Mágica Decoración…
Capítulo 10
Luego de hablar con su tía Albert se sintió mucho más calmado, en realidad ella era más que su tía, era como una madre, sabía que el era su consentido pues se lo había hecho saber en varias ocasiones, hablar con ella era como si le hubiese quitado un peso de encima, pero ahora debía hablar con su novia, era bastante tarde, casi media noche, por lo que le envio un mensaje preguntándole si podía llamarle, a lo que ella respondió que si, casi al instante, por lo que Albert le llamó.
Candy…-dijo Albert
Estas bien?-preguntó Candy
Si, estoy bien no te preocupes-dijo Albert
Albert… sabes que te conozco lo suficiente para saber que algo te preocupa-dijo Candy
Está bien… algo me preocupaba, ahora ya no, no te preocupes si?-dijo Albert acostándose en su cama
Albert…-dijo Candy
Vamos mi princesa hermosa, no te preocupes que mañana será un gran día-dijo Albert
Era una sorpresa para ti-dijo Candy
Lo sé… y siento que fuese antes de tiempo, pero creeme me sorprendió, es una hermosa sorpresa, aunque no me quisiste decir que era lo que había debajo de aquella cortina-dijo Albert
Por lo menos deja que esa sea la sorpresa más grande no crees?-dijo Candy
Si, está bien… aunque eso te tocará a ti presentarlo al público entonces porque yo haría el ridículo-dijo Albert
Claro que no… pero si jajaja yo me entiendo sabes-dijo Candy
Si porque yo no entiendo-dijo Albert
Ahora duerme porque mañana será un día bastante largo-dijo Candy
Lo sé… todo será aperturado desde la tarde-dijo Albert
Así es… por eso debo llegar temprano para preparar todo-dijo Candy
Te veras hermosa mañana-dijo Albert
Y tu debes ir muy guapo, como el caballero que eres-dijo Candy
Está bien…-dijo Albert- entonces mi amor la dejo descansar –dijo Albert
Muy bien… mi amor, descansa que mañana es un día muy pesado-dijo Candy
Ambos se despidieron durante varios minutos hasta que colgaron la llamada, él decidió dormir mientras ella sabía que algo no estaba bien del todo, pero sería mejor dejarlo descansar y luego hablaría con el por la tarde en la inauguración del nuevo segmento del supermercado.
Un nuevo día llego y para sorpresa de todos, la noche anterior hubo una tormenta de nieve por lo que las calles de Chicago estaban totalmente cubiertas por la blanca capa de hielo que recordaba a todos que la navidad de acercaba y por supuesto que en Andley Company esa misma tarde se inauguraría aquel lugar misterioso que sería pospuesto hace seis años por un supuesto incendio.
Toda la familia Andley se preparó solamente para llegar al lugar, pues desde media mañana Candy, Annie y Paty habían estado dando vueltas de un lado para otro, organizando a todas las personas que participarían en la inauguración del lugar, pues habían bandas navideñas, coros, cantantes, mientras los pianistas amenizarían luego de la inauguración oficial que sería presentada por toda la familia Andley en un par de horas.
Candy, Annie y Paty estaban complacidas con su trabajo, pues varios curiosos habían entrado ya al lugar y hacían buenos comentarios acerca de las tiendas y restaurantes que eran ubicados alrededor de todo el lugar, pero sobre todo era de admirar el hermoso pino artificial gigante decorado de manera elegante, sin desentonar con la decoración de todo el supermercado en general, era hermoso y majestuoso pues sus adornos de cristal eran muy llamativos y sobre todo el tenue brillo que desprendían al reflejarse con la luz que entraba a través de los cristales del techo.
Las fotografías en el lugar no se hicieron esperar, y por supuesto los murmullos al ver que escondía la pared del fondo pues estaban totalmente cubierta con una tela demasiado gruesa, y por supuesto era cuidada por un par de guardias para que nadie se acercara curiosamente a ver lo que cubría.
