Categoría: Tercera generación.
Prompt: Traición.
Disclaimer; los personajes y los lugares de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
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XI
Traición
Las salas de San Mungo no estaban tan concurridas como los días anteriores, la mayoría de su familia se había alejado y solo elegían horas estratégicas para visitar a Andrómeda. El escándalo había empujado muchas discusiones de diversos calibres, había sido testigo de algunas y no fueron bonitas.
En esos momentos solo deseaba gritar, gritar que ella había sido la que destapó la relación de Teddy Lupin y Harry Potter.
¿Estaba arrepentida? Mentiría si dijera que sí. Tal vez, solo se arrepentía de haberle provocado un profundo dolor a Andrómeda, ella no lo merecía. Solo había pensado en su propio dolor y en el que quería provocarle a él.
Mostró su pase y siguió el camino por el pasillo, al girar se topó con una escena bastante peculiar.
Teddy estaba afuera de una habitación y charlaba con un chico rubio bastante joven. Ella lo había visto antes, pero no podía recordar donde ni el nombre.
Se acercó con sigiló y aunque no pudo escuchar lo que hablaban si notó como el chico más joven miraba a Teddy, sintió algo de celos.
—Teddy.
Cuando él la miró, no sintió mariposas revoloteando en su estómago como antes, sino algo más doloroso; como rechazo.
—Victoire.
—Necesitamos hablar —le dijo, pero sus ojos estaban fijos en el otro chico.
—Soy Scorpius —la saludó.
Sí, ahora si lo acordaba: Scorpius Malfoy.
—Iré a buscar a mi padre —le dijo a Teddy—. Nos vemos más tarde.
Victoire observó a Teddy, se veía mejor que la última vez y las marcas en su cuello estaban disminuyendo.
—¿Podemos ir a la cafetería?
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Afortunadamente no había mucha gente alrededor. Se sentaron en una mesa alejada.
—Te ves mejor, ¿Cómo está tu abuela?
Teddy bajó la mirada.
—No saben si despertará…
No estaba feliz de ese hecho, Andrómeda era lo único que lamentaba.
—Siento oír eso.
—Ambos sabemos que fue por mi culpa —se lamentó y la miró a los ojos— lo siento mucho, yo…
—¿Tú qué? ¿Nunca quisiste hacerlo? ¿Pensaste alguna vez en mi cuando decidiste acostarte con él? ¿Me amaste alguna vez?
—Vic…
—¿Por qué no terminaste conmigo?
Teddy suspiró ruidosamente antes de hablar:
—Sucedió sin siquiera pensarlo, se suponía que mi padrino solo me ayudaría a ser un buen Auror, pero comenzamos a… —frunció el ceño— comencé a verlo de otra manera y él me correspondió.
—¿Entonces decidiste traicionarme y de paso a toda la familia?
—No, no fue así, Vic. Estaba nublado por lo que me hacia sentir, no pensé en nadie más y cuando me quise dar cuenta ya era demasiado tarde. Soy adulto y asumo mi error, todos los que cometí.
—No te creo —Victoire se mordió el labio—. Me traicionaste, no tienes una idea de todas las discusiones que he presenciado.
Teddy sonrió con tristeza.
—Yo te amé mucho, Vic. Y entiendo porque decidiste entregarle la carta a El Profeta.
Victoire jadeó. Teddy no la estaba mirando y solo dijo:
—Es el mejor golpe que has dado.
