Esto realmente fue una gran idea. Por mucho que Uraraka disfrute la compañía de Deku e Iida, es bueno familiarizarse con las otras chicas de su clase. Y Momo eligió usar sus conexiones para obtener cupones adicionales para que realmente puedan derrochar sin preocuparse de que su presupuesto mensual sea dañado.

—Estoy tan contenta de que todos hayan decidido venir –dice Uraraka, sonriéndole a Tsuyu, que parece igual de complacida.

—Sí. Es bueno tener un día de chicas a veces, ribbit.

— ¡Tienes razón!

Jiro inmediatamente se desliza entre las dos, arrojando sus brazos alrededor de sus hombros.

— ¿Te imaginas traer a los chicos a un lugar como este? –se ríe. —He visto a Sero y Kaminari a la hora del almuerzo, ni siquiera creo que sepan cómo funcionan los tenedores.

Ashido se une a ella con una carcajada.

—Oh, eso no es nada. ¿Qué hay de Blasty en un lugar como este?

—Por eso es que ninguno de ellos fue invitado –insiste Momo. —Esto es solo para nosotras hoy.

Todas se están riendo cuando llegan a la Pastelería Classima, pero la sonrisa de Uraraka se desvanece cuando se da cuenta de que un pequeño grupo se apiña afuera de la puerta. Es una chica de su edad, con un niño a su lado y un chico más alto que se inclina sobre ella, apoyado contra la pared.

— ¿Crees que estás jugando duro por ponerte un poco difícil? –lo escucho decir, mientras la chica debajo de él se erizaba.

—Ya te dije Mazo, no me interesa salir contigo –dice ella.

—Hey, está bien Kyo-chan, tus hermanos no están aquí, puedes ser honesta –responde de inmediato, el niño frunce el ceño.

— ¡Yo todavía estoy aquí! ¡Y hermano mayor Tsuna estará aquí en unos minutos!

Mazo mira en su dirección y pone los ojos en blanco, pero Kyoko rápidamente atrae su atención.

—Es Sasagawa, Mazo –responde ella, con una expresión sombría. —Y Tsuna, Hayato y Takeshi no me controlan. Todavía es no.

Teniendo en cuenta la forma en que sus ojos se estrechan, claramente no es la respuesta que su posible pretendiente quiere escuchar.

—No eres tan bonita Kyo-chan –gruñe. —Y teniendo en cuenta tu discapacidad, deberías estar muy agradecida de que siquiera te esté dando la hora. Cuando Shuto se gradué el próximo año, seré el capitán del equipo de baloncesto y saldré de tu liga, así que, ¿Por qué no aprecias tu suerte, dejas al mocoso para decirle a tu 'compañía' que tienes que posponerlo y me copras un pastel?

— ¡Ella dijo que no! –el niño a su lado grita. — ¡Y estás en el puesto no. 5 en la lista de estudiantes de último año que Kyoko no quiere salir!

La cara del estudiante masculino se está oscureciendo, y mientras la chica está parada, no hay una ni una pequeña cantidad de incertidumbre en sus ojos. Detrás de ella, Uraraka puede sentir a Tsuyu y Jiro temblando de furia – ni siquiera ella quiere saber cómo son los demás. No pueden permitir que esto continúe.

Y así, con el poder de la solidaridad que solo una mujer conoce, Uraraka interviene, yendo hacia adelante y arrojando los brazos alrededor de los hombros de la chica.

— ¡Ahí estás! –chilla, con la cara llena de falsa alegría. —Lo siento, llegamos tarde. No estuviste esperando demasiado, ¿Verdad?

La chica se ve confundida durante aproximadamente una décima de segundo, antes de lanzarse directamente el acto.

— ¡Oh no, para nada! –insiste, con una de las sonrisas más desarmadoras que Uraraka haya presenciado. Está bastante segura de que se está sonrojado.

Afortunadamente sus compañeras están dando un paso adelante, y el chico retrocede, con el rostro pálido cuando Ashido camina hacia adelante, ocultando a Uraraka y a su nueva amiga de la vista.

—Gracias por hacerle compañía a nuestra amiga –dice ella, con la voz más sincera que puede ofrecer la estudiante que arroja acido. —Pero estoy seguro de que tienes lugares para estar ahora, ¿Sí?

