó sus maldiciones, a toda la gente que mató de aquella horrible forma, ninguna jamás habría pensado en sacrificarse a si misma, para regresar su maldición. Una forma poética… sino irónica de Naruto Uzumaki de acabar con su último oponente.
En silencio, y en la oscuridad de las cavernas, una únca y silenciosa lágrima por su amigo se deslizó del ojo del Magekyo Sharingan, y se perdió en la penumbra.
Todo era oscuridad, sentía como si estuviera en el sueño más profundo, y sin embargo… aun sentía. Lloros a lo lejos y palabras ininteligibles, y una imagen de su esposa y sus hijos revoloteaba, opaca por la poca luz que entraba a sus ojos entrecerrados.
No sentía su cuerpo, era como si su consciencia flotara en un vacío, y pudiera caerse en cualquier momento, y sin embargo, algo le prevenía de entregarse al vacío.
¿Realmente ese era el fin? ¿Su última acción sería caer de espaldas? Era un pensamiento infantil, casi egocéntrico, pero una parte de él aún era Naruto Uzumaki, y Naruto Uzumaki no dejaba de pelear jamás, incluso a punto de morir. Pero… no había nada que pudiera hacer.
Sin embargo, la imagen aún estaba allí. Veía a sus hijos y a su esposa llorando mientras miraban sus ojos entrecerrados y sin poder dar ninguna señal, y la mano de Hinata se aproximaba a su rostro. No quería dejarlos, quería por todos los medios evitar que ese fuera el fin, pero… ¿Qué hacer cuando el final era seguro?
De repente, la misma fuerza que había sentido mientras liberaba a Kurama brotó de su interior, impulsada por la férrea Voluntad de fuego que compartía tanto por sus maestros como por sus padres. Sus padres…
El pensamiento de ellos llevó a otro, uno que le daba un objetivo, algo por lo que dar una última batalla, pese a que no tenía cuerpo con el que luchar. Como por arte de magia, sintió su cuerpo adolorido y casi sin fuerzas, pero aun a su alcance, y su chakra ahora limpio y libre de dolor. El veneno de Hidan ya no hacía efecto, su maldición murió con el Akatsuki.
No había tiempo para quejas, aún tenía algo que hacer…
Hinata estaba a punto de cerrar los ojos de Naruto, cuando este levantó su mano y agarró la suya. Tanto su esposa como sus hijos lanzaron un respingo y todos los que llegaron a verlo se sorprendieron de aquello, estaban seguros que Naruto había dejado de respirar.
Como si fuera el esfuerzo de un anciano, la temblorosa mano de Naruto tiró para que Hinata y sus hijos se acercaran, y al lograrlo, su boca apenas logró decir algo con palabras resecas.
- Tómenla… todos… todos… tómenla…
Fue como si hubiera leído sus pensamientos y entendieran claramente lo que pedía. Pronto, Hinata llamó a las Mane Six y a todos a su alrededor para que se acercaran. Todos se acercaron rápidamente. Tanto Hinata como su familia tomaron la mano de Naruto, y las Mane Six tomaron los brazos de Hinata o sus hijos. Pronto, una cadena se formó alrededor de Naruto. Todos unieron sus brazos en un agarre conjunto cuyo epicentro era el antiguo Hokage. Incluso Kurama estiró su cola y la unió a la cadena, y con sus otras colas unió a muchos otros ninja y conocidos de Konoha y otras aldeas a la conexión. Naruto ya no sentía el chakra de Kurama, pero sintió la presencia de todos los que se unían a él como si todos colectivamente estuvieran conectados por su chakra. Y una vez estuvo seguro, lo hizo.
El esfuerzo se sintió en todos aquellos cerca de Naruto. Una corriente de energía surgió del Hokage, y se expandió como el aire a todos los que estaban unidos a la cadena. Nadie se lo explicaba, se suponía que Naruto estaba sin fuerzas, y a punto de morir luego de que su Bijuu fuera extraido de su cuerpo, y, sin embargo, todos sintieron esa energía, que muchos describieron como de un intenso color azul, que se transmitió a todos y cada uno que Naruto conoció o deseó conocerlo. La energía no solo se sintió como una pequeña descarga eléctrica, sino que dio a muchos de los presentes una sensación cálida y amable, como el abrazo de un amigo que llevaba mucho tiempo lejos, o el gesto de cariño de un pariente que deseaba demostrar su apoyo.
La sensación desapareció tan pronto como apareció y todo el mundo se separó de inmediato. Solo Hinata, Boruto, Himawari y las Mane Six aun permanecieron conectados luego de que Naruto terminara de realizar su labor.
En ellos, la sensación cálida permaneció aún mucho más tiempo, y solo se desvaneció cuando escucharon las últimas palabras de Naruto, antes de soltar las manos de su esposa e hijos, para caer lentamente al suelo y no volver a levantarse.
