Ya había pasado más de media noche… y la mayoría, estaba en la cocina del palacio de jade… y por la mayoría, hablaba de que Shifu no se encontraba presente en la cocina… ni siquiera Song, ella llevaba desaparecido desde un rato, y no parecía tener intenciones de dar la cara, pronto… pero el tema presente en ese momento… era lo que se había dicho anteriormente a las puertas del salón de entrenamiento… el piso estaba empapado, y había un camino de gotas que iban desde la entrada de la cocina, hasta una silla en el extremo de la mesa… donde estaba Tigresa sentada, con la cabeza gacha, y su ropa empapada… estaba temblando, pero no se sabía decir, si era por los nervios… o si era por el frio que le dio la lluvia y el ambiente… Lía estaba sentada a un lado suyo, y Po… bueno, él no estaba ahí presente… pero los demás si… y las miradas acusadoras, venían de parte de todos, excepto de Shuo y Lee, y Víbora…
- Entonces… déjame ver si entiendo… - Llamo Mei Ling, quien no recibió una mirada de Tigresa, pero si vio como esta levanto las orejas para oírla – Te embarazaste… de Po… te enteraste, a los dos meses de este embarazo… y si bien, no podías viajar, en ese estado… no se te ocurrió escribirle a Po… en lugar de eso… metiste tu cola entre las piernas, y te la quedaste para ti sola – Vio como Tigresa le asintió - … No tu sí que estas mal de la cabeza
- Oye, no fue su culpa! Si acaso, en todo es, Shuo y Yo tuvimos algo que ver – Llamo Lee, quien estaba no muy lejos de su hermana –
- ¿La embaucaron de decirle algo sobre Lía a Po? … ¿Que sus putos huevitos de poco hombre les obligaron a esconder a la hija de otro? – Gruño Mei Ling, llamando gruñidos de ambos machos, que pronto se levantaron de su asiento
- Mei, entiéndelo, Tigresa estaba asustada… tenía miedo, no sabía cómo iba a reaccionar Po al enterarse de que… bueno… él iba a ser papa – Dijo Víbora, queriendo proteger a Tigresa, pero inmediatamente Mono arremetió
- Eso no es excusa Víbora… Po era el padre… de todos, creo que él tenía derecho a ser el primero en enterarse… pero no le dijeron nada… - Respondió Mono, quien ahora se puso casi al frente de entre todos – Ósea… ¡Estamos hablando de Po! ¡Po jamás rechazaría a un bebe! ¡Porque él se comportaba como uno incluso!
- ¡Exacto! – Grito Mantis - ¡Acaso tan mal pensó Tigresa! De Po que creyó que el rechazaría al bebe, y a ella
- Si… eso era lo que yo temía – La voz de Tigresa llamo la atención de todos… pero era una voz bastante débil, su garganta se había cerrado, y por más que se frotara, no podía calentarse - … Po se fue a la guerra… en ese momento… yo… yo pensé, que si le… decía de mi embarazo… nos rechazaría a mí y al bebe… que interpondría su deber, por encima de nosotros… que… que…
- No pensaste… No pensaste, y punto – Dijo Grulla, llamando ahora la atención de todos, y los gruñidos de Shuo, y Lee, así como los pequeños de Lía – Po… Po no es un mal tipo… y ahora, vete a saber tú, como es que se siente con esto
- Como me sienta o no… es cosa mía… no de ustedes
La ronca voz del panda, llamo el miedo de la mayoría, pues cuando se dieron vuelta, vieron a este, se apartaron del camino, Tigresa fue la primera en levantar la mirada para verlo… el rostro del panda… era inexpresivo… firme, serio, carente de… felicidad… o alguna emoción que pudiera denotarse demasiado, pero este estaba cargando entre sus brazos colchas gruesas, largas, y frondosas, fue así que entro a pasos lentos hacia la cocina… más específicamente, hacia Tigresa, Lía lo veía, y mantenía sus orejitas agachadas… Tigresa, apenas vio que se le estaba acercando, bajo la cabeza, y se quedó quieta… totalmente quieta, pero pronto sintió el peso de las colchas encima, cubriéndola por completo, pero no fue ahí todo, pues pronto el panda hizo girar su silla, y arrodillándose, llevo sus manos a los seguros de su chaleco de la felina rayada, para empezar a retirar estos uno a uno
- Po… ¿Q-Que estás haciendo? – Pregunto Tigresa, aun temerosa, y con su voz invadida por el frio, nerviosa, pero pronto, sonrojada, pues apenas le desabrocho el chaleco, se lo retiro, sin permitir que esta protestara, Shuo y Lee ante esto se levantaron de sus asientos, pero rápidamente el panda desenfundo su pistola de cañón corto, y le apunto a Shuo… en la cabeza
