Hago esto por diversión. Todos los personajes utilizados no son de mi autoría en cambio la historia sí lo es.
Capítulo 10
Sakura
Cuando Kai termino de darnos ese último recordatorio, cada uno se fue a su posición. El plan inicial consistía en que nosotros cinco apareciéramos directamente en una zona despejada que estaba cerca del bosque, que es donde se encontraba toda la gente del General; mientras Shikamaru estaría ocultando su presencia dentro del bosque en un rango determinado para que pudiera emplear sus jutsus de sombras, solo que estará en constante movimiento para que no lo puedan rastrear con facilidad.
Al llegar en la zona donde termina el bosque, lentamente nos dirigimos al lugar donde ya se encontraba la multitud alistándose.
Tal como si alguna deidad divina predijera el próximo derramamiento de sangre que tendría lugar en estos momentos, se empieza a nublar el cielo. No me da tiempo suficiente de pensar si es una técnica de alguno de nuestros enemigos o solamente es el clima que cambio naturalmente.
Cuando se percataron de nuestra presencia es cuando nos detenemos y cada uno de nosotros se va quitando su capa. Al ver esto todo el pelotón enemigo se pone en guardia.
Nadie se mueve. Todo lo que nos rodea se sumerge en un silencio bastante denso y demasiadas miradas que nos analizan a cada uno de nosotros.
Es cuando unos gritos ensordecedores dan el aviso de que la batalla está por comenzar y al mismo tiempo una horda de ninjas y personas civiles se aproxima a nosotros.
De igual forma nosotros nos aproximamos a ellos, los cinco nos separamos para cubrir mas espacio y de alguna forma acabar con esto lo más rápido posible.
No dudo en sacar mi ninjato al ver que se dirigen a mí un grupo con todo tipo de armas. Infundo el chakra necesario en la hoja de mi arma para que de un solo movimiento pueda romper sus espadas por la mitad y de paso sus gargantas.
De pronto siento como en la parte del suelo en el que estoy parada es elevada debido a un jutsu de elemento tierra y a la par desde el cielo son arrojadas en mi dirección unas cuantas lanzas de agua lo bastante rápido y de gran tamaño para atravesarme fácilmente.
¡!SAKURA! – alguien grita mi nombre. No soy capaz de reconocer su voz ya que estoy buscando una forma de parar ambos ataques.
Soy consciente de que cada vez estoy mas lejos del suelo, pero eso no evita que salte y con ayuda de mi arma enterrada en el pedazo de tierra en el que fui elevada este aminorando la velocidad de mi caída.
Sin embargo, no pude contemplar que pudieran manejar la columna de tierra a tal modo que de ella salió otro pilar que fue el que me golpeo la parte izquierda del cuerpo ocasionando una costilla rota y que me lanzara directo a las copas de los árboles, a su vez pareciera que traía un imán de objetos punzocortantes ya que tendría que lidiar con las lanzas de agua que no dejaban de seguirme y unas agujas de piedra, que al igual que las alabardas de agua todas venían en mi dirección.
Hice un escaneo rápido en el lugar en donde se suponía que estaban mis compañeros para darme cuenta de que en un radio de 15 metros solo tenía a los del bando enemigo.
Por lo cual me aproxime directo a ellos, trataría de matar a dos pájaros de un solo tiro. Mientras corría a ellos me percate de que había soltado mi ninjato y no lo traía conmigo. Al primero que me enfrento lo logro sacar del juego con un puñetazo limpio directo al centro de la cara, podría haber jurado que sentí todos los huesos de su cara romperse debido a la fuerza haciendo que caiga en peso muerto.
Al que le sigue logra darme un poco de pelea, pero no la suficiente ya que queda como el anterior; mientras sigo luchando con cada uno de ellos trato de estarme moviendo constantemente para que las lanzas de las que soy el principal objetivo caigan sobre sus propios compañeros. Pero aun así no logro detectar a los usuarios de estas técnicas ya que en ningún momento parecen mostrar señales de que pronto cesaran.
