Ni los personajes Teen Titans ni los personajes de Lucifer o cualquier referencia a otra serie me pertenece, yo solo lo tomo prestado para jugar un rato.
Capitulo 9: Investiga antes de atacar.
Los Titanes y John corrieron hacia la iglesia, probablemente habría sido más seguro si Raven les hubiera teletransportado a la puerta del edificio sagrado, pero estaba débil y no se atrevía a dar demasiado de si misma antes de entrar en el lugar.
Estaban a solo unos metros cuando escucharon el sonido de cristal rompiéndose y caer al suelo, rompiéndose en aún más pedazos.
- ¡La barrera se ha roto! - Jadeó Raven, tratando de mantener el ritmo de sus amigos lo mejor que pudo.
Entonces oyeron cascos y relinchos furiosos.
- ¡Y el Jinete no esta contento! - Gruñó John.
Por suerte para ellos, lograron llegar a la iglesia segundos después, Dick y John abrieron la pesada puerta con un poco de esfuerzo mientras Raven miraba el imponente edificio con un ligero temblor, agarrándose el corte del brazo gruño y siguió a sus amigos.
- ¡Vamos, rápido! ¡Todos dentro! - Gritó John, y cuando finalmente todos estuvieron dentro él y Dick cerraron la puerta.
Al resto les hubiera gustado soltar un suspiro de alivio al saberse a salvo aunque solo sea por unos momentos, pero antes de hacerlo oyeron un grito ahogado.
- ¡Aaarrrrhhhggg! - Raven se agarró las manos y las acunó hacia su pecho a la vez que sus piernas comenzaban a ceder.
Actuando, en parte por instinto, Damian corrió hacia ella y la sujetó contra su cuerpo, evitando que se desplomara en el suelo.
- Raven… - Murmuró Damian, mirando con asombro la mueca de dolor de su compañera.
- ¡Cogela en brazos! - Exclamó John, acercándose a las dos aves - ¡Venga, álzala en brazos! ¡No dejes que toque nada, ni el suelo, ni las bancas, ni nada!
Damian obedeció algo aturdido y, a pesar de los quejidos de Raven cuando la movió, la alzó al estilo nupcial y acurrucó la cabeza de la joven en su pecho, fue entonces que noto algo que lo preocupó.
- Su corazón...va a mil por hora – Murmuró, fue solo un susurro pero pareció despertar al resto de los Titanes del ensimismamiento en el que habían entrado.
- Oh, Raven... - Lloró Kory, trató de acercarse, buscando alguna manera de ayudar o consolar a su amiga, pero John les impidió acercarse más alzando un brazo.
- Todos nos mantendremos tranquilos ¿Esta bien? Todos en calma – Dijo John, acercándose lentamente, como si no quisiera asustar a un animal salvaje y herido, agarró la muñeca de Raven y midió su pulso desenfrenado – Y solo hablo yo, muchas voces a la vez no le gustan a nadie ¿Verdad?
Cuando todos asintieron temblorosamente, John volvió a hablar mirando a Raven, fuertemente acurrucada en los brazos de su compañero que la agarraba como si se tratara de una pluma.
- Esta bien, Rachel, Rachel escuchame ¿Si? Entrar en pánico no ayudara a nadie en este momento, has de respirar, respira y calmate, mientras no toques nada el dolor y malestar se mantendrán constantes pero no irán a más.
- ¡Estoy respirando! - Jadeó Raven.
- No, amor – Dijo John, con voz clara y fuerte – Estas jadeando y a punto de hiperventilar, pero eso no es respirar con normalidad.
- No hay suficiente aire… - Se quejó Raven, aún con los ojos fuertemente cerrados.
- Si lo hay...pero para poder usarlo has de relajarte y respirar con calma, Rachel tu corazón late muy rápido, acabaras por transformarte si sigues así y entonces si que estaremos en problemas, porque es tu parte humana la que te esta permitiendo estar aquí dentro, no sabemos que puede pasar si te transformas ahora, no podemos permitirnos eso.
A pesar de las palabras de John y que Raven trató de respirar hondo para calmarse y hacer remitir el dolor, no tardo mucho en negar con la cabeza.