La familia Andley se acercó a Annie y Paty y las mismas a través de un radio dieron el aviso a Candy para que comenzara con el pequeño protocolo que tenía previsto, habían muchas personas disfrutando de las presentaciones de todos los invitados, mientras que varios reporteros estaban esperando a que la familia Andley hiciera acto de presencia e inaugurara el lugar de forma oficial por lo que al llegar no se hicieron esperar las fotografías.
Candy comenzó con todo el protocolo que tenía ya preparado dando algunas palabras de bienvenida, mientras enseguida Albert dio un pequeño discurso agradeciendo la preferencia de los clientes y por supuesto a sus trabajadores, luego siguió la intervención de la señora Elroy con un pequeño discurso también, luego George que dio un resumen de las tiendas y restaurantes con las que contaba en ese momento el lugar y por supuesto alagando la decoración que había realizado la empresa de las tres chicas. Albert preguntó a los demás que había detrás de la cortina, más ellos jamás supieron decirle porque realmente no lo sabían, solo uno de ellos sabía que era lo que estaba ahí escondido.
Candy estaba completamente nerviosa pues no sabía como reaccionaría Albert ante lo que estaba por pasar, pues lo había sentido nervioso y hasta inquieto la noche anterior, y ese mismo día ni siquiera habían podido hablar un solo minuto pues ella había estado pendiente de todos los detalles para que todo saliera bien, incluso los periodistas del lugar se habían portado a la altura ahora solo faltaba el final.
Candy…-dijo Annie llamándola al escenario
Candy…-dijo Albert al notar que estaba detrás de él
Dame un momento-dijo Candy yendo hasta el micrófono y anunciando que por fin lo que escondía esa espesa tela sería revelado.
Anthony en ese momento pidió a sus primos que sostuvieran a su pequeño hijo mientras el tomaba la palabra que en ese momento era cedida por Candy, mientras se aclaraba la garganta despacio- que gusto ver a nuestros apreciados clientes! se que están impacientes por ver lo que esconde esa tela tan gruesa-dijo Anthony un poco nervioso- como todos ustedes saben nosotros somos una empresa familiar, de hecho, recuerdo hace muchos años cuando aún mis abuelos vivían y mi madre también tuvimos la mejor navidad del mundo, recuerdo muy bien y espero que mi familia lo haga, cuando ese mismo año el abuelo iba detrás de mi abuela preguntando que quería como regalo para navidad, y ella se burlaba un poco de él diciéndole diferentes cosas, o a veces tomándonos a mis primos y a mí como excusa para no decirle que quería, pero no era porque no quisiera decirle, sino porque ella ya tenía lo que quería, hasta que llegó un momento en que ella bastante desesperada por la insistencia le dijo que para que no tuviera que decidir que regalarle a nadie le regalara un supermercado y así ella iría a comprar lo que quisiera, para todos en ese momento fue motivo de risa, más mi abuelo se lo tomó enserio, sin embargo poco después murieron y no pudieron completar el sueño, pero nosotros siempre mantuvimos vivas esas palabras de mi abuela, sobre todo mi tío William quien es el dueño de este supermercado que fue construido en honor a ella-dijo Anthony viendo a su tío- hace algunos años encontramos unos planos que mi abuelo había dibujado para construir el regalo de mi abuela y con ayuda de mi primo Stear y el gusto de mi primo Archie, los cuatro junto a mi tío construimos este lugar para que fuese ese lugar que mi abuelo quería para mi abuela, sin embargo, en ese momento no pudimos mostrarlo al público porque sabíamos que hacía falta algo, y eso era Candy, faltaba ella para darnos el último y más