OS.10 Una noche para sobrevivir

Shot basado en RTTE en la noche en que Tormenta es capturada por los Cazadores de Dragones Astrid cae al mar...

POV ASTRID

-Tormenta- le gritaba a mi dragona mientras veía el barco alejarse –te encontraré- le prometí, no sabía cómo, pero llegaré a ella, hacían solo unas semanas había perdido a mis padres, no podía con la idea de perder a Tormenta también.

Me aferré como pude al tronco que flotaba en medio del océano, ¿de dónde salió?, ¿porque estaba a mitad del mar?, esas preguntas dejaron de tener importancia cuando me di cuenta de mi situación actual. Estaba en medio de la nada, cuando la noche caiga y la marea suba la corriente será más intensa, y el frío Thor el frío. Si no salgo pronto de aquí no sobreviviré a la noche.

Había un tronco aquí, quiere decir que la marea lo trajo, debió ser la isla de la que salí volando con Tormenta, miré el cielo, despejado, no tenía una sola nube de referencia, la posición del sol no me ayudaba, ¿A dónde debía de ir?

Mis brazos comenzaban de a poco a cansarse, el rayo del sol tan directo quemaba la parte descubierta de estos. Mi mente no está pensando más, ya no distingo el norte del sur, ¿A dónde voy?

Deje pasar horas y horas que para mí eran días, el sol comenzó a moverse, al fin tenia dirección debía nadar al norte, y lo hice, pero la marea se había encargado de arrástrame más adentro, nunca podría llegar nadando contramarea

Bienvenidas inútiles y peligrosas nubes que comenzaron a acercarse al atardecer, ¿llevaba tanto tiempo aquí? El cielo comenzó a cantar a dueto con el mar, una tormenta llega, perfecto... ¿Este es mi destino?... morir aquí... no, le prometí a Tormenta encontrarla, y un Hofferson siempre cumple con sus promesas.

Volví a tomar fuerzas, y me aferré a mi tronco

POV HIPO

El horizonte comenzaba a pintarse por el negror de las nubes como presagio de la tormenta que se aproximaba. La tarde ya estaba llegando, pero ella no. Astrid no es así, no desde nuestro último "desacuerdo" respecto a salir y desaparecer por mucho tiempo sin avisar.

-¿Todavía no aparecen?...- me sacó de mis pensamientos Patapez -quizá estén explorando y perdieron la noción del tiempo-

-Nunca se va todo el día así, menos sin decirle a nadie- le respondí sin dejar de ver el horizonte a la espera de verla, pero nada.

-¿Recuerdas cuando no llegó a su fiesta sorpresa porque estaba montando un perímetro de defensa en Berk?- vaya que lo recuerdo

-Si- le dije secamente, sobre aquella noche, ni ofrecimos ni nos pidieron explicaciones.

-Si... o la vez que decidió practicar lanzamiento de hacha en por la noche y sorprendió a Sven en el bosque-

-Sí pero... -

-Si no creo que se haya recuperado de eso- me interrumpió, dejémoslo en que Gothi tuvo que visitar con aceites calmantes durante varios días a Sven

-Y la vez también en que...-

-Patapez gracias por querer que me sienta mejor pero esto diferente- lo interrumpí -algo está mal... puedo sentirlo-

-Sabes, si alguien está preparado para sobrevivir allá afuera es Astrid-

-Si tienes razón tienes razón Patapez, incluso más preparada que cualquiera de nosotros, pero tenemos que encontrarla igual- le dije montando en Chimuelo, me cansé de esperar, sé que algo anda mal, no puedo explicarlo, solo lo sé.

-Arriba- les ordené a los gemelos que dormían sobre la mesa de la casa club y a Patán que estaba peleando de nuevo con Colmillo –vamos a buscar a Astrid-

–Me desaparecí tres días cuando Colmillo entro en modo diva y me abandonó en la Isla de Frigg, pero la rubia desaparece unas horas e Hipo se pone histérico- decía con los ojos en blanco

-Además ¿ya viste la tormenta?...- dijo Patapez quien venía entrando –Hipo, Astrid está bien-

-Saben que, yo iré a buscarla, si gustan o no acompañarme es su problema- les dije molesto por su poco interés mientras me dirigía a Chimuelo

-Nosotros vamos- dijeron apresuradamente ¿los gemelos?