- Vivan sus sueños… nada puede detenerlos…
Por fin, en la cabeza de Naruto, sus pensamientos finales fueron acompañados con una sensación de consumado, al entregarse finalmente al vacio, pero jamás al olvido.
"Tuve una vida emocionante, Dattebayo."- Pensó- "No habrá tenido un feliz comienzo, pero aun así no cambiaría nada. Fueron tantas aventuras… mis amigos... mis hijos... les debo tanto. Bueno... parece que es hora de que termine mi historia. Gracias todos... adiós"
Y en ese momento, todos supieron que era el fin. Tras su último esfuerzo, que muchos no entendieron hasta mucho tiempo después para que lo hizo, y despidiéndose de todos con una sonrisa en su apacible rostro con los ojos cerrados, Naruto Uzumaki había muerto.
El Héroe de Konoha, el Héroe del mundo, El Ninja Número Uno Hiperactivo Cabeza Hueca, había muerto ese día. Su sonrisa, aun presente incluso después de su muerte, y su voluntad de fuego, aun viva en todos los que le conocieron. Su leyenda, aún mucho tiempo después de aquel día, inspiró a todos aquellos que la escucharon. La de aquel niño, nacido en la soledad, sin talento aparente, el cual se alzó sin jamás rendirse para alcanzar el más alto cargo de su Aldea. Pero lo más destacable, que se contaría durante mucho tiempo a las generaciones por venir, es que incluso ante las puertas de la muerte, y en sus últimos momentos, aquel hombre jamás se rindió, y los frutos de su esfuerzo se verían no solo en Konoha, sino en todos los que estuvieron con él en sus últimos momentos, y en muchos lugares se oía la historia, de que aquellos que vieron morir a Naruto Uzumaki, y que en algún momento sentían que no tenían salida, sentirían nuevamente un calor dentro de ellos que les hacía seguir adelante. Hubo muchas teorías acerca de que era aquello, o que fue lo que Naruto hizo antes de morir, pero lo cierto es que todos aquellos que experimentaron aquello, no dudaron en querer mantener viva la voluntad de fuego y hacer honor a la Magia que Naruto trajo y demostró al liberar a Kurama, la cual, desde aquel entonces, jamás dejó de brillar en todos lados como un arcoíris, para aquellos que sabían a donde mirar.
Hubo un funeral luego de la muerte de Naruto, el mas grande que se había visto en toda la historia ninja, pero tanto a las Mane Six como a Kurama y la familia de Naruto les pareció casi mundano en comparación sus últimos momentos.
El despliegue de magia y chakra que había conseguido Naruto, prácticamente eclipso las ceremonias siguientes, y tanto Celestia como Luna se encargaron de llevar a los ponis invitados a casa, pese a que algunos protestaron por ello. Kurama, sin embargo, solo se quedó para el inicio del funeral, aportando un largo aullido que llenó de pesar los corazones de los mas cercanos a Naruto. Su cuerpo fue guardado en lo alto de los rostros de los Hokage, luego de las ceremonias, donde Hinata iría a visitarlo semanalmente.
Luego de las ceremonias funerarias, los amigos de Hinata y sus hijos constantemente ofrecieron apoyo a la familia Uzumaki, prometiendo acompañamiento y servicios cualesquiera sean. Hinata les agradeció a todos, y la compañía de su familia y amigos en las semanas siguientes aportarían mucho a su bienestar, pero siempre quedaría un vacío en ella que no mostraría a nadie. Por supuesto, Celestia y Luna se encargaron de incluir a la nueva Hokage, Sarada, en el contrato de Invocación firmado por los Uzumaki, y esta no dudó en incluir su firma, pero aseguró que de tener necesidad, enviaría a Boruto sin dudarlo para ofrecer su apoyo.
Solo las Princesas y las Mane Six se quedaron al final de todo, y también ofrecieron a Hinata y Boruto su apoyo ante cualquier necesidad. Hinata, como favor, solo pidió que cuidaran a su hija, y que esta los visitara o se contactara con ella constantemente, promesa que Twilight ayudaría a mantener tenazmente. Al poco tiempo, Himawari se preparó para su partida, y Kurama la acompañaría.
La despedida de la Hyuga y su familia se hizo en lo alto de la torre del Hokage, la misma noche en que Naruto murió. Basta decir que no hubo escatimo de abrazos, despedidas y lágrimas.
Finalmente, un hechizo y un estallido de luz fue lo último que se vio de las Mane Six, y Himawari Uzumaki, mientras que Kurama sería transportado por la mismísima Luna a Equestria, quien requirió de la ayuda del chakra del Zorro para poder enviar a ambos a donde querían ir.
Himawari llegó a Equestria apareciendo en Canterlot junto a las Mane Six y Celestia. Esta le dio la bienvenida formalmente para luego retirarse a su palacio. Twilight y sus amigas acompañaron a Himawari a la estación de trenes para dirigirse esa misma noche a Ponyville, donde acordaron rápidamente adonde se quedaría la kunoichi mientras viviera en el pueblo.