- No puedo… - Jadeó – No...no me encuentro bien...me duele el brazo…
John gruñó, pensando en que podría hacer, pero entonces, Damian acunó de nuevo su cabeza, asegurándose que su oreja estuviera apoyada justo sobre su corazón.
- ¿Lo escuchas? - Preguntó Damian, en voz baja y calmada, cuando Raven asintió continuó – Perfecto, pues tu corazón a de ir al mismo ritmo ¿Esta bien? ¿Puedes hacer eso?
Raven volvió a asentir, agarrando con fuerza la camisa y el cuello del chico mientras se concentraba en los latidos de su compañero, concentrarse en sus latidos calmó los suyos propios y en unos minutos ambos latidos se coordinaron al mismo ritmo, y a la vez, le permitió respirar con tranquilidad.
Después de disfrutar de esto unos momentos más, Raven finalmente abrió los ojos y miró a John con una débil sonrisa que no prometía nada bueno, al menos nada bueno para él, de todos modos levantó una ceja y espero a ver que era lo que su joven amiga quería decirle.
- Estas...estas en una iglesia...tú...estas en una iglesia – Raven se rió ligeramente, tarando de reprimir una carcajada que solo le complicaría las cosas en ese momento – John Constantine esta en una iglesia.
- Mira quien habla – Dijo John, pero el alivio era palpable en su voz.
- Me...me reiré de esto por días – Dijo Raven antes de volver a acurrucarse contra Damian haciendo una mueca – Odio este lugar…
- Me temo que es el lugar el que te odia a ti – Murmuró John, mirando a su alrededor y haciendo una mueca propia – Dejame reformular eso, las personas de este lugar te odian, parece que estaban bien versados en el tema demonios, realmente no querían que ninguno entrara, probablemente por el Jinete sin Cabeza.
- ¿Entonces porque no vienen aquí por la noche? Este lugar parece medio abandonado – Dijo Kory.
- Eso es porque lo está – Dijo John – Hoy en día la ciencia a estado superando a la fe y a la superstición, es normal que la gente del pueblo crean que es un loco aprovechándose de la leyenda del pueblo para matar en lugar de creer que es un espíritu o demonio.
- Gente miedosa – Gruñó Raven.
- Si, gente miedosa – Se rió John – Es verdad, muchas personas te dirán hoy en día que no creen en demonios, fantasmas, espíritus o brujas, magia, o algo sobrenatural o paranormal, y lo dirán muy confiados diciendo que no existe, pero a la mínima de algo saldrán corriendo por sus vidas, se acojonaran bajo sus sabanas cuando al final de la película ponga "Basado en hechos reales" ¿Porque huyes de algo que estas seguro de que no existe? – John negó con la cabeza, aparentemente indignado - Gente hipócrita
- Huummm...la gente hipócrita todavía tiene sentido de supervivencia, John – Murmuró Raven, aparentemente adormilada, podría tener algo que ver con su cansancio acumulado, su malestar y...el hecho de que Damian la estuviera meciendo sin darse cuenta aparentemente.
John chasqueó la lengua.
- Sus mentes pueden estar seguros de que no existe pero sus almas lo saben mejor, es un miedo arraigado, es como el miedo que puede darte acercarte al fuego o el miedo de ahogarte, el miedo a la oscuridad...es algo que se tiene y ya – Susurró Raven – Damian...si sigues así me voy a dormir… - Advirtió.
En el momento que Raven dijo esto Damian paró durante unos segundos, dándose cuenta de lo que había estado haciendo, se sonrojó, pero volvió a mecerla.
- Probablemente sea una buena idea – Dijo Damian.
- Tiene razón ¿Sabes? - Dijo John – No te curarás ni descansaras realmente, no recuperaras fuerzas...pero tampoco te debilitaras más, y la noche te pasará más rápido, no parece que podamos salir hasta que salga el sol.
- ¿Porque no? - Preguntó Gar, mirando hacia la puerta y las ventanas.