- … Hay que retirarle la ropa mojada… o de lo contrario se va a resfriar… y si crees… que no tengo los huevos para quitarte la vida, aquí y ahora… adelante… rétame… - Sentencio el panda… su mirada era más fría que el ártico, y sus palabras, tan cortantes y ásperas como el desierto
El panda iba enserio con sus palabras, el dedo sobre el gatillo lo afirmaba… pero pronto, un par de manitas tomaron la muñeca del panda, quien al darse cuenta, se encontró con la suplicante carita de Lía, quien empujaba suavemente el arma contra la mesa, el panda, no lo dudo, y bajo el arma lentamente, hasta poner está de regreso a su funda, y seguir con lo que estaba haciendo, pronto paso con el pantalón, y cada prenda que quitaba… la arrojaba al suelo, esto llamo el sonrojo de algunos machos, incluso de Grulla, quien recibió una bofetada de su novia leopardo apenas se dio cuenta de eso, de los otros dos se encargó Víbora, con un latigazo sobre sus nucas, incluso las vendas y lo demás termino en el suelo, aun cuando Po le había dicho que dejara de usarlas, las seguía usando, y apenas la dejo, desnuda en la silla, fue que el panda cerro las colchas que había traído, y la cargo en sus brazos
- … Quieran o no… esto es algo que tenemos que hablar en privado… pero no ahora… ya es demasiado tarde… así que todos, a dormir… y mañana a seguir el día como normalmente… ¿Entendido? – Pregunto Po, quien paseo la mirada por la cocina, cada uno le asintió, joder, ni siquiera Shifu tenía la voz para mandar como la que tenía el panda – Bien… vamos Lía…
Llamo Po, y este empezó a caminar fuera de la cocina, por consecuencia, Lía salió caminando detrás de él, con sus hombros caídos y sus orejitas gachas… pero tanto no duro así, pues frente a ella, una de las manos del panda se extendió, y ofreció a la cachorrita, cuando Lía levanto el rostro, se encontró con Tigresa siendo cargada en el otro brazo del panda… casi como si fuera una bebe, Lía no pudo evitar reír cortos segundos ante esto, pero regresando su mirada a aquella mano… fue que levanto la zurda, y le sujeto firmemente de la palma, Po cerro su mano, y empezó a caminar de regreso, llevándose a Tigresa, y a Lía, con el… Shuo y Lee apreciaron esa escena juntos… y no pudieron evitar el soltar gruñidos cortos y suaves de sus gargantas, antes de darse la vuelta, y ver a los demás que seguían ahí
- … ¿Creen que se lo tomo bien?... ¿O está esperando a la privacidad para gritarle sus cosas a Tigresa? – Pregunto Víbora, ahora haciendo que todos levantaran las orejas… y como metiches que eran… se fueron a ver qué ocurriría
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En Las Habitaciones
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Al llegar, el panda se quedó quieto, mirando entre su habitación, y la de Tigresa, y casi lo dudo por un segundo, pero pronto, fue que el panda se giró hacia el cuarto de Tigresa, donde abrió la puerta, soltando la manita de Lía, y así, con sumo cuidado, dejar a Tigresa sobre su cama… ahí se quedó, unos momentos, viendo la cara de la felina, quien si bien estaba destrozada… no podía voltear a otro lado, y no podía ver nada, que no fueran los severos y penetrantes ojos de jade del panda… quien pronto, llevo una mano hasta su frente, y la acaricio, suavemente, buscando relajarla, incluso fue que le beso la frente, antes de levantarse
- Ya regreso – Dijo Po, y se dio la media vuelta, pero antes de salir del cuarto, fue que se giró, y vio a Lía, la cachorra, al verse observada, bajo las orejas – Lía… junta tu cama con la cama de tu madre… no tardo ¿De acuerdo?
- … Sipi… - Susurro Lía, y vio como el panda se retiró del cuarto, tan solo para abrir su puerta, y tomar su cama, con la intención de llevarla hasta el cuarto de Tigresa, Lía, no perdió el tiempo, tomo la suya, y la arrastro levemente hasta que topo con la cama de su madre, acomodando las sabanas y la almohada de la misma, antes de que el panda regresara, y acomodara la suya, junto a las camas, formando una bastante grande - ¿Uh?