importante detalle del lugar. Tanto ella como yo sabemos que la navidad en realidad no se trata de dar regalos ostentosos y caros, ni peleas absurdas o vanalidades, la navidad en realidad se trata del perdón, el amor y de compartir con la familia, cosa que para mi abuela era lo más importante, así que porque no enmarcar a la familia que era tan importante para mi abuela y que mejor que hacerlo en el lugar que fue construido en honor a ella, por eso ha llegado el momento de mostrarles la mejor navidad de nuestras vidas. –dijo Anthony mientras Annie y Paty tiraban de unas cuerdas dejando caer la gruesa tela que cubría la pared
Debajo de ella se encontraba una hermosa fotografía que toda la familia pensaba perdida hace mucho tiempo, pues había sido tomada hace veinte años, en lo que para toda la familia había sido la mejor navidad de sus vidas, pues mostraba a los padres de Albert sentados en un sillón doble, mientras la señora Elroy estaba sentada a la par de ellos junto a su fallecido esposo en otro sillón, mientras Rosemary Andley y su esposo se abrazaban a Janis y Edwin Cornwall, los cuatro colocados detrás de los sillones, y cuatro pequeños se sentaban sonrientes en el suelo de modo que los tres más pequeños quedaran al frente mientras Albert estaba hincado detrás de ellos, eso sin contar el hermoso escenario en el que se encontraban conformado por una hermosa chimenea encendida en el costado izquierdo, mientras de lado derecho estaba el árbol de navidad curiosamente adornado igual que el que Albert tenía en su casa ese mismo año, mientras era adornado por varios presentes que se habían colocado al pie de este.
Archie y Stear estaban sorprendidos al ver la fotografía, en realidad la habían buscado por todos lados pero nadie había dado con esa fotografía pues ni sus padres la tenían, mientras Janis y Edwin solamente sonreían a la fotografía al verse más jóvenes y por supuesto al ver a Rosemary Andley aún viva, mientras que Elroy y Albert eran los más conmocionados pues jamás se imaginaron volver a ver esa fotografía de nuevo pues al parecer todos la habían perdido, roto o simplemente nunca la tuvieron, Albert sin querer derramó unas lágrimas.
Por su parte todas las personas aplaudieron al ver el hermoso cuadro y los periodistas aprovecharon a captar las reacciones de la familia pues habían manifestado en entrevistas anteriores que no sabían que era lo que había en esa pared. Candy se acercó a Albert y al verlo se enterneció al verlo llorar, con una mano intentó limpiar sus lágrimas pero no pudo pues ni lerdo ni perezoso la beso apasionadamente frente a todo el mundo, cosa que varios periodistas aprovecharon para fotografiar el momento pues no le habían conocido ninguna novia al gran millonario William Andley y al parecer era su decoradora, por lo que esa noticia estaría en los titulares nocturnos, al igual que la inauguración del nuevo segmento del supermercado.
Al finalizar el beso, Albert se sonrojó un poco al ver que todos les tomaban fotografías y los veían, por lo que tomó la palabra y dio por inaugurado el lugar mientras tomaba a Candy de la mano saliendo de ahí rápidamente, casi corriendo ante la mirada de todos, cuando quisieron reaccionar la pareja estaba ya dentro del elevador y no pudieron conseguir más fotografías.
Muchas personas se acercaron a tomar fotografías en el lugar y a ojear algunas tiendas y restaurantes mientras, una de las pianistas invitadas amenizaba el lugar, la familia Andley era interceptada por socios, clientes y periodistas felicitándolos y pos supuesto pidiendo sus impresiones acerca de la sorpresa y claro preguntando acerca de la novia del magnate William Andley.