Sus ojos recorren el grupo de chicas y sus uniformes de la UA, y demuestra que tiene algunos instintos de supervivencia para darse la vuelta y marcharse rápidamente.

—Te veré en la escuela, Sasagawa. ¡Deberías pensarlo!

La chica y el niño esperan hasta que el adolescente esté a una buena distancia calle abajo, antes de que ambos suspiren, con los hombros relajados.

—Muchas gracias –dice, escapándose del alcance de Uraraka. —Realmente no estaba segura de cómo podría evitar que eso empeorara.

—Estás clasificada justo debajo de Tsuna por no poder decir que no –comenta el niño a su lado, levantando un gran libro que Uraraka no había notado a sus pies, y la chica se sonroja.

— ¡Lo sé! ¡Pero no puedo evitarlo! Y hasta lo dije esta ve. ¡Dos veces incluso!

—Está bien –se ríe Uraraka. —Los chicos que no pueden entender son los peores.

—Amén a eso –Momo murmura sombríamente.

—Soy Sasagawa Kyoko –ofrece la chica. —Y este es Fuuta de Stella.

Fuuta sonríe y saluda.

—Gracias por ayudarme. Normalmente no serían audaces, pero Tsuna está tarde.

— ¡Mucho gusto! –responde Uraraka. —Soy Ochako Uraraka.

El resto de las chicas se presentan rápidamente y, sin discutirlo, se encuentran agregando a Kyoko y Fuuta a su grupo. Simplemente no parece correcto dejarlos sin escolta hasta que llegue este 'Tsuna'. Sin embargo, se preguntó vagamente cómo se conocen – incluso ignorando sus nombres, no hay absolutamente ningún parecido familiar. ¿Es Fuuta quizás el hermano menor de Tsuna?

—Entonces, ¿A quién estaban esperando? –Jiro pregunta con un sonrisa cuando entran en la fila – esta promoción es aparentemente popular. — ¿Tsuna es tu novio?

Eso hace reír a Kyoko, mientras que Fuuta se muerde el labio.

—Oh, no, nada de eso –insiste. —Él es familia. Vamos a la misma escuela, pero se quedó por los deberes de limpieza y me dijo que nos adelantáramos. Creo que podría haberse metido en problemas al salir, pero estoy seguro de que llamaría si no pudiera llegar. Estará aquí pronto, ¿Verdad, Fuuta?

Las chicas fruncen el ceño mientras mira al chico, que asiente seriamente.

—Todo el mundo estaba muy bien clasificado para ser atrapados hoy, pero él no está en la cima –explica. —Definitivamente lo lograra.

—Lo siento, ¿Clasificado? –pregunta Momo.

—Oh, es mi quirk –dice Fuuta, levantando el gran libro y acariciando la portada. —Puedo clasificar cualquier cosa con un 100% de precisión.

Ante esto, se detiene, antes de suspirar y cerrar los ojos.

—Pero solo cuando estoy en la privacidad de mi propia casa y nunca obtener una ventaja injusta en los mercados comerciales y políticos –continua, con el tono monótono de alguien a quien le han recitado la oración constantemente. Kyoko está soltando risitas al final.

—Hayato estaría muy orgulloso –le dice ella, y el rostro del niño se enrojece.

—El hermano mayor Tsuna no me dejaría salir de la casa hasta que pudiera recitarlo de memoria –admite.

—Tsuna… ¿Donde he escuchado ese nombre antes? –Toru murmura para sí misma, mientras Momo le está sonriendo al niño.

—Es un quirk bastante impresionante –felicita. —Apuesto a que debe ser útil— ¿Tus padres te dijeron que recitar eso?

La sonrisa de Fuuta, una pequeña cosa tenue, se diluve y mira hacia otro lado.

—No. Fue el hermano mayor Hayato –le dice. —Se asegura de que ninguno de nosotros haga nada ilegal, pero dice que mi quirk es el comodín más grande porque es un poco compulsivo.

— ¿Compulsivo? –pregunta Momo.

—Él necesita clasificar cosas –explica Kyoko, y que todos se acomodan en la fila. —Se pone nervioso si pasa demasiado tiempo. Normalmente puede sobrevivir si clasifica cosas tontas, como las mejores pastelerías, o qué miembro de la familia llegara tarde hoy, pero a veces comienza a hacerlo fuera de casa y eso es…

Incomodo, piensa Uraraka. E ilegal, si alguien lo ve hacerlo – aunque Uraraka duda que alguien en Musutafu realmente impida que alguien haga algo tan tonto como enumerar probabilidades al azar.

