CAPÍTULO 8
BELLA
Desde que volví al inframundo había perdido la noción del tiempo ¿Habían pasado meses o años para ellos? No lo sabía y tampoco había razón para ello, debían estar mejor sin mí. Madre pronto daría con algo que rompiera el vínculo y todo habría acabado definitivamente. Aparte de echarlos de menos, me faltaba algo más…
- ¿Ahora vives aquí? – preguntó Jasper divertido y sonreí.
-Me gusta este lugar…- suspiré mirando el jardín, no se parecía en nada a los del mundo humano, pero era lo más cercano en el nuestro, aquí estaban los perros del infierno, SunBeach se relacionaba con ellos, sobre todo con una, si seguían así pronto tendrían descendencia.
-Lo entiendo…- se sentó junto a mí- Pero no puedes pasar toda la eternidad rodeada de estas cosas…- SunBeach gruñó y los demás lo miraron amenazante.
- ¡Déjalos en paz! - chasqueó la lengua.
-Lo haré si me prometes algo…- le entrecerré los ojos.
- ¿Qué quieres?
-Que seas feliz…- suspiré mirando el lago.
-No es un buen momento.
- ¿Cuándo lo será?
-No lo sé, supongo que con el tiempo…- negó.
-No señorita, ya te has compadecido bastante. Si no me escuchas a mí, mi compañera te hará entrar en razón…- dijo con una amplia sonrisa y lo miré con interés.
- ¿Dijiste compañera?
-Así es…- sonrió de lado- No ha sido fácil convencer a padre, pero madre ha obrado su magia y lo ha aceptado.
- ¿Por qué no la quería? - se levantó y me dio la mano para que lo hiciera.
-Si me acompañas lo verás tú misma…- la curiosidad me pudo, me levanté e hizo un gesto hacía la puerta, entonces la vi.
- ¿Alice? - saludó de lejos y gritó.
- ¡Hola Bella! ¿Podrías alejarte de esas cosas para que pueda abrazarte? – no pude evitar reír, me sentía tan feliz de tenerla aquí ¡Y ahora era parte de nuestra familia! Corrí hacía ella y la abracé con fuerza.
- Me alegra tanto verte.
-Y a mí, lo pasé muy mal cuando se fueron.
-Así que ahora estás aquí…- asintió.
-Me di cuenta que no puedo vivir sin Jasper…- se miraron entre ellos y vi lo que deseaba para mí, amor, algo que ahora creía improbable.
-Y sois compañeros eternos…- sonrió muy feliz.
-Si, aunque tu padre puso condiciones…- ya me lo imaginaba- Tengo que convertirme en la mejor aprendiz de tu madre…- Jasper la agarró de la cintura y besó sus labios.
-Lo conseguirás.
-Yo te ayudaré en lo que necesites…- volvió a abrazarme.
-Ya lo hiciste más de lo que crees.
- ¿Qué?
-Tu sangre me hace especial…- me guiñó- Eso ayuda mucho…- sonreí- Por cierto, tu madre y tú sois como 2 gotas de agua.
-Eso dicen…- solo físicamente, si hubiera compartido más de su humanidad tal vez lo nuestro habría funcionado.
- ¡Ahora seremos como hermanas! – volvió a abrazarme, cuando se separó hizo una mueca- Aquí nadie es agradable, aparte de tu madre y tus tías…
- ¿Mis hermanos no…?
- ¡Ni hablar! – me interrumpió Jasper- No pienso dejar que se acerquen a ella.
- ¿Por qué no? – pregunté escondiendo mi sonrisa y rodó los ojos.
- No quisiera matarlos por intentar algo con ella…- reí.
-Qué celoso…- Alice resopló.
-No te imaginas…- con una sonrisa divertida la tomé de la cintura y la llevé para presentarla con ellos.
- ¿Dónde vas? - le guiñé.
-Tranquilo, yo me encargo…- gruñó, pero nos dejó ir. Su llegada me hizo cambiar el chip, me ayudó a recuperar el ánimo y me convenció de volver a la universidad, pero no a la misma, lo que menos quería era incomodarlos. Cuando volvimos había pasado más de un año, al principio tenía esperanzas de que me buscaran, conforme pasaba el tiempo sin noticias de ellos, supe que era una idiotez, habrían seguido con sus vidas y me habían dejado atrás.
