Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi
En silencio se adentró en el puesto, por la parte trasera de la tienda. No sabía si era suerte o simplemente era muy hábil, el hanyou quería creer que era más la segunda, justo ahí, se encontraban almacenadas, muchas de esas bolitas coloridas.
Se acercó a una de las mesas y con sus garras tomó una de un color blanco, eran más blanditas de lo que esperaba.
Sin pensarlo mucho, introdujo uno en su boca y se deleitó en el suave sabor que llenaba todos sus sentidos. Un sonido de satisfacción salió de sus labios. Y fue seguido por un quejido de la pequeña en su pecho.
Seguramente la pequeña se había dado cuenta de que el Hanyou había encontrado algo muy delicioso. Racio a compartir su manjar el hanyou la ignoró y siguió comiendo, pero la pequeña no se rendíria y con una mano rápida e inadvertida, tomó parte del dango en la mano del hanyou y se la metió a la boca.
"Hey, eso era mio!" al ver la rapidez con la que él bebe comía su tesoro robado, decidió ignorar su atrevimiento y tomó otras dos bolitas.
Se metió una a la boca y ahora más atento notó como la regordeta mano ladrona se acercaba a hacer de las suyas nuevamente, pero esta vez no lo lograría, con maestría y abusando de sus veloces capacidades, el hanyou comió el segundo dango y se rio del niño que lo veía con un puchero en sus grandes ojos azules.
"¡Feh!"
No quería que el niño llorara de nuevo, menos en este lugar, seguramente si los humanos los encontrasen no seria bonito.
Con eso en mente tomó otros dos y le dio uno al niño.
Ambos estaban perdidos en el delicioso sabor en sus paladares, así que, pueden imaginar la sorpresa que fue, incluso para el hanyou cuando el sonido de algo cayéndose y la presencia de alguien más en el pequeño almacén de madera fue captada por sus sentidos.
Los habían descubierto.
¡Gracias por leer!
-Eldango(団子 だんご): bolitas o esferas de harina de arroz dulce ligeramente empalagosas al paladar.
