Agradece que te necesito para obtener a tu hermano, de otra manera ya te habría matado-Dijo una mujer de cabellos rosas mientras con un bastón caminaba de un lado a otro frente a una saiyajin de azabaches cabellos. Ésta última estaba unida a un muro por medio de cadenas
Él jamás te amará-dijo con el ceño fruncido-Y no es tan fácil deshacerse de mí-dijo reiteradamente. Un profundo coraje se demostraba en sus ojos, odiaba a la pelirrosa con cada fibra de su ser
Si no te necesitara haría que te calles para siempre, pero ahora estás muy debilucha y si te golpeo demasiado morirás-Dijo antes de azotar el hombro de la mujer con el bastón haciendo que ésta diera un leve grito de dolor-Espero que te arrepientas de tu traición, porque no te lo perdonaré fácil, siempre has sido una rebelde
Casi dejas morir a mi hermano ante mis ojos ¿Qué se supone que hiciera? Yo no le dejaría morir-dijo con ira, la odiaba. Su amor por su hermano era enfermizo.
Forzó las cadenas, le dolían las muñecas, se le habían irritado por el duro metal que la sujetaba. Se concentró más en el agudo dolor que sentía en su ojo. En un exabrupto, la princesa de C-9 le había dado un fuerte golpe en esa zona al ver por la bola de cristal a su hermano con la peli azul, se había descargado con ella presa de los celos
Ya ha pasado demasiado tiempo-Dijo Ciris con decisión-Es la hora de que tu y yo le hagamos una visita a tu querido hermano-Dijo con una sonrisa lasciva. La expresión contrariada de Hanasu no cambió en lo más mínimo
Vegeta se levantó pesadamente de la cama. Tenía un pésimo humor, no había podido conciliar el sueño en la noche
Bulma había ido a una reunión de trabajo bastante tarde la noche anterior. Ese no era el problema claro, no es que la necesitara allí para poder dormirse
El problema realmente allí era que sus amigos, irónicamente los dos llamados sus mejores amigos, se la habían pasado en la habitación contigua fornicando hasta por lo menos, las 3 de la mañana. Luego, había llegado la peli azul de aquella reunión y no había podido dormir debido a lo que ocurrió después de que ella le encontrara despierto a esas horas
Flashback
Vegeta estaba leyendo un libro a la luz de un velador, no había podido pegar un ojo en toda la noche, los gemidos habían cesado hasta hace algunos pocos minutos dándole cierta sensación de paz. Realmente le pertubaba el hecho de que sus amigos actuacen tan rápido, no es que le molestara pero le era difícil de aceptar por completo todavía
La puerta se abrió dejando entrar a la peli azul. Tenía un vestido negro de fiesta puesto, era ceñido y le llegaba hasta un poco antes de la rodilla. Dos finos tirantes mantenían al vestido en su lugar dándole cierto detalle seductor. Acompañaba aquella prenda con unos tacones del mismo color que apenas entró arrojó con algo de cansancio hacia los pies de la cama quedando con los pies desnudos.
En su rostro, sus orbes azules sobresalían aún más debido al delineado perfecto que tenía pintado y a la máscara que le daba volumen a sus largas pestañas. Sus labios rojos, provocativos, aclamaban ser mirados a su vez por su intensidad. En simples palabras, estaba preciosa, y no solo eso, se veía extremadamente sexy
Pareció sorprenderse, luego de arrojar sus zapatos para mas comodidad, al encontrarle despierto. Por supuesto no lo había observado todavía, o por lo menos no en la manera en que él la había mirado a ella, había analizado cada detalle de la anatomía de la fémina que había ingresado a su cuarto a esa hora
Sonrió al notar que estaba despierto con alegría, hasta hace un segundo parecía cansada pero su expresión exhausta se esfumó en cuanto lo vio. Vegeta también cambió su semblante en cuanto la escuchó llegar, había estado maldiciendo al moreno por lo menos tres horas pero todo aquel enojo que había demostrado se había disipado desapareciendo al instante al hacer contacto con su mirada
El saiya se quedó estático, quería ver lo que la mujer haría, si se pondría a dormir o a realizar algo antes. A veces se traía trabajo de aquellas reuniones o hablaba horas por teléfono hasta altas horas de la noche
Como si lo hubiera adivinado el teléfono timbro desde el bolso de su mujer. No le sorprendía. Descalzo, se puso de pie y se dirigió al balcón a ver las estrellas un rato. No podía dormir y quedarse allí acostado pensando solamente no le ayudaba, hablaría con la peli azul cuando esta terminara su conversación telefónica.