Cuando terminamos la carrera de medicina fuimos contratadas para trabajar en uno de los mejores hospitales de la capital. Ella tenía su propia consulta como pediatra y yo prefería el puesto de médico jefe en urgencias, dónde mis habilidades eran más útiles, al quedarme sola con los pacientes podía actuar con tranquilidad.
Nuestro nuevo hogar era una preciosa casa a orillas del mar, en una zona privada, lo que me servía para tener mis reuniones con Anya y sus amigos, a veces nos pasábamos la noche nadando o buceando. Era lo más parecido a una cita que había tenido en años, tanto en mi actual trabajo como en la universidad había tenido varias propuestas, pero no estaba preparada para pasar por lo mismo otra vez… Ni siquiera en hacer amigos, Alice y Anya eran las únicas… O eso pensaba hasta que un día todo cambió…
-Doctora, está muy grave…- dijo la enfermera, mi nuevo paciente era un niño de apenas 4 años, había sufrido un fuerte traumatismo y por el estado de su alma no tenía mucho tiempo.
-Preparen la sala, iré enseguida…- cuando entré para ayudarlo me encontré con otro médico que no había visto nunca- ¿Se puede saber qué hace aquí? - no se molestó en mirarme.
- ¿No es obvio? Trato de salvarlo.
-Yo estoy al cargo.
-Ahora estoy yo…- tenía que deshacerme de este idiota, así que fui junto a ellos y lo aparté- ¿Qué cree que hace?
-Tiene que salir para que pueda trabajar…- dije de forma seca y entrecerró los ojos, antes que pudiera decir algo el monitor holter comenzó a pitar y me apartó de nuevo para hacerle la reanimación, algo inútil, su alma se estaba yendo ¡Mierda! No había mucho tiempo- ¡Salga de aquí! - se cruzó de brazos y negó, aunque me arriesgara a perderlo todo de nuevo no dejaría que ese pequeño perdiera su vida. Puse mis manos sobre su corazón, poco a poco su alma fue iluminando la sala hasta que entró de nuevo a su cuerpo y el sonido del monitor nos informaba que todo estaba bien.
- ¿Qué? ¿Cómo? - no pude mirarlo, seguí centrada en el niño hasta que abrió los ojos.
- ¿Mi mamá? ¿Dónde está?
-Enseguida vendrá ¿Tú te encuentras bien? - asintió algo compungido.
- ¿Está enfadada? - acaricié su cabello.
- ¿Por qué debería?
-Me dijo que no me acercara a la valla y no le hice caso, me caí, me hice mucho daño y mamá no dejaba de llorar…- se sorbió los mocos, tomé un papel de la mesa y lo ayudé a hacerlo.
-No te preocupes pequeño, seguro que tu madre ya no está enfadada…- sonreí.
-Ryan, me llamo Ryan.
-Bella…- besé su mejilla y se sonrojó- Encantada de conocerte Ryan…- me abrazó.
-Gracias por salvarme…- volvió a sorberse los mocos- A usted también señor…- entonces recordé que estaba allí, ahora tendría que explicar lo que no quería y me llevara a algo que dolería de nuevo. Alice no tendría problemas en trasladarse dónde me ofrecieran otro puesto, al fin y al cabo, Jasper estaría con ella dónde fuéramos, yo no tenía a nadie…
-Enseguida traerán a tu madre…- le dijo, luego me miró más serio- Tú ven conmigo, tenemos que hablar en mi despacho…- le di una sonrisa al pequeño antes de seguirlo, me llevó en silencio hasta allí, cuando vi cuál era entendí a quién tenía delante y lo que supondría que me echara- Siéntate…- ordenó y lo hice- Por fin nos conocemos Bella…
- Doctor Cameron, yo…
-Llámame Jared…- sonrió- Llevas unos meses aquí y todavía no has venido a presentarte como debes…- suspiré.
-He estado muy ocupada.
-Había oído hablar de ti…- apoyó los codos en la mesa para sujetar su cabeza- Los rumores no se quedan cortos, tanto los que hablan de tu belleza como de tus dotes a la hora de curar a los pacientes…- me removí incómoda en la silla- También sé que no has tenido contacto con nadie más que con la doctora Brandon.
-Somos amigas de hace tiempo, también es mi cuñada…- estuvo en silencio unos interminables minutos.