Por supuesto, la joven ninja se mostró apagada cuando comenzaron a caminar por las calles de Canterlot, pero Twilight se elevó y puso su casco sobre su hombro, solo para señalarle la plaza principal de Canterlot. Cuando llegaron al medio de esta, la kunoichi y las ponis vieron como unos trabajadores erigían una estatua en honor al séptimo Hokage, la cual lo mostraba con una pose con los brazos entrecruzados y una sonrisa optimista que logro hacer sonreír a su hija.
Habiendo mostrado su punto, Twilight le dijo a Himawari una frase que sin quererlo salió en forma de verso cantado.
(Friendship Through The Ages. MLP: Equestria Girls. Rainbow Rocks!)
Nothing stays the same for long
But when it changes doesn't mean it's gone
Time will always get away
As it leaves behind another day
Y tan pronto como ella dijo aquella frase, el resto de las mane Six insistieron con un estribillo.
Things may come
And things may go
Some go fast
And some go slow
Few things last
That's all I know
But Friendship carries on through the ages
Ohh
Carries On...
Himawari sintió la fuerza de la canción, y comenzó a caminar, pero iba a paso lento, aun triste por la despedida de su padre, sin embargo… algo extraño sucedió. Pese a que las Mane Six iban enfrente de ella, sintió que alguien la empujó con sus dos manos hacia adelante, para que fuera con ellas. Himawari se dio vuelta y no vio a nadie excepto la estatua de Naruto, que sonreía inmovil. Himawari pensó que podía haber sido su imaginación, pero tan pronto lo pensó, sintió un calor dentro de ella muy similar al que había sentido horas antes, y sin necesidad de entender nada, comenzó a correr hacia las Mane Six sonriente, mientras estas la esperaban con una sonrisa.
En los campos entre medio de Ponyville y Canterlot, Luna apareció junto a Kurama, quien aun mantenía su gran tamaño pese a que podía cambiarlo a voluntad. Sin importarle, Luna aprovechó que estaban solos y acercó su cabeza a la frente del zorro, para rozarla en una caricia que el Zorro aceptó gustoso.
- Finalmente… mi hermoso Zorro…
- Finalmente… Princesa de la Noche…
Mirándose a los ojos, ambos sonrieron y Kurama no tardó en reducir su tamaño para poder abrazarla y ambos compartieron un tan esperado beso a la luz de la Luna y las estrellas. Cuando por fin se separaron, Luna sonrojada se elevó por los aires ymiró a su alrededor, emocionada.
- ¿Haz estado alguna vez en la playa? - Le preguntó rápidamente.
- No personalmente, ni por diversión- Respondió el Zorro, gustoso de aceptar cualquier propuesta.
- Pues bien… conozco una, con una cabaña de retiro que mi hermana insiste que usaremos cuando nuestro reinado acabe. Dado que no veo que ocurra pronto, diría que podríamos aprovecharla.
- Dime hacia adonde e iremos ahora mismo- Respondió Kurama con una sonrisa- Te retaría a una carrera incluso.
- ¿Oh?- Dijo Luna con picardía, acercándose al Zorro desde arriba- ¿Osas retar a una princesa a una competencia? No olvides que puedo volar.
- Si no te acobardas…- Respondió el Zorro con el mismo tono de picardía.
- ¡Oh, es un trato! ¡Y decidiremos una prenda al perdedor! ¡Es hacia allá!- Agregó señalando con su casco al horizonte- Incluso te daré 10 segundos de ventaja.
Kurama miró hacia la dirección donde señalaba la princesa, y comenzó a correr con sus cuatro patas mientras aumentaba cada vez su tamaño hasta alcanzar su altura natural.
- ¡Alcánzame si puedes, Princesa! –Aseguró mientras comenzaba a correr haciendo retumbar la tierra.
Fiel a su palabra, Luna esperó y luego salió detrás del zorro aumentando cada vez más la altura de su vuelo y riendo en lo noche mientras iba a la caza de su presa. Por fin estaban juntos… y tenían la eternidad para disfrutarlo.
FIN
Y así se acaba esta historia.
Guau… fue un largo viaje. Uno que empezó hace al menos 6 años con una pequeña idea de un crossover, y que fue creciendo hasta convertirse en esta trilogía que estoy más que orgulloso de haber escrito y terminado.
Pero como todas las grandes historias, si bien para algunos es un final, para otros es solo un comienzo. Aun queda mucho que contar acerca de esta unión de mundos, y no cabe duda que continuaré relatándolas, sin importar cuanto me lleve.
Les agradezco enormemente por haber leido este fic, y no duden en comentar y expresar sus opiniones acerca de que les pareció. ¡NOS VEMOS EN LA SIGUIENTE HISTORIA!