Mientras dentro del elevador Albert y Candy subieron callados, para luego tomar el siguiente que les llevaría del banco a la oficina de Albert, ya en el piso de éste, Candy quiso hablar pero el rápidamente tomó la palabra
Gracias, gracias-dijo Albert
Pensé que te ibas a molestar pero la encontré y… en realidad no sé porque tenía esa fotografía, pero la encontré y –dijo Candy
No sabes lo mucho que todos buscamos esa fotografía, es la única que tenemos en familia, en realidad yo lo aprecio mucho, mis padres estarían muy felices-dijo Albert
Enserio te gustó?-preguntó Candy
Claro me encantó mi princesa, es hermosa, esa fotografía enmarca la mejor navidad de mi vida cuando mis padres y mi hermana aun vivian, escuchar la historia de Anthony me recordó ese episodio en donde no solo mi padre iba detrás de mi madre, sino que también me mandó a mí, a Rosy, incluso a la tía Elroy a preguntarle a mi madre que quería para navidad-dijo Albert
Enserio?-preguntó Candy divertida
Así es… y mi madre siempre nos respondia que no quería nada, porque estar con la familia era su mayor regalo, además de la vida y la salud, nosotros no comprendíamos eso hasta que ambos murieron-dijo Albert con un dejo de tristeza
Albert…-dijo Candy limpiando una lágrima traicionera que había salido de los hermosos ojos de Albert
Aj… al parecer me he portado casi toda mi vida como un grinch, pero creeme que siempre tengo presente eso de mis padres, en realidad para mí es importante tener salud y vida porque en cualquier momento todo puede…cambiar-dijo Albert
Debiste sentirte muy solo-dijo Candy abrazándolo dulcemente
Un poco, pero tu, en menos de un mes, me has hecho sentir el hombre más amado y feliz del mundo-dijo Albert besando sus ensortijados cabellos
Y tú a mí me has hecho sentir amada luego de tantos años-dijo Candy
Candy… por fin se lo que debo hacer-dijo Albert un poco serio viendo a un punto vacío lo que hizo que Candy lo viera a los ojos y el le dedicara una hermosa sonrisa mientras sus ojos se iluminaban
Para que?-preguntó ella
Mi amor, te gustaría ser mi acompañante mañana en la fiesta?-dijo Albert- quiero presentarte ante todos como mi novia
Pero… amor, no se si sea apropiado, no quiero que alguien diga que me estoy aprovechando de ti porque eres rico o algo asi-dijo Candy
Enserio eso te preocupa?-preguntó Albert
Si Albert, yo sé que era lo que todos comentaban cuando Eliza era tu novia, y enserio…-dijo Candy
Tu eres igual a Eliza?-preguntó Albert
No pero…-dijo Candy
Entonces no importa, ahora se que debo hacer Candy, por favor mi princesa acompañame mañana, quiero que comiences a tomar papel en mi familia-dijo Albert
Está bien amor, lo haré, no te preocupes que todo saldrá perfecto mañana-dijo Candy
Lo sé porque la mejor novia del mundo lo ha hecho, aunque antes de la fiesta me dejarías hablar contigo –dijo Albert
Claro, mi amor-dijo Candy
Pero segura… porque hoy íbamos a hablar antes de esto y estabas dando vueltas de un lado a otro y casi no pudimos hablar-dijo Albert
Lo sé, pero te juro que mañana si, -dijo Candy- ahora debo irme para tener todo listo-dijo Candy
Si pero antes-dijo Albert besándola tiernamente
Yo creo que no fue suficiente-dijo Candy
Verdad que no…-dijo él besándola de nuevo hasta que subió al elevador
Nos vemos mañana-dijo Candy
Hasta mañana-dijo Albert – pero te llamare en la noche verdad?-preguntó Albert
Claro mi amor-dijo Candy mientras el elevador cerraba sus puertas para dejarlo dentro de su piso- Albert tomó rápidamente su celular y llamó a su prima.
En la planta baja Annie y Paty estaban observando el aun la presentación de la pianista que amenizaría unos minutos más para luego dar paso a otros músicos hasta que la noche cayera en el lugar, por lo que aún tenían bastante tiempo para estar ahí y debían afinar algunos detalles para la fiesta del siguiente día Janis estaba más tranquila pues se habían librado de los periodistas, hasta que sintió vibrar su celular.