Salió al balcón y se quedó mirando las estrellas sentado allí en un pequeño sofá que tenían ubicado a uno de los lados del balcón. Era de color bordó y era bastante mullido, se acomodó allí y sintió una leve brisa acariciar su rostro en cuanto se relajó en él, escuchaba la voz de la peli azul desde el interior de la habitación
Su voz, era un poco chillona pero a la vez suave, le encantaba. Cuando reía, cuando gritaba, como fuera ya se había habituado tanto a ella que no podría imaginar su vida sin escucharla. De repente paró, un silencio supulcral se hizo oír, un leve viento ayudó a romper aquel silencio. Luego, el sonido suave de la puerta del balcón abrirse dejando pasar a la peli azul que todavía tenía su vestido negro de fiesta puesto
Siguió mirando el firmamento, ni siquiera volteó a mirarla dado que ella ya sabía que él había notado que estaba allí también. La peli azul no dudó un segundo y fue a sentarse rápidamente junto a él, encima de él prácticamente dado que el sofá era individual
¿Qué haces despierto? ¿Estabas esperándome?-preguntó Bulma con una sonrisa antes de darle un pequeño beso en los labios. Estaba muy feliz de verle, la reunión había sido más complicada y ajetreada de lo usual y ver a su príncipe allí cuando volvió la hizo muy feliz
No, estaba despierto porque dormí dos horas de más luego de lo que pasó y además Trunks no tenía sueño y no estaba sólo en su habitación-Dijo a modo de explicación. La peli azul rió al entenderle, ya estaba enterada del porqué había bebido y de que sus amigos se habían hecho más cercanos entre sí
Notó al saiya pensativo, sólo se limitaba a mirar las estrellas. Sabía perfectamente que era una actividad predilecta por él, pero lucía ensimismado en algo muy lejano de allí
Debe ser muy duro para ti-dijo la peli azul. Aquellas palabras sacaron al saiya de lo que estaba pensando rápidamente, la miró como sino entendiera de lo que hablaba e insistió-El no poder entrenar hace tanto tiempo, reencontrarte con tu familia, que tu hermana apareciera misteriosamente y haber tenido que revivir de esa manera el pasado tan de repente-Enumeró.
El saiya pareció meditarlo un segundo y luego volteó a mirarla con aquellos ojos oscuros y profundos que tanto le gustaban. Esbozó una sonrisa socarrona que la descoloco y la tomó por la cintura con firmeza acercandola hacia él. Más aún acercando su boca a la de él, creía que iba a besarla hasta que la detuvo justo antes de llegar a tocar sus labios
Soporto todo eso... Gracias a ti-dijo el saiya. Bulma lo miraba expectante hasta que procesó lo que le había dicho y le dio un fugaz y muy profundo beso en los labios para luego separarse rápidamente y tocar la punta de su nariz con la de él
¿Gracias a mi?-preguntó con una sonrisa, luego le dio otro beso más pequeño en los labios para que el saiya hablara
Sino fuera porque tú te preocupas por mí habría muerto entrenando-dijo nuevamente el saiya, Bulma rió, sabía que era verdad lo que le decía
La actitud del saiya se había relajado, adoraba que él sólo fuera así con ella. Tomó con una de sus blancas y delicadas manos la mejilla del saiya para acercarse un poco más bruscamente y besarle. La volvía loca, y él lo sabía. A medida que el beso se fue profundizando fue bajando su mano hasta el cuello del saiya para aferrarse a él
Vegeta tan sólo mantuvo sus manos en la cintura y espalda de la mujer. Ella estaba encima de él y tenía la iniciativa de aquella sesión de besos que estaban desarrollando en el balcón. Agradecía que no tuvieran vecinos cercanos que pudieran verles, aún así no verían mucho dado que sólo la luz de un velador estaba encendida en la habitación. Pocos rayos de luz se escapaban tenuemente, eran casi imperceptibles