Ella expresa su sospecha, y Fuuta se sonroja.

—Bueno, cuando lo hago, como que las cosas a mi alrededor… ¿Flotan?

Tsuyu, que había estado mirando los pasteler en l vitrina junto al mostrador, se levant brsucamente.

— ¿Flotar? –pregunta. — ¿Como realmente flotar?

Fuuta asiente y Uraraka hace una mueca.

—Oh sí, eso sería difícil de ocultar.

Como alguien que tiene un quirk de activación de cinco dedos relacionado con gravedad, ha tenido más de una situación difícil con el uso de quirk, porque hace una bolsa de compras o libros un poco más livianos es a veces mucho más fácil. Ella no puede imaginar cuanto más difícil es resistir un quirk compulsivo donde la reacción de gravedad es solo un efecto secundario.

— ¿Por qué demonios clasificar las cosas hacer que las cosas floten? –pregunta Jiro, y Ashido se ríe.

— ¿Por qué borrar los quirks hace que el cabello de Aizawa flote? –responde ella. —A veces los efectos de quirks son simplemente extraños.

Uraraka sonríe ante esa declaración muy verdadera, y vuelve a mirar a Kyoko.

— ¿Es un efecto secundario común en su familia? –pregunta ella. — ¿O una mutación de otro quirk?

Kyoko parpadea, luciendo un poco asustada, pero antes de que pueda responder, la fila se ha despejado, y todas las preguntas se detienen hasta que el pastel y la bebida estén a la mano. Uraraka está encantada de descubrir que entre las invenciones más occidentales hay pastel de queso japonés, y chiffon sabor limón – aunque a regañadientes lo pasa por el pastel de rollo de chocolate. Ashido definitivamente también está mirando las opciones japonesas, aunque el resto de ellas adoran los pasteles occidentales bellamente decorados. Kyoko está mirando las opciones con el ojo de un especialista de pasteles, y ordena media docena de rebanadas diferentes con un frenesí casi aterrado, pidiendo todo menos el pastel de chocolate de Fuuta y una sola rebanada de pastel de fresa para llevar.

—Planeamos pasar la tarde probando pasteles –explica mientras entrega los pasteles. —Pero como Tsuna está tarde, probablemente sea mejor si me llevo la mayoría a casa. De esta manera todos pueden probar. Sé que mi hermana estaba triste porque no pudo venir, pero había una venta del otro lado de la ciudad que solo era hoy, y ella realmente quería cierto vestido.

—Ah, moda o pastel, la vieja pregunta que afecta a todas las mujeres –bromea Jiro mientras se sientan, sacando una fresa de la parte superior de su propio pastel. Kyoko le devuelve la sonrisa, con una cuchara hurgando en su propio postre mientras Fuuta felizmente come el suyo.

—Aunque espero que Tsuna esté bien –dice ella. —Cuando está solo, tiene casi tantos problemas como yo con los compañeros de clase que lo acosan.

— ¿Ese tipo te has estado molestando por un tiempo, ribbit? –pregunta Tsuyu.

—Nada tan avanzado como eso –Kyoko admite. —Pero él no es el único. Normalmente no intentan nada en la escuela, pero cuando estoy sola, de repente se vuelven más audaces. Todos actúan como si yo debería saltar a la oportunidad de salir con alguien.

Estaba diciendo algo raro como eso –meditó Toru. — ¿Algo sobre una discapacidad?

—No es una discapacidad –murmura Kyoko, apuñalando su pastel con demasiada fuerza. —No es nada de eso.

— ¿De qué? –pregunta Uraraka, y luego hace una mueca.

—Ah, quiero decir, no es necesario que nos digas si no—

—No, no, está bien, Kyoko insiste, y hace una mueca. —Es porque no tengo quirk –les dice. —Aparentemente eso me convierte en un 'caso de caridad' y debería estar agradecida de recibir cualquier atención que no sea de mi familia.

La mandíbula de Uraraka está en el suelo, y juzgar por el aspecto de la demás mesa, ella no es la única. Tsuyu incuso hace un esfuerzo adicional, con las manos golpeando la mesa y poniéndose de pie indignada.