- Esta fuera – Dijo Raven – Puedo oírlo, oigo los cascos del caballo rondando, también puedo olerlo...no apesta tanto como uno pensaría...y de todos modos también puedo sentirlo afuera...no se ira.
- Esta esperando, sabe que no es agradable para ti estar aquí dentro y que podríamos intentar salir, no lo haremos...no tendrá más remedio que irse él cuando salga el sol, no puede estar aquí de día.
- ¿No puede? ¿Porque no? - Preguntó Kory.
- ¿Me creerías si te digo que no lo sabemos? - Dijo John – Debe haber un motivo, claro, pero al contrario de lo que creen los demás...no lo sabemos todo, a veces nosotros también nos la jugamos.
- En ocasiones nos sale bien...y otras nos sale mal… - Los ojos de Raven se cerraron unos instantes, cabeceó y se sacudió, volviendo a alertarse.
- Duerme – Dijo John, pero sabía que por muy fuerte y resistente que fuera Damian, no aguantaría toda la noche de pie y con ella en brazos, entonces recordó su gabardina, no parecía mucho más que un trozo de tela, pero tenia propiedades...muchas propiedades y una de ellas… - No funcionaria con todo tu cuerpo pero…puedes apoyar las piernas al menos.
John se quito la gabardina y la apoyó en el suelo.
- Ven, siéntate en el suelo y apoya sus piernas en la gabardina, pero no puede tocar nada más ¿Entendido? - Le dijo a Damian.
Damian asintió y se sentó con las piernas cruzadas, apoyando a Raven en su regazo y en su pecho, dejando que estirara las piernas sobre la gabardina, Raven se tensó unos momentos, esperando el ardor, pero se relajó cuando no lo sintió.
- Así ambos estaréis más cómodos – Dijo John – Ahora si, trata de dormir, no te preocupes por tus amigos, puedo entretenerlos contando historias embarazosas tuyas – Medio bromeó.
- Ten cuidado con lo que dices, bocazas, yo también tengo historias embarazosas que contar sobre ti – Dijo Raven – De todos modos no puedo dormir, ese ruido me molesta.
Todos se mantuvieron en silencio unos momentos.
No había ningún ruido.
- No hay ningún ruido – Dijo Dick.
- Yo lo oigo...¿Nadie más lo oye? - Preguntó Raven, mirando a John preocupada.
- No hay ningún ruido – Dijo Kory, haciendo eco de Dick.
- Tu imaginación debe estar haciéndote una mala pasada – Dijo Jaime.
- Yo no tengo tanta suerte – Gruñó Raven.
- ¿Que es lo que oyes? - Preguntó John.
- Es como...como si...como si alguien estuviera haciendo dibujos en el suelo con arena, oigo como cae la arena – Raven izó un ademán con la mano, tratando de explicarse – Con lo que sabemos es probable que no sea eso...pero es la mejor pisa que tenemos.
- Esta bien – Asintió John.
- Estoy cansada – Dijo Raven – No debería estar cansada, debería ser la que este de pie, la que este a primera linea y no aprovechándome de Damian para que me sostenga.
- Tienes derecho a estar cansada, eres la que ha estado peleando en primera linea, no nosotros, y no me importa sostenerte – Dijo Damian.
- He de descubrir que significa eso de la arena – Dijo Raven.
- Yo pensaré en ello – Le dijo John – Tú trata de mantener tantas fuerzas como puedas, si no, no podremos hacer mucho.
Raven suspiró, pero no tubo muchas más opciones que darle la razón, al final, y después de cabecear un par de veces, acabó por dormirse, dejándose caer en el pecho de Damian, este la abrazó para evitar que se deslizara y cayera.
- Y aquí vamos de nuevo – Susurró John, más para si mismo que para los demás.
- Esto de la arena...¿Que es lo que no nos estáis diciendo? - Preguntó Dick, mirando al hombre de reojo.
- Bueno, dije que os entretendría mientras ella duerme ¿Verdad? - Sonrió John, sentándose en uno de los bancos, se le pasó por la cabeza sacar un cigarrillo, pero decidió que no, al menos no dentro de la iglesia, todavía le quedaba algo de respeto – Raven es muy, pero que muy especial, cuando Ignise murió, los cazadores todavía no lo sabían, y cuando lo descubrieron ella ya estaba a salvo con la manada y acababa de convertirse en reina.