El panda, ante estas acciones no dijo nada, tan solo volvió a salir, para cerrar la puerta de su habitación, regresar, y cerrar la puerta de la habitación de Tigresa… que ahora era de ella, y de Lía, cuando esto, fue que el panda empezó a retirar los seguros de su armadura, estos estaban un poco dañados por la pelea con Shuo, pero no le costara demasiado trabajo repararlos, pero ahora, lo más importante, era ponerse cómodo para dormir… La armadura de la parte inferior, la dejo sobre un pequeño estante, cerca de los juguetes de Lía… Lía al notarlo, empezó a cambiarse también, buscando en su mochila una pijama rosita con dragones negros alrededor, y algunas pequeñas espadas, las cuales apenas termino de acomodarse, fue que se trepo sobre su cama, y se metió bajo las sabanas antes de asomar la cabeza nuevamente, dejando esta recostada sobre la almohada
Cuando giro su cabeza para ver a Po, ya no lo encontró, al menos no donde estaba antes, pero si encontró su armadura, sus botas, guardes y hombreras en el suelo, antes de escuchar el crujido de la madera, y voltear hacia donde venía el ruido, pues ahí estaba el panda, sentándose sobre su cama, mirando a Lía, quien al entrar en contacto con los ojos del panda, bajo las orejas y aparto la mirada… antes de esta, sentir una de las manos del mismo panda, sobre su mejilla, acariciándole con el dorso de su dedo… incluso con su garrita era que le rascaba, causando así que Lía se relajara, cerrara los ojos, y ronroneara con levedad, cuando volvió a abrir los ojos… ahí vio ese robusto brazo cubierto de pelaje negro azabache… perteneciente a aquel panda… quien había suavizado la expresión de su rostro… y en él se formó una muy pequeña y ladina sonrisa…
- … ¿Estas… enojado? – Pregunto Lía, agachando su mirada unos instantes, así como sus orejitas, antes de volver a levantarla, y ver como el panda, negaba con la cabeza - … ¿Estás enojado con mama?... – Volvió a Negar -… ¿Conmigo?~… - Pregunto temerosa la cachorra, pero nuevamente, recibió una negativa del panda
- ¿Por qué debería de enojarme con una niña tan hermosa y linda como tú?... no pequeña… no estoy enojado – Declaro Po, antes de volver a tomar el rostro de Lía en su mano, y frotarle el pómulo con su pulgar - … La que debería de estar enojada… deberías ser tu… por tener un padre tan… tan desobligado y tan… tan… - No pudo continuar, no le alcanzaban para describir el cómo se sentía el panda ante aquella situación, incluso soltó un pesado suspiro, que fue a dar sobre el rostro de la cachorrita… pero grata fue la sorpresa del panda, cuando sintió algo sujetándole del cuello, ese algo eran los brazos de Lía, y más que sujetarlo, estaba abrazándolo, con fuerza… no espero que el panda correspondiera el abrazo, pero se quedó ahí un ratito, antes de apartarse, y sentarse de regreso sobre su cama, en posición de loto
- No… no te disculpes… no estoy… enojada… ósea, sí, quiero estar enojada, pero… saber que tu no sabías de mi… me hace, de cierto modo, entender… no fue tu culpa… ni de mi mama… bueno, de ella, un poquito si pero… ahora mismo… solo quiero preguntarte algo… - Apenas esto último, Lía bajo la cabeza, unos segundos, antes de subirla y ver directamente a los ojos de Po… era como verse en un espejo, si se estuviera viendo fijamente a los ojos… eran iguales, enteramente iguales - … ¿Tu… me quieres?
- … ¿Qué pregunta es esa? … Lía, aunque me haya apenas enterado… eso no quiere decir, que no te vaya amar, o que no te vaya a querer… como a mi hija… te quiero… - Se rebajó al nivel de Lía, para tomar las mejillas de esta con ambas manos, y sin más, fue que pego su frente a la de esta – Te quiero Lía...