— ¡Qué!

— ¡Eso es indignante! –resopla Jiro, y Uraraka está completamente de acuerdo. — ¡Ni siquiera puedes usar tu quirk a menos que tengas una licencia! ¡Un quirk no te hace mejor ni peor que la siguiente persona!

Claramente es lo correcto de decir, porque el ceño fruncido de Kyoko se funde en la sonrisa de la que Uraraka había sido víctima antes.

—Exactamente –dice ella. —Pero para la gente en la escuela es como si les dijera que me falta una extremidad. Estoy agradecida de tener a mi familia cerca, o probablemente haría algo de lo que me arrepienta.

— ¿Cómo es? –Ashido pregunta, luciendo algo vacilante. —Quiero decir, nunca fue algo que— –Ella vagamente hace un gesto hacia sí misma —me tendría preocupar, pero siempre me he preguntado cómo es no tener un quirk en esta era.

Tsuyu y Jiro lucen algo curiosas, mientras que Toru se inclina sobre la mesa y los ojos están divididos entre sus modales insistiendo en que cambien de tema y la curiosidad académica que también quiere una respuesta. Uraraka admite que probablemente no se ve mucho mejor—aunque sabe del quirk tardío de Deku significa que creció sin uno, claramente no le gusta hablar sobre eso, y nunca ha sido una pregunta que ella alguna vez se atrevería a hacerle.

Kyoko al menos, no parece molesta por la pregunta, sino que se inclina hacia atrás y frunce el ceño.

—Um… no estoy segura de si realmente soy la mejor persona para preguntar –admite. —Sé que Musutafu ve mucho uso de quirk accidental o aleatorio y no tener uno es algo extraño aquí, pero en la ciudad en la que crecí, las personas con poderes llamativos estaban realmente reguladas. Hasta los catorce años, casi nunc veía quirks en acción. No tener un quirk era más o menos lo mismo que tener uno la mayor parte del tiempo. Venir aquí y de repente que importe… es muy diferente.

—Pero… seguramente los viste algunas veces –insiste Momo. —Quiero decir, dijiste que tenías un hermano. Debes haberlo visto usar su quirk— –Ella se detiene. —O… es él también…

—Oh, no, él tiene uno –responde Kyoko. — ¿Pero es uno de reforzamiento que siempre está activo? Así que nunca algo noté realmente.

Ella frunce el ceño ante esto.

—Supongo que… lo único que sé que es que es diferente de tener poder y no, es que todos quieren… mimarte. Incluso cuando mi hermano y mis amigos estaban en peligro, me mentían constantemente. No quería que me preocupara, o molestarme por no poder ayudar. Pero duele más que no me lo hayan dicho.

— ¿Peligro? –Momo pregunta, frunciendo el ceño ante la oración.

Kyoko sonríe.

—Digamos que hay una buena razón por la que todos nos mudamos a Musutafu –explica.

—El hecho de que no sabía lo que estaba pasando era muy frustrante, porque sabía que algo pasaba. No soy estúpida. Incluso cuando Tsuna dijo la verdad, sabía que no podía ayudarlo más de lo que ya lo estaba. Pero al menos entonces supe lo que estaba sucediendo. No solo vivía en mi pequeño mundo, ajena a lo que estaba pasando. El hecho de que no pueda luchar, no significa que no pueda ayudar.

—Wow, lo siento mucho –ofrece Uraraka.

—No lo estés. Ahora lo saben bien –insiste Kyoko. —Incluso si a mi hermano le tomó un poco de tiempo acostumbrarse a la idea.

Una melodía brillante y alegre repentinamente corta el aire, emanando de la mochila de Kyoko. Antes de que Uraraka pueda darse cuenta de que es un tono de llamada, Kyoko ya está buscando y garrando el teléfono.

— ¿Yamamoto está todo bien? –ella le pregunta a la persona que llama. —Sí, estoy… ah. Pensé que algo así había sucedido. ¿Están todos los demás allí? Vale. Gracias por hacérmelo saber. Lo esperaré y estaremos en casa pronto.

Ella cuelga y mira la caja sobre la mesa con una sonrisa de disculpa.

—Probablemente sea bueno que pida estos para llevar. Tsuna no estará de humor para estar lejos de casa por mucho tiempo.