-¿Exponernos a volar a mitad de una tormenta? Por supuesto que estamos dentro ¿no es así hermana?- dijo emocionado Brutacio

-Absolutamente... - contestó Tilda mientras subía a su dragón

-Es Astrid, por supuesto que estoy adentro- me respondió Patapez

-Bien bien, sé que necesitan a un héroe en esta estúpida campaña... y solo porque se trata de la futura madre de mis hijos- contestó el estúpido de Patán subiéndose a Colmillo ¿la futura madre de sus hijos?, por favor.

Cuando salimos la tormenta ya estaba demostrándonos toda su furia, las aguas estaban más intranquilas de lo normal, pareciera que el mismo Thor le estaba dando toda la fuerza posible al mar, y el cielo tampoco se quedaba atrás, ni el sol ni la luna nos alumbraban, los astros estaban totalmente escondidos por las nubes, y los rayos eran los únicos que nos brindaban luz.

-Vamos todos en direcciones diferentes- les ordené -yo iré al sur-

-No, yo debo ir al sur- protestó Patán

-¿Y eso por qué?- le pregunté, aunque conocía su respuesta bastante bien.

-Por qué a Astrid le gusta volar al sur y obviamente está esperando a que la rescate yo-

-Como dije iré al sur- le dije con los ojos en blanco, no puedo creer que estemos teniendo esta conversación

-Se pondrá muuuy triste si la rescatas tú en mi lugar-

-No te preocupes le diré que fuiste tú- le dije sarcástico

-¿Harías eso por mí?- creo que no entendió la parte sarcástica

-No, por supuesto que no- le dije para después volar directamente al sur

POV ASTRID

Nunca había visto a los mares así, la intensidad con la que el agua se movía, parecía que el mar estaba decidido a derrotarme.

No soy ni seré la clase de doncella en apuros, pero admito que aún conservo la esperanza tonta de escuchar el silbido de un furia nocturna, un barco errante, un dragón marino, alguna pista de que los dioses no me quieren llamar esta noche a su presencia en el Valhalla, pero nada, supongo que me encontraré con mis padres más pronto de lo que creí.

Mientras sentía mis fuerzas esfumarse de a poco, mi mente se comenzó a concentrar en las cosas que me daban fuerza, mi niña, Tormenta, tenía que encontrarla, recordaba su mirada asustada y la violencia con la que esos hombres la tomaron, si moría nadie sabrá que paso con ella y nadie ira a su rescate, ni siquiera Hipo... Hipo, sus ojos, su voz, sus labios, sus brazos, el... pensar que me voy de esta tierra sin decirle lo que siento.

Mi cuerpo había dejado de temblar, la hipotermia me estaba matando, si los mares aquí son fríos, en una noche como estas es prácticamente un hielo, podía sentir labios congelarse, ya no podía mover las manos, mi sangre ya no estaba circulando, ya solo era cuestión de tiempo, de muy poco.

POV HIPO

-De nuevo- le pedí a Chimuelo mientras este enviaba otro sonido ultrasónico, sin rastros de ella, me aventuré al mar en busca de islotes solitarios en donde pudiera estar. Chimuelo imparablemente la buscaba, pero sin resultados

Un tiempo después, pude sentir que Chimuelo tomaba velocidad hacia los adentros del mar, Astrid debería estar sobrevolando la tormenta, vaya imprudencia.

Unos minutos después, la sangre se me heló cuando deje de ver al cielo y me concentre en el océano una silueta a mitad del enojado mar estaba flotando casi inconsciente, Astrid.

Chimuelo voló con todo lo que tenía pero no pude tomarla, en el momento en que llegue ella se soltó de un tronco y comenzó a descender a las profundidades –Resiste amigo- le suplique a Chimuelo mientras saltaba, admito que no fue mi movimiento más inteligente, pero funcionó.

La pude tomarla apenas y comencé a nadar con ella a la superficie, Chimuelo a duras penas estaba planeando con el aire de la tormenta, se direccionó a nosotros y pude montarlo. Abrace a Astrid mientras volábamos, era un bloque de hielo, Thor ¿Cuánto tiempo paso en el agua?, ¿en dónde esta Tormenta?