-Tenía curiosidad por ver como trabajabas, por eso fui hoy allí…- me miró intensamente a los ojos- Ahora lo entiendo y quiero saberlo todo…- abrí los ojos sorprendida- Ahora que sé lo que puedes hacer, tendremos que sacarle el máximo provecho…- sentí un gran alivio, le expliqué todo con detenimiento, mis orígenes y lo que podía hacer, bueno y malo, no dejé nada atrás, si debía irme que fuera ahora. Cuando terminé me alegró no ver miedo en sus ojos, con una sonrisa tomó mi mano- Podemos hacer grandes cosas con eso…- sonreí- Y si me ayudas, te estaré agradecido de por vida…
Lo hice, eso estrechó nuestra relación y me dio una nueva amiga. Nos convertimos en el mejor equipo…
ACTUALIDAD
- ¡Vamos Bella! Hoy es noche de chicas…- hice una mueca.
-Hoy tenía pensado quedarme en casa y ver el capítulo de mi serie…- rodó los ojos.
-Puedes verlo mañana…- resoplé.
-Pero odio salir así…- me miró de nuevo.
-Estás preciosa…- con el tiempo había conseguido que usara vestidos, aunque los seguía odiando, nada como unos buenos pantalones.
- ¿Por qué hoy?
- ¡Vamos! ¡Estamos de celebración! - dijo emocionada- Leah está tan feliz…- sonreí- Tenemos que hacerle pasar un buen rato.
-Tienes razón…- rió.
-Siempre…- me guiñó, le gustaba organizar este tipo de reuniones cada vez que Jasper bajaba al inframundo, pero hoy tenía un día raro… Llevaba desde esta mañana sintiendo algunas punzadas en la cabeza, algo bastante extraño, los humanos hablan de migrañas, pero no es algo que sientan los demonios, al menos hasta ahora. Cuando llegamos al pub Leah nos esperaba en la puerta.
-Hola…- nos saludó en cuanto nos reunimos.
-Me alegro de verte…- tras los respectivos saludos entramos, había demasiada gente, eso me incomodaba un poco. Cuando nos sentamos a la mesa pidió Alice por las 3.
- Bella, no quisiera ser aguafiestas, pero Jared me ha pedido que te recuerde que espera tu respuesta.
-Ya le dije que necesito tiempo.
- ¡Vamos Bells! ¡Lo necesitas! – me animó Alice y suspiré, Leah sonrió.
-Sabes que estoy más que encantada…- era algo demasiado importante, necesitaba pensarlo bien.
- Yo también, pero…- una punzada más fuerte me dejó sin palabras, flashes de aquella casa vinieron a mi cabeza.
-Bella ¿Estás bien?
-Si, yo…- me levanté rápidamente- Necesito ir al baño.
-Voy contigo…- negué.
-No es necesario…- no podíamos dejar sola a Leah, me retiré para ir al baño y me eché algo de agua en la cara y el cuello, tras asegurarme que no había nadie cerré la puerta y usé el cristal para ver el lugar… Había un coche aparcado en la puerta de la casa ¿Y si necesitaban ayuda? – No pasará nada por echar un vistazo…- abrí un portal para llegar y aparecí junto al coche- ¿Hola? - ninguna respuesta, fuera del granero había un hombre de muy mal humor, cuando me acerqué me di cuenta que era un alma atormentada- Disculpe ¿Puede decirme de quién es ese coche?
-Tu otra vez.
- ¿Otra vez? - no recordaba haberlo visto la vez anterior.
-Cuando el demonio te marcó.
-Se refiere a mi madre.
- ¿Tu madre? - asentí- No pareces un demonio.
-Eso no importa ¿Puede decirme algo del dueño de ese coche?
-Hay 2 jóvenes en esa casa maldita.
- ¿Por qué sigue aquí? Debería irse, este no es su lugar.
-Es mi castigo por no salvarlos…- me sorprendía cómo se condenaban a sí mismos, cuando su cuerpo muere, sus almas tienen la elección de ir junto a sus seres queridos o quedarse aquí reviviendo una y otra vez sus tormentos, en caso que estuvieran condenadas eran arrastradas sin piedad al inframundo para ser castigadas por la eternidad.
- Deberías irte…- cuando iba a tocarlo se desvaneció, pero antes susurró.
