¡Décimo día! ¡Ya vamos llegando a un tercio de este reto!
Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.
Advertencia: Este drabble participa en la actividad de noviembre de #retossesshomenov.
Día 10: Magos
Palabras: 491
Baúl del Oeste
En la oscuridad
Sesshōmaru caminó por los largos pasillos oscuros, apenas alumbrados por los débiles rayos lunares que entraban entre los grandes ventanales, sin embargo, a pesar de la escasa luz no se detuvo ni un momento, pues 7 años estudiando ahí hizo que conociera cada rincón por lo que perderse o tropezar no era algo que temiera.
No tardó en llegar ante un recuadro de frutas, dio una mirada a su alrededor antes de alzar su mano y hacerle cosquillas a la pera, para que revelara la puerta que llevaba a las cocinas, no era la primera vez que se escabullía a altas horas.
Ni tampoco le era desconocido la figura que estaba encorvada sobre la mesa, charlando alegremente con los elfos domésticos como si fueran amigos de toda la vida, bueno, pensándolo bien, podrían serlo; ella siempre fue amable con todas las criaturas mágicas.
Carraspeó para dar a conocer su presencia, los elfos corrieron a recibirle mientras la morena sólo alzaba la vista, antes de sonreír al reconocerle.
—Sesshōmaru.
—Hay toque de queda a partir de las 10 —anunció acercándose.
Ella siguió sonriendo.
—Quería un poco de chocolate caliente, el invierno es algo crudo en Hogwarts.
—Puedes venir a una hora decente.
Kagome se encogió de hombros antes de inclinarse hacia adelante.
—¿Qué hará, señor premio anual? ¿Me castigara?
—No juegues con tu suerte, Kagome —replicó tomando haciendo frente a ella, vio algunos elfos esperando si ordenaba algo, pidió un poco de chocolate caliente, pero que fuera amargo, el dulce lo empalagaba demasiado rápido, una vez ella le dio a probar el suyo, fue una de las experiencias más cercanas a la muerte.
—Lo siento, lo siento; sólo quería tomar algo antes de ir a acostarme, la noche siempre me da tranquilidad.
Él suspiro antes de asentir, no es que ella fuera problemática o algo, esa sería su amiga Ayame, que parecía dejar un caos por donde pasaba, aún no entendía como había puesto patas arriba una clase en menos de 2 minutos; y sinceramente, no quería saberlo. Así que sabía que la visita de Kagome era personal, no una manera de como animar el desayuno de mañana.
—Bien, te acompañaré de regreso a tu sala común.
—Un Slytherin cerca de la sala de los leones causaría habladurías —bromeó.
—No que nos falte eso, hemos salido desde el año pasado.
Kagome sonrió.
—Y parece que comenzamos ayer, los rumores y chismes no dejan de llegar, ya sabes, al parecer ya tuvimos sexo en el despacho de la directora —Sesshōmaru se atraganto con su bebida al escuchar eso—. Y les dije que no, que aún no conseguimos la contraseña.
—¡Kagome!
Ella rió antes de salir corriendo de las cocinas, con un rápido agradecimiento a los elfos siendo seguida por Sesshōmaru; si en la mañana el rumor de que habían visto al premio anual correr por los pasillos pasada la medianoche, bueno, culparía a los retratos.
A ellos definitivamente les encantan los chismes.
FiraLili
10/11/2020
