El día lunes Syaoran debió presentarse en la sede del Tribunal de Hechiceros y permanecer todo el día, así por lo que restaba de la semana. El consejo de guerra había apresado a los magos sospechosos de conspirar en la muerte de Deng Zhifang, uno de los líderes más antiguos del concilio de magos del oeste. Lo habían secuestrado y bajo tortura lo mantuvieron dos días hasta que decidieron decapitarlo, hecho que desató la furia de los miembros más conservadores y generó fuertes divisiones. Los cargos contra los asesinos fueron innumerables pues se presentaron múltiples testigos a declarar. Saliendo a la luz que eran asesinos a sueldo de una familia cercana al clan Li.
La señora Ieran se vio expuesta ante la corte de magos, no faltando los que buscaron desacreditarla, pero que gracias a las habilidades de su asistente, logró probar su desconocimiento e inocencia en los hechos.
Los asesinos fueron enviados a prisión de por vida y cada miembro de la familia involucrada debió renovar sus votos mediante la ceremonia protocolar, menos los conspiradores a los que se les marcó con la señal del traidor y fueron expulsados del concilio.
Sakura practicaba ahora cada mañana con las cartas de combate y el mismo maestro que enseñó a Syaoran. Sus progresos eran visibles y esto ponía muy contenta a la muchacha. Tenía clases de meditación y bloqueo contra asedios mentales o de magia, idioma chino tradicional y antiguo, invocación, transmutación y oratoria. Todo regulado por estrictos horarios y exigencias.
Eriol llegó el día sábado siguiente y fue recibido con mucha pompa por los miembros del concilio y la familia Li. Se reunieron en la mansión de la señora Ieran para hacerle entrega de obsequios y presentarles a sus hijas más bonitas, lo que despertó el espíritu burlón del joven inglés que sólo veía en estas atenciones que la hipocresía de los miembros del consejo no había cambiado.
Eriol sólo quería que se fueran estas "hienas" y lo dejaran con Sakura y Syaoran, pero debió aceptar estoicamente todas las atenciones, los halagos y las miradas de interés de las bonitas muchachas chinas. Incluso hubo una que logró despertar su interés, pero sólo le duró unos minutos mientras la chica se volteaba y le dejaba admirar su prominente trasero.
Uno de los momentos memorables de la llegada de Eriol lo protagonizó Sakura, que estaba muy alegre por su arribo, lástima que tanta alegría le pasó la cuenta. Después de saludar a Eriol e intercambiar unas palabras, vio con asombro entrar a un Gato de aspecto serio a la sala, el Gato en cuestión era de color negro y sus ojos permanecían cerrados, llevaba un extraño bastón que le permitía caminar erguido. La joven se acercó y le hizo cariño en el lomo, intentando tomarlo en sus brazos. El gato la miró molesto y se sonrió.
– "Sakura, te presento al maestro de las islas Aoshima, el gran patriarca Nekobasu."
-"Este ga… gato es un maestro".- decía la sorprendida chica
-"Uno de los mejores, querida descendiente"- decía Eriol con su cara de risa – "Maestro, ella es Sakura, la dueña de las cartas Clow."
-"Un placer hermosa Sakura" – decía el gato en perfecto chino con acento japonés – "al igual que tú mis ancestros pertenecen al país del sol naciente. Hemos vivido separados del hombre durante miles de años y nos ha ido bastante bien".
-"Mucho gusto maestro, por favor le ruego que me perdone".- avergonzada por el papelón la chica se quedó al medio de la sala, siendo rescatada amablemente por el hombre que amaba – "Syaoran, tú sabias que el maestro …. era un… un….."
-"Había escuchado rumores. Pero es la primera vez que lo veo. Anímate, los registros indican que este gato es más poderoso que Kerberos y dicen que es el ancestro de todos los de su especie".- ambos rieron de buena gana.