Bueno?-dijo ella
Janis intercepta a Candy y dile que vayan a ver vestidos para fiesta de mañana-dijo Albert
Pero…-dijo Janis
Tu solo hazlo y dile a Paty y a Annie también, yo los pagaré, no dejes que vea el precio por favor-dijo Albert
Esta bien… en donde esta-dijo Janis
Va en el elevador, por favor no dejes que se vaya, quiero que mañana se vea más hermosa de lo que es-dijo Albert
Está bien…-dijo Janis colgando la llamada con una sonrisa- tía, venga tenemos una misión-dijo Janis
Y ahora que pasa-dijo Elroy
Espera-dijo la mujer casi arrastrando a su tía al elevador
El elevador se abrió y como si nada Janis se acercó a Candy- Candy-dijo Janis
Señora Janis, Señora Elroy-dijo Candy
Fue un hermoso detalle lo del cuadro, agradecemos que hayas encontrado esa foto-dijo Elroy
En realidad no sé como la tenía-dijo Candy haciendo que las dos mujeres se vieran la una a la otra
Tu la tenías entonces?-dijo Janis
Si, estaba revisando unas cajas que mi tía tenia arrumbadas en una esquina del departamento y encontré varios álbums de fotografías, un poco de ropa, algunas cosas-dijo Candy.- y casualmente ahí estaba la fotografía
Ya veo…-dijo Elroy comprendiendo de inmediato que era lo que pasaba con su sobrino
Sabes la tía Elroy y yo íbamos a ver unos vestidos ahora mismo, para la fiesta de mañana, que te parece si invitamos también a tus amigas, ya que irán como acompañantes de mis hijos-dijo Janis
Creo que sería demasiada molestia-dijo Candy
Claro que no-dijo Elroy- además yo misma te ayudaré a elegir un vestido-dijo Elroy
Está bien… llamaré a Paty y Annie para que nos acompañen-dijo Candy
Así las cinco mujeres fueron camino a una de las boutiques más exclusivas que estaban claramente en el supermercado de los Andley, obviamente los precios eran demasiado elevados y las tres chicas entraron un poco incrédulas, pues Janis y Elroy entraron con toda propiedad siendo inmediatamente atendidas por las vendedoras, que muy felizmente les esperaban, las tres chicas fueron a los probadores inmediatamente, pues Janis era la asesora de Paty y Annie, mientras que Candy era asesorada personalmente por Elroy Andley, quien ponía especial cuidado en el traje que la chica luciría al siguiente día.
Candy intentó ver el precio de los vestidos más estos en sus etiquetas no los tenían, sin embargo, ella estaba consciente de que los vestidos costarían una fortuna que por supuesto ella no podría pagar, aunque sabía que quizá eso era idea de Albert, por lo que dentro del probador le envio miles de mensajes y llamadas, que no fueron contestados por el mismo, pues este dentro de su oficina sonreía pues sabía que ella había descubierto su plan, pero eso no importaba en realidad, el quería verla más hermosa que nunca en la fiesta.
Las tres chicas luego de unas horas salieron con algunas bolsas de la tienda, pues Janis y Elroy insistieron en que ella pagarían los vestidos y no había discusión pues era como regalo para presentarse en la fiesta del día siguiente y por supuesto como agradecimiento por las actividades que habían planeado durante su estadía en Estados Unidos, las chicas estaban bastante apenadas, sin embargo, aceptaron los presentes y siguieron con su trabajo hasta el anochecer.
Albert bajó de su oficina pues por fin había terminado su trabajo atrasado y podía tener libre al menos un par de días, ahí se encontró con Candy quien le esperaba para hablar con él.