-Están en el sótano…- el mismo dónde los conocí, había pasado mucho tiempo. No me apetecía entrar, pero debía aconsejarles que se fueran, entré en la casa y bajé las escaleras, cuando llegué abajo me quedé bastante sorprendida…
EDWARD
Desde ese día en la cafetería me había explicado el plan innumerables veces, no había muchas probabilidades de éxito, pero era mejor que ninguna. Ese lugar me traía muchos recuerdos ¿Se sentiría como nosotros o había pasado página? Si era así no podía culparla, se fue por mi culpa.
-Jake ¿Crees que venga?
- ¡Claro! La llamaremos las veces que haga falta, vengo preparado para el fin de semana.
-Por intentarlo no perdemos nada…- cuando llegamos a la casa, preparamos una especie de acampada en el sótano y la invocamos varias veces desde que llegamos, ninguna resultó…
-Ella vendrá…
-Jake, quizá deberíamos pasar página…- rió sin ánimo.
- ¿Acaso crees que no lo he intentado? - suspiró- Pero cada vez que beso o hago el amor con alguien más y cierro los ojos ¡Es a ella quién veo! ¡A quién siento!
-Lo siento…- aunque no dijera nada me pasaba lo mismo.
-Sigo enamorado de ella, la amo con todo mi corazón y me atormenta no habérselo dicho. A veces siento que si no vuelve me volveré loco.
-Yo me siento igual…- suspiré- Pero ha pasado mucho tiempo, puede que tenga su vida hecha.
-No lo creeré hasta que ella misma me lo diga.
-Bien…- sonreí- Intentémoslo una vez más…- volvimos a repetir todo el ritual, esta vez se iluminó el centro del lugar, era un agujero igual al que formó ella la primera vez, en él una jauría de perros horripilantes no paraba de gruñir- Jake, deberíamos irnos de aquí.
-Si…- nos levantamos con cuidado- Esto no me gusta…- antes de darnos la vuelta los teníamos sobre nosotros, cerré los ojos sintiendo su aliento en mi cara, íbamos a morir sin poder verla una vez más…
-SB ¿Has hecho tú esto? - esa voz- ¡Demonios! Padre se va a enfadar…- cuando los abrí vi a Jasper sobre nosotros- No puedo creerlo…- no parecía muy feliz de verme, cuando vi a SunBeach a su lado, mi corazón dio un vuelco… Bella estaba aquí…
- Jasper ¿Podrías decirles que nos suelten? – pidió Jake, él se agachó a nuestra altura.
-A ver si adivino, habéis sido vosotros los que han abierto un portal al jardín del inframundo sin tener la menor idea de cómo cerrarlo.
- Queríamos llamar a Bella ¿Está contigo? – preguntó ansioso y suspiró.
-SB diles que se vayan, yo me encargo…- con un gruñido de SunBeach entraron en el agujero y él se quedó delante, su mirada sobre nosotros era intimidante- Estáis locos ¿Lo sabéis? - nos levantamos y sacudimos el polvo.
-Necesitamos verla ¿Puedes llamarla?
- ¿Qué os hace pensar que ella quiere veros? – centró su atención en mí- Sobre todo a ti.
-Yo lo siento, estaba asustado y actué mal, ahora necesito decirle...- me interrumpió con su risa.
- No puedo creerlo.
-Yo…
-Jasper, por favor…- suplicó Jake y tras quedarse un momento callado dijo algo más calmado.
-Haremos algo…- miró atrás y cerró el agujero, SunBeach quedó con nosotros- Quiero saber todo lo ocurrido desde aquel día, si me convence la traeré…- entre ambos comenzamos a explicarle todo mientras tomábamos algunas cervezas, para cuando terminamos había bebido tanto que el sueño comenzó a vencerme.
-Y eso es todo…- concluyó Jake en un balbuceo- No podemos vivir sin ella…- bebió un trago.
-Sabía que madre mentía sobre la poción...
- ¿Qué poción?
-Nada, cosas mías…- dijo quitándole importancia, no le creía, pero ninguno de nosotros se encontraba en condiciones de debatir.
-Si no quiere vernos, dile que la amaré por siempre.
-Yo también…
- ¿Qué significa esto? - era ella, o tal vez lo imaginaba, pero estaba demasiado cansado para abrir los ojos…
BELLA
SunBeach vino corriendo a mi lado, desde que había formado su familia se quedaba en el inframundo y lo visitaba muy a menudo. Mientras lo saludaba Jasper me miró con su sonrisa de enterado y le entrecerré los ojos.
-No esperaba verte por aquí.
- ¿Tú me has hecho venir?