En la reunión Sakura no sólo conoció al Maestro Nekobasu, sino que a muchas personas que guardaban parentesco con Syaoran, a los cuales no había sido presentada y que se morían de curiosidad por conocerla. Además, de un número no despreciable de jovencitas que se cortarían los dedos del pie por convertirse en consorte del apuesto joven. Muchas de ellas la miraron con curiosidad, otras con envidia pero algunas fueron groseras y no disimulaban su aire de desdén. Lo que más molestaba a Sakura sin embargo, eran los atuendos ceñidos, los escotes pronunciados, los peinados elaborados, parecían las candidatas a un concurso de belleza, incluso se sonrió imaginando que en algún momento de la noche saldría un animador detrás de las cortinas y comenzaría el desfile.
-"Sakura, en qué piensas, tienes una cara muy larga" – decía Eriol con risa en sus ojos.
-"¿Siempre se comportan así estas mujeres? Tan arregladas, como en una especie de competencia" –
-"No siempre, hoy tienen la oportunidad de atrapar a algún joven soltero y poderoso, déjame ver están los hijos de la familia Hsiang, el primogénito de Kezhuan, el joven heredero Li por supuesto, que es el favorito para ser nombrado Jefe del concilio y por último tu servidor, aristócrata inglés y reencarnación de Clow Reed."
Sakura sólo bufó, de imaginarse a su amor en brazos de alguna de esas muñecas de porcelana, sentía que le hervía la sangre y el parecido con Touya se hizo evidente.
-"Me extraña tu molestia, si Li las conoce desde siempre y su indiferencia siempre ha sido la misma. Algunos líderes de familia le guardan por eso un profundo rencor a tu novio".- La chica lo miró analizando sus palabras y se sonrió.
-"Tienes razón, perdona, empiezo a escucharme como mi hermano".-
-"Y dime ¿qué piensas de la joven que vive en la mansión, asistente estrella de Ierán?" – soltó de pronto el inglés cambiando de tema.
-"Ella ha sido muy amable. Me parece que es una persona confiable".
-"Y también muy envolvente. Es una mujer joven y bastante atractiva." – dijo el joven para sí ante la respuesta de la chica.
Esa noche era para celebrar y la pareja de enamorados aprovecharon de hacerlo saliendo a la pista a bailar. Sakura estaba radiante, orgullosa de bailar con el hombre más guapo del universo y él no le despegaba la vista. Sabía que estarían murmurando, pero no le podía importar menos.
Después de unos cuantos bailes, salieron al balcón a tomar aire, pero la noche estaba helada y como querían alejarse de la mirada de los invitados se dirigieron a la habitación de Li para retomar el fuego que habían renovado. Se besaron con pasión y se dijeron de mil formas como se amaban, Sakura tomó nuevamente su lugar sobre el joven, se había hecho adicta y no se avergonzaba – "cielos, esperé esto toda la semana"- le decía mirándolo a los ojos, se mordió el labio y alcanzó una ruidosa liberación.
Syaoran la tomó con cuidado volteándola y poniéndose por encima de ella. Se miraron profundamente y Sakura lo atrajo para besarlo con pasión como única señal de aceptación. Pero Li quería escucharlo, sentirse seguro, con cariño le pregunto –"¿estás segura que quieres hacerlo?"- y ella sólo le dijo – "ámame".-
El joven estaba embriagado de ella, quería hacerla suya, quería unirse con ella, quería todo de Sakura. Con rapidez se empezó a quitar la ropa que estorbaba, la camisa…..los pantalones…..se empezaba a quitar sus boxers ….y entonces escucharon unos fuertes golpes, alguien golpeaba con desesperación la puerta de la habitación.
-¡Señor Li, señorita Sakura….!
-¡Pero que mierda.…! - Bramó Syaoran. – ¡Qué ocurre? !
-Salgan rápido, nos están atacando…..!
-Queéééé! - Dijeron ambos a la vez, recuperando rápidamente sus prendas de vestir.
Salieron corriendo y vieron con horror que en la planta baja reinaba el caos.