- ¿Es especial porque es hija de Trigon? ¿O porque es un demonio y hechicera? - Preguntó Kory.
- Si y no – Respondió John - ¿Nunca os habéis preguntado porque, a pesar de haberla conocido desde hace tan poco tiempo, porque Ignise decidió que ella debía ser la próxima reina? ¿Por su cara bonita? No, claro que no ¿Y porque tenia que ser Arella, la madre de Raven, la que la engendrara? ¿Porque no otra mujer? Ella era solo una joven ingenua, no una real seguidora de la Iglesia de la Sangre, estaba engañada la mayor parte del tiempo ¿Porque los ojos de Raven son rojos? ¿Porque todos los que están dentro del mundo sobrenatural la respetan o le temen?
- Esas son muchas incógnitas – Dijo Damian – Pero me gustaría saber la respuesta, una a una, siempre y cuando Raven realmente este de acuerdo con que lo sepamos.
- Hemos hablado de esto antes, ella quiere que lo sepáis, pero es verdad que no sabe muy bien como explicarlo, son muchas cosas a la vez y lo suficientemente personales como para que le sea doloroso explicarlo, por eso me pidió que llegado el momento lo hiciera yo.
- Entonces esta bien – Dijo Dick – Te escuchamos.
- Primero, todo empezó con Arella, ella no es solo humana, su familia por parte de padre estaba profundamente arraigada al mundo sobrenatural, pero en algún momento eso cambió y se convirtieron en católicos, pero por alguna razón en Arella, Angela en ese entonces, el mundo sobrenatural la llamaba, o ha lo mejor llamó a todos y solo Arella respondió, ella era más que solo una hechicera, también habían Banshees en su familia, y ese gen de Banshee, por alguna razón permaneció dormido en la familia y en Arella, pero se activo en Raven, tal vez porque también es en parte demonio.
- ¿Me estas diciendo que Raven es en parte demonio, hechicera, Banshee y humana? - Exclamó Dick, casi como si no pudiera creerlo.
- Y puede que algunas cosas más, pero ni ella ni su madre saben más.
- ¿Es coña? - Gar se pasó las manos por el pelo, despeinándose.
- Es por eso que Ignise quería que fuera ella, porque esta muy arraigada al mundo sobrenatural, es especial y con varias habilidades sobrenaturales, ella puede liderarlos de forma tan justa porque es parte de todo ello y por lo tanto, es respetada, su poder es enorme, no es buena idea tenerla de enemiga – John sacudió la cabeza con tristeza – Tenían que ser ellas.
Después de unos segundos de silenció, Jaime volvió a hablar.
- ¿Banshee dices?
- ¿Sabéis algo de ellas? ¿Recordáis algo? - Preguntó John.
- Mary – Respondió Damian – Es la líder de las Banshees, esta en el Consejo de Raven.
- Si pero, ¿Que sabéis de ellas?
- Leí en algún lado que son "Las Mujeres que Lamentan" - Dijo Damian – Pero no se que significa.
- Las Banshees pueden sentir lo sobrenatural, se las llaman "Las Mujeres que Lamentan" porque a las familias o manadas a las que estaban unidas los avisaban – Explicó John.
- ¿Los avisaban de que? - Preguntó Damian.
- De la muerte – Respondió John – Cuando un miembro de la familia o manada moría o estaba a punto de morir se las podía escuchar gritar a pleno pulmón, a veces hacían algo inconscientemente que daba pistas, pero tenían que ser astutos para averiguarlo antes de que dicho miembro muriese o pasase algo. Raven tiene las habilidades de una Banshee y se manifiestan mucho más a menudo de lo que pensaríais pero no siempre logramos saber que significa, es una de las razones por las que la Manada de las Sombras puede estar un paso por delante en ocasiones.
- ¿Y sus ojos? Has dicho que son rojos pero usualmente son violetas, o blancos cuando usa sus poderes – Dijo Gar, a lo que Damian negó con la cabeza.