- ¿Por qué haría algo así? - SunBeach gruñó.
- ¿También te metió en esto?
-Ya te dije que no fui yo…- señaló a Edward y Jake, había llegado justo para escuchar que me amaban, pero estaban tan borrachos que podría no ser cierto- Deberías escuchar su historia ¡Es tan cursi! – suspiré mirando como roncaban.
- Debe ser la borrachera.
-No lo creo.
-Debería volver o Alice me matará…- rió.
- ¿La dejaste tirada para acudir a su llamada?
- ¿Me han llamado? – asintió- Ahora que sé que están bien debo volver.
-Incluso abrieron una brecha al jardín, ya te puedes hacer una idea de lo que pasó.
-Lo importante es que no les pasó nada.
-Tuvieron suerte que SB y yo estuviéramos allí…- no podía creer que fueran tan irresponsables, podrían haber muerto- Sé que llevas tiempo deseando esto ¿Por qué no lees sus almas?
-Ya no lo hago…- en cuanto aprendí a controlarlo dejé de hacerlo a menos que fuera necesario.
- ¡Vamos! Te mueres por saber si es cierto lo que dicen…- prefería escucharlo de sus labios cuando estuvieran sobrios.
-Será mejor que me vaya…- abrí el portal de regreso, antes de salir SunBeach gruñó y Jasper gritó.
-Por mucho que lo intentes, no puedes escapar de tú destino…- estaba harta de oír lo mismo de padre, cerré el portal y me apoyé contra la pared del baño… No podía caer en lo mismo, había construido una nueva vida, era feliz…
- ¡Aquí estás! - gritó Alice algo enojada.
-Lo siento, me retrasé…- se cruzó de brazos.
-No me mientas…- señaló el espejo- ¿Dónde estabas? – suspiré, a veces olvidaba que ya no era humana, al menos no del todo.
- ¿Podemos hablarlo en casa? No quiero dejar sola a Leah.
-Bien, pero esto no queda así…- volvimos a la mesa y seguimos nuestra noche, resultó bastante divertida si dejamos de lado las veces que mi cabeza volvía a ellos y sus palabras.
Cuando la noche llegó a su fin acompañamos a Leah a casa y volvimos a la nuestra, Anya me llamó desde la orilla, pero Alice me retuvo.
-Alice es tarde.
- Me prometiste que me dirías en casa…- volvió a cruzarse de brazos- Ahora dime.
- ¡Bien! Estaba en la casa que los conocí…- abrió los ojos sorprendida.
- ¿Qué hacías allí?
-Me llamaron.
- ¿Quién?
-Jake y Edward.
- ¿En serio? ¿Hablaste con ellos?
-Estaban demasiado borrachos para hacerlo…- omití la parte de Jasper y SunBeach.
- ¿Te llamaron borrachos?
-Puede que fuera un error.
-Hablaré con ellos.
- ¡No! Déjalos, no tiene importancia…- negó.
-A mi si me lo parece…- le supliqué con la mirada y asintió- Cómo quieras, voy a dormir…- se fue a su habitación, yo fui a cambiarme a la mía para reunirme con Anya.
-Llegas tarde.
-Nos hemos entretenido.
- ¿Estás bien?
-Si, solo necesito nadar un poco…- sonrió.
- ¿A qué esperamos? - cuando volví a casa estaba amaneciendo, me di una ducha y me metí en la cama. Esta tarde tenía que asistir con Jared y Alice a un congreso, me vendría bien para distraerme.
EDWARD
Cuando desperté me dolía todo, sobre todo la cabeza.
- ¡Joder!
-Tío, hacía tanto que no bebía ¡Me siento horrible!
-Si…- cuando abrí los ojos, estábamos solos- Jasper se fue.
- ¿Le dirá a Bella que la buscamos?
-No lo sé…- suspiré- Si no me hubiera portado como un idiota no se habría ido.
-Tienes razón, pero aceptaste que te equivocaste, ahora queda que ella lo sepa…- asentí- Si tan solo nos hubiera visitado un mes después…
-La hice sentirse mal, no fue culpa suya.
-Ahora que hablamos con Jasper me siento más tranquilo, será mejor volver o llegaremos tarde al congreso.