— ¿Entonces Tsuna es tu hermano? –Tsuyu pregunta. —Pero… espera—

Ella frunce el ceño y Uraraka medita sobre la historia. Kyoko llamó a Tsuna familia, y mencionó 'casa' sugiriendo que viven juntos, pero también se refirió a alguien por 'Hermano', y Fuuta se refirió a Tsuna antes como—

—Espera… Fuuta, ¿Dijiste que Tsuna era tu hermano… pero dijiste que era tu hermano Kyoko? Pero tienen diferentes nombres, así que—

—Somos adoptados –explica Kyoko.

—Obviamente –responde Fuuta, picando su pastel. —Ni siquiera soy japonés.

De repente, todas están muy concentradas en su pastel y Uraraka se muerde el labio. Obviamente, los dos no están relacionados, pero no deberías ir y decir eso. Ella pensó que tal vez Kyoko había estado cuidando niños o algo. Quienes eran para juzgar cualquier familia—

Sin embargo, todos levantan la vista de golpe cuando escuchan una risa, y se encuentran Fuuta y Kyoko riéndose.

—No necesitan sentirse tan avergonzados–les aseguró Kyoko. —Nunca lo hemos considerado algo de lo que avergonzarnos.

—Yamamoto y Tsuna y todos son mucho mejor de lo que tenía antes admite Fuuta con confianza.

Kyoko siente.

—Hay siete de nosotros en total- la mayoría de nosotros tenemos más o menos la misma edad, Fuuta es el más joven, pero estaba siendo criado con Tsuna antes de que Yamamoto nos acogiera a todos, así que nunca hubo dudas de él viniendo –explica. —Y mi hermano—el biológico. Ryohei, también está con nosotros, así que es realmente genial.

—Suena como una gran familia, ribbit –comenta Tsuyu. —Eso debe ser agradable.

—Lo es –Kyoko responde. —Excepto en la mañana cuando todos quieren una ducha.

Uraraka, muy consciente de que Tsuyu tiene dos hermanos y una familia llena de quirks orientados al agua, sonríe ante el solemne asentimiento que la chica rana le da al comentario.

—No puedo creer que haya recibido tantos –dice Toru. — ¿Estaban todos en el mismo orfanato o algo así? ¿Hubo un gran incidente de villanos en tu ciudad?

—No… en realidad, mis padres todavía están vivos explica Kyoko, y titubea. Fuuta inmediatamente levanta la vista y tira de su brazo.

—Kyoko…

Ella hace de lado su preocupación.

—Está bien, Fuuta. Así son las cosas.

—No me digas que te abandonaron porque no tenías quirk –pregunta Ashido, y levanta las manos en defensa cuando toda la mesa la mira fijamente.

— ¡Ashido!

— ¡Lo siento, lo siento! –ella grita. Kyoko mira en shock, antes de sacudir la cabeza.

— ¡No! No, no, no, nada de eso –les asegura. —No me malinterpreten, no fueron abusivos ni nada. Es solo que… les gustaba la idea de niños, más de los que les gustó tenemos. Realmente no sabían qué hacer con nosotros una vez que estuvimos allí. Sus ojos se oscurecen un poco y mira Fuuta, que aprieta su libro y la mira con una expresión triste.

—Mi hermano siempre ha sido testarudo, se metía en peleas y a ellos no les importaba. Incluso cuando sus oponentes eran demasiado grandes y lo lastimaban. Tuve que rogarle que se detuviera. Apenas se dieron cuenta. No intencionalmente, pero otras cosas parecían más importantes. En algún momento comencé a ser más la madre de mi hermano que su hermana, porque sabía que se olvidarían de hacer suficiente cena para nosotros, o notar que necesitamos uniformes nuevos, o incluso reabastecer el gabinete de primeros auxilios, porque mi hermano siempre se lo acababa con el entrenamiento. Había tanto en sus trabajos y pasatiempos que nunca parecíamos ser una prioridad. Eventualmente, cuando tuve la edad suficiente, los convencí de que nos dieran una un cuenta bancaria con un deposito automático en caso de lo "olvidaran", y me encargue de ello. Así es como fue.

Ella suspira.

—Supongo… que nunca me di cuenta de lo poco que importábamos hasta…

—Kyoko… –susurra Fuuta, y la chica se calla, reflexionando sus palabras.

— ¿Hasta? –Uraraka persuade.