-Astrid ...Astrid... Astrid¡- le dije desesperado al no tener respuesta suya. Sus ojos, al fin, nunca los había tan hermosos

-¿Por qué tardaste tanto?- su voz me supo a gloria

-Gracias a Thor- fue todo lo que pude decir mientras la abrazaba con todas mis fuerzas, estaba aquí, estaba segura, en mis brazos. –Vuela más rápido amigo, necesita calentarse- le dije al sentirla quedarse dormida en mi pecho, no es que me desagrade, pero estaba en un peligro serio

Cuando llegué a la orilla solo estaban Patán y Patapez, les hice una seña y enseguida me acompañaron a mi cabaña, Chimuelo encendió la chimenea mientras la sentaba en la cama y comenzaba a tallar sobre su espalda con la manta tratando de generar calor

-¿Qué paso?- dijo Patapez entrando con Patán

-Quien sabe cuándo llevaba en el mar- le explicaba

-Hipo... Astrid tiene un ataque de hipotermia y cansancio...-

-¿Dónde está Brutilda?- les pregunté mientras trataba de tallar aún más, no había manera, no estaba adquiriendo ni un poco de calor

-Con suerte, perdidos en la tormenta- decía despreocupado Patán -¿Por qué?-

-La necesito...- ambos me miraron con desconcierto –nunca se va a calentar mientras tenga esta ropa...- trataba de explicarles

-Si hay que hacerse- dijo Patán mientras se acercaba a nosotros, le conocía muy bien sus intenciones.

-Atrás Patán enserio- le dije sin un poco de humor, bastante tengo con Astrid congelada para aguantar a este idiota

-Oye, si a Brutilda no se le ocurre llegar pronto y a Astrid no le empieza a fluir la sangre rápido va a ser peor, eso hasta yo lo sé amigó, son simples cálculos... ahora a un lado que voy a rescatar a mi princesa-

-Chimuelo- le ordené a mi dragón quien contento comenzó a gruñirle a Patán –Patapez, su ritmo cardíaco-

Patapez se acercó a ella y tomo su fría muñeca –casi nulo, Hipo le va a dar un infarto si sigue así- dijo preocupado.

-Sálganse- les pedí, Patapez por supuesto que no lo haría, y por nada del mundo dejaría a Patán y está claro que Brutilda no piensa regresar rápido –y ya que están afuera asegúrense que los gemelos estén con vida-

Patapez enseguida salió -¿en verdad no prefieres mi ayuda?- preguntó Patán –bromeaba pues- dijo después de que Chimuelo le gruñera haciéndolo dirigirse a la salida.

Aclare mi garganta, esto va a ser incomodo de explicarle después, pero honestamente, la prefiero viva.

-Cuídala un segundo- le pedí a Chimuelo el cual se acostó con la cabeza sobre la cama y ronroneaba triste –va a estar bien compañero, tranquilo-

Bajé y tomé todas las mantas que tenía en una caja de madera y regresé con ella, puse algunas mantas muy cerca del fuego para que se calentaran algo.

Aventé a un lado la manta empapada ya, le quite con cuidado hombreras, muñequeras, rodilleras y sus botas.

Tratando de mirar y tocar lo menos posible quite su falda, mallas y blusa, su cuerpo, Thor era un hielo ¿Cuánto paso en ese frío mar?, enseguida la envolví con una manta caliente y comencé a tallar de nuevo sobre el pecho esperando que su ritmo cardíaco comenzara a subir.

-No lo suficiente- dije al notar que no disminuía pero no era más fuerte, me quite mi mojada armadura, me envolví en una manta yo para evitar mojarla de nuevo, la tomé en mis brazos y la senté en mi regazo dejándonos pegados a la chimenea, una de mis manos la pegaba lo más que podía a mí y la otra seguía tallando su pecho –vamos M'Lady... por favor- le decía rogando que reaccionara.

No sé cuánto tiempo estuve así hasta que mi mano izquierda comenzó a sentir el dulce y poderoso latido de su corazón –bien hecho As- decía suspirando mientras conservaba mi abrazo por un tiempo más y besaba su cabeza.

-Enfermera Brutilda al resca... ¿te?- dijo entrando de golpe a mi habitación –les daré privacidad- decía saliendo

-Tilda no- le grité deteniéndola –tráele una muda de ropa- ella asintió.

Brutilda llego rápidamente con una muda entera y la deje sola para que hiciera su trabajo, una vez que acabo entre para acomodarla bien y asegurarme que estuviera bien cubierta. Arrastre la silla lo más cerca de ella, toque una vez más su corazón, ahí estaba, ese latir que me daba vida, me senté y el sueño termino por vencerme.