-Si…- si no fuera obligatorio no iría, no estaba de humor ni de ánimo para algo así. Cuando llegamos a casa nos duchamos y pusimos algo de televisión hasta la hora de arreglarse. De todos nuestros amigos éramos los únicos que no se habían casado y seguían compartiendo hogar como entonces, cada vez que nos reuníamos los envidiaba un poco, esperaba tener eso algún día, el problema es que sin ella nunca lo conseguiríamos.
Cuando estuve listo salí en busca de Jake, ya me esperaba totalmente listo en el salón. Fuimos en su coche al hotel dónde tendría lugar, uno de los mejores de la ciudad, primero nos hicieron pasar a una sala enorme donde nos pusieron algunos videos, tras terminar escuchamos conferencias de algunos especialistas respecto a ellos. Cuando todo terminó pasamos al salón, allí los camareros pasaban con bandejas de canapés y bebidas para todos los asistentes. No esperaba que hubiera tanta gente.
-No ha estado tan mal ¿No crees?
-Si…- suspiré- Pero me sigue doliendo la cabeza…- rió.
-Yo me tomé algo antes de salir…- me guiñó- Hay muchas mujeres ¿No crees?
-Si…- en ese momento pasaron 3 por nuestro lado y nos sonrieron.
-Si no me sintiera tan hecho polvo me iría con una de ellas…
- ¿Se puede saber que pretenden? - casi me atraganto con mi champán.
- ¿Alice? ¿Qué haces aquí? – pregunté sorprendido y nos miró muy mal.
- ¿Qué creen? – preguntó con su conocido sarcasmo- Estamos invitadas…- mi corazón se aceleró.
- ¿Bella está contigo? - nos entrecerró los ojos.
-Así que por eso estáis aquí…- resopló- Ya me contó que la llamasteis anoche borrachos…- ¡Estuvo allí! ¡Mierda! No deberíamos haber bebido.
-Pero nosotros no…- antes que terminara lo interrumpí.
-Dejamos una conversación pendiente ¿Podrías indicarnos dónde está? - nos entrecerró los ojos.
-Algo me dice que traman algo…- negó- No creo que sea recomendable.
- ¿Nos echa de menos? - preguntó Jake y suspiró.
-No pienso contestar a eso.
-Un momento…- le entrecerré los ojos yo ahora- ¿Has estado con ella todo este tiempo?
-Al contrario que vosotros…- nos apuñaló con su índice el pecho- Luché por mi amor y hoy soy la compañera eterna de Jasper.
- ¿Compañera eterna?
-Así los llaman ellos, aquí equivaldría a marido.
- ¿Bella también está…? - resopló con exageración.
- ¿Qué parte de no voy a decir nada no has entendido?
- ¡Pues dinos dónde está y le preguntaremos a ella! - dije de mal humor y con una sonrisa malvada señaló al frente.
-Allí la encontrarán, ahora si me disculpan…- sin más se alejó por el lado contrario, ambos la buscamos alrededor, cuando la encontré mi corazón volvió a latir de nuevo, estaba más hermosa que la recordaba. Entonces me entró el pánico ¿Quería verme? ¿Por qué anoche se fue sin decirnos nada?
-Edward…- suspiró Jake apesadumbrado- Me temo que ya es tarde para nosotros…- cuando me percaté mejor vi que no estaba sola, el alma me cayó a los pies…
BELLA
Había sido más interesante de lo que esperaba, había aprendido mucho y me había servido para despejar mi mente.
-Aquí tienes…- Jared me dio mi copa, me sorprendió que viniera solo.
- ¿Alice?
-Iba al baño…- asentí- ¿Te gusta esto?
- ¡Claro! Aunque hay mucha multitud, entiendo lo que hablan…- reímos.
-Es lo que tiene que todos seamos médicos.
-Si, debería hacerlo más a menudo…- pero el miedo a abrirme y perderlo me sobrepasaba, intuyendo mi estado se acercó para abrazarme.
-Si quieres puedes…- me guiñó y sonreí- Además, gracias a tus dones, eres mejor que cualquiera de ellos…- reímos.
-Sabes que no todo es bueno…- asintió más serio.
-Lo sé, pero incluso eso ayuda…- tosió algo incómodo- Hablando de eso, te necesito el lunes a primera hora.
- ¿No se puede hacer nada? - negó.
-Eres su última esperanza, si no puedes conseguirlo tendrás que ayudarlo a irse…- esa parte es la que menos me gustaba, podía ayudar a sanar siempre y cuando su alma siguiera unida a este mundo, si ya se había ido solo quedaba dar descanso a un cuerpo vacío.