Mi amor, pensé que habías regresado a tu departamento-dijo Albert
Albert… -dijo Candy
Lo sé… lo sé-dijo Albert
Mi amor, estos vestidos son muy caros, aunque no vi los precios, se que no son baratijas, créeme no necesito de cosas caras para que tu…-dijo Candy
Candy, lo sé, pero no fui yo quien los compró, fue mi tía además se que te veras mucho más hermosa de lo que estas ahorita, vamos es solo un regalo mi amor-dijo Albert
Albert… en realidad no quiero que piensen que estoy contigo por interés creeme yo te quiero por quien eres-dijo Candy
Mi amor, nadie va a pensar eso te lo prometo, todos saben que estas conmigo porque me quieres, no por mi dinero, vamos princesa, es solo un regalo si?, comprende también a mi tía, ella desde hace muchos años frecuenta tiendas como a las que de seguro te llevó, es decir, no sabe de un lugar más económico-dijo Albert
Está bien… esta bien, pero siento que es demasiado-dijo Candy
No mi amor, para ti jamás va a ser demasiado, se que te veraz hermosa-dijo Albert
Está bien…-dijo Candy
Por supuesto que la mujer que me acompañará a recibir a todos los invitados debe estar muy elegante-dijo Albert
Está bien, ya entendí y tienes razón, no diré nada más-dijo Candy abrazándolo dulcemente pues el supermercado en sí estaba casi vacío pues todas las personas estaban en el área nueva.
Que te parece si vamos a mi casa y vemos una película?-dijo Albert
Tu crees que Adam nos deje?-preguntó Candy
Claro… debería, además pediré que preparen una habitación para ti-dijo Albert
Hay mas?-preguntó Candy
Claro que si, o si prefieres, puedes quedarte conmigo…-dijo Albert coqueto
Jajaja no señor, que pena con tu tía-dijo Candy colocando un dedo en su nariz
Está bien… pero la película si verdad?-preguntó Albert
Claro que si-dijo Candy
Entonces vámonos princesa, su carruaje real la espera-dijo Albert
Jajajaja vamos-rio Candy caminando junto a él hacia la salida del lugar
Ambos llegaron a la casa de Albert y todos estaban casi dormidos, como siempre Anthony estaba despierto trabajando en su computador, mientras Elroy platicaban con Janis y Edwin en el comedor, al verlos los saludaron y estos correspondieron el saludo, Albert pidió que le preparan una de las habitaciones a Candy mientras ella comenzó a hacer algunos emparedados para comer, la cocinera llegó a relevarla de inmediato, pero Candy le pidió que la dejase hacer eso por lo que la mujer agradeció y se despidió. Albert regresó, mientras Candy servía el té en dos tazas.
Eso se ve delicioso!-dijo Albert
Solo son emparedados…-dijo Candy mientras servía el té
Pero todo lo que tu haces es delicioso-dijo Albert abrazándola por la espalda mientras servía las dos tazas de té
Albert…-dijo Candy- nos vamos a quemar
Jajaja está bien… vamos arriba –dijo Albert
Está bien pero ayúdame quieres?-dijo Candy
Como usted diga señorita-dijo Albert ayudándola a subir la comida mientras los demás se hacían de la vista gorda
Ambos subieron a la habitación de Albert mientras los demás los observaban desde abajo como si se tratara de unos niños, Albert y Candy comieron juntos mientras debajo de las sábanas veían la película, que casi ni ponían atención por hablar de otras cosas, realmente eran felices juntos, a Albert se le había olvidado esa inseguridad que tenía la noche anterior, y por supuesto había reafirmado su decisión. Como era de esperarse ambos se quedaron profundamente dormidos, pero en la madrugada Candy despertó y salió de la habitación de Albert para entrar a la que habían preparado para ella.
Por la mañana Albert despertó y al no verla saltó de la cama pues sabía que como era de impulsiva pudo irse a su departamento en la madrugada, sin embargo, escuchó que había actividad ya en la habitación que habían preparado para ella, por lo que tocó un par de veces, a lo que ella respondió y dejó que pasara.