La mayoría de las personas a mi alrededor ya han caído, si no es por alguno de mis golpes es por que han acabado con esas cosas incrustadas en la mayoría de su cuerpo. Casi no logro reaccionar lo suficientemente rápido para esquivar una lanza de piedra que viene directamente a mi cara, haciendo que por milímetros no se haya insertado directamente en mi cráneo, ocasionando que mi mascara sea partida en forma diagonal en dos partes y solo me quede un rasguño en la ceja derecha y en el puente de mi nariz.
Es en ese instante en el que me percato que los ataques han cesado. Rápidamente me quito lo que queda de la máscara ya que solo estorbaría en estos momentos y me dispongo a buscar a los responsables.
A menos de diez metros de mí los localizo y me doy cuenta de que hay dos hombres atrapados en el jutsu posesión de sombra de Shikamaru y sin pensarlo dos veces me aproximo a ellos.
Mientras mas cerca estoy de ellos puedo distinguir mejor sus caras de terror. Y no es para menos, en este momento estoy lo que le sigue a furiosa.
Al primero de ellos le arremeto un golpe a la garganta con la palma de la mano ocasionando que se le fracture y no pueda respirar debido a la sangre que se le está acumulando; al que esta justo a un lado de él le propicio una patada a la altura de la mandíbula haciendo que se rompa el cuello y la quijada debido al fuerte impacto.
Logro escuchar como el hombre al que le destroce la garganta sigue con vida debido al gorgoteo que hace. Me acerco a él y le pongo mi pie encima de lo que queda de su garganta, sin pensarlo dos veces voy aplicando mas presión a medida que el hombre debajo de mis pies se retuerce.
No dejo de presionar hasta poder ver como más sangre sigue brotando de su boca y al mismo tiempo como la fuerza de su mano apretada en mi pantorrilla derecha va disminuyendo lentamente, hasta que está completamente muerto; pero eso no me detiene del todo, mi enojo en ese momento es tan grande que lo descargo al aplastar completamente su garganta y ver toda la sangre derramada en la tierra y unas gotas que salpicaron en mi cara. Hago una mueca de asco al ver como he separado su cabeza de su cuerpo y como todo mi pie se ha manchado de sangre.
Pero miren a quien tenemos aquí… - menciona alguien que esta a mis espaldas- La discípula de Tsunade y miembro del gran equipo 7 de Konoha nos honra con su presencia.
Al darme media vuelta para enfrentar al idiota que acaba de decir lo anterior no puedo evitar que mi enfado se incremente a niveles impresionantes. Y lo hace aun más cuando logro ver que se trata del maldito infeliz que fue de los primeros en atacar la aldea en donde me recupere y fue el causante de la tortura de Saboru-san.
Pero… - sigue hablando - ¿No se supone que la gran heroína de guerra Sakura-san estaba muerta? Digo, me es imposible que ella este justo en frente de nosotros. A menos que haya fingido su muerte y se haya escondido en no sé… ¿alguna aldea pequeña alejada de todos?
Sé que él sabe que me encontraba esa noche en esa aldea.
Sé que ese tipo tiene un jutsu demasiado fuerte y debo de tener cuidado con él.
Sé que me importa una mierda si llego a morir en este momento, tan solo debo hacer justicia a Saboru-san para poder dejar de atormentarme con el recuerdo de él siendo torturado hasta la muerte en frente de todos.
¿No piensas decir nada Sakura-san? – sigue insistiendo – Que yo recuerde, hace no más de tres años no dejabas de gritar y golpear a diestra y siniestra. ¿Has cambiado tanto en estos tres años donde tu propia aldea te ha dado por muerta?
No puedo dejar que las provocaciones que ese sujeto intenta conmigo funcionen, tengo el mínimo conocimiento de que puede manejar hilos de un material mucho mas resistente que el chakra, parecido a los que manejan los marionetistas de Suna. Ni siquiera la espada cubierta del elemento rayo de Kai pudo cortarlos.