Los bracitos de la cachorra, lentamente subieron, y rodearon el cuello del panda lentamente, fue así, que esta cerro los parpados, y comenzó a sollozar suavemente, incluso era que esta lentamente lagrimeaba suavecito… pero paro, cuando sintió una mano sobre su espalda, era la mano de Tigresa, quien como pudo, deshizo el capullo en el que se encontraba con las colchas aquellas, Lía se apartó lentamente de abrazo, y vio el rostro de su madre… estaba enojada con ella… y vaya que le iba a durar su enojo… pero estaba agradecida… agradecida, de que sus padres… los dos, estuvieran juntos, al final… después de tanto tiempo… ahora, eran una familia completa, los pensamientos de la pequeña se vieron pausados, cuando el panda la sujeto en sus brazos, y la recostó sobre su cama, donde la arropo con el debido cuidado, y este, se fue a recostar junto a esta… ahora estaba rodeada, su madre por un lado… su… padre, por el otro, ambos acariciándole, Tigresa en su cabeza, Po en su mandíbula, hasta que Lía, se acomodó en su almohada y entre sus sabanas, antes de subir la mirada… hacia Po
- …¿Puedes, cantarme? – Pregunto nerviosa la cachorra, viendo como Po fingía estarlo pensando, antes de bajar la cabeza, y asentirle, el panda se sentó boca arriba, y apoyo su peso sobre su brazo izquierdo, antes de acomodarse de lado, y darle la cara a ambas felinas… empezando ahora… a silbar una melodía suave, y lenta, pero bastante tranquila… pacifica, y tierna
Por bravo mar… navegare… ahogarme, yo no teeeemoooo~…
El cantico del panda, era igual que su silbar, pacifico, y tierno… Tigresa, al escuchar esa canción, fue que levanto sus orejas… y se le quedo viendo, al rostro mientras este cantaba
Y sorteare la tempestad… si eres… para mi…
Ni ardiente sol… ni frio atroz… me harán, dejar mi viaje~…
Si me prometes… corazón…
Estuvo por continuar, pero fue entonces cuando Tigresa, le robo las palabras de la boca, y esta, siguió la siguiente parte de la canción
Amaaaarme por la eternidaaaaaad~
El canto de la felina rayada, era igual al del panda, y si bien, la sorpresa del panda se hizo presente, la de Lía también
Mi buen amor tan dulce y leal… me asombran tus palaaaabras~… No quiero una empresa audaz, es bastante si me abrazaaas~…
Apenas Tigresa termino, fue que Po continuo nuevamente
Sortijas de oro te traeré, poemas te voy a cantar, te cuidare de todo mal, si siempre me acompañas
El panda termino, y Tigresa continuo nuevamente
Sortijas de oro para que, poemas no me importan ya, tu mano solo sostener
Paso la nota al panda, quien ahora, en su rostro estaba formada una sonrisa encima
Mejor que eso no hay
La sonrisa en Tigresa era notoria por igual, y era entonces cuando lentamente, ambos se llevaron las manos por encima del pecho de Lía, entrelazando sus dedos, para seguir con la canción junto
Con tus abrazos y tu amor…
En la danzas y en los sueños
Con pena y alegría igual
Conmigo yo te llevo
Por bravo mar navegaré
Ahogarme yo no temo
Y sortearé la tempestad
Si eres para… miiiiii…
Apenas termino la canción, los labios de ambos mamíferos se encontraron en un contacto profundo, suave… pero lleno, de amor, y de pasión, amor, uno por el otro, y cuando apartaron sus labios de entre sí, aun con un hilillo de saliva uniendo sus bocas, bajaron la cabeza, encontrándose con Lía, que ya estaba dormida, con una enorme sonrisa en su rostro, fue entonces, cuando ambos se acomodaron sobre sus camas, sin soltarse de las manos, y sin dejar que estas aplastaran a Lía… con sus jade fijos en los ámbares de ella, y viceversa
- … No creas que te has salvado… aun… tenemos que hablar tu y yo… - Esto hizo bajar las orejas de Tigresa, más el acariciar del pulgar del panda, sobre la mano de Tigresa, le hizo tranquilizar, en rostro y sentir – Pero tranquila… todo estará bien… y estará mejor… de ahora en adelante… lo prometo
- …Yo sé que así será… así será… - Tigresa levanto la mano de Po, y llevo sus labios rápidamente a sus nudillos, antes de volver a recostar la cabeza, sobre su almohada, y cerrar sus ojos – Buenas noches
- Descansa Tigresa… - El panda, quien vio como la felina se quedó dormida, giro su cabeza hacia la puerta, con una mirada asesina, que hizo correr a quien estuviera detrás de esas puertas… pero le restó importancia… pues para mañana, el día iba a estar demasiado ajetreado… para todos
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A La Mañana Siguiente