Buenos días…-dijo Albert
Buenos días Albert…-dijo Candy que ya estaba preparada para todo
Que haces despierta ahora mi amor-dijo Albert
Debo trabajar recuerdas, hoy es un día importante, así que cambiate, y arreglate –dijo Candy
No…. No quiero, desperté porque no te ví a mi lado-dijo Albert
No estuve a tu lado desde la madrugada-dijo Candy
Si pero… entonces ven y compensame eso quieres?-dijo Albert abrazándola
Albert debo trabajar-dijo Candy
Ven… vamos a dormir!-dijo Albert
No… amor-dijo Candy sintiendo como Albert mientras la abrazaba se lanzaba a la cama de la habitación- enserio Albert debo bajar
Ven acá…-dijo Albert abrazándola mientras cerraba sus ojos
Jajaja mi amor, tu puedes seguir durmiendo pero yo no…-dijo Candy
Segura… -dijo Albert besándola dulcemente
Quisiera quedarme-dijo Candy
Pero…-dijo Albert besando su cuello
Pero no puedo debo trabajar además…-dijo Candy siendo callada por un beso de su novio
Por favor…-dijo Albert
No amor, Annie y Paty me esperan, de seguro están abajo-dijo Candy
Candy… princesa vamos a dormir-dijo Albert
No… señora Elroy buenos días-dijo Candy en tono asustado mientras Albert paraba con lo que hacía y se componía
Tía yo…-dijo Albert
Caíste-dijo Candy levantándose yendo hasta la puerta- adiós mi amor debo trabajar
Tramposa, esa la pagarás-dijo Albert
Candy comenzó con su trabajo, pues minutos después llegaron Annie y Paty, las tres comenzaron con la decoración, supervisando la mantelería, los platos, la cristalería, el sonido, miles y miles de cosas pues para el medio día todo debía estar preparado, ya solo se darían un par de ajustes, la familia Andley simplemente observaba como las tres chicas se acoplaban para realizarlo todo, dando la bienvenida a las personas que los ayudarían, Elroy y Janis estaban bastante desahogadas, por lo que se podían encargar de la familia en ese momento y de cómo vestirían pues eran los anfitriones y no debían decepcionar. Llegado el medio día todo estaba casi listo, los Andley las invitaron a Almorzar para luego dejar que todos se fueran a arreglar, Annie, Paty y Candy iban al salón para ver que todo estuviese como ellas querían, pero fueron interceptadas por Albert.
Perdón… se que están atareadas pero debo hablar con Candy un momento-dijo Albert
Albert…-dijo Candy
Ve Candy, está todo casi listo-dijo Paty
Si nosotras nos encargaremos del resto-dijo Annie
Está bien…-dijo Candy
Ven acompañame a la biblioteca-dijo Albert
Al entrar a la biblioteca, estaban George, Elroy y Albert en el lugar, Candy se sorprendió un poco al verlos ahí, más no dijo nada, e hizo caso en tomar asiento.
Candy… tengo un plan para esta noche, pero antes que todo debo decirte la verdad, si tu no estas de acuerdo, lo entenderé, pero primero quiero que me escuches-dijo Albert
Es algo grave?-preguntó Candy
Candy, no quiero seguir contigo escondiéndote algo tan importante, si luego de lo que te digo decides que no puedes yo lo entenderé-dijo Albert
Continuará…
Chicas espero se encuentren muy bien, les cuento que hasta ahora pude subir el capítulo, este es el penultimo porque ya nos acercamos a la navidad! Espero esten disfrutando de estas fechas con su familia, que estas fechas no sean de enemistades, sino al contrario, sean de amor, paz y armonia para todas ustedes, para que agradezcamos lo que tenemos.
Saben que las quiero mucho aun sin conocerlas, espero esta historia este cumpliendo con sus expectativas pues saben que leo todos sus comentarios y me alegra ver que les gusta, agradezco a todas por seguirla desde que inició.
Así que sin más que decir, les envio besos y abrazos a la distancia...