-Te veré a las 7 en punto…- pasó su brazo por mi hombro, eso me reconfortaba- Gracias.
- Me gusta ayudar…- una tos llamó nuestra atención, me sorprendió encontrarme a Edward y Jake junto a nosotros.
-Bella…- nerviosa mordí mi labio, no sabía qué hacer, Jake se lanzó a abrazarme obligando a Jared a retirarse- Cuanto te he echado de menos…- cuando se separó y vi sus intenciones de besarme me aparté.
-Yo también me alegro de verte Jake…- Edward se quedó parado y lo saludé cortésmente- Hola Edward.
-Yo…- suspiró mirando a Jared- ¿Podemos hablar a solas?
-No creo que sea buena idea…- Jared que conocía toda mi historia con ellos, volvió a su lugar junto a mí.
- Así que Edward y Jake…- les sonrió- Soy Jared Cameron…- les ofreció su mano y la estrecharon con algo de tensión- director del hospital Central, encantado.
-Edward Cullen, neumólogo del hospital general.
-Jacob Black, cirujano del mismo hospital, encantado…- ambos miraron su agarre sobre mí.
- ¿Ustedes están…?
- ¡Aquí estaban! – lo interrumpió Alice- Tenemos que irnos…- tiró de mí- Hola chicos…- los saludó algo tensa.
-Alice…- dijo Edward malhumorado, me sabía mal dejarlos así.
- ¿Os importa adelantaros?
- ¿Seguro? - preguntó Jared preocupado y asentí.
-Estaré bien…- aunque ninguno se veía muy convencido nos dejaron solos, bebí todo mi champán de un trago- ¿Y bien? - se pusieron uno a cada lado, el calor que desprendían sus cuerpos me desconcentraba.
-Si has seguido adelante lo entenderemos, han pasado muchos años…- empezó Jake, su tristeza me hizo saber la verdad de sus palabras- Pero necesito escuchar de tus labios que no sientes nada por mí…- señaló a Edward- Por nosotros…- suspiró pesadamente- Yo te sigo amando como el primer día…- Edward continuó.
-Yo, lo siento mucho…- tomó mi mano entre las suyas- Ese día dejé que el pánico me dominara, tardé alrededor de un mes en asimilarlo todo y darme cuenta que mi amor por ti es más importante que nada…- se miraron entre ellos- Te amamos Bella, llevamos intentando decírtelo desde entonces…
- ¡Si! - gritó Jake- La última vez anoche, fue la única vez que tuvimos éxito y vino tu hermano...- había sinceridad en sus palabras, si así era ¿Por qué no había recibido nada hasta hoy?
-No lo sabía…- pensaba que madre había dispuesto todo para que me olvidaran.
-Supongo que no lo hicimos bien.
-Puede ser…
- ¿Cuándo volviste?
-Más de un año después, Alice me convenció de hacerlo.
-Y ahora eres doctora…- asentí orgullosa.
-Así es…- permanecimos en silencio unos segundos que se me hicieron eternos- Me gusta mi trabajo, me permite ayudar a los demás de más de una manera...- ambos entendieron a qué me refería, Jake tomó mi otra mano y me miraron a los ojos.
- ¿Qué significa Jared para ti?
- ¿Lo amas? - abrí los ojos sorprendida.
-Jared es mi amigo, nos conocimos en el trabajo en unas circunstancias especiales…- sonreí recordando aquel día- Cuando le expliqué lo que podía hacer me pidió salvar a su mujer, estaba muy enferma, los médicos le habían dado unos meses de vida, yo conseguí curarla y pronto será madre…- sonreí de nuevo, desde que lo supieron, Jared se había empeñado en que fuera su madrina, no estaba segura que fuera correcto y todavía no le había dado mi respuesta- De ahí nuestra gran amistad.
- ¿Quieres decir que estás libre?
-Si…- Jake me abrazó.
- Por favor, danos una oportunidad…- susurró en mi oído, cuando miré a Edward estaba tan pegado a mí que nuestros alientos chocaban.
-Te amo Bella, nunca he dejado de hacerlo…- tragué grueso.
-A pesar de lo que soy.
-Te queremos como eres…- acarició mi rostro con su mano.
-Amamos cada parte de ti…- apuntó Jake y sonreí, puede que aun hubiera esperanzas para mí…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.
Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