Así que, no teniendo otras formas de distracción, concentro una gran cantidad de chakra en mi puño derecho y de un segundo a otro lo impacto contra el suelo agrietándolo de forma instantánea y haciendo que los hombres que se encuentren alrededor mío se desestabilicen para poder ir directo a ellos.
No me tomo mas de un segundo adivinar que ese movimiento por parte de mi ya se lo esperaban, ya que al primer movimiento que di en dirección al que estaba a una distancia mas cercana a mi empezó a enfrentarme con un jutsu estilo de tierra en sus manos, supongo que era para que el impacto tuviera más fuerza, cosa que no le sirvió de nada ya que de un puñetazo en la cara y una patada en el torso logro lanzarlo justo donde están los demás y logrando derrumbarlos debido al peso del cuerpo y la fuerza de mi golpe.
Así me la paso en los próximos 5 minutos: esquivando espadas, fracturando quijadas, rompiendo brazos y piernas, degollando a los hombres a los que llego a quitarles las espadas, amputando piernas y brazos por igual. Seria una completa mentira si mencionara que he salido completamente ilesa, tengo varios cortes un poco profundos en brazos y piernas, me han apuñalado en el abdomen como unas cinco veces haciendo que empiece a sentir el sabor a sangre en mi boca. Todo eso ya que no logro ver a nadie de mi equipo ni a Shikamaru.
Como sea… ¿Quién los necesita?
Al ver que solo queda el causante de todo esto me dispongo a curar de forma automática todos los daños internos que logro tener.
La distancia entre nosotros dos es de unos 15 metros aproximadamente, y absolutamente todo a nuestro alrededor es silencio.
Él es el primero en hacer un movimiento, sacando su espada se encamina directamente hacia mí. No me queda de otra que usar los pocos Kunais que tengo en mi bolsa táctica. Es aquí en donde me arrepiento de haber agrietado el suelo a causa de mi anterior golpe, el terreno es demasiado inestable añadiéndole que ha empezado a lloviznar y el suelo está empezando a ser resbaladizo.
Mientras el sonido de las hojas de acero es todo lo que se escucha, no puedo evitar tener un sentimiento de que algo va demasiado mal.
¡¿Qué mierda hiciste?! – exclamo.
Ambos tomamos una distancia prudente para nuestro intercambio de palabras.
Mmmm… -menciona mientras dirige una mano a su barbilla – Solamente los metí en un genjutsu. No quería que mi encuentro con la famosa Sakura Haruno se viera interrumpido.
Esta vez no logro controlar mi creciente enojo y voy directamente a él.
Ya teniendo en mente los ataque que podría usar para acabar con él, me atrapa el torso junto con mis brazos y las piernas en una red de hilos negros demasiado resistentes.
Vamos Sakura-san… - me dice aun manteniendo su sonrisa arrogante – No me puedes negar que nos estamos divirtiendo. Seria una lástima que te matara tan rápido, pero órdenes son órdenes. Además, necesito llevar tu cadáver como muestra de que mi mision ha sido todo un éxito, pero tranquila, no tocare tu bello rostro para nada.
Terminando de decir esto me da una sonrisa socarrona al mismo tiempo que los hilos negros van apretándose aún más a mi alrededor.
No puedo evitar dejar escapar un quejido de dolor ya que los hilos han roto parte de mi ropa y piel, ocasionando que hilos de sangre empiecen a recorrer las heridas.
No pudo activar el Byakugou porque sería un desperdicio de chakra puesto que no me he liberado aún de los hilos negros. Por mas que trato de expulsar chakra de mi cuerpo para repeler los hilos, estos parecen que se fortalecen y cada vez mi ropa y mi piel se empiezan a bañar en más sangre por las heridas tan profundas que me está ocasionando.
¡SAKURA! – gritan mí nombre y de pronto veo un borrón negro cayendo justo encima del dueño de la técnica haciendo una gran nube de polvo y al mismo tiempo como los hilos desaparecen.