- Pero cuando se transforma o deja salir un poco de su poder demoníaco sus ojos se vuelven rojos.
- Cierto, ¿Sabéis porque? - Preguntó John.
- Creí que era algo puramente genético – Dijo Kory – Trigon tiene los ojos rojos por lo que…
- Pues en realidad no tiene nada que ver, excepto en su forma humana, sus ojos son violáceos porque si ella fuera humana sus ojos serian azules, si fuera un demonio serian rojos, pero ella es una mestiza, una mezcla, y...¿Que color obtenemos si mezclamos el azul con el rojo?
- Violeta – Respondió Damian – Ya me lo había comentado alguna vez.
- Si, le gusta el extraño juego con los colores – Dijo John – De todos modos los colores de ojos pueden ser muy variados, Ignise por ejemplo tenía ojos naranjas, debido a su poder que era casi completamente de fuego, pero hay una especie de norma general con los colores primarios, por eso a Raven le gusta hacer bromas con los colores.
- ¿Los colores primarios? - Peguntó Dick – Son el azul, rojo y amarillo.
- Cían, magenta y amarillo en realidad – Dijo Damian – pero si.
- El amarillo es el general, lo tienen la gran mayoría, es como el color estándar, viene predeterminado, el azul es cuando se ha matado a alguien inocente y el rojo es para los Alfas – Dijo John – El tema de los Alfas es delicado porque solo se puede convertir en uno matando a otro Alfa y así obtener su poder, o eso creíamos hasta que Raven se convirtió en lo que llamamos "Verdadero Alfa" cuando Ignise murió, ese Alfa es el que nace por la fuerza de carácter y fuerza de voluntad, sin necesidad de robárselo a nadie.
(N/A: Si, esto es una referencia a Teen Wolf, me la estoy volviendo a ver jejeje)
Todos dejaron que un pesado silencio se asentara sobre ellos mientas asimilaban las palabras, hasta que Donna jadeó recordando algo.
- ¡Pero ese niño tenia ojos rojos! ¡El niño que estaba con las otras dos chicas!
- ¿Que niño? - Preguntó John, confundido.
- Joven, de pelo plateado, ojos rojos, es el líder de una pequeña pandilla – Dijo Damian – Raven parece tenerle cariño.
- ¡Oh, habláis de Asriel! – Exclamó John cuando el reconocimiento inundo sus ojos – Si...él...bueno, su historia no tubo un comienzo muy feliz – Gruñó.
- Está marcado por los cazadores...Raven nos dijo eso – Dijo Kory.
- Si, él era un bebé cuando lo capturaron, prácticamente se lo arrancaron de los brazos de su madre… - John se tomó unos segundos para respirar hondo, en ese momento el resto de los Titanes se dio cuenta de lo difícil que le estaba resultando hablar de esto, y lo difícil que le habría resultado a Raven – Cuando Asriel tenia unos cuatro o cinco años lo pusieron a pelear con un adolescente que había matado a uno de los Alfas que tenían capturado en su desesperación por escapar, estaba prácticamente loco, el chico se lanzó sobre Asriel y después de pelear por su vida, de alguna manera logro aprovecharse de la sensación de seguridad del Alfa y de su locura y...en defensa propia, le dio un golpe en la cabeza que lo mató...después de entrar en pánico por lo que había hecho logró escapar, Raven lo encontró poco después…
Damian miró hacia las ventanas donde los primeros rayos del alba les daba los buenos días.
- Deberíamos volver al hotel y dejar que Raven tenga un descanso real, mientras, me gustaría investigar un par de cosas – Dijo John levantándose.
- Yo me quedare con ella – Dijo Damian.
- No, nos seras más de ayuda a nosotros que a ella – Dijo John – Dejaremos que Tala cuide de ella, ella sabrá que hacer.
Damian se levantó, todavía con Raven en brazos, John aprovechó y se agachó para recoger su gabardina, la sacudió y se la volvió a colocar mientras comenzaban a salir del edificio sagrado.