—Hubo un incidente –explica Kyoko. —Realmente no puedo hablar de eso, pero mis amigos y yo fuimos secuestrados.

— ¡Qué! –la mesa grita al unísono y se sonroja ante las miradas molestas que vienen hacia ellos. Las manos de Kyoko están inmediatamente arriba, tratando de calmarlas.

—No es tan malo como… bueno, lo fue, pero… no se preocupen, todo está bien ahora. De todos modos, no habíamos ido un tiempo, y aunque todo salió bien, todos estaban bien, cuando llegamos a casa.

Sus hombros cayeron, y ella miró hacia otro lado.

—Mis padres… ni siquiera se habían dado cuenta de que nos habíamos ido.

Uraraka siente que su corazón se aprieta, y Tsuyu suelta un pequeño y trise sonido.

—A mi hermano… a mi hermano casi podía entender –continua Kyoko. —Es el tipo de persona que se iría en un viaje de entrenamiento y se olvidaría de decirles. Pero yo siempre volvía a casa. Para asegurarme de que todo estaba bien. Para irme unas semanas, y para ellos que ni siquiera llamaron a la escuela para revisar si estaba atendiendo…

Era divertido, no se habla de violencia o crimen, pero el corazón de Uraraka se está rompiendo ante la… injusticia todo. Ella conoce a la chica que está en frente desde hace treinta minutos, pero para cualquiera que tenga aojos es claro que Kyoko es una chica amable y dulce que probablemente no pide mucho en la vida. Especialmente teniendo en cuenta que ha

La familia de Uraraka siempre ha tenido que apretar el dinero. Ella es muy consiente de cuánto tuvieron que sacrificar para darle una oportunidad a sus sueños. Pero siempre han estado allí para ella, es un regalo que ninguna cantidad de dinero podría comprar. Así se supone que deben ser las familias.

Duele recordar que sus bendiciones no siempre son universales.

Los ojos de Kyoko están oscuros, pero el velo parece levantarse cuando su historia termina.

—Bueno, después de eso, cuando supe que Yamamoto estaba tomando custodia de los demás, le pedí que hablar con mis padres. Ni siquiera estoy segura de sí sabían lo que estaban firmando, pero no protestaron, y aquí estamos. El grupo revoltoso que abrió un restaurante y vive sus vidas al máximo.

— ¿Restaurante? –Toru repite, solo para jadear, moviendo un brazo delante de ella.

—Takesushi –ella anuncia. — ¡Vives y trabajadas en Takesushi! ¡Tu 'Tsuna' es el tipo súper talentoso que no le gusta el deporte!

Kyoko parpadea.

— ¿Eh?

— ¿Toru, de qué estás hablando? –Momo pregunta, y la chica invisible de repente se levanta en una explicación frenética.

—Una vez, cuando caminaba a casa con Ojiro y Kaminari, ¡Nos encontramos con un amigo de Ojiro que va a Seirin! Terminaron hablando de este tipo con un quirk realmente increíble que no se unía a los equipos. Después descubrí que él y su familia vivían en ese restaurante de sushi, el nuevo lugar de sushi que todos los profesores adoran, ¿Cierto?

Kyoko se ríe, aunque parece más algo nervioso que nada.

—Suelen aparecen mucho.

— ¡Oh! ¡Sabía que te veías familiar! –Momo dice, en el rostro iluminado. —Je pedido sushi de allí antes. Fue bastante satisfactorio. Fuiste quien nos saludó, ¿No?

La chica se ve mucho más relajada ahora y le devuelve la sonrisa.

—Sí. Todos dicen que soy natural en eso. Por favor, vuelve pronto, haré un punto en recordarte.

—Ooh, ¿Excursión de sushi? ¿Alguien? –Jiro pregunta, y de repente todos están hablando de fechas y favoritos.

Antes de que puedan llegar algo concreto, la campana de la entrada suena y el rostro de Kyoko se ilumina, levantando la mano mientras Fuuta salta de la silla para encontrarse con el recién llegado.

— ¡Tsuna!

La mesa se silencia y Uraraka rápidamente mueve la cabeza, sonrojándose un poco cuando se da cuenta de que nadie en la mesa había sido particularmente sutil.