¡Nara! – grita Kai y volteo a mi lado derecho para ver a Shikamaru haciendo su jutsu de posesión de sombra para capturar al imbécil con el que me estaba enfrentando.
¿Te encuentras bien Sakura? – puedo reconocer que es la voz de Keiko.
Sí… ¿Dónde mierda estaban? – no puedo evitar que mi voz salga en tono de reproche.
Ese idiota nos metió en un genjutsu demasiado elaborado – responde Shikamaru.
Por suerte Shikamaru nos pudo despertar a todos nosotros y vinimos en tu búsqueda. – es el turno de hablar de Keiko.
No podía esperar menos del genio de Konoha… - me dirijo al manipulador de sombras – Ahora has que se ponga de rodillas y extiéndele los brazos.
Shikamaru me dirige una mirada desconcertada pero no le queda más de asentir y hacer lo que le pedí.
¿Qué piensas hacer? – ahora es Yoshio que se dirige a mí.
Lo que desde un principio he querido hacer… - es lo último que les digo mientras me dirijo al hombre que está a lado de Kai.
Sakura… ¿Te he dicho que eres demasiado hermosa y que me prende verte en tu fase de pela? – menciona el hombre que esta arrodillado.
Le propino un golpe en la mandíbula sin nada de chakra, para después sujetarlo por su pelo y hacer que me encare.
Tu nombre…– mi tono de voz sale demasiado amenazante.
¿De qué te servirá mi nombre si vas a matarme? – responde.
Tu nombre…– vuelvo a preguntar, repitiendo el golpe anterior.
Jiro… – dice al mismo tiempo que escupe sangre al suelo – Takuma.
Bien…– sin previo aviso doy un paso atrás y agarrando impulso doy una patada justo en medio de su antebrazo.
¡Aghhh! – exclama adolorido – Eres una perra…
Repito el mismo golpe al otro brazo.
Shikamaru libéralo – es ahora él al que le dirijo mi mirada enojada, lo cual en parte sirve ya que sigue mi orden sin chistar.
¿Qué vas a hacer conmigo perra desquiciada? – dice el tal Jiro.
Oh, nada de lo que debas preocuparte… –digo lo más tranquila posible para después darle una sonrisa inocente – Solo vamos a divertirnos.
De tan solo una pisada con suficiente chakra le he roto todo el hueso del muslo. Necesito dejarlo incapacitado por si quiere escapar o hacer alguna otra treta.
Hago lo mismo con sus manos.
Vete Kai… – menciono sin siquiera dirigirle una mirada.
Ya cuando la presencia la noto mas alejada junto con el resto me volteo a verlos.
¡No interfieran! – grito en su dirección.
¿Q-Qué vas a hacerme? – al fin muestra otra expresión diferente a la socarrona – Sabes que yo solo sigo ordenes ¿no?
Me importa una mierda – le respondo.
Me coloco a ahorcadas de él y empiezo a descargar mi rabia que he ido acumulando en los anteriores tres años. Lo golpeo solamente con mi fuerza natural, necesitaba que él sufriera lo mismo que sufrió Saboru-san.
Mientras más golpes doy en su rostro, puedo ver que le he fracturado todos los huesos de la cara quedando solamente una masa de carne, huesos y demasiada sangre. Pero aun no puedo detenerme, soy consiente de que mi rostro es una mezcla de sangre (mía y de él) y las lágrimas que en un momento empecé a derramar que fácilmente se confunden con las gotas de agua proveniente de la leve llovizna que cae.
Me detengo cuando el cansancio en mis brazos se hace más presente y justo cuando me pongo de pie noto a dos personas más que están frente a mí.
Las miradas sorprendidas y angustiadas que me dirigen los dos hombres es comprensible. No todos los días encuentras a tu excompañera de equipo que supuestamente estaba muerta, con la cara totalmente manchada de sangre, así como su ropa y cuerpo entero y como bonus extra con un cuerpo inerte debajo de ella, deformado de la cara debido al arranque de ira que tuvo por todo lo que ha pasado en los últimos tres años.
Sakura-chan… – me llama Naruto.