- No podemos dejarla sola, incluso con Tala – Dijo Damian, saliendo al exterior.
En cuanto colocó ambos pies fuera del lugar Raven respiró profundamente, suspiró y volvió a colocarse más cómodamente en su lugar en los brazos de su compañero.
- Ah, alivio divino – Dijo John – De todos modos, Tala es una buena bruja, y parece estar de nuestro lado, es una buena persona.
- Si, pero… - Antes de que Damian pudiera objetar John volvió a hablar.
- Hay otra bruja en este pueblo, creo que ella puede estar detrás de esto, pero tenemos que investigar antes, ha quedado claro que lanzarnos sobre él no ha dado resultado, esta vez, deberíamos ir hacia quien lo controla – Explicó – Eso le dará tiempo a Rachel para recuperarse y a la vez nosotros podemos averiguar lo suficiente como para que esta noche podamos acabar con esta mierda.
- Yo me quedare con ella – Dijo Kory – Soy casi inútil en el trabajo de detective, os seré más útil cuidando de ella que metiéndome en el camino.
- Esta bien, venga, tengo una teoría sobre lo que es esta "arena" de la que hablaba Rachel – Dijo John.
Damian le pasó a Kory su preciosa carga y mientras el resto del equipo se dirigía por un lado, Kory y Raven volvían a la posada.
Raven no estaba segura de cuanto tiempo había pasado, pero cuando volvió a abrir los ojos se encontraba en su habitación en la posada, en una suave cama, cubierta de suaves sabanas y con Kory acariciándole el pelo.
- Hola… - Murmuró Raven al ver a su amiga sentada a su lado.
- Hey, bienvenida de nuevo – Sonrió Kory - ¿Como te sientes, querida?
- Estoy bien – Dijo sentándose contra el respaldo de la cama – De hecho sorpresivamente bien – Admitió llevándose una mano donde debería estar su corte causado por el Jinete sin Cabeza, pero que ahora no era más que una fina linea rosa satinada que desaparecería en menos de una hora.
- Bueno, eso es que he hecho bien mi trabajo – Dijo Tala, entrando con una taza en las manos, una vez estuvo al lado de la joven se la tendió.
- Ah, te debo una, muchas gracias, Tala – Agradeció Raven, sonriendo a la bruja mayor.
- Para eso estamos, cielo – Dijo Tala, sentándose a los pies de la cama y palmeándole la pierna con suavidad, Raven le sonrió mientras tomaba un sorbo, era té blanco, pero podía saborear algunas plantas medicinales en el, y algo más.
- Hummm...le has puesto un poco de whisky – Comentó Raven, de forma casual.
- Me lo agradecerás – Se rió Tala.
- Estoy segura – Sonrió Raven – De todos modos la iglesia me ha reducido a no hacer mucho más que rozar la inconsciencia.
- Si, estabas ardiendo, es por eso que hemos mantenido la ventana abierta y sustituido las gruesas mantas por una sabana ligera – Dijo Kory.
- Ya dije yo que ardería – Gruñó Raven, más para si misma que para su compañía - ¿Donde están los demás?
- Investigando por su lado, no deberían tardar mucho en llegar, ya casi es medio día – Dijo Kory, mirando hacia fuera.
- Cierto, ¿Tenéis hambre? Serviremos la comida en el salón para que podáis hacer vuestros planes, mi hija, mi nieta y yo estaremos en otra habitación para no molestar – Dijo Tala.
- Gracias de nuevo, Tala – Dijo Raven, profundamente agradecida con la anciana.
De hecho, el resto de los Titanes y John encontraron a Raven y Kory en la sala acabando de servir la comida.
- Bienvenidos, ¿Hay hambre? - Sonrió Raven, volviendo a sentarse en uno de los sillones delante del cuadro de Tasunke.
- ¿Estas bien, Rachel? - Preguntó John, sentándose y cogiendo un plato de comida.
- Estoy perfecta, Tala conoce sus plantas y Kory siempre es una gran guardiana – Dijo Raven – Aunque lo que me da curiosidad es saber que habéis descubierto.