Él es… decepcionante, piensa ella. Bajo, con un desorden espectacular de cabello y ojos aterrorizados, aunque eso podría deberse a la cantidad de chicas que lo miran. Para ser honesta, se ve un poco estresado, aunque su cuerpo se relaja cuando Fuuta envuelve sus brazos alrededor de su cintura y lo mira con genuina admiración.

— ¿Estás bien hermano mayor?

— ¿Huh? –dice, antes de darse cuenta de dónde está y frotar su nuca.

—Lo siento, lo siento –ofrece. —Vine tan pronto como pude.

Parece sacudirse los nervios y camina hacia la mesa, aunque solo tiene ojos para Kyoko.

—Lamento mucho llegar tarde –se disculpa. —Espero que no me hayan esperado.

—Está bien –Kyoko le asegura, poniéndose de pie y presentando la caja de pastel. —Lo tengo para llevar.

Tsuna frunce el ceño.

— ¿Estas segura?

Kyoko sonríe.

—Por supuesto. Además, si tu teléfono ha estado apagado y llegas tarde, Hayato se volverá un desastre. Probablemente sea mejor que nos vayamos a casa antes de que él venga.

Tsuna palidece y da un asentimiento recio.

—Sí… sí, tienes razón. Para ser sincero, no me he sentido bien en todo el día. Estaré mejor cuando vea a todos. Ha sido una tarde extraña.

Fuuta y él se dirigen inmediatamente hacia la puerta, y Kyoko mira hacia atrás.

—Fue un placer conocerlas –dice. — ¡Vengan a Takesushi alguna vez!

— ¡Podría clasificarlas! –Fuuta ofrece, y sus ojos se ensanchan. —Ooh, clasificación por poder, o clasificación por potencial, o tal vez popularidad…

— ¡Ack, Fuuta! –Tsuna grita, agarrando al niño por los hombros y sacándolo del trance. — ¡No afuera, no afuera!

Kyoko hace una mueca, sosteniendo su rostro en una mano.

—Oh, y lo había estado haciendo tan bien. Pero lo decía en serio sobre Takesushi, puedo presentarles a mi hermana también.

Da una última despedida con la mano y sigue a su hermano por la puerta.

—Familia interesante-comenta Tsuyu, y Uraraka asiente, solo para saltar cuando Toru golpea su puño sobre la mesa.

— ¡Nooo! ¡No pude interrogar a Tsuna sobre su súper quirk! –se queja.

—Súper… ¿Quirk? –Uraraka pregunta.

Toru… bueno, es difícil saberlo, pero está bastante segura de que la chica invisible asiente. Y entonces procede a contarles todo sobre la conversación que había tenido algunas semanas atrás con respecto al compañero de clases de Ojiro y su estudiante superdotado misterioso.

— ¿Estas segura de que era él? –Ashido pregunta una vez que la chica termina de hablar. —Quiero decir, realmente no se parecía mucho. Que él sea una especie de prodigo parece una mentira.

—Bueno, se podría decir eso de Deku –argumenta Uraraka. —Incluso de mí o de Momo.

Después de todo, en la clase de usuarios de quirks, Momo es la única mujer sin mutaciones importante. E incluso eso, las yemas de los dedos de Uraraka son fáciles de pasar por alto.

—Es un punto valido –ofrece Momo. —Uno no pensaría que nuestro profesor es un héroe a primera vista, ¿No?

Ashido sucumbe a ese punto, luciendo pensativa.

Bueno, solo tendremos que investigar un poco cuando visitemos Takesushi –dice, sonriendo. Momo le devuelve la sonrisa ay aplaude.

— ¡Perfecto! –dice. —Tal vez podamos reservar una mesa grande y obtener un descuento en algunos platillos si traemos a toda la cara.

Uraraka se emociona.

Ahora eso, suena como un excelente plan.

Se pregunta si a Deku e Iida les gusta el sushi.


Notas del Traductor: ¿Es acaso esto un milagro? Puede ser.

Ya saben, la excusa de siempre: no he tenido tiempo ya que justo conseguí trabajo cuando empezó todo esto de la pandemia y mi vida se volvió un caos como la de todos los demás y puff—el horror. Bueno, espero que esta actualización les alegre el inicio del año aunque sea un poco.

Como siempre, gracias por leer y agregar a favoritos, no olviden comentar si les ha gustado (aunque a veces no contesto los leo con mucha alegría).

¡Y feliz año 2021!