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El frio de la mañana estaba llegando, y los charcos a causa de la tormenta, estaban haciendo acto de presencia por todos lados, aunque a la entrada del salón de entrenamiento, una exhausta leopardo de las nieves, estaba haciendo acto de presencia, aunque se le notaba cansada, por la subida, estaba más vivita y despierta que nunca… y apenas se disponía a caminar hacia las habitaciones, para descansar, fue que el gong sonó… haciéndole agachar las orejas de inmediato y gruñir por lo bajo, siendo así, no tuvo de otra más que caminar hacia la cocina, más en las habitaciones la rutina fue presente, pues todos salieron, y dieron el saludo inicial
- ¡Buenos días maestro! – Aunque si bien la mayoría había salido, la puerta de Tigresa seguía cerrada, desconcertando así al panda rojo al final del corredor
- ¿Tigresa no tiene pensado despertar? – Pregunto Shifu, con una de sus cejas arqueadas, más nadie, le supo dar una respuesta al panda rojo
- No creo que se levante pronto, maestro Shifu – Dijo Víbora, de entre los demás – Anoche, tuvo unos cuantos… problemas
- Entiendo que la tormenta estuviera fuerte… pero no creí que fuera tanto para una adulta como lo es ella – Declaro Shifu
- Uy si… claro… la tormenta – Dijo Mono, volteando el rostro hacia otro lado, esto desconcertó al gran maestro, más sin embargo, sus dudas fueron aclaradas, cuando la puerta de Tigresa se abrió
Todos estaban esperando ver a la felina salir de ese cuarto, luego de lo de anoche, pensaron que Po regreso su cama a su cuarto, y siguió durmiendo ahí… pero fue todo lo contrario a lo que creían… pues del cuarto, semi desnudo de la cintura para abajo, estaba Po, quien giro la cabeza lentamente hacia el final del corredor, y observo la mirada de cada uno sobre de el
- Tigresa y Lía están indispuestas por el día de hoy… se tomaran el día libre – Declaro el panda, quien apenas se disponía a regresar al interior del cuarto, escucho la voz de Shifu
- ¿Y quién lo ha decidido, panda? – Reclamo Shifu, con un cierto tono severo, y firme en su voz… pero que rápidamente cambio, al igual que su expresión facial, cuando recibió el dedo medio del panda mayor
- Yo lo decidí, punto, y final, ahora cállese la puta boca… va a despertar a Lía – Dijo Po, ya a nada de cerrar la puerta, pero Shifu volvió a llamarlo
- ¡PANDA! – Grito Shifu, pero inmediato de su grito, fue que un disparo fue a pasar entre sus orejas, por encima de su cabeza… el panda rojo estaba cagado de miedo, no tanto por el disparo "fallido" sino por el haberse girado de nuevo a Po… y ver en sus ojos… el verdadero terror
- …Soy sargento… para usted… de ahora en adelante – Entre sus manos, estaba sujetando su pistola de cañón corto, el disparo de dicha pistola, no fue muy ruidoso, y lo verifico al notar a ciertas felinas durmiendo todavía, por lo que el arma la regreso a su funda, y este empezó a cerrar la puerta, hasta que lo hizo, y le puso seguro
Primero, Tigresa, y ahora Shifu, el panda había reducido la autoridad de ambos seres en muy poco tiempo… y si bien, la mayoría no se lo podía creer, no dejaron de ver el agujero en la pared, dejado por aquella bala, el panda sí que tenía buena puntería, pues de verdad, estuvo a nada de tocar la cabeza del panda rojo, pero lo que le dejo aún más sorprendido todavía a la mayoría, fue el ver como Shifu, sin medir palabra alguna, salió lentamente de la zona de habitaciones… y se fue directo a meditar
- … Bueno… - Mei Ling fue la primera en hablar, llamando la atención de todos - … Ahora, sabemos quién tiene los huevos bien puestos
Todos asintieron, con un cierto miedo ante lo que acababa de pasar, pero fue así entonces, cuando lentamente empezaron a retirarse a la cocina, si el panda no se presentaba, entonces Víbora tendría que preparar el almuerzo, y no le quedaba mal, en realidad, Víbora cocinaba muy bien, pero la sopa de ingrediente secreto de Po, siempre era buena y suficiente para empezar con grandes ánimos el día, pero bueno, ya seria para después, de regreso a aquella habitación, casi de cucharita, era que Lía estaba durmiendo entre ambos, Con su cabeza sobre el pecho del panda, mientras que sus manitas sujetaban y envolvían uno de los brazos de su madre, la sonrisa que tenía desde la noche, no abandono su rostro en ningún momento, y si bien afuera el frio por las lluvias seguía presente… en esa habitación… el cálido y abrazador sentimiento de amor, estaba asegurándose de mantener cálidos y protegidos a aquella pequeña familia de tres… Tigresa concentrada en abrazar a Lía, y Po, concentrado en abrazar a Tigresa y a Lía, pero su calma y su sueño estaban por ser ligeramente perturbados… pues a su oreja el comunicador empezó a sonar
- Aquí KR 2-5, Adelante Sargento Ping, cambio – Apenas recibió la llamada, el panda bajo las orejas, y empezó a gruñir molesto, pero le restó importancia, y continuo descansando… pero insistieron – KR 2-5 a Sargento Ping, Solicitamos permiso para aterrizar, cargamento especial a bordo, cambio
- Ugggggh… - Gruño una vez más, y volvió a cerrar sus ojos, pero fue cuando una mano le acaricio suavemente la mejilla, cuando abrió los parpados ligeramente, se encontró ahí, con el brazo de Tigresa estirado hacia él, y su mano, acariciando su mejilla, más cuando vio al rostro de la felina, encontró una tierna sonrisa ladina, que estaba dedicada para el
- Ve… no nos iremos a ningún lado~ … - Susurro esta, débilmente, pareciera estar bien, a diferencia de cómo estaba ayer, esta, tan solo recibió un pequeño asentir del panda, quien no tardo en levantarse de la cama, y sentarse en el borde de esta, llevándose los dedos al comunicador
- Te recibo 2-5, permiso para aterrizar concedido, estoy en camino – Apenas esto, corto la comunicación, poniéndose de pie, para ir a vestirse con la armadura, aunque camisa no se puso, pues estaba mojada, y mas no tenia, ya luego se encargaría de eso, apenas se afirmó la armadura, salió de la habitación… aunque antes de irse, regreso la mirada hacia atrás, y dirigió una rápida mirada al rostro de la felina rayada sobre la cama, quien acerco a la cachorra aún más a su pecho, y la acurruco con ella – No tardare – Cerro la puerta… y se retiró
Una sonrisa en el rostro de Tigresa se mantuvo en su sitio durante unos cuantos segundos, antes de que regresara la cabeza, y su sonrisa desapareciera… "Tú y yo aún, tenemos que hablar" resonó en su mente, y si bien esa parte de cierta forma, la mantuvo preocupada, entre sus sueños… y el hecho de que Jian iba a llegar ese día… de algo podía estar segura… ya no estaba sola, no que lo estuviera antes, sino que ahora, contaba con un apoyo mayor, y más fuerte, al que sus hermanos estaban acostumbrados a dar… sabía que Po la defendería, a ella y a Lía… si una vez peleo por ella… algo le decía, que el panda estaría dispuesto a repetirlo… aunque una vocecita juguetona y adormilada, la sacaron de sus pensamientos
- Si yo no hubiera estado aquí… capaz y ustedes se hubieran puesto juguetones – Dijo Lía, quien tenía la cara escondida en el pecho de su madre, soltando una pequeña risilla picarona mientras que Tigresa, sonrojada y algo sorprendida, le llevo una mano a sus orejitas - ¡Mis orejitas nooo!
- Cuidado con lo que dices, jovencita… que ahora, si no te castigo yo, Po te dará los castigos… - Respondió Tigresa, tratante de sonar tan severa y firme como pudiera… pero en parte, estaba siendo burlona
- Uy si, que miedo… - Rio suavemente la cachorra, apenas le soltaron las orejas, antes de abrazarse al torso de su madre, y frotarse suavemente contra ella - … Mami… - Llamo Lía, en un suave y silencioso susurro
- ¿Si corazón?
- …El señor Po… mi… papa… ¿Se va a quedar con nosotras? – Pregunto temerosa la cachorra, quien agachando sus orejitas, subió a mirada, para encontrarse con la de su madre
- … Si mi cielo… tu papa, se va a quedar con nosotras…
- … ¿Se ira a vivir con nosotras? – Pregunto Lía
- … ¿Qué te gustaría más? ¿Qué tu papa se vaya a vivir con nosotras en Kenshi?... O ¿Irnos a vivir con tu papa, a su finca? – Pregunto ahora Tigresa, con su cola serpenteando fuera de la cama, pero, alegre
- ¿Finca?... ¿Qué es eso? – Cuando Lía pregunto esto, fue que Tigresa empezó a levantarse, y aun, con esa sonrisa algo… soñadora, en el rostro, fue que se levantó, y fue a la puerta, no cayo consciente de su desnudez, pero aun así, esta abrió la puerta, y asegurándose de que no hubiera nadie, fue hasta la habitación de Po, donde al encontrar los planos, regreso a su cuarto, cerrando la puerta
- Déjame mostrarte hija…
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En El Patio De Entrenamiento
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El frio de la mañana sí que estaba intenso, y eso se notaba al como el panda respiraba, pues al exhalar el aire de sus pulmones, este dejaba escapar unos cuantos hilos de vapor algo denso de sus fosas nasales, ahí se quedó, un buen rato, esperando, con la vista en el cielo azul, no había nubes, eso le mantenía tranquilo, de cierto modo, ver el cielo azul, y que la guerra hubiera terminado, le mantenía, una paz interna bastante fuerte, y fue entonces cuando lo escucho, el golpeteo de las hélices de aquel helicóptero acercándose, pero había algo raro en ese golpeteo… estaba escuchándolo doble, pero eso solo podía significar, que no venía uno, sino dos Raven, y los encontró muy apenas con la vista, acercándose con bastante rapidez al patio de entrenamiento, uno en su cola tenia escrito "KR 2-5" y el otro tenía "KR 6-4" esto sin duda alguna, era confuso
- KR 2-5, Veo que tienes un poco de compañía ahí ¿Qué ocurre? – Po utilizando su comunicador, pregunto, mientras los Raven empezaban a bajar
- Cargamento especial sargento, eso es todo – Respondió la voz del piloto… o mejor dicho, la piloto, pues era una mujer quien estaba piloteando el helicóptero, 2-5 fue el primero en bajar, pero no apago los motores
Sus compuertas se abrieron, y así fue entonces cuando dos Gears, de estatura mediana, utilizando armaduras de recluta, salieron, cargando sus maletas en una mano, y la Lancer en la otra, dando pasos un poco apresurados, pues el Raven apenas salieron, cerro las compuertas, y levanto el vuelo, la armadura de estos Gears era el diseño para los reclutas recién enlistados, eran pequeñas, ligeras, y azules, como la de un Gear normal, solo que protegían menos, pero tan ligeras eran, así como flexibles, que compensaban la falta de protección, pero la diferencia de genero se notaba en la complexión, noto entonces a un recluta masculino, y a uno femenino, quienes apenas estuvieron al frente de Po, escasos pasos a este, dejaron su arma y maleta en el suelo
- Señor, Soldado Yixing Zhi Xin – Hablo primero el macho, levantando su diestra y llevando su dorso hasta su frente en un saludo militar, quien tenía una complexión, robusta, como era de esperarse de cualquier Gear, si bien su estatura era mediana, imponía con su armadura puesta
- Y Soldado Yin Shai Shen señor – Siguió la hembra, repitiendo las acciones del masculino, antes de ambos bajar sus manos a su costado, de complexión delgada, no tan baja, en realidad, ella sobrepasaba en estatura al macho a un lado suyo, posiblemente esto no se mencionó, pero ningún Gear tenía la cola de fuera, estas tenían su propia parte especial en la armadura, evitando que sobresaliera, pues en la guerra no era de mucha utilidad que el enemigo usara esta como punto débil, y sin más los acabaran así como así por culpa de su propio cuerpo
- ¡A sus órdenes, señor! – Gritaron ambos en conjunto, y al unísono, pero la expresión de Po, no cambio en nada
- Dejen lo de señor de mierda… aquí no somos tan educados – Apenas dijo esto, ambos soldados irguieron un poco su postura, pero se mantuvieron hasta cierto grado, en alto, portando con orgullo su armadura
- Es… es un honor servir con usted señor – Dijo la voz de la fémina, llamando así la atención de Po – Nos dijeron que usted quien…
- Sargento… - La severa voz del panda se hizo presente, así como también el que se cruzara de brazos, el Raven se había alejado, y pronto, el KR 2-5 igual, pronto siendo reemplazado en su lugar por el 6-4, el cual bajaba muy despacio
- Si señor… sargento Ping – Recupero la compostura, sin embargo, esta nuevamente se irguió, y trago grueso – Es… fabuloso, estar bajo el mando de un héroe de las guerras del péndulo
- Para mí, solo es Po – Respondió una voz detrás de los soldados
Cuando Po levanto la mirada, fue que se dio cuenta de que 6-4 se estaba retirando, más en su lugar, había dejado a 3 Gears más… uno de armadura comando, uno de armadura de verano, y otro de armadura azul celeste… la sonrisa del panda, se ensancho sobre su rostro, antes de que este lentamente pasara a un lado de los reclutas, y se encontrara de frente con el resto… del pelotón delta
- Miren nada más, te vas del ejercito unos días, y ya estas jodido – Dijo Baird, quien noto los moretones en el rostro del panda, moretones que ya estaban empezando a desaparecer
- Cierra el hocico Baird – Respondió Po, en burla, antes de estirar su mano hacia este, y estrecharlas entre sí, antes de acercarse, y darse un corto abrazo, y palmadas en la espalda
Pero para cuando se separaron, Po intento saludar a Dom, pero este fue rápidamente embestido por el Cole, casi estuvieron a nada de caer al suelo, más el panda se sostuvo a las manos del puma, quien ejercía fuerza para derribarlo, pero Po ejercía fuerza para evitarlo, entre forcejeos, y risas, fue que Cole termino por ceder, pero al caer este, se llevó a Po, a quien lo empujo con las piernas hacia arriba, más al aterrizar, este cayo de pie, las risas no hicieron falta por parte de ambos mamíferos, quienes se acercaron y abrazaron un momento
- ¿Quién te quiere hombre? – Dijo Cole, levantando a Po unos centímetros lejos del suelo
- Ya, ya, Cole, tranquilo – Cuando lo bajaron, se dieron la mano, con bastante fuerza, antes de regresar junto al resto, donde Dom, se acercó, y también hubo abrazo y palmadas en la espalda, antes de que el panda los viera de uno en uno, hasta dar con los reclutas – Ah sí… se me olvidaba, bienvenidos a Delta… ¿Pero qué están haciendo todos aquí?
- Uy, perdón, señor importante, no pensamos que la visita de sus compañeros de guerra le molestarían – El sarcasmo en Baird era tan típico en él, que no hizo más que causar que Dom le diera un zape en la nuca – Oye!
- Ignóralo, esta de mal humor – Respondió Dom, quien en sus manos estaba sujetando su Lancer – Como estabas aquí, e ibas a recibir reclutas nuevos para el pelotón, supusimos que era mejor que todo el equipo estuviera presente… así nos aseguramos de que no los mates en el proceso
- Además, el campamento infantil es en dos días – Dijo Cole, haciendo que la reacción de sorpresa en el rostro del panda se hiciera presente
- ¿Ya tienes a quien llevar? – Pregunto Dom, haciendo que el panda girara la cabeza
- Adivinare, llevaras a Ben y a Sylvia – Dijo Po, quien recibió un pequeño asentir del jaguar - ¿Y los trajiste?
- Si, un APC los está trayendo ahora mismo, no deben tardar en llegar – Respondió Dom, quien pronto regreso la mirada hacia Cole – No creerías la de niños que Cole va a llevar
- Hey hey hey, aclaremos esta mierda, no son mis hijos hombre – Gruño Cole, quien se ganó unas risas de burla del resto de sus compañeros – No, no, una familiar está por salir a celebrar su aniversario, y me pidió que me hiciera cargo de sus niños, y entonces le dije "Oye, pues la CGO va a formar un campamento infantil, porque no los mandas allá?" y ahora, por culpa de mi bocota, mi familia me encargo a sus 9 hijos
- Mis respetos para esa mujer – Dijo Dom, quien había parado la risa por la "desgracia" de su amigo puma – Tantos hijos, en una vida, eso ya es un martirio… o un milagro
- Denle una medalla y se acabó – Dijo Baird, y si bien, fue sarcasmo, era también burla, causando cortas risas de parte de cada uno – Pero… no has respondido la pregunta Po… ¿Ya tienes a quien llevar al campamento?
- Pudiéramos decir… que si – Dijo Po, un tanto pensativo, si de cierto modo, ya lo tenía planeado… no se esperó… que de llevar a su "sobrina" llevara en realidad a su… a su hija - ¿Y tú Baird?
- Nunca me case, no tengo novia, y a diferencia de ustedes, a mí me gusta terminar afuera – Volvió a recibir un zape de parte de Dom - ¡Me das otro y te lo devuelvo!
- ¿Y a quien llevaras Po? – Pregunto ahora Dom, quien estaba utilizando uno de sus brazos para detener el avance de un molesto lobo hacia el
- … A mi hija
Las palabras del panda, hicieron detener los forcejeos de Baird, y este, en conjunto al resto de delta, giraron la cabeza, lenta y cuidadosamente hacia donde el panda se encontraba, verse inundado con la mirada de sus compañeros, le hizo sentir ciertamente extraño al panda, por lo que este, tragando ligeramente grueso, termino por enderezarse en su sitio
- … ¿Qué me ven así? – Pregunto, con simpleza
- ¿Tienes una hija? – Pregunto Dom
- Si… Si tengo, una hija – Dijo Po
- ¿Y desde cuándo?... ¿Por qué no, nos lo mencionaste? – Pregunto Cole, quien estaba pronto enderezado sorbe su lugar, sosteniendo entre sus manos su Lancer
- … Es una larga historia
- Tenemos tiempo… vamos ¿Hermano que sucede? – Pregunto Baird, quien tan solo escucho y vio el como el panda soltó un pesado suspiro de sus fosas nasales… antes de llevarse las manos a la cintura
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Continuara…
