- NOS UNE -

Él vestía un traje de dos piezas de color azul marino, con una corbata azul oscuro y zapatos de charol negro. Sonreía ante la prensa con total naturalidad, además tenía en sus manos un mítico ejemplar del que solo había oído hablar, estaba fascinado.

Ella tenía puesto un vestido rojo de mangas largas con encaje... Ajustado hasta la cintura y el resto abombado con un género mucho más pesado y mate. Zapatos de tacón negro.

Él la vio aparecer, y con cuidado depositó al animal en las manos de su cuidador y protector, se limpió rápido con gel desinfectante y se acercó a ella sin quitarle los ojos de encima, ni siquiera miraba por donde caminaba, todo a su alrededor estaba estático, nada importaba.

— Chile... — Tomó su mano y la sacudió suavemente — Es un honor para mí estar aquí...

Ella segura y confiada, suspiró, entonces pasaron al beso en la mejilla que volvió loco a la prensa.

— Así que el mismo objetivo... La misma razón para estar aquí...

— Si... — Él suspiró — Después de todo... Ambos compartimos el Pacífico Sur, me gustaría que pudiéramos hacer muchas más cosas en conjunto, por eso te pido me tengas paciencia y...

— Australia, yo te tengo paciencia, te tengo mucha paciencia porque te quiero mucho también — Eso no provocó algo en ambos — La verdad... No sé de qué paciencia me hablas, tú no me molestas — Se cubrió la cara con ambas manos y luego miró hacia el cielo, obnubilada por la brillante luz — A veces me pregunto hacia dónde vamos en todo ésto y si podremos hacer un cambio... Ni siquiera yo puedo entender por qué actúo como actúo... Por qué me contradigo y yo...

— ...Es uno de los días más brillantes que he visto en el sur de tu casa — Interrumpió al ponerse frente a ella, tomar sus manos y mirar el cielo.

— ¿Qué dices? — Delante suyo... Era un poste de cuello blancuzco y varonil.

— Mira al cielo — Susurró — No te preocupes por mañana Chile, disfruta este momento. Si no lo ves ahora, te perderás todo aquello que intentas proteger.

— Tienes razón...

— ¿Cierto?

— Si... Es uno es lo días más brillantes que he visto... Es de las cosas más brillantes y hermosas que he visto... — Se miraron y él sonrió, dispuesto a decir algo más, pero fue cortado — ...Tu sonrisa.

Tal declaración le quitó el habla.