Una vez todos estuvieron sentados y comiendo apaciblemente, comenzaron a relatar lo descubierto.
- Hemos ido a investigar a esa mujer de la que Tala sospechaba, la que también es una bruja – Dijo Damian.
- La señora Laura Waneta, no parecía sorprendida de vernos o de que le hiciéramos preguntas, pero tampoco parecía tranquila – Dijo John – Era obvio que había barrido el suelo alrededor de su casa, sobretodo en entradas y debajo de las ventanas, como si hubiera barrido algo que hubiera derramado deliberadamente, ¿Tal vez algo parecido a la arena? ¿Y que puede repeler lo sobrenatural?
Después de pensar unos segundos Raven levanto la vista.
- ¿Ceniza de serbal? - Preguntó - ¿Convoca al Jinete pero a la vez no quiere que se acerque? Parece que no lo tiene tan bien controlado como quiere creer.
- Bueno, sabemos que últimamente el Jinete sin Cabeza a estado matando indiscriminadamente ¿Verdad? La pobre insensata acaba de darse cuenta de su estupidez y trata de protegerse, teme que vaya a por ella para recuperar lo que sea que le haya quitado, o simplemente quitarle el control que tiene sobre él.
- Que fantasía, oye – Dijo Raven, con cierta burla en su voz - ¡Voy a convocar a un espíritu malvado para que se cargue a los que están por delante de mi en la herencia familiar! Atado con correa para que haga exactamente lo que y quiera, no entiendo porque podría enfadarse y comenzar a matar sin ton ni son, y encima ahora quiere matarme por querer controlarlo, que royo – Raven se rió – Me encanta como piensan estas personas.
- El problema es que nadie creería esta historia, mucho menos la policía, y no tenemos pruebas suficientes para acusarla con la policía – Dijo Dick.
- ¿Y de que nos sirve la ceniza de serbal? - Preguntó Damian.
- ¿A vosotros? Como un escudo, ninguna criatura sobrenatural puede cruzarla, ni siquiera yo – Dijo Raven – Si la iglesia estuviera rodeada de ceniza de serbal o construida de madera de serbal no habría podido entrar – Se encogió de hombros.
- Entonces...¿Podríamos atraparlo? - Preguntó Damian – ¿Rodearlo con ceniza de serbal para que no pueda salir?
- Técnicamente si, pero eventualmente tendríamos que dejarlo salir para que pueda irse de vuelta al inframundo o donde sea que descanse así que...no se si nos sería muy útil – Dijo Raven.
- Creo...que deberíamos dejar que el Jinete busque lo que quiere – Dijo John – Cuando recupere lo que le han robado se ira en paz.
- ¿Pero que pasara con la Señora Waneta? - Dijo Raven, repentinamente preocupada – No sería extrañó que el Jinete quisiera vengarse de ella por retenerlo.
- ¿Podríamos evitárselo? - Preguntó John, como si ya supiera la respuesta.
- No lo sé – Admitió Raven – Pero valdría la pena intentarlo ¿No? Es una estúpida, pero es mejor que se entregue a la policía que acabe muerta o peor, y si se lleva un buen susto es probable que no vuelva a intentar nada parecido en mucho tiempo.
John asintió.
- Esta bien – Dijo, estando de acuerdo – Entonces esta noche dejamos que el Jinete vaya a por lo que le han robado y tratamos de proteger a los inocentes y a la bruja, con suerte el Jinete se ira cuando recupere lo que es suyo y podremos volver a sellarlo y este pueblecito volverá a ser, principalmente, pacifico con una leyenda escalofriante.
- Suena como un plan – Convino Raven.
Aquí tenéis, ahora ya sabéis algo más, tanto de Raven y su historia como de la Manada de las Sombras, siempre es bueno conocer algo más de vez en cuando ¿Verdad?
Espero que os haya gustado, dejadme un Review que me anima a continuar!
InnaraLee: ¡Me alegra mucho que te haya gustado! Y si, seguro que lo lograrán, han pasado por cosas peores *Ejem* *Ejem* Trigon *Ejem* *Ejem* Con más o menos problemas lo lograrán.