Una brisa fría atravesó la espalda de la mujer, su vestido era bastante escotado atrás y le hizo dar un pequeño escalofrío que el saiya notó al tenerla entre sus brazos
¿Tienes frío?- preguntó el saiya. Bulma sonrió y su única respuesta fue echarse a los brazos de su príncipe para que le abrazara, No hacía demasiado frío como para verse obligados a entrar. Vegeta la estrechó entre sus brazos rápidamente, la peli azul se recargo en su pecho con una expresión conforme. Le encantaba el tiempo que ambos pasaban a solas y el calor que irradiaba el cuerpo del saiya. La hacía sentirse protegida
¿Me extrañaste mientras no estaba?-preguntó la peli azul con una sonrisa acercándose al rostro de su esposo. Le dio un beso leve y le sonrió sin apartarsele de cerca de la boca
Quizás un poco-dijo haciendo como si estuviera pensativo. Acomodó a la peli azul para que quedara justo encima de él haciendo que ésta diera un leve suspiro.
Sus partes se habían rozado levemente y Bulma lo había sentido demasiado cerca dado que sólo tenía su ropa interior bajo el vestido
Vegeta estamos en el balcón-dijo la peli azul con algo de pudor, el saiya le sonrió y la tomó del mentón para besarle dándole a entender que no le importaba en lo más mínimo
La pasión aumentaba cada vez más. No les dejaba ubicarse en un tiempo ni un lugar con racionalidad. Sólo se concentraron en amarse, como sólo ellos lo hacían, de manera fugaz, intensa, con una dedicación y satisfacción que probablemente si fueran otros no tendrían
Bulma sólo podía suspirar, el saiya la tenía sentada sobre sí ya con la ropa interior fuera pero el vestido encima dado que se encontraban a la vista en el balcón. Tan sólo se limitaba a moverse lentamente mientras el saiya se movía como podía debajo suyo para llenarle el interior, lo hacían lento, tanto que la peli azul sólo quería pedir más
Sentía como la virilidad del príncipe le llenaba, sólo la hacia desearle más con aquella lentitud con la que lo hacía. A pesar de estar ella arriba el saiya llevaba el control de la situación torturandola, tan sólo le rozaba levemente las entrañas al hacerlo tan lento. Aún así lo disfrutaba de manera constante, dado que esa dulce espera era la que luego desembocaba en la parte que a ella le gustaba
Ahhh Vegeta-expresó la humana, ya no lo soportaba. Quería que el saiya lo hiciera como sabía que a ella le gustaba.Vegeta se limitaba a mirarla con aquella mueca tan pervertida, se veía hermosa a la luz de la luna y con aquel vestido negro que resaltaba la piel blanca de la mujer. Era un ángel que ahora se encontraba bajo su completo control casi rogandole
¿Qué sucede?-preguntó a modo de juego, Bulma le miró con curiosidad para luego volver a su expresión un tanto tímida-¿Qué es lo que quieres Bulma?-preguntó, Bulma sonrió al escuchar su nombre, le encantaba que la llamase de esa manera, le hablaba suave y con amabilidad, solo lo hacía con ella. Ella se inclinó para mirar al saiya a los ojos mientras aún seguía siendo penetrada por él. Le miró y con una sonrisa procedió a besarlo. Fue un largo y profundo beso, con aquel pareció responderle al saiya
Vegeta la tomó por las caderas luego de que le dejara respirar con normalidad, la elevó un poco y procedió a moverse él con mas libertad. Bulma tan sólo se sostuvo de los hombros del saiya mientras recargaba su cabeza en uno de ellos. Gimio al sentir la firmeza y rapidez con la que el saiya se introdujo nuevamente en ella, le encantaba. Apretó el agarré en el hombro y espalda de su esposo, sus uñas se perdieron en la tela de la camiseta con mangas que él vestía
En un vaivén de sensaciones y un ritmo fluido ambos se satisfacieron el uno al otro. Las caricias y los besos no faltaron en toda la noche, después de todo no todos los días eran capaces de estar a solas, mucho menos con la casa tan llena de gente. No se dieron cuenta en que momento se quedaron dormidos allí mismo, en aquel balcón donde se habían estado amando unas cuantas horas, dejandoles exhaustos
Vegeta dormía en el pequeño sofá con la mujer recostada encima de él con su cabeza en su pecho. Con la luz que se colaba, la fina decoración del balcón y la atractiva pareja que parecía de lo más apacible la postal era ciertamente inefable
End Flashback
Me dan tanta rabia-dijo para sí misma la princesa. Estaban nada mas y nada menos que en la Tierra. Habían ido en confrontación directa con el príncipe, sería de ella y de nadie más
Su equipo para resolver la misión eran ella y su pequeña ángel clarividente. No necesitaba más y lo sabía
Es hora de llevar a casa a mi príncipe-dijo sonriente mientras miraba a unos metros de distancia la Corporación. Suisoku le había dicho la hora exacta en que deberia de confrontarle, cuando estuviera sólo, justamente la hora que ella le indicara
Mientras tanto dentro de la residencia Brief todos se encontraban en sus asuntos. Vegetto y los amigos de Vegeta entrenaban en el cuarto de gravedad dado que querían fortalecerse para ayudar al príncipe en combate.
Los padres de Bulma estaban en el comedor al igual que los de Vegeta, los de la peli azul habían horneado pastelillos mientras que los del príncipe se los comían, no por ser reyes dejaban de ser saiyajin. Trunks hacía su tarea en la mesa de la cocina
Nappa limpiaba los muebles mientras que Raditz procuraba ayudar al niño cuando tenía dudas, claro sin descuidar los trastos que los suegros del príncipe dejaban con la preparación de los pasteles. Todos se encontraban allí, menos Vegeta
El príncipe estaba en el patio, dado que no podía entrenar estaba en el jardín exterior que presumía de ser el lugar más calmo de toda la casa meditando. Estaba sentado en medio de éste con las piernas cruzadas, los ojos cerrados y con una taza humeante de té en frente de sí esperando a ser bebida
Tenía un mal presentimiento, y no solía equivocarse con aquellas cosas. Una brisa corrió suavemente, escuchó flores caer con ella y llenar el césped a su al rededor con pétalos rosas de los árboles de cerezo que rodeaban el jardín. Entonces, abrió los ojos
Buenos días, mi príncipe-escuchó decir a la fémina frente de sí, la conocía. Era aquella princesa del planeta extraño al que habían ido, tenía el cabello exactamente del mismo color que los pétalos que había en el césped, una armadura con tonos rosas más oscuros y detalles en blanco con dorado
¿Qué haces tú aquí?-preguntó sin prestarle atención a la manera en la que lo había llamado
Vine por ti querido-dijo con una sonrisa la mujer-Te tengo una propuesta muy interesante
No me interesa-respondió rápidamente el saiya. Se puso de pie para tomar distancia de ella, tenerla cerca le incomodaba
Te aseguro que si, si es que Hanasu te importa-dijo, una sonrisa malévola se dibujó en su rostro. Vegeta la miró con el ceño fruncido al escuchar aquel nombre
Hanasu-dijo el saiya, tenía una seriedad indudable, pero con un deje de curiosidad que le daba la ventaja a la pelirrosa
Capítulo número 19 listo!!! Muchas gracias a quienes siguen la historia regularmente y también a Majo29 por dejarme reviews, me alegra saber que les está gustando.
Hasta la próxima semana.
Nieblaneit